Vida
de Ludwig Van Beethoven
Miembro
de una familia humilde de origen flamenco -su padre también era músico- demostró
a edad temprana sus dotes musicales. Su padre intentó que realizara una carrera
similar a la de Mozart por lo que a los ocho años dio un concierto en Colonia
y actuó en Holanda. La formación musical del pequeño maestro era bastante
desordenada por lo que el organista Neefe lo pondrá en contacto con las obras
de Händel y Bach. Con doce años destaca como intérprete de piano, órgano y
viola, tocando cinco años más tarde para Mozart en Viena. En 1792 volverá
a la capital austriaca para recibir lecciones de Haydn, Salieri y Albrechtsberger,
centrándose en la carrera de compositor. El 29 de marzo de 1795 se presentó
ante el público vienés como pianista y compositor, alcanzando un éxito apoteósico.En
1808 fue solicitado por el rey de Westfalia lo que motivó el aumento de su
fama, llegando a recibir una renta anual vitalicia por parte de los príncipes
Lobkowitz y Kinsky. Los primeros trastornos auditivos empezaron a manifestarse
en 1796 pero a partir de 1819 se quedará sordo, lo que motivará su estado
de tristeza y de soledad, agravado por las ingratitudes de su sobrino Karl.
Se impone en el congreso de Viena de manera imprevista ya que Rossini, representante
del italianismo, era el principal ídolo. Los desengaños amorosos marcarán
la vida de Beetthoven y también influirán en su obra al igual que su irascible
carácter y soledad, acabando sus días con problemas económicos. Su música
abarca tres etapas: la primera será la de las influencias, especialmente de
Haydn y Mozart, destacando como pianista y permitiendo sus éxitos abrirle
las puertas. La segunda etapa se desarrolla entre 1801 y 1815, siendo el momento
de madurez artística, modificando la sonata e imponiendo el lenguaje expresivo.
La tercera vendrá definida por el romanticismo, mostrando su genialidad que
rompe con las viejas fórmulas, siendo la "Misa solemne" y la "Novena
sinfonía" sus obras más destacadas. Toda sus trabajos se caracterizan
por el contraste entre la alegría y el dolor, convirtiéndose en el músico
más importante de todos los tiempos y el fundador de la modernidad con sus
nueve sinfonías, sus siete oberturas, los conciertos para piano y orquesta.