![]() |
Haga click para publicitar en Alipso.com |
| Buscando Secundarios
| Universidades
| Carreras
| Test
Orientación Vocacional | Medios
| Profesores particulares
| Institutos
| Campus Material Monografias | Exámenes Secundarios | Exámenes Universitarios | Enlaces | Enviar material | Diversión Postales | Humor | Descargas | Juegos Comunidad Foros | Institucional Publicite | En su sitio | Contáctese Cursos en Buenos Aires Cursos de Informática | Cursos de apoyo al CBC | Carreras y Cursos de Diseño, Comunicación, Arte y Fotografía |
|
|
Imprimir apunte |
Recomendar a un amigo |
Recordarme el recurso |
|
Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Ludwig van Beethoven: Biografía de Ludwig van Beethoven, Libros y Partituras, Sinfonía 3, Heroica,Conciertos para Piano, Concierto para Violín, Sonatas para Piano. Agregado: 23 de JUNIO de 2003 (Por Michel Mosse) | Palabras: 2801 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Música > |
TRABAJO
PRACTICO DE MUSICA
COLEGIO
NACIONAL DE BUENOS AIRES
Se dice que la noche del 16 de
diciembre de 1770 una tremenda tempestad se desencadenaba de las Siete Montañas
y descargaba su furia sobre la ciudad de Bonn, (Alemania), a las orillas del
Rhin; el viento helado azotaba las puertas y ventanas de las casas, en tanto
que la lluvia caía pertinaz y torrencialmente.
Su madre era Magdalena Keverich.
Este niño desde pequeño mostró notables disposiciones para la música, por lo
cual su padre, tenor de la corte y muy dado a la bebida, obsesionado por el
ejemplo de Mozart, quiso hacer de él un prodigio, obligándolo a estudiar
desconsideradamente, encerrándolo durante muchas horas y maltratándolo severamente
cuando no cumplía con las tareas agobiadoras que le señalaba.
En 1778 lo presentó en Colonia
en un concierto de piano, y en 1781 lo llevó a una gira a Holanda, que fue un
fracaso. Beethoven recibió lecciones, ademas de su padre, de Pfeiffer, van der
Eeden, Rovantino, los PP. Koch y Zeese; Neefe le hizo estudiar el
\"Clavecín bien temperado\" de J.
S. Bach, que en esa época (1781) sólo existía en copias manuscritas,
las sonatas de Carlos Felipe Emmanuel Bach, y las de Muzio Clementi.
En el invierno de 1786 visitó
Viena, conoció a Wolfgang Amadeus
Mozart de quien recibió algunas lecciones, y el cual dijo así a
alguno de sus amigos: \"Escuchen a este joven; no lo pierdan de vista que
alguna vez hará ruido en el mundo\". La enfermedad de su madre lo obligó a
volver a Bonn, donde ella murió en 1787.
Así escribía al Dr. Schade el 15
de septiembre de ese año: \"Era tan buena conmigo, tan digna de ser amada,
mi mejor amiga\". Obligado a hacerse cargo de sus hermanos se vio en la
necesidad de pedir el retiro de su padre y a que se le entregara la pensión
correspondiente para que no fuese disipada. Las penas y sufrimientos que pasó
fueron considerables, sin embargo, encontró un generoso consuelo en la familia
Breuning, sintiendo un afecto especial por \"Lorchen\", (la gentil
Eleonora, a quien dio clases de música, recibiendo en cambio conocimientos de
literatura), que se casaría más tarde con el Dr. Wegeler, y con los cuales
mantuvo durante toda su vida una estrecha amistad. Asimismo halló un decidido
protector en el conde Waldstein, hombre de gran cultura y pianista distinguido,
que había ido a residir a Bonn por razones políticas; este personaje después de
haber oído a Beethoven, lo proclamó como el heredero legítimo de Mozart y
Haydn, y lo ayudó eficazmente para que pudiera radicarse en Viena,
recomendándolo ampliamente para que pudiese abrirse camino.
En 1792 dejó Bonn, ciudad que
nunca olvidaría, el lugar de \"nuestro padre el Rhin; mi patria, la
hermosa región en donde yo vi la luz primera, siempre tan bella, tan clara
delante de mis ojos, como cuando yo la dejé\"; (Carta a Wegeler, 29 de junio
de 1801), \"con sus chopos envueltos por la bruma, su maleza, sus sauces,
sus árboles frutales\"... y sus \"Siete Montañas azuladas que dibujan
sobre el cielo sus perfiles atormentados, coronados por las esbeltas y bizarras
siluetas de los viejos castillos en ruinas\". (Romain, Rolland, Beethoven).
Llegó a Viena en el mes de
noviembre, con gran número de obras, (la primera escrita a los diez años), que
publicó más tarde, después de haberlas revisado, o que refundió en otras que
compuso en esa ciudad. Las recomendaciones que traía le abrieron los salones
aristocráticos. Recibió clases de Haydn, Schenck, Salieri (composición vocal),
Schuppanzigh (violín), Alberchtsberger y Aloys Föster (escritura de cuartetos y
quintetos). Su primer concierto como pianista lo dio el 30 de marzo de 1795;
pero no fue sino hasta el 2 de abril de 1800, cuando se presentó ante el gran
público presentando su Gran Concierto para pianoforte, su Septuor y su Primera
Sinfonía.
Alcanzó
un éxito considerable. Sin embargo, ya Beethoven había experimentado los
síntomas de su penosa enfermedad, la sordera, desde 1796. A todos los
sufrimientos que había sentido, añadía la tortura física y psicológica de ir
perdiendo el sentido más necesario para su profesión.
El mismo año escribió en su
Diario Intimo: \"¡Valor! A pesar de todas las flaquezas del cuerpo, mi
genio triunfará... ¡Veinticinco años! Los tengo ya, y es necesario que en este
año el hombre se revele todo entero\".
Ya en esta época los rasgos de
su carácter están bien definidos: existe en su alma una bondad sin límites;
amor a la verdad y a la humanidad; conciencia de su valor; una tenacidad de
férrea que no desmaya ante ningún obstáculo. Por otra parte su sensibilidad se
manifiesta en exaltados impulsos de fuerza, de alegría, de tristeza y de
profunda melancolía, que arrancan del corazón y que hacen vibrar, con la
potencia de su sinceridad, las cuerdas de sus semejantes.
\"Beethoven\", ha
escrito Aldoux Huxley, \"enseñó a la música a palpitar con su pasión
intelectual y espiritual\". Y pudiera afirmarse que ya las obras escritas
en aquellos días contienen el germen de la nueva aurora de la música: aparece
el romanticismo más puro, y no el que \"ha seguido palpitando desde
entonces con la pasión de los hombres inferiores\".
Entre 1796 y 1800 compone mas de
90 obras, entre las que están la 1a sinfonía (ademas de la llamada \"cero\"
o \"Jena\" de dudosa autenticidad), 3 conciertos para piano,
seis cuartetos, el Septuor, variaciones, Sonatas (incluyendo la Pathetique),
etc. Beethoven decía: \"Vivo en medio de la música; en cuanto termino
algo, comienzo otra cosa. En la forma que ahora escribo, hago o menudo tres o
cuatro cosas a la vez\". El genio afloraba con fuerza, aunque \"ya
el dolor había llegado a su puerta; se había apoderado de el para nunca mas
dejarlo\".
Se señala el año de 1801, como
el de la iniciación de lo que se ha llamado el segundo periodo de la obra de
Beethoven. Etapa de su vida en que alternaba días felices, con los sufrimientos
mas despiadados; las esperanzas mas sonrientes con los desengaños mas
desalentadores; el optimismo y el pesimismo, todo ello dentro de la taladrante
realidad de una sordera progresiva e incurable. De 1801 data su pasión por
Giulietta Guicciardi, a quien inmortalizo con la dedicatoria de su Sonata \"Quasi
una fantasia\", que sera más tarde sobrellamada \"Claro de
Luna\". Pero de este ultimo año, (6 de octubre) fue su \"Testamento
de Heiligenstadt\", en el que declara: \"La experiencia de estas
cosas me puso pronto al borde de la desesperación y poco falto para que yo
mismo hubiese puesto fin a mi vida. Solo el arte me ha detenido. ¡Ah! Me
parecía imposible abandonar este mundo antes de haber realizado todo lo que me
siento obligado a realizar. ¡Oh Dios, tu miras desde lo alto en el fondo de mi
corazón, y lo conoces, sabes que en él moran el amor a los demás y el deseo de
hacerles el bien! Vosotros, hombres, si leéis un día esto, pensad que habéis
sido injustos conmigo... hizo cuanto estaba a su alcance para ser admitido en
el rango de los artistas y de los hombres de elección\". \"Al día
siguiente de la violenta crisis de Heiligenstadt, escribe Edouard Herriot, la
2a Sinfonía, ejecutada por primera vez el 5 de abril de 1803, no traduce
ninguna debilidad... las proporciones mismas de la obra, atestiguan el vigor de
ese genio indomable que rehusa sacrificar a las exigencias de la moda la
abundancia y la originalidad de sus ideas\".
Este llamado segundo periodo, al
que se le señala como límite el año de 1814, comprende la producción de cerca
de 150 obras: incluye hasta la octava Sinfonía; en las sonatas para piano hasta
la opus. 90; en los cuartetos hasta el XI opus 95; el concierto para violín, el
5o concierto para piano, la ópera \"Fidelio\", lieder,
romanzas, tríos, etc.
La 3a sinfonía estaba
dedicada a Napoleón Bonaparte. Una anécdota, relatada por Fernando Ries,
discípulo de Beethoven, dice así: \"La sinfonía estaba sobre la mesa.
La primera página contenía dos nombres: arriba, \'Bonaparte\'; debajo,
\'Beethoven\'. Ni una palabra más. Ignoro si la laguna debía llenarse. Fui el
primero que anunció al maestro la nueva de que Bonaparte se había proclamado
emperador (18 de mayo de 1804). Enfurecido Beethoven, exclamó: \"¡No es
más que un hombre vulgar! ¡Sólo satisfará su ambición y como tantos otros
hollará los derechos del hombre para ser un tirano!\" Se dirigió hacia la
mesa, arrancó la primera página del manuscrito y la arrojó al suelo. Después
escribió un nuevo título: Sinfonía Eroica\". En 1821, cuando murió
Napoleón, Beethoven dijo: \"Hace diecisiete años que compuse su oración
fúnebre\". Esta 3a sinfonía fue tocada por primera vez el 7
de abril de 1805. En ese mismo año estrenó su ópera Fidelio.
En 1806
compuso la 4a sinfonía, que algunos críticos han creído que fue
inspirada en el amor de Teresa de Bruswick, aun cuando otros musicógrafos han
investigado minuciosamente el supuesto amor de Beethoven, y lo han rechazado
categóricamente calificándolo como un infundio, basado en un relato de dudosa
autenticidad publicado en 1890 y narrado por Mariam Tengert, que se decía
confidente de Teresa. De 1806 son los tres Cuartetos opus 59, el Concierto para
Violín y la sonata \"Appasionata\". (Para un estudio de las sonatas
de Beethoven, ver artículo por
Manuel Alejandro)
En 1807 compone la 5a
Sinfonía, cuya primera ejecución tuvo lugar el 22 de diciembre de 1808, y que
es, seguramente la más tocada en la actualidad. Aunque no es absolutamente
seguro, dícese que Beethoven expreso del primer tema de esta obra: \"Así
llama el destino a nuestra puerta\". Berlioz escribió de ella: \"es
la primera en la cual Beethoven ha dado libre curso a su vasta imaginación...
es su pensamiento íntimo lo que va a desarrollar, sus dolores secretos, cóleras
reconcentradas, melancólicos ensueños, nocturnas visiones, ímpetus de
entusiasmo...\" En la misma fecha que la quinta, fue estrenada la sexta,
llamada \"Pastoral\". Beethoven se encargó de poner los siguientes
subtítulos a cada tiempo:
Esta sinfonía da testimonio del
amor que sentía hacia la naturaleza; escribió en uno de sus cuadernos íntimos
en 1815: \"Dios Todopoderoso, soy feliz en la selva donde cada árbol habla
por ti\".
La 7a Sinfonía fue
iniciada hacia fines de 1811 o principios de 1812: cuatro años que la separan
de la 6a, pero en este intermedio compone obras tan importantes como
el 5o concierto para piano \"El Emperador\", los cuartetos
X y XI, la obertura \"Egmont\", las sonatas op. 78 y 81, etc. Esta 7a
sinfonía fue calificada \"como un milagro del genio\", y Wagner la
llamo \"la apoteosis de la danza\".
La 8a sinfonía es una
de las obras más juguetonas y alegres de Beethoven, pero revela una técnica
magistral: desde el primero hasta el último compás corre por esta obra una
gracia flexible, gallarda y ondulante que cobra agilidad en el último tiempo;
mientras que en el \"Allegretto scherzando\" recuerda la invención
del metrónomo, debida a Mälzel.
En el lapso que hemos comentado
la fama de Beethoven creció hasta su máximo. Cuando se efectuó el Congreso de
Viena era el hombre más popular. Escribía a su amigo Amenda: \"En tus
cartas no necesitas poner más dirección que mi nombre\" (Esto sin contar
con que se cambiaba constantemente de casa). Era asistente habitual a los paseos
del \"Prater\" y sus caminatas por lo que actualmente se llama
\"Sendero Beethoven\" eran conocidas por todos. En 1815 fue honrado
por Viena con la \"ciudadanía honoraria\".
De 1811 data su último ensueño
amoroso: cortejó a la bella cantante Amelia Sebald, que se casó más tarde con
un consejero de Estado. En la vida amorosa de Beethoven se señalan, además de
las anteriormente citadas: una \"bonita y alegre rubia\" por la que
en su juventud sintió un amor \"Wertheriano\", Teresa Malfatti, con
la que pensó contraer matrimonio, como lo comprueba una carta fechada el 2 de
mayo de 1810 en la que solicita al Dr. Wegeler, documentos personales para ese
fin, y el pedimento hecho a través de su amigo Gleichenstein al padre de Teresa
y que recibió como contestación la siguiente observación de un tío de la propia
interesada: \"Beethoven es un hombre muy torpe de entendimiento, aunque
puede ser el más grande de los genios\". Bettina Brentano a quien el
maestro conoció en 1810, y la cual llegó hasta el grado de hacer públicas dos cartas
sin fecha de las que hasta ahora no se han encontrado los originales (no
obstante que ella aseguraba que se encontraban entre su valiosa correspondencia
como reliquias sagradas). A los 43 años renunció a su anhelo hogareño, no sin
apurar antes la copa de la amargura, de la decepción y aún de la burla, aunque
conservándose siempre en un plano de dignidad e idealismo.
Konzerthalle en
Augarten, Vienna
Datos acerca de su aspecto
físico lo señalan así: \"Era bajo, moreno, con el rostro achatado y
picado de viruelas, la boca delicada, con el labio inferior saliente y hoyuelo
profundo en el mentón; sonreía bondadosamente y había en su conversación, a
menudo, un tono amable y alentador. En cambio su risa era desagradable,
violenta y gesticulante, rápida\" (Moscheles). Cuando se le sorprendía
sentado al piano, \"Los músculos de su rostro se le saltaban, sus venas
se hinchaban, los ojos salvajes se hacían dos veces más terribles \"(Klöber).
\"Sus ojos parecía que cambiaban de color: en ocasiones se veían grises,
azules o verdes\".
En la última etapa de su vida
había de sentir grandes contrariedades; la sordera total, la ingratitud de su
sobrino, la pobreza, la enfermedad, hasta que sobrevino la muerte. De 1815
hasta 1826 compone alrededor de 125 obras; pero dos de ellas, ¡maravillosas!,
bastarían para inmortalizar su nombre: la 9a sinfonía y la Misa
Soleme en Re mayor, sin contar sus extraordinarios cuartetos que marcan una
cima en la Historia de la Música. La madurez y la audacia se ligan para
lanzarse a la conquista de mundos nuevos. Cuando la orquesta y las voces se
unen en el final de la 9a sinfonía, el mundo se estremece para
subrayar el pensamiento de Schiller y el anhelo de Beethoven:
¡Alegría! El más bello fulgor divino...
Todos los hombres serán hermanos...
¡Un abrazo confunda al mundo entero!
¡Hermanos, sobre la bóveda estrellada
debe morar un Padre amante!\"
Cuando llega a su clímax el
\"Adagio molto e cantabile\" de la misma obra, (el tercer
movimiento), el propio compositor ha de detener su vuelo para no llevarnos a la
postración más aniquiladora después del camino que nos ha hecho recorrer para
llegar a esas alturas raramente alcanzadas.
En 1826, Beethoven fue operado
para curarlo de hidropesía; no volvió a mejorarse. Cerca de las seis de la
tarde del 26 de marzo de 1827, exhalaba su último aliento: en ese momento
estallaba una violenta tempestad sobre la ciudad de Viena. Podría decirse, sin
que queramos con esto recurrir a una metáfora vulgar, que el rayo que anunció
su nacimiento, extendía, a su muerte, los truenos de su música inmortal.
Más de veinte mil personas se
reunieron para acompañarlo a su última morada. Grillpazer, al terminar la
oración fúnebre, dijo: \"Este por quien llevamos luto, se encuentra desde
ahora en adelante, entre los grandes de todos los tiempos. Recordemos esta hora
y pensemos: estábamos allí cuando le enterraron, y, cuando él nos dejó,
lloramos\".
Tomado
de Guillermo Orta Velázquez,
\"100 Biografías en la Historia de la Música\",
Ed. Joaquín Porrúa, 1962.
Sinfonía # 3, \"Eroica\": Dado
que sé que nunca seré director de orquesta, acostumbro cerrar la puerta de mi
cuarto, poner el CD de la Eroica a todo volumen y dirigir mi orquesta
imaginaria como loco, mientras leo este pequeño libro que tiene las partes de
cada instrumento por toda la sinfonía. ¡Me encanta!
Conciertos para Piano. Todos
los Conciertos para Piano de Beethoven me fascinan, pero en especial, el
concierto número 5 \"Emperador\". Me encanta desde el primer hasta el
último movimiento, por lo que compré este libro y estoy tratando de tocar el
segundo movimiento. Éste movimiento es un bellísimo adagio sencillo pero muy
profundo y con mucho sentimiento.
Concierto para Violín: Es otra pieza maestra que me encanta. En especial el
segundo movimiento, un adagio, aunque el rondo final es tambien excelente. Esta
partitura contiene los Conciertos para Violin de Beethoven, Tchaikovsky y de
Mendelssohn.
Sonatas para Piano -
colección completa: Las sonatas para piano de Beethoven son parte
importantísima de su obra.
| ||||
| X | ||||