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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Análisis de Macbeth, obra de William Shakespeare: Análisis de Macbeth, obra de William Shakespeare. Tragedia de Macbeth. Análisis de hechos dramáticos. Personajes. Importancia de lo sobrenatural en Macbeth. Conflictos internos. Conflictos externos, Tradición Arustotélica. Didascalias. Hécate, Moira, Parc Agregado: 24 de JUNIO de 2003 (Por Michel Mosse) | Palabras: 5000 | Votar! | 1 voto | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Literatura > |
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COLEGIO NACIONAL DE BUENOS AIRES
PROFESORA: PAULA CROCI
TRABAJO PRACTICO DE TEORIA LITERARIA
3ª5ª / 3ª4ª / 2002
1.
Comprensión
A
lo largo de la tragedia de Macbeth se representan condiciones anormales de la
mente como la locura, el sonambulismo y las alucinaciones. Mencione algunas
escenas donde ésto suceda y responda:
Escena III – Un páramo
“Macbeth.- ¡Con dos verdades se abre la escena de este drama, que ha de
terminar con una corona regia! ¿Es un bien o un mal este pensamiento? Si es un
mal, ¿por qué comienza a cumplirse, y soy ya Señor de Caudor? Si es un bien,
¿por qué me aterran horribles imágenes, y palpita mi corazón de un modo
inusitado? El pensamiento del homicidio, más horroroso que la realidad misma,
comienza a dominarme y a oscurecer mi albedrío. Sólo tiene vida en mí lo que
aún no existe.
Banquo.- ¡Qué absorto y embebido esta nuestro compañero!
(...)
Macbeth.- Perdón, amigos. Estaba distraído con antiguas memorias. (...)”
ACTO SEGUNDO
Escena Primera – Patio en el castillo de Macbeth
“Macbeth.- (A su criado) (...)
¡Me parece estar viendo el puño de una daga vuelta hacia mí! ¡Ven a mis manos,
puñal que todo aunque no veo! ¿O eres acaso sueño de mi delirante fantasía? Me
pareces tan real como el que en mi mano resplandece. Tú me enseñas el arma y el
camino. La cuchilla y el mango respiran ya sangre. ¡Vana ilusión! Es el crimen
mismo el que me habla así. (...)”
Escena II – En el mismo lugar
“Macbeth.- Creí escuchar una voz que me decía: “Macbeth, tú no puedes
dormir, porque has asesinado al sueño.” ¡Perder el sueño, que destreje la
intrincada trama del dolor, el sueño, descanso de toda fatiga : alimento el más
dulce que se sirve a la mesa de la vida!”
(...)
“Macbeth.- ¡Oh, si la memoria y el pensamiento se extinguiesen en mí,
para no recordar lo que hice!”
ACTO TERCERO
Escena IV- Sala de palacio. Mesa preparada para un
festín
“Lennox.- Honradnos, señor, tomando asiento.
Macbeth.- ¿Dónde? No le encuentro.
Lennox.- Aquí le tenéis, señor.
Macbeth.- ¿Dónde?
Lennox.- Señor, aquí. ¿Pero qué agitación es la vuestra?
Macbeth.- ¿Quién de vosotros ha hecho esto?
Lennox.- ¿Qué, señor?
Macbeth.- Yo no... yo no lo hice... no me mires agitando tu cabellera
tinta en sangre.
Ross.- Levantaos: el rey está enfermo.
(...)
Macbeth.- Te juro, por mi alma, que le he visto.
(...)
(Vuelve a aparecer la sombra)
Macbeth.- ¡Lejos, lejos de mí!... Que la tierra te trague... Mi sangre
se hiela: falta a mis huesos el tuétano... la lumbre de mis ojos oscurece.”
ACTO IV
Escena Primera – El antro de las brujas.- En medio
de una caldera hirviendo. Noche de tempestad
“Macbeth.- ¡Cómo te asemejas a Banquo!... Apártate de mí... Tu corona
quema mis ojos... Y todos pasáis coronados... ¿Por qué tal espectáculo,
malditas viejas? También el tercero... Y el cuarto... ¡Saltad de vuestras
órbitas, ojos míos! (...) Decidme, ¿es verdad lo que miro?”
ACTO V
Escena Primera – Castillo de Dunsinania
“La Dama.- Ni a ti, ni a nadie, porque no podría yo presentar testigos
en apoyo de mi relato. (Entra Lady
Macbeth, sonámbula, y con una luz en su mano.) Aquí está, como suele, y
dormida del todo. Acércate y repara.
(...)
El Médico.- Tiene los ojos abiertos
La Dama.- Pero no ve
El Médico.- Mira como se retuerce las manos.
La Dama.- Es su ademán más frecuente. Hace como quien se las lava.
Lady Macbeth.- Todavía están manchadas.
El Médico.- Oiré cuanto hable, y no lo borraré de la memoria.
Lady Macbeth.- ¡Lejos de mí esta horrible mancha!... Ya es la una... Las
dos... Ya es hora... Que triste está el infierno. (...)”
a) Esas
condiciones anormales, ¿son el origen de algunos hechos dramáticos o son su consecuencia?
Esas condiciones anormales son la consecuencia de
hechos dramáticos. En el carácter de Macbeth, hay un cambio gradual, pasando
de ser un hombre bueno, noble, a ser un tirano cruel y despiadado, traicionado
por sus amigos y los que habían sido fieles a él. Todas las condiciones
mentales y psíquicas que mostró Macbeth a lo largo de la obra fueron
consecuencia, en primer lugar, del vaticinio de las tres Brujas. A partir de
eso, y del posterior asesinato del Rey Duncan, incitado por la mujer de
Macbeth, Lady Macbeth, su estado anímico cambia profundamente. Duncan confiaba
mucho en Macbeth, por lo que muy poco después de asesinarlo, Macbeth comienza a
sentir remordimientos. Esto le sucede nuevamente luego de morir Banquo, su
mejor amigo, al que había mandado matar (junto con su hijo). A pesar de sentir
remordimientos, Macbeth, cada vez que comete un acto como estos que mencioné,
se endurece más, perdiendo completamente su sensibilidad al terminar la obra.
El sonambulismo de Lady Macbeth, tiene que ver con la culpa que siente, y el
deseo de frenar a su esposo en los actos que está cometiendo.
b) ¿Considera que
los personajes padecen realmente de locura? Justifique su respuesta.
Locura: (definición
tomada del Gran Diccionario Salvat
– Tomo II): Exaltación anímica debido a algún incentivo – Cualquier tipo de
perturbación de las facultades mentales.
En mi opinión, tanto Macbeth como su
esposa, Lady Macbeth, no padecen de locura, sino que los actos ocurridos
alteran de una manera opuesta en cada uno, sus mentes. Por un lado, Lady
Macbeth, al comenzar la obra, era perversa, la que incitaba a Macbeth a cometer
los crímenes y la que lograba hacer desaparecer sus remordimientos, mientras
que al final, termina siendo una mujer destruída por la culpa que siente,
reflejado eso en su sonambulismo (cree que sus manos continúan teñidas de
sangre), y su muerte se debe al suicidio. A diferencia de esto, Macbeth, que
comienza como un hombre bueno, propenso a realizar acciones humanas y no
crueles, arrepintiéndose de cada crimen que comete, teniendo
remordimientos, muere en la batalla,
intentando terminar aquello que había empezado.
En conclusión, Macbeth es consciente de
los actos que realiza, y puede decirse que padece de locura por momentos, al
sufrir alucinaciones y delirios. Lady
Macbeth no padece de locura en el verdadero sentido de la palabra, aunque el
cambio gradual de perversa a sentirse culpable y tener remordimientos, y luego
su suicidio (la causa principal en la muerte por suicidio es el remordimiento)
podría indicar que la esposa de Macbeth comienza a sufrir una perturbación de
la mente en la última parte de la obra. A lo largo de la obra sufren cambios
psicológicos graduales.
Sonámbulo,
la. Que durante el sueño realiza actos sencillos de índole automática y al
despertar no recuerda lo sucedido.
c) ¿Qué
importancia tiene lo sobrenatural en la tragedia de Macbeth? ¿Su influencia es
inevitable o los personajes tienen la posibilidad de sustraerse de sus designios?
Para responder confronte las conductas de Macbeth y Banquo.
Lo
sobrenatural tiene importancia en la tragedia de Macbeth porque es en los
vaticinios de las brujas en lo que se basa Lady Macbeth para incitar a su
esposo a cometer los crímenes. Tiene importancia nada más que por este hecho,
porque, así como Banquo no intentó realizar nada para que se cumplieran las
profecías (estuvo interesado en un principio), Macbeth también podría haberlo
hecho.
(...)
Macbeth.- (Aparte) ¡Ya soy señor de
Glamis, y Señor de Caudor! Falta lo
demás. (A Ross y Angus) Gracias.
(A Banquo) ¿Crees que tus hijos serán
reyes, conforme a la promesa de los que me han hecho señor de Caudor?
(...)
Macbeth.- Si los
hados quieren hacerme rey, lo harán sin que yo busque la corona.
Banquo.- El nuevo
honor le viene como vestido nuevo: no se le ajusta bien por falta de costumbre.
En esta escena podemos observar como toma Macbeth las profecías de las
brujas. Él dice que falta lo demás, y al final afirma que si llega a ser rey,
no será porque él lo haya buscado. Esto es verdad, porque los crímenes
cometidos fueron incitados por primera vez por Lady Macbeth, quién los pensó
luego de leer la carta que Lady Macbeth le había enviado contándole lo que
habían vaticinado las Brujas. Por lo tanto, las actitudes de ambos son
similares, y Macbeth podría haberse sustraído de sus designios, de no ser por
su esposa que lo incita a matar al Rey Duncan. Lady Macbeth logra la aprobación
del plan por parte de su esposo al dudar de su honor, valentía y hombría.
Las Brujas, en sus apariciones, profetizan que Banquo será padre de reyes.
Sin embargo, una vez muerto Macbeth, el sucesor en el trono no es Fleance, hijo
de Banquo, como sería de suponer si se cumplieran las profecías, sino Malcolm,
heredero de Duncan. Podría interpretarse como que el no cumplirse esta profecía
se debió a que Banquo no intentó lograr que se cumpla, sino que pensó que el
destino sería el que lo hiciera, y que en el caso de Macbeth, no fue el destino
sino los crímenes cometidos lo que lo llevaron a coronarse como rey.
Macbeth depende de los vaticinios de las Brujas, es por eso que vuelve a
consultarlas, preguntándoles acerca del futuro de los hijos de Banquo y por qué
habría de temer de Macduff, mientras que Banquo, luego de interesarse en un
principio, termina perdiendo el interés en las profecías de las brujas.
Las tres brujas, como se detalla al final del trabajo práctico, en la
investigación sobre Hécate, pueden ser esta
diosa, que se dice que esta representada con tres cabezas o tres cuerpos, diosa
de la magia y de los hechizos.
Las brujas son también llamadas hermanas fatídicas. Como su nombre lo
indica, fatídicas, puede decirse que
vaticinan el destino (fato=destino), también relacionado con fata, que significa hada.
d) Es
posible afirmar que el personaje de Macbeth atraviesa dos conflictos: uno
interno y otro externo. ¿En qué consiste cada conflicto? Señale cuál de los dos
conflictos lleva al héroe a consultar un nuevo oráculo de las hermanas
fatídicas y cuál de ellos lo impulsa a malinterpretar sus profecías en el Acto
V.
El conflicto interno que atraviesa
Macbeth comienza en el Acto Primero, cuando intenta
desistir del propósito de su esposa
de matar a Duncan:
Lady Macbeth.- La cena está acabada. ¿Por qué te retiraste tan pronto de la sala del
banquete?
Macbeth.- ¿Me has llamado?
Lady Macbeth.- ¿No lo sabes?
Macbeth.- Tenemos que renunciar a ese horrible propósito. Las mercedes del rey han
llovido sobre mí. Las gentes me aclaman honrado y vencedor. Hoy he visto
los arreos
de la gloria, y no debo mancharlos tan pronto.
(...)
Macbeth.- (...) Me
atrevo a hacer lo que cualquier otro hombre haría, pero esto no es
humano.
Esta escena es
un claro ejemplo del conflicto interno que atraviesa Macbeth. En este
caso, ya siente
remordimientos antes de matar a Duncan, así como en los sucesivos
actos tendrá
charlas con Lady Macbeth mostrando el remordimiento y la culpa que
siente luego de
cada crimen cometido. Otras etapas del conflicto interno son las
alucinaciones
(la daga en la mano y Banquo en la mesa del banquete), así como los
monólogos,
recapacitando acerca de lo hecho.
El conflicto externo
esta relacionado con el orden público, político, por las sospechas
que recaen sobre él a
lo largo de la obra, por deseos de venganza en su contra
(Fleance, hijo de
Banquo), por el ataque que sufre al finalizar la obra, por la pérdida de
sus amigos y de todos
aquellos que en algún momento habían sido fieles a él.
ACTO III – Escena III – Palacio de Fores
“Lennox.- Te asombra lo que he dicho. Pero sigue tu discurriendo. Macbeth mostró
mucho sentimiento por la muerte de Duncan... (...) ¡Cómo le angustió a
Macbeth!...
Tanto que enseguida mató a los guardias, dominados por el sueño y el
vino... ¡Lealtad
admirable!... o gran prueba de
talento.(...)
El señor.- Malcolm, el heredero del trono de Duncan, usurpado por ese tirano, vive
en
Inglaterra, al amparo del santo rey Eduardo, y dando brillantes muestras
de lo claro de
su estirpe. Macduff ha ido a aquella corte, a solicitar el auxilio del
valeroso duque
Suardo. Con
su ayuda, y sobre todo con la de Dios de los ejércitos, no volverá el puñal
a turbar nuestros sueños, y vivirán
seguros los leales. La indignación del Rey, al
saberlo, ha sido tanta, que va a declarar la guerra.”
Esta escena
muestra parte del conflicto privado que atravesaba Macbeth. Se
sospechaba de
él como autor del asesinato de Duncan, y como traidor a la patria,
hasta el punto
en que Macduff viaja a Inglaterra para, con la ayuda de soldados
aliados, poder
declarar la guerra a Macbeth, permitiendo la vida segura de los leales.
Macbeth
consulta nuevamente el oráculo de las brujas a causa de los conflictos
externos,
precisamente porque Macduff ya no reconoce su autoridad y porque es
novicio en el
crimen. La siguiente escena muestra la causa de la nueva consulta al
oráculo.
ACTO III –
Escena IV – Sala de palacio. Mesa
preparada para un festín –
Luego de que se hubieran retirado los convidados.- En escena, Macbeth y
su
esposa
(...)
Macbeth.- Macduff
se niega a obedecerme; y a reconocer mi autoridad.
Lady Macbeth.- ¿Le has llamado?
Macbeth.- No,
pero tengo noticias de él por mis numerosos espías. Mañana temprano iré a ver a
las brujas. Quiero apurarlo todo, y averiguar el mal, aunque sea por medios
torcidos. Todo debe rendirse a mi voluntad. Estoy nadando en un mar de sangre,
y tan lejos ya de la orilla, que me es indifirente bogar adelante o atrás. Es
tiempo de obras y no de palabras. Descienda el pensamiento a las manos.
Lady Macbeth.- Te falta la sal de la vida, el sueño
Macbeth.- Pues a
dormir. ¡Mi terror, nacido de la falta de costumbre, me quita el sueño! ¡Soy
novicio en el crimen!
En el ACTO V,
Macbeth interpreta mal el vaticinio de que no debía temer de los
humanos, de
hombres nacidos de una mujer. Es por eso que no le
teme a Macduff
en la batalla, en la última escena, pero malinterpreta al oráculo.
Macduff había
sido sacado de las entrañas de su madre muerta, por lo que sí pudo dar
muerte a
Macbeth.
La siguiente
escena muestra el error de interpretación de la profecía de las brujas por
parte de
Macbeth
ACTO V –
Escena VII - Otra parte del campo
(...)
Macduff.- ¿De qué te
sirven tus hechizos? ¿No te dijo el genio a quien has vendido tu
alma, que Macduff fue arrancado, antes de tiempo, de las entrañas de su
madre
muerta?
Macbeth.- ¡Maldita
sea tu lengua que así me arrebata mi sobrenatural poder! ¡Qué
necio es quien se fía en la promesa de los demonios que nos engañan con
equívocas y
falaces palabras! ¡No puedo pelear contigo!
2. Análisis
a) Si bien la
tragedia shakespeariana deriva de la tradición aristotélica, permanentemente se
escapa de este modelo al punto que muchos críticos sostienen que reinventa el
género tragedia. ¿Qué aspectos de Macbeth respetan el modelo de la tragedia
griega y cuáles son momentos de ruptura o innovación? Tenga en cuenta el
fragmento de la Poética de Aristóteles reproducido en la guía.
Según
afirma Aristóteles en su Poética, el
propósito de la tragedia es el de imitar. No tanto los hombres sino los hechos,
de la ventura y desventura de la vida. Su objetivo es el ordenamiento de los
sucesos. No hacen la representación para imitar las costumbres, sino por el
contrario, se valen de las costumbres para el retrato de las acciones, ya que
sin acción no puede haber tragedia. La
tragedia inventa una historia pero posee personajes verdaderos.
Shakespeare respeta esta idea de
Aristóteles, que expresa en la Poética.
Macbeth se basa en personajes reales, y muestra los hecho tanto trágicos como
no trágicos en la vida de un hombre.
Las
partes que componen a la tragedia son la fábula, los caracteres, la elocución,
los pensamientos, el espectáculo y la melopeya.
La estructuración de los hecho es lo más importante de la tragedia, ya
que esta se basa en la imitación de una acción y de una vida, y el fin es una
acción.
En Macbeth, la estructuración es respetada, con un
principio, un medio y un fin. La fábula se basa en que aquello cuya presencia
no significa nada, no es parte alguna del todo.
La acción en Macbeth es una acción compleja, ya que el cambio de fortuna
se produce con anagnórisis y con peripecia.
La elocución es el modo de elegir y distribuir las palabras en el discurso,
la explicación, la aclaración, y un discurso breve. Los discursos en esta obra
de Shakespeare son breves y claros, por lo que respetó este concepto
aristotélico de la tragedia.
Los caracteres, es decir, que en el
discurso de cada personaje quede representado su pensamiento, se cumple en la
obra Macbeth.
La estructura de la tragedia es : el
prologo, el episodio, las salida, y el coro. El coro tiene dos diferencias: una
es la entrada y otra la parada. El prólogo es una parte entera y precede a la
entrada del coro. El episodio es una parte de por sí, y el intermedio entre la
parada y la entrada del coro. Finalmente la partida es una parte entera de la
tragedia, después de la cual cesa totalmente la música del coro.
La tragedia debe producir en el
espectador un efecto de lástima, de espanto y de ira, y así lograr la maravilla
por parte del mismo. Para lograr esto se utilizan diversos métodos como por ejemplo, situaciones lastimosas y
atroces.
Shakespeare innova la tragedia
eliminando en parte de la estructura tradicional de este género, como es la
presencia del coro, y la entrada y salida del mismo. Una característica de la
tragedia es la presencia de manera protagónica de personajes nobles, y en
Macbeth podemos encontrar personajes como el portero, asesinos y demás
personajes vulgares secundarios, lo que muestra otro concepto respetado. Él
introduce también elementos propios de la comedia en Macbeth. Por ejemplo,
dentro de su innovación, está el agregado de escenas no propias de las
tragedias, como es la escena de conjuro de las brujas. En la tragedia de Shakespeare no queda claro
cuanto tiempo pasa entre un hecho y otro, pudiendo ser horas, días, o meses, rompiendo entonces con la clara
relación espacio - tiempo. Respeta características como la presencia de
anagnórisis (el héroe aprende algo nuevo sobre lo que ya sabía), en dos casos:
cuando reconoce su falta de asesinar al rey, teniendo remordimiento, y en el
momento en que se da cuenta del error de interpretación de la profecía que lo
llevaría a la muerte.
La peripecia ocurre en el momento en
que se corona como rey, ya que a partir de ese momento su buena imagen comienza
a descender, sospechando todos de él.
En sus obras, exalta determinadas pasiones humanas, que en este caso son
la tentación, la conspiración, la ejecución, el arrepentimiento y la venganza,
desarrolladas en este orden a lo largo de la obra.
Un hecho innovador es también la presencia de una temática fantástica y
mágica, no propios de la tragedia.
Una acción que siempre debe buscarse en la tragedia y que en
Macbeth aparece, es el lance, el ataque entre familiares o amigos. En este
caso, Banquo, que es mandado matar por Macbeth, era el mejor amigos de éste.
Este es un hecho que genera compasión. La catarsis ocurre cuando
b) Observe con
atención las didascalias de la obra. ¿Qué información proporcionan? ¿Cumplen
con la función instructiva que supone su definición?
¿Qué
información puede resultar relevante para un director que quiere llevar la obra
a escena? ¿Por qué?
Las
didascalias fueron en ocasiones inexistentes, cambiando su situación, según la
época de la historia del teatro. Las didascalias no son solo las acotaciones
del autor, sino también los nombres de los personajes que figuran en el reparto
inicial como también los que aparecen en el interior del diálogo. Las
indicaciones de lugar responden a dos preguntas: quién y dónde.
En las didascalias es el propio autor quien nombra a los personajes y
atribuye a cada uno de ellos un lugar para hablar y una porción del discurso, e
indica los gestos y las acciones de los personajes independientemente de todo
discurso.
En
esta obra las didascalias proporcionan información acerca de la presencia de personajes en la escena, y
hacia quién esta dirigido el discurso de un personaje en un momento determinado.
En
conclusión, las didascalias son descripciones, advertencias, precisiones,
recomendaciones y una reflexión que el dramaturgo deja como guía al
lector/director para el mejor entendimiento de su obra. Así el lector puede
decodificar los diálogos junto con las acotaciones y llevar lo leído a una
escenificación mental, que puede ser traducida a un código escénico por un
director. Además, las acotaciones hacen referencia a otro discurso no
literario, uno de signos y gestos sobre la escena. Toda acotación. Para el
dramaturgo y el director, las didascalias son un código eficaz que cumple con
su función de ser pauta, ubicación y faro para lograr dar vida al “milagro
secreto” del Teatro.
En
esta obra cumplen con la función instructiva que supone su definición de una
manera muy incompleta, ya que, a pesar de que el autor puede atribuir a los
personajes un lugar para hablar y un discurso, no indicar los gestos y acciones
de los mismos acorde al discurso de cada uno de ellos. Casi no hay acotaciones
en la obra.
La
información que en la obra va a resultar más relevante a un director que quiera
llevar la obra a escena será las emociones demostradas por cada personaje, así
como cada sentimiento y pasión, elementos característicos de las tragedias de
Shakespeare. Para un director, como prácticamente no hay acotaciones, va a ser
necesario obtener, a partir del discurso, los gestos de cada personaje.
c) Investigue
el significado de Hécate, Moira, Parca y Hada.
En el mundo de la antigua Grecia, los poetas vieron a la virgen cazadora
Artemisa (Diana para los romanos) como la diosa con tres formas, siendo sus
otros dos aspectos Selene, la Luna del cielo y Hécate, una misteriosa diosa del
inframundo. La triple diosa puede ser interpretada como tres fases del cielo
lunar: el arco de plata que lleva Artemisa representa la Luna nueva, Selene es
la Luna llena madura, y Hécate, lo oscuro de la Luna. La propia Hécate presenta
el mismo simbolismo triple, siendo descrita a menudo con tres cuerpos o con
tres cabezas. Va errando entre las almas de los muertos y su llegada se anuncia
con el aullido de los perros. Habita en las tumbas y en los lugares solitarios
en los que hay una encrucijada de caminos, y enseña las artes de encantamiento
y de brujería. A veces se la representaba como a una vieja arpía, mostrando los
últimos instantes del ciclo de la Luna, ofreciéndosele libaciones al final de
cada mes.
También llamadas Parcas. Hesíodo las presenta como hijas de la Noche, pero a continuación se
contradice y afirma que nacieron de la unión de Zeus y Temis. Sus nombres son Cloto, Láquesis y Átropo, y su función
es la de decidir el destino, al que se someten incluso los dioses. En la
literatura y el arte, suelen representarse como hilanderas.
Láquesis.- Una de las tres Moiras. Su nombre significa "la que da a cada uno
su parte". Se encargaba de estirar el hilo del destino y representa el
futuro.
Cloto.- Una de
las tres Moiras. Su nombre significa "hiladora". Era la encargada de
sostener el huso y simboliza el presente.
Nacieron de la unión de Zeus
y Temis
Temis.- Titán,
hija de Gea y Urano. Representa la justicia y también está relacionada con los
oráculos: fue la predecesora de Apolo en Delfos. Según Hesíodo, es la segunda
esposa de Zeus y con él tuvo a las Horas y las Moiras. Es uno de los pocos
dioses de la primera generación que se integran en el nuevo orden representado
por los olímpicos.
Zeus .- Último hijo de los
titanes Rea y Crono. Crono, advertido por Gea de que uno de sus hijos lo
destronaría, devoraba a sus hijos a medida que nacían. Cuando le llegó el turno
a Zeus, Rea lo ocultó en una isla y en su lugar presentó a Crono una piedra,
que éste engulló. Cuando Zeus se hizo adulto, Rea dio un brebaje a Crono para
que vomitase a sus hijos; ellos, liderados por Zeus, se enfrentaron a su padre.
Zeus, ayudado por sus hermanos (Poseidón, Hades, Hera, Deméter y Hestia), los
Cíclopes y los Centímanos), derrocó a Crono, y con él el viejo orden
representado por los Titanes. Hesíodo ofrece una lista de siete esposas
sucesivas de Zeus: Metis (con la que engendró a Atenea), Temis (con la que
engendró a las Horas y las Moiras), la oceánide Eurínome (madre de las
Gracias), Deméter (madre de Perséfone), Mnemósine (de la que tuvo a las Musas),
Leto (que engendró a Apolo y Ártemis) y Hera (madre de Ares, Hebe e Ilitía).
Pero existían además numerosas leyendas que unían a Zeus con una larga lista de
diosas (a menudo diosas locales), semidiosas y mortales, entre ellas Ío,
Europa, Selene, la atlántide Electra (2), Dánae, Maya, Leda, Alcmena,
etc.Aunque la figura de Zeus (Júpiter para los romanos) era en sus orígenes la
de un dios atmosférico, ya Hesíodo, en Los trabajos y los días, lo presenta
como defensor de la justicia, imagen que se consolidará en la tragedia.
Hécate.- Hija de
Asteria y Perses, continuó ejerciendo su poder después de la victoria de Zeus.
Para Hesíodo, es una divinidad poderosa y le dedica un himno; su influencia se
extiende a todos los ámbitos de la vida. En el Himno homérico a Deméter, Hécate
adquiere un carácter más sombrío; en general, era una divinidad relacionada con
la magia y la hechicería
Hija de Asterias y Perses
Asteria.- Hija de los titanes Ceo y Febe. Se casó con Perses y engendró a Hécate.
Para escapar de la persecución de Zeus, se convirtió en codorniz y se arrojó al
mar, convirtiéndose en la isla Ortigia.
Perses.- Hijo de
Euribia y el titán Crío. Se une a Asteria, con la que engendra a Hécate.
En el estudio mitológico de la Luna, el aspecto más inferior de la
Triple Hécate representa a la parte lunar de los infiernos, es una diosa
terrible y evocadora de fantasmas y de pesadillas, maestra de hechicería, cuya
presencia era anunciada por los aullidos de los perros. Lógicamente esta
vertiente infernal de Hécate nos introduce en el estudio de la Luna como el
inconsciente descontrolado y lleno de irrealidades. Pero ya sabemos que Hécate
también posee su representación en niveles superiores, concretamente en las
esferas afectiva y de lo espiritual, generando en este último caso la facilidad
para la videncia en lo oculto. Aparte, podemos aplicar toda la mitología de
Cáncer explicada en el apartado correspondiente.
Es una antigua diosa etónica, quizá procedente de Caria. En Grecia es en
principio confundida con Artemis, e incluso con Selene. Pese a ser una titánide,
Zeus le concedió extraordinarios honores. Cuando es invocada, proporciona
beneficios en varios campos, ya que originariamente no está especializada.
Concede la facilidad de palabra en juicios y asambleas, la victoria en pruebas
deportivas y en la guerra; es como Artemis, la diosa nutricia, protectora de los niños.
Sin embargo, Hécate acabo especializándose como Diosa de la magia y de
los hechizos. Se aparece a los magos en forma de animal, en las noches de luna
clara, en las encrucijadas. Es diosa de las almas de los muertos y es invocada
como ayuda contra la locura; está presente en el nacimiento y en la muerte de
los humanos. Para apaciguarla, se depositaban en las encrucijadas los residuos
de sacrificios de purificación y ofrendas de alimentos. Era representada tricéfala o bien con tres cuerpos, con la copa y el cántaro, o con antorchas en la
mano, con las que, según algunos, habría matado a Clitio. Se consideraban
parientes suyos a casi todos los magos más o menos conocidos.
Hada.- (Del
lat. fata, f. Vulgar de fatum*, hado) Ser fantástico que se representaba bajo
la forma de mujer, a quien se atribuía poder mágico y el don de adivinar el
futuro.
Fatum.-
Personificación romana del destino. El nombre fatum, relacionado con la raíz latina que significa “hablar”,
indica, en principio, la decisión de un Dios, totalmente irrevocable. Después
se forjó popularmente en Roma un dios del destino. Se empleaba a veces en
plural por influencia, sin duda, de divinidades griegas afines, como las Moiras, o incluso latinas, como las Parcas; lo cierto es que este plural –Fata- acabó entendiéndose como un
singular femenino, de donde surge el término hada, común a las lenguas románticas.
Parca.- Cada una
de las tres deidades romanas, (Cloto, Láquesis y Atropos) dueñas de la vida de
los hombres, cuyo destino hilaban. Los griegos las llamaron Moiras.
Bibliografía Consultada para 2.- c)
Diccionario de la Mitología Clásica, Martinez, Fernández, Galiano y Melero.