Misiones orientales. Virreinatos del Río de la Plata y de Nueva Granada. Los Borbones. Ingresos señoriales en Cataluña. Paz de Utrecht en 1713. Sebastián José Carvalho e Melo, Marqués de Pombal, Rey José I, Adam Smith, Colonia del Sacramento, Tratado de Permutam España y Portugal, Minais Gerais. Traslado de la capital de Bahía a Rio de Janeiro. Tratado de San Ildefonso. Misiones jesuíticas. Austrias menores, élite criolla, vínculos comerciales entre las colonias e Inglaterra.
Trabajo de Repaso
MICHEL MOSSE 3°5°
1.- Durante el reinado de los
Austrias menores se da mucho poder a la élite criolla. El interés económico
hizo perder poder regio a la corona. Ésta rompe vínculos comerciales que las
colonias habían establecido con Inglaterra. Los Borbones establecen el sistema
de las intendencias, que fueron copiadas de Francia, y fueron instituciones
claves en la reorganización del territorio. El nuevo cargo de intendente
centralizaba mucho poderes, la función política, militar y eclesiástica.
La situación económica durante el reinado de
las Austrias Menores fue muy diferente en España y en América. Los ingresos del Duque de Feria decrecieron
abruptamente a partir de 1635 y hasta 1670, cuando lentamente comenzaron a
crecer. Este decrecimiento se debió a la caída de sus ingresos en todos los
ítems en que recibía ganancias, lo que causó la caída de sus ingresos totales.
En Perú, donde se hallaban los yacimientos de plata más importantes del
continente, las ganancias obtenidas entre 1550 y 1750 estuvieron muy por debajo
del total estimado, y recién a partir de 1750 la abrupta caída de ingresos
comenzó a subir.
Con respecto a los ingresos señoriales en
Cataluña, luego de una caída que se extendió hasta en año 1645, los ingresos comenzaron a aumentar,
sufriendo sucesivas caídas.
El papel relativamente pasivo que desempeño
España en la guerra que decidía su destino se hizo patente en el tratado de
paz, firmado en 1713 en Utrecht, ya que, como compensación a su renuncia al
trono español, el emperador de Austria recibió los Países Bajos, Milán, Cerdeña
y Nápoles. El rey de Saboya se quedó con Sicilia. Gran Bretaña fue el país más
favorecido, ya que retuvo Gibraltar y Menorca, y obtuvo el “asiento” por un
período de 30 años. Por esta cláusula, Gran Bretaña gozaba de un derecho
monopolístico de introducir esclavos
africanos por todo el imperio español y, además, se aseguraba el derecho al
envío de un barco anual con 500 toneladas de mercancías para comerciar con las
colonias de España en el Nuevo Mundo.
Junto con esta renovación del control
peninsular, se registró una renovada insistencia en la promoción entre las
audiencias y dentro de ellas, sistemas que se había visto interrumpido por la
venta de cargos. De nuevo fue norma para los jueces al empezar como alcaldes
del crimen o como oidores en tribunales menores, como Guadalajara o Santiago, y
trasladarse después a las cortes virreinales de Lima o México. Igualmente fue
la creación por Gálvez de un nuevo cargo judicial, el regente para sustituir a
los virreyes como presidentes de las audiencias. El sistema se completo con el
traslado de los regentes y algunos oidores veteranos al Consejo de Indias, que
ahora, por primera vez en su larga historia, venía a tener una larga proporción
de miembros con experiencia en el imperio americano. De esta forma, observamos
la formación de una verdadera burocracia judicial, cuya autonomía respecto a la
sociedad colonial se basaba en su procedencia española.
En fecha tan temprana como 1704, el viejo
sistema de tercios armados con picas se sustituyó por regimientos al estilo
francés, equipados con mosquetes y bayonetas, mientras que otras reformas
marcaron el inicio de un nuevo ejército: un cuerpo de guardias reales con
servicio en Madrid, unidades distintas de artillería e ingenieros y la
formación de una nueva clase de oficiales de carrera. Como resultado de los
pactos de familia con los Borbones franceses, firmados en 1733 y 1743, se
modificó parcialmente la ley de Utrecht.
2.-
El
Rey José I, desde su acceso al trono, tuvo muy claro el tipo de colaboradores
que habrían de acompañarle: los cargos palatinos para la nobleza antigua y los
altos puestos administrativos para funcionarios de reconocida experiencia y
probada fidelidad a la Corona. Para las Secretarías prefirió a personajes
relativamente oscuros, pero con experiencia gubernamental, y ajenos a los
grandes clanes nobiliarios: Diego de Mendoça Corte Real, como secretario de
Estado, y Sebastián José Carvalho e Melo, posterior Marqués de Pombal, como secretario de
Exteriores y Guerra.
La política pombalina es claramente mercantilista y
así comenzaría una política de atracción de técnicos extranjeros, de protección
a las industrias ya existentes, de concesión de franquicias para importar lanas
y exportar tejidos, e impulsará la creación de nuevas manufacturas que hicieran
a Portugal más independiente de Inglaterra. Pombal se interesó en centrar todo
el poder en la metrópoli, y buscó apoyo en la burguesía comercial.
La ola de prosperidad ha dejado un Brasil que
sería diferente en el siglo XVIII. Ha variado, desde luego, su lugar en el
cuadro imperial portugués. En él, las posesiones asiáticas han dejado de
contar, y entre las africanas, solo Angola adquiere nueva significación, como
satélite y proveedora de esclavos para Brasil. Ha variado también su lugar en
la economía mundial: en 1776 Adam Emith señalaba que Gran Bretaña recibía casi
todo su oro de Portugal, y entre 1700 y 1750 ese oro le había permitido
expandir fuertemente sus acuñaciones en ese metal y eliminar de hecho el
predominio de la plata en su sistema monetario; no hay duda que entre la
holgura monetaria de esa etapa y la revolución industrial que la sigue existe
alguna relación, aunque la naturaleza de esta sigue siendo materia de viva
controversia entre economistas e historiadores.
En 1713, España se vio obligada a devolver Colonia del
Sacramento (actualmente Uruguay), a los portugueses.
Esto
era intolerable para los intereses de Buenos Aires, por la competencia
comercial que generaría. Durante las negociaciones de 1750 los diplomáticos
portugueses, no desperdiciaron la oportunidad y propusieron el cambio de
Colonia del Sacramento por siete misiones jesuíticas de la frontera entre
Brasil y Argentina. Los españoles influidos por los informes interesados
firmaron el famoso "Tratado de Permuta".
El Tratado establecía que Portugal cedía a la corona de
España la Colonia del Sacramento y todo su territorio adyacente, como también toda
la navegación del Río de la Plata, que pertenecería enteramente a la corona
española. Portugal renunciaba a todo derecho que pudiera corresponderle por los
tratados de 1681 y 1715. España a su vez entregaba a Portugal todas las tierras
"desde el monte de los Castillos Grandes y ribera del mar...", desde
el río Chuy, las fuentes del Río Negro y el Ibicuy, hasta las vertientes en la
ribera oriental del río Guapore, Sin embargo, el intento de España y Portugal
de realizar las demarcaciones en el terreno provocó la sublevación de los
indígenas, supuestamente instigados por los mismos jesuitas, que defendían su
imperio y el monopolio de la yerba mate. Esta guerra guaraní desembocó en el
exterminio de muchos indígenas y la huida de otros a la selva, y abrió el
camino para la expulsión de los jesuitas.
El
Tratado significó una herida profunda en la estructura americana de los
jesuitas. Y fue el comienzo del fin. A partir de 1750 siguieron años en que las
noticias provenientes de Europa eran cada vez más preocupantes. Uno a uno, las
cortes europeas, se fueron adhiriendo a la de Portugal y dictaron la expulsión
de los jesuitas de sus reinos.
En
1768 comenzó la expulsión de los jesuitas en algunas misiones. Los guaraníes
aceptaron el reemplazo de los jesuitas por los civiles y militares españoles en
forma pacífica; en otros fue violenta pero con el transcurso del tiempo
comenzaron a abandonar las misiones que quedaron abandonadas.
Testimonio
de esta integración cultural español - guaraní es el circuito de las ruinas
jesuíticas: Santa María, San Ignacio, Santa Ana.
Hacia 1700, el núcleo de Brasil estaba aún en
el actual nordeste, en la costa del azúcar y el tabaco, con su retaguardia
ganadera del sertao; en torno de él, al sur y al suroeste, San Pablo había
avanzado sobre el vasto interior, del que solo mantenía una parte pequeña en
ocupación, por otra parte muy laxa; este territorio era sobre todo el teatro de
las bandeiras, expediciones en busca de esmeraldas y más aún de hombres,
esclavos indígenas, destinadas a formar la orgullosa leyenda de la arisca
población mestiza que surge con perfiles propios en la rústica frontera
paulista. Los Bandeirantes chocaron con los intereses de los jesuitas, cuyo
objetivo era evangelizar a los indígenas y no utilizarlos como esclavos. En 1641, los guaraníes de la
reducción jesuítica vencieron en Mbororé a los bandeirantes (ladrones) de
Brasil; que pretendieron romper el bloqueo impuesto por los países bajos
invadiendo las reducciones.
Durante esta batalla, que fue la más importante y en
otras de menor envergadura, los guaraníes fueron autorizados a utilizar armas
de fuego.
Pombal
acometió la gran reforma económica, cuyo objetivo era vincular al Brasil a la
metrópoli y crear un segundo aparato administrativo subordinado en la colonia,
centralizado en Río de Janeiro, trsladando la capital a esta ciudad. En 1763,
la capital del virreinato se traslada de Bahía a Rio de Janeiro, ya que, con el
descubrimiento de los ricos yacimientos mineros en la región de Minas Gerais y
la explotación agrícola y ganadera en torno a la región de São Paulo, el centro
económico y demográfico se había desplazado de la costa norte al interior y al
sur de la Colonia. En 1772, con la supresión del Estado de Maranhao, se
consiguió la unificación política y administrativa, estableciéndose 9
Capitanías Generales y 9 Subalternas.
Pombal nacionaliza el lucro mercantil, y aumeta
la explotación minera en las colonias, luchando por la reconquista de las
mismas. Se crean milicias locales para poder defenderse ante un eventual ataque
inglés, que por esa época era la potencia dominadora de los mares.
Las
reformas pombalinas se basaron en caracteres clerical, comercial, militar,
administrativo y judicial. Éstas beneficiaban a las colonias y no a la
metrópoli. Los especialistas en el estudio de las reformas pombalinas afirman
de modo unánime que en general los cambios no fueron radicales. Una de las
razones de esto fue, naturalmente, la caída de Pombal después de la muerte del
Rey José I en 1777. Sin el patrocinio del ministro, el movimiento reformista
perdió vigor y retrocedió. Otra razón fue más profunda. El contenido humanista
de la reforma de los estudios menores no dejaba de afirmar la importancia de
las Letras Humanas (lenguas, retórica y poética) como base de todo conocimiento.
A pesar de la influencia de Locke, de su utilitarismo y de su experimentalismo
sobre Verney, al parecer sobrevivió, según Joaquim de Carvalho, la estructura
expositiva del pensamiento escolástico.
En
1777, la muerte del José trae consigo la caída de Pombal; el balance de un
cuarto de siglo de reforma muestra trazos negativos. Lejos de integrar mejor
metrópoli y colonia, el desenlace del esfuerzo reformista aumenta las áreas de
tensión entre ellas. Sin duda, la caída de todopoderoso ministro crea una
oportunidad para cambiar ese rumbo peligroso; esa oportunidad es más aparente
que real, ya que, por detrás de su política, son los cambios inducidos por la
irreversible decadencia de la minera aurífera los que han provocado ese aumento
de tensión, y no hay motivo alguno para esperar que su influjo, amengue en el
futuro: en particular el peso del fisco no puede dejar de hacerse sentir sobre
la colonia, y sobre todo sobre el distrito minero, cada vez menos capaz de
soportarlo.
El
mapa de éxitos y fracasos de la reforma pombalina revela, en efecto, que esta
no logró tratar al Brasil como un objeto maleable a remodelar para mejor servir
los intereses de la corona: sus éxitos se alcanzaron precisamente allí donde la
reforma logró a la vez servir a otros intereses, y ganó el apoyo de estos.
3.-
La colonia de Sacramento representaba un
pequeño punto situado en el mapa del estuario del Río de la Plata, y se
transformaría en el eje de una serie de graves acontecimientos entre las dos
coronas peninsulares, España y Portugal. Esta colonia representaba un interés
geopolítico, tanto como centro comercial como una ubicación estratégica para
ambas metrópolis desde el punto de vista militar. La colonia de Sacramento
mantenía toda la zona con el contrabando, con el tráfico ilegal de mercancías
provenientes de Inglaterra. Plata, metales, ganado, materia prima, fueron la
causa de la disputa entre España y Portugal por la posesión de la colonia de
Sacramento. Cuando la Colonia pasó a manos de Portugal, en cumplimiento de un Tratado,
se creo en el Río de la Plata un ambiente tenso, que representaba una guerra
fría entre las dos Coronas. Fue en esa época cuando comenzó a utilizarse la
diplomacia como nueva arma política a nivel internacional. El Tratado de San Ildefonso
tuvo una importancia fundamental para fijar las fronteras de ambos imperios.
Los portugueses quedaban eliminados de las riberas del Río de la Plata. La
Colonia del Sacramento volvió a la soberanía de España, que cedió a Portugal
las Misiones Orientales y las tierras sobre las márgenes del río Yacuby, Río
Grande, Guayrá y Mato Grosso. Una comisión mixta debía trasladarse a América
para fijar las fronteras y poner fin de esta manera a la secular disputa entre
los dos reinos. Sin embargo, solo dos comisiones trabajaron conjuntamente y el
resultado final fue muy deficiente. No obstante, el Tratado de San Ildefonso
representó una relativa estabilización en los límites entre la América
hispanoparlante y la lusoparlante, que posteriormente serviría de guía
aproximada para delimitar jurisdicciones entre Brasil y las nuevas repúblicas
de habla hispana. Esta disputa termina en un empate. España se
quedó con la concesión de la colonia, y este resultado se basó en un tratado de
neutralidad y amistad por ambas partes.
4.-
Durante el siglo XVIII se produjo una
dinamización de la vida social y económica colonial, la secularización
educativa, cultural y científica, la emergencia de la conciencia nacionalista
criolla y de los movimientos de independencia americanos. A nivel social, las
sociedades del siglo XVIII evidenciaban que no estaban en proceso de formación
ni sujetas a la promoción única de la metrópoli, como de hecho había acontecido
durante los dos siglos anteriores bajo el absolutismo. Esta recuperación
económica, permite observar una mayor autonomía también en los virreinatos del
Río de la Plata y de Nueva Granada, así como en capitanías generales y
gobernaciones. Estas fueron las diferencias en América entre los siglos XVI y
XVIII.
Durante el período ilustrado proliferaron
tertulias y sociedades de amigos del país que se formaron para conocer y
transformar las diferentes regiones americanas. Dentro del proceso acumulativo
que llevó al nacimiento de un interés por la modernidad y la Ilustración, en la
segunda fase los científicos americanos cuentan ya con una comunidad
mínimamente organizada, con un ethos reconocido para sus actividades, con
algunas instituciones que ellos mismos han formado, pero, sobre todo, han
logrado un protagonismo para la ciencia en la sociedad. En estas agrupaciones
patrióticas se reunían los sectores más avanzados animados por una mentalidad
burguesa ilustrada para, conjuntamente con los mineros, comerciantes, y otros
sectores progresistas del ejército, pugnar por el crecimiento económico, el
conocimiento de los territorios y las riquezas naturales de los países, y por
importantes reformas educativas, con el principal objetivo de difundir estas
ideas por toda América, de las cuales la Corona estaba en contra.
En las sociedades americanas de esa época prevaleció
una estructura de grupos sociales compleja desde el punto de vista racial, y
dinámica, pues la población había entrado en una etapa de franco crecimiento.
Los criollos, y en menor medida los mestizos, fueron el sector protagónico de
las transformaciones sociales que tuvieron lugar en ese siglo, debido a su
influencia socioeconómica y a sus conocimientos obtenidos de manera autodidacta
o en viajes de estudio a Europa. De esta manera llegaron a estar en la
situación de disputar a los europeos posiciones que se les negaban en sectores
importantes de la actividad económica, la administración, la política y la
judicatura, así como cargos eclesiásticos, universitarios, culturales y
científicos. La elite criolla participó de la Ilustración, habiendo alianzas
entre los sectores productivos y el minero.
La Ilustración fue un sistema de ideas del
siglo XVIII cuyo principal beneficiario era el pueblo. El movimiento ilustrado
comienza a Francia, y las ideas se desplazan hacia Rusia, Polonia, Prusia,
Austria, España y Alemania, entre otros países. Se creía que aumentaría la
satisfacción de los americanos. Los Borbones se dan cuenta de la potencialidad
que hay en América. Los científicos utilizaban las “artes útiles”, para
demostrar los recursos naturales y los adelantos de científicos y tecnológicos.
La causa de la internacionalización de la Ilustración fue la siguiente: las
nuevas ideas trajeron aparejada la formación de nuevas instituciones como
escuela o bibliotecas privadas. La sistematización de la conciencia pudo
empezar a realizarse dentro de las nuevas instituciones. Los textos de
divulgación y las revistas estaban ahora escritas en lenguas populares, lo que
permitió que la nueva ciencia y las nuevas ideas de la ilustración estuviesen
al alcance de todos.
Las bibliotecas científicas ilustradas
contenían obras de carácter científico, matemático, astronómico, físico, entre
otros. Con el cambio de siglo, y a partir de 1760, las bibliotecas privadas son
el principal indicador de la cada vez más amplia circulación de libros, y a la
vez, son reflejo y causa del cambio ideológico que se vivía en América. La
difusión de la literatura de la Ilustración estuvo asociada tanto al aspecto
ideológico como al desarrollo capitalista e industrial europeo. A partir de
1760, las bibliotecas privadas cuyo contenido ha llegado hasta nosotros, son
una clara expresión de las preocupaciones de los ilustrados americanos, del
debate ideológico del momento y del cambio científico, técnico y cultural que
está en curso de realizarse en América. Este surgimiento, y la presencia en las
bibliotecas de obras relacionadas con la economía, por ejemplo, lleva a la
preocupación de los americanos para llevar a cabo una reforma social con base
en la ciencia y en las artes útiles. Este es ya el momento en que los
científicos encuentran un papel social que desempeñar e interlocutores entre
otros sectores: artesanos, mineros, comerciantes, burocracia virreinal, etc.,
con quienes negociarán estrategias que hagan viables sus propósitos
cognoscitivos y prácticos.
Los periódicos científicos fueron una manera
que utilizaron los ilustrados americanos para, a través de su obra divulgativa,
poder apoyar la formación de la cultura científica. El objetivos de este
periódico es el de imitar a los periódicos europeos en sus tres estilos
habituales, a saber: hacer reseñas de todo tipo de obras literarias, exponer
obras físicas y matemáticas, y los “económicos” que se ocupan de “la
agricultura, comercio, navegación, y de todo aquello que tiene relación con el
bien público”. También se dedicaban a temas locales como la agricultura,
minería, geografía de América, historia natural y medicina. Finalmente,
invitaba a sus lectores a criticarlo, a que se le hicieran sugerencias y
observaciones, y a que se le enviaran noticias para publicarlas.
El periodismo científico y técnico se
desarrolló rápidamente en las principales ciudades del continente, a la vez que
fue mejorando sus métodos de divulgación y ampliando su cobertura. Aún las
gacetas y otras publicaciones periódicas de carácter general que ya se
imprimían con anterioridad, o que surgieron en esta época, empezaron a
incorporar noticias y escritos científicos y técnicos. Los periódicos
científicos ilustrados hicieron posible que se estableciera una comunicación
entre los científicos de diversos lugares en cada país y, hecho muy importante,
entre los de las diferentes regiones americanas también. Esto se pone de
manifiesto en la correspondencia de los lectores que publican estos periódicos,
en los artículos de diversos autores, en los debates que se establecen, etc.
Respecto de la comunicación transversal entre los diversos países, se observa
en las citas y en la reproducción de artículos publicados en otros periódicos
americanos una solidaridad de ideales y la gradual formación de la “República
de la Ciencia” americana
El periodismo ilustrado hizo
especial énfasis en temas americanos relativos a la geografía, recursos
naturales, cultivos, economía e historia y a las posibilidades de desarrollo
autónomo que estas ofrecía. Esto contribuyó a la formación de la nueva
conciencia americana de las colonias. Así es como que al sentimiento patriótico
del criollo se le sumó el nacionalismo científico. La combinación de ambos
produjo una clara conciencia de la realidad geo-cultural cotidiana americana. A
su término, este proceso gradual de autodescubrimiento de los propios
americanos de su ser histórico los condujo inevitablemente a la emancipación de
España.
Los científicos americanos pugnaron por la
libertad y por la independencia, único marco en que la ciencia podría
desarrollarse y cumplir una función social. La ilustración científica americana
fue, por tanto, el aliento y el logro de sociedades en proceso de
transformación y en búsqueda de su identidad.
Las nuevas ideas ilustradas americanas
modificaron las bases en las que se sustentaba el régimen colonial
ibeoamericano y lo llevaron hacia su crisis definitiva. Las sociedades
autónomas que comenzaron a surgir,
dándose cuanta de las potencialidades de las colonias, comenzaron a pensar en
la independencia para alcanzar la prosperidad.