La Manzana de las Luces de Buenos Aires, fue así llamada desde 1821, cuando el periódico El Argos mencionó que ese solar había reunido innumerables e importantísimas instituciones de la vida porteña y nacional: el templo de San Ignacio, la Procuraduría de Misiones, la Universidad de Buenos Aires, la Biblioteca Pública, el Real Colegio de San Carlos, el Archivo General, el Museo Público, la Sala de Representantes, y muchas otras. Revolución de Mayo. 25 de Mayo de 1810
La Manzana de las Luces a fines del siglo XVIII
La
Manzana de las Luces de Buenos Aires, fue así llamada desde 1821 cuando el
periódico El Argos mencionó que ese solar había reunido innumerables e
importantísimas instituciones de la vida porteña y nacional: el templo de San
Ignacio, la Procuraduría de Misiones, la Universidad de Buenos Aires, la
Biblioteca Pública, el Real Colegio de San Carlos, el Archivo General, el Museo
Público, la Sala de Representantes, y muchas otras.
Las razones para su concentración en ese solar parecen
haber residido en la comodidad que implicaba para el erario público situarlas
allí, luego que el mismo fuera expropiado a los jesuitas en 1767, tanto para
los virreyes españoles como para el gobierno nacional instaurado luego de la
revolución de mayo de 1810.
Esta página habla de dos situaciones paralelas en el tiempo
y próximas en el espacio: en primer término el Real Colegio de San Carlos, cuna
de gran parte de los revolucionarios de mayo de 1810, y la Causa de Oruro
(1784-1801), cuyos calabozos ubicados en el mismo solar albergaron los
cabecillas de una rebelión del Alto Perú, la rebelión de Oruro (1781), que
adquirió características excepcionales para el reino de España al ser
encabezada por criollos, siendo juzgada en Buenos Aires por ser la capital del
Virreinato del Río de la Plata.
Como esta última causa fuera caratulada como secreta fue
casi desconocida hasta nuestros días, y a su desconocimiento colaboró el que
hubiera algunos regimientos alojados en una parte del solar (Regimiento Fijo de
Infantería, de Burgos y de Extremadura). Sin embargo, en aquellos días era
mejor conocida, dado que los reos fueron trasladados en varias oportunidades y
tuvieron libertad condicional dentro del marco de la ciudad.
No parece posible establecer vinculaciones entre ambas
situaciones, vale decir, evaluar si existió alguna influencia de los rebeldes
del Alto Perú sobre los revolucionarios de mayo de 1810, aunque pudo haber un
nexo conductor entre ambas situaciones a través del presbítero Mariano Bernal,
uno de los encausados de la Causa de Oruro que prestó servicios en el Real
Colegio durante algunos años.
Esto equivale a plantear que no debe descontarse alguna
influencia de los rebeldes del Alto Perú sobre los revolucionarios de Mayo,
aunque seguramente no fue la única ni la más importante influencia que
tuvieron.