ALIPSO.COM - Trabajos prácticos, monografías, apuntes, tesis, manuales, material educativo y mucho más.
 

Página de inicio | Agregar a Favoritos | Contactate con nosotros | Publicidad

Alipso.com
 

Monografías

Examenes

Enlaces

Publicar material o sitio

Foros

ABC del estudio

Diversión

  Buscar material sobre...
Todas las palabras Cualquier palabra Frase Exacta
El sitio en el que encontrás
todo el material que buscás.

   

Enlaces recomendados
   

Material relacionado
 

Material educativo de Alipso relacionado con Historia argentina mundial ano 1828

  • Reglas de InterNIC Argentina.: Reglas para el registro de nombres de dominio de internet en Argentina. Dominio Argentina de Internet. Dominios .com.ar. Ministerio de Relaciones Exteriores.
  • Inmigrantes Bolivianos: Análisis de la inmigración en la Argentina, puntualmente de la migracion boliviana
  • El altar de Zeus.: Historia y características del altar de Zeus.
  • Bnadeja Paisa: Artes y sabores del famoso plato colombiano.


  • Enlaces externos relacionados con Historia argentina mundial ano 1828
  • Grant Wood Pintor norteamericano(1892-1942)
  • Unapluma que hizo cambiar la historia
  • Algunas preguntas acerca del Quijote
  •  

    Publicidad
       

    Monografías
      Historia argentina y mundial: año 1828
    Bernardino Rivadavia. Carlos Enrique Pellegrini. Dorrego. Juan Lavalle. Juan Manuel de Rosas. Reformas rivadavianas.

    Agregado: 11 de JULIO de 2003 (Por Michel Mosse) | Palabras: 812 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario
    Categoría: Apuntes y Monografías > Historia >

      Imprimir Recomendar a un amigo Recordarme el recurso Descargar como pdf

    1828

    El caso griego” ha precipitado los acontecimientos en Europa. Rusia y Turquía pelean ferozmente. En América del Sur lo hacen Perú y Bolivia.

    A Buenos Aires comienzan a llegar los primeros escuadrones del ejército nacional que regresan de la campaña contra el Brasil después de firmada la paz. Por las calles de la ciudad el desfile es seguido con emoción al par que con pena por el estado desfalleciente de la tropa, que arriba con el uniforme hecho jirones. El tratado que se firma contiene un acuerdo decisivo: se declara independiente a la Banda Oriental.


    Llega al país el pintor Carlos Enrique Pellegrini, quien había sido contratado anteriormente por Rivadavia. También se entregan los primeros premios a los alumnos de la escuela de campaña. El primer acto de distribución tiene lugar en San José de Flores. Se fomentan las industrias y el comercio, la instrucción pública y las comunicaciones con Bahía Blanca, cuyo puerto se habilita.

    Asimismo, se establece una nueva línea de fronteras con el Sur. Simultáneamente, se dicta una ley de imprenta y se sanea la moneda. La apertura progresista hacia el interior determina el nacimiento de una ciudad: Junín. Rivadavia sigue en boca de todo el país. Algunos piensan que después de los triunfos militares obtenidos frente al Brasil habría que seguir la lucha; otros que “La tropa no tenía para cubrirse sino andrajos y los soldados carecían hasta de yerba y de tabaco”.

    A meses ya de la decisión de Rivadavia de renunciar, la polémica continúa. Se piensa que en su caída mucho tienen que ver los dueños de los saladeros, quienes no ven con buenos ojos las transformaciones profundas en el campo y en la aduana, el arribo de ovejas que pueden desplazar a las vacas, ni la idea de abrir las puertas a millares de “gringos”. Su desaparición de la vida política tiene al país en vilo. Se ha perdido el aglutinante nacional y se cae otra vez en la desorganización. Lord Ponsomby, representante inglés, escribe a la Corona: “Confío en que la prevención contra Inglaterra cesará cuando la influencia y el ejemplo del señor Rivadavia se hayan extinguido completamente”. El nuevo hombre, Dorrego, es mirado con simpatía por el representante inglés.

    Sobre las anécdotas y las polémicas de la hora sólo queda, concreta, una realidad: el Río de la Plata, el más ancho del mundo, ha quedado partido en dos, dividido en dos puertos, Buenos Aires y Montevideo. El Gobernador Dorrego se mueve con rapidez para restablecer el orden, y en la convención de Santa Fe se aprueban los tratados que su delegado acordó con el Brasil. Pero el último mes del año llega pródigo de acontecimientos. Estalla un motín militar y fuerzas al mando del General Juan Lavalle deciden marchar contra el Gobernador. Ambos ejércitos se encuentran en Navarro, donde tiene lugar la batalla que deja victorioso a Lavalle y encarcelado a Dorrego. Tiene lugar entonces un acontecimiento que estremece al país. Lavalle ordena el fusilamiento de Dorrego. Gregorio Aráoz de Lamadrid está junto al condenado hasta el abrazo final. Relata la inquietud de Dorrego por ser escuchado por Lavalle y la frialdad de éste quien declara no tener nada que hablar con su prisionero. Habiéndosele comunicado a Dorrego el parte de su fusilamiento, el Gobernador depuesto pide a Lamadrid le lleve “a mi Angela” unos cordones de seda de su uniforme; lo mismo hace con sus tiradores, que envía a su hija. Luego, con entereza que doblega al bravo Lamadrid, se apresta a morir. La noticia cae como una bomba en Buenos Aires. El parte es pegado en los cafés, y grupos de porteños, en círculo, lo leen sin creer en lo que allí se afirma. Domingo de Oro, político y periodista, escribió una página precisa sobre el impacto de esta muerte en Buenos Aires. A él la noticia se la da Juan Perdriel, un federal. Los últimos días del año estarán signados por esta muerte. Se la conversará hasta el cansancio, ahondándose un poco más el tajo que ya separa en dos a la política argentina. En otro orden de cosas, llama la atención el recrudecimiento del delito.

    En general, Buenos Aires puede ser considerada una ciudad tranquila. Desde que Rivadavia prohibió “el uso del cuchillo” la criminalidad ha disminuido. Tampoco se advierten casos extraños o crímenes refinados. Ese mercado lo detenta Europa. Los argentinos mantienen aún la rusticidad inicial y los ataques a las personas tienen motivos simples: disputas entre ebrios, entrevemos, discusiones de carreteros, etc. Pero asesinatos deliberados, no. Entre los casos del año señalase la proliferación de delincuentes juveniles, todos ellos empujados por la miseria. Rondan los teatros solicitando monedas y cuando pueden, deslizan sus dedos y cobran de algún bolsillo pañuelos de lujo. Ante las muchas denuncias similares se dispone que los soldados vigilen la entrada a los teatros y detengan a los jóvenes ladrones.

     




    Intercambio de enlaces
    Más sitios recomendados Si quiere figurar en la sección de enlaces recomendados e intercambiar enlaces con Alipso.com contáctese
     

    © copyright 1999-2006 | alipso.com | todos los derechos reservados Normativas
    Contactate con nosotros Programacion por Efemosse Sistemas Diseño por Silvana Fano Hosting en ELSERVER.COM

    MySpace Layouts | Debt Consolidation | Advertising | MPAA | Myspace Proxy

    Newsletter
     
    usuarios
    ya reciben nuestro boletín informativo.
    Suscribite también gratis.

    Suscribir Desuscribir

    Cerrar Ventana