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Catalogado en base de datos como: Ejércitos libertadores: La historia de Corrientes estuvo signada siempre por luchas crueles y sangrientas. Primer ejército libertador. Rafael Atienza. Juan Manuel de Rosas. Santa Fe. Virreintato del Río de la Plata. Centralismo y federalismo. Estanislao López. Domingo Cullien. Coronel José Antonio Romero. Echagüe. Pago Largo. Laguna Ábalos. Paz. Lavalle.
Agregado: 29 de JULIO de 2003 (Por Patricia) | Palabras: 3261 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario
Categoría: Apuntes y Monografías > Historia >

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  • INTRODUCCIÓN

     

    La historia de Corrientes estuvo signada siempre por luchas crueles y sangrientas.

           Desde el 23 de setiembre  de 1821, fecha en que Lucio Mansilla inicia el Movimiento Emancipador de nuestra provincia , que culminaría en octubre del mismo año, hasta la definitiva unión de la misma a la  República Argentina como tal, muchos fueron los acontecimientos históricos que se desarrollaron

           La actuación de los Cinco Ejércitos Libertadores que se organizaron para luchar contra la tiranía rosista no están excentas de estos condimentos. Es inevitable detenerse en las campañas de ellos para poder comprender la historia de una provincia orgullosa de su pasado y que siempre tuvo como mayor objetivo la autonomía.

              El objetivo de este trabajo es entonces, conocer de una manera detenida la forma  en que Corrientes luchó por su libertad, dando en cada paso hacia ella, muestras de heroísmo incomparable. Los Cinco Ejércitos Libertadores fueron creados a partir de necesidades de protección e independencia, pero también a partir de las inquietudes de un pueblo  que no se sometía a designios arbitrarios y crueles.

           Quienes se detengan a leer este informe se encontrarán con una historia que quizás nunca hayan estudiado, o que quizás ya conozcan pero  que seguramente, les mostrará detalles poco conocidos de  los destinos de un pueblo que no se arrodilla ante el poder de la tiranía.        

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    PRIMER EJÉRCITO LIBERTADOR

     

          Desde diciembre de 1824, Corrientes estaba bajo el gobierno de don Pedro Ferré. Muchas circunstancias se desarrollaron desde entonces, las que hicieron que un nuevo período histórico se iniciara para la misma.

    El gobierno de Buenos aires a cargo de don Juan Manuel de Rosas desde 1829, generó diferencias insalvables entre ambos gobiernos, representando para Corrientes el período más sangriento de su historia.

           Después de la renuncia y muerte de Rafael Atienza, quien había renunciado a cierta autonomía por la gran influencia que ejercía Rosas sobre él, el gobierno correntino queda en poder de Genaro Verón de Astrada, quien se manifestaba en  aparente conformidad con el gobierno de Rosas. Pero éste, no muy convencido con esta situación dispone una vigilancia sobre la provincia a cargo del gobernador de Entre Ríos, Pascual Echagüe.

         Al tener la Confederacíón Argentina bloqueada toda salida al mar en represalia a la política rosista, Montevideo se convertía en  el centro de acción de los enemigos de Rosas y el lugar donde nacería el denominado "Movimiento Libertador" integrado por unitarios en el exilio.

         En tanto, los cambios políticos producidos en Santa Fe que hicieron que Rosas no aceptara la designación de Domingo Cullien en lugar de López, hicieron que el primero buscara apoyo en Corrientes que en principio, no progresara. Pero luego de idas y venidas, Corrientes se convertiría en el blanco de sospechas de unitarios y federales. Por tal motivo, y ante un  inevitable  enfrentamiento a Rosas, los unitarios exiliados y la Banda Oriental  ofrecen su apoyo a Berón de Astrada, quien lo acepta, dando inicio así al Primer Ejército Libertador, el que, con escasos medios económicos y aproximadamente 5000hombres  con escasa instrucción militar que abandonaron sus labores habituales y sus pacíficas vidas, se convirtió en el primer bastión de la libertad de nuestra provincia.

         El grito de guerra de este grupo de hombres fue dado por Berón de Astrada el 26 de febrero de 1839, en contra de Rosas y su seguidor Echagüe, con un manifiesto que enardeció y embraveció al pueblo correntino. Pero los problemas se hicieron evidentes cuando su aliado oriental Rivera, no cumplió con lo pactado y abandonó a los correntinos, quienes se establecieron al sur de Cruzú Cuatiá, a orillas del arroyo Pago Largo, donde fueron sorprendidos por las tropas de Echagüe el 31 de Marzo, e inevitablemente  derrotados. Berón de Astrada murió en combate junto a 2500 de sus hombres; los que sobrevivieron fueron tomados prisioneros.

         Los rosistas se adueñaron de la provincia; el sur fue abandonado al pillaje de los vencedores y Esquina fue arrasada por el fuego. Después de la insistencia de Echagüe ante Rosas, fue designado un nuevo gobernador, el Coronel José Antonio Romero.

         Pero el pueblo correntino no estaba dispuesto a seguir bajo los designios de Rosas, y comenzó enseguida a planificar la reconquista del poder. Mientras Echagüe se retiraba a defender la costa del Uruguay de las amenazas de Juan Lavalle, el pueblo se levantó en la capital, y el 6 de octubre hizo nombrar a Pedro Ferré como nuevo gobernador, investido de amplias facultades de poder. 

         Sin demasiados  intervalos de tiempo, Ferré comenzó a reorganizar las tropas dispersas por la provincia, dando así inicio al Segundo Ejército Libertador.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    SEGUNDO EJÉRCITO LIBERTADOR

     

         Antes de cumplirse un año de Pago Largo, corrientes tenía nuevamente un ejército de 3000 hombres que se embestía orgullosamente con la divisa celeste y blanca.

        Juan Lavalle, luego de haber sido vencido   en su campaña de  la Banda Oriental y Entre Ríos, había venido a refugiarse a Corrientes, y a él se le entregó el mando del nuevo ejército. Las armas y municiones fueron adquiridas por trueque en Brasil y nuevamente se buscó una alianza con Rivera y los exiliados de Montevideo, la que dio un resultado casi negativo, pues los aportes de éstos fueron escasos.

         El cuartel general tuvo su asiento en Rincón del Ombú, departamento de Curuzú Cuatiá, lugar estratégico para controlar las fronteras y las avanzadas sobre los ríos Guayquiraró, Mocoretá y arroyo Basualdo.

         Las noticias de las derrotas de Echagüe y la intención de López de recuperar para Rosas la posición perdida en Corrientes, alertaron a la tropa.

         López realizó la primera tentativa penetrando hasta el Pai Ubre. Pero Lavalle no estaba dispuesto aún a enfrentarlo y se retiró hacia el norte. López retrocedió, no sin antes llevarse todas las reses que encontró en su camino.

         Los planes del ejército libertador eran ambiciosos, pero el poco apoyo de los aliados y la posición de Echagüe de esperar el ataque en posiciones favorables, opacaron esos proyectos.

         El 1º de enero de 1840 , Corrientes consideró que su ejército estaba listo y, medianre un manifiesto declaró la guerra : "...contra el usurpador Juan Manuel de Rosas y sus secuaces, protestando no dejar las armas hasta no derrotar al tirano, oprobio de la Nación Argentina..."

         Sustentado en el inmenso dolor de Pago Largo, Lavalle inició sus operaciones el 27 de Febrero, partiendo desde Goya hacia Santa Fe por el Chaco,  con una expedición a cargo del ex gobernador Mariano de Vera y de Francisco Reinafé, la que fue derrotada completamente en Cayastá el 26 de marzo.

         Otra expedición, la más numerosa,  marchó por el centro bordeando el Uruguay hasta Concordia, desviando el rumbo luego hacia Paraná en busca de Echagüe. El 26 de mazo se produjo un primer encuentro con tropas de observación del enemigo  a orillas del río Villaguay, las que fueron dispersas. Echagüe continuaba sin presentar batalla y Lavalle continuaba su avanzada. Un segundo encuentro se produjo el 9 de abril donde se llevó a cabo la batalla de "Don Cristóbal", la que podría haber sido una batalla decisiva para Lavalle, sui no fuera que la perspicacia de Echagüe hizo que sus tropas se retiraran raudamente para reorganizarse.  En  ese combate perdió la vida un importante colaborador de Lavalle, el general López.

         Echagüe retrocedió primeramente hasta Nogoyá y luego hacia Paraná, refugiándose en Sauce Grande, lugar estratégico pues estaba rodeado de zanjas y defensas naturales.

         Lavalle atacó intentando decidir la cuestión, pero sufrió grandes pérdidas mermando sus posibilidadesfuturas. Se retiró hacia Punta Gorda donde la escuadra francesa lo pasó hacia Santa Fe. Una vez allí inició su avanzada hacia Buenos Aires. Legó hasta Merlo donde asentó su comandancia y organizó la campaña del norte de la provincia, pero sin conseguir el apoyo de la población, quién hostigó permanentemente a su ejército. Éste y otros motivos, como ser la falta de pastoreo para su caballada, lo hicieron reflexionar sobre la imposibilidad de la campaña, por lo que el 7 de diciembre se retiró hacia el norte, perseguido de lejos por Oribe, cuya misión era la de concentrar fuerzas suficientes para enfrentarlo.

          Lavalle llegó hasta Santa Fe y luego se retiró con la esperanza de encontrarse con Lamadrid y reforzar la Coalición del Norte, la que daba batalla en varios frentes a Rosas. Pero con sus fuerzas en un estado deplorable, fue derrotado en         Quebracho Herrado el 28 de noviembre, simbolizando así el fin del Segundo Ejército Libertador correntino.

         El paso de Lavalle a Santa Fe había dejando a Corrientes totalmente indefensa, lo que había llevado al gobernador Ferré a preparar otro ejército que fuera capaz de defenderla:

    "...la causa de la libertad no depende de un contraste inesperado, armémonos y la victoria será nuestra, desde mañana todos estamos en campaña..." decía la proclama del gobierno que dio origen al tercer ejército.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    TERCER EJÉRCITO LIBERTADOR

     

         La formación del tercer ejército había encontrado a Ferré  pactando nuevamente con Rivera, por lo que el mismo quedaría al mando de las fuerzas. Cuando Rivera marchaba al frente de las tropas unificadas para instalarse en Laguna Ábalos, llegó la noticia de la llegada a Goya del General José María Paz, prestigioso militar que había  intentado sumarse al ejército de Lavalle. Después de una entrevista llevada a cabo en San Roque, se le otorgó al general Paz la jefatura de todas las fuerzas de la provincia con el objeto de formar un ejército denominado Ejército de Reserva.

          Paz instaló su primer campamento en Paso Nuevo, al sur del río Corrientes. Pero el  avance del general Servando Gómez en un intento de apoderarse de Goya, hicieron que cruzara el río y se instalara en Mercedes.

          Echagüe había comenzado a ocuparse de nuevo de la situación correntina, invadiendo la provincia en setiembre llegando hasta el río corrientes, pero sin decidirse a cruzarlo. Paz entorpecía el accionar enemigo con una guerrila de hostigamiento, mientras el resto de su ejército retrocedía hasta Corrientes por el Paso Pucheta, sobre el arroyo Pay Ubre. Mientras tanto, Echagüe lo hacía por el Paso Naranjito.  finalmente ambos ejércitos se encontaron en la noche del 26 al 27 de Noviembre  y prepararon la situación para la batalla, que  se libró el 28 frente al paso Caá Guazú. La gran capacidad de Paz hizo que la topografía del terreno fuera su mejor aliada y venció la batalla.

         Ante esta derrota, Echagüe regresó a Entre Ríos y fue reemplazado en el mando por el General Urquiza. Al enterarse de esta derrota, Rivera se apresuró a invadir Entre Ríos; Santa Fe perdió el apoyo de Rosas y su gobernador huyó a Corrientes.

          Paz penetró en Entre Ríos y se dirigió hacia Paraná. Ocupándola sin encontrar resistencia. Urquiza huyó a Buenos Aires para buscar refuerzos.

          Pero las diferencias entre Ferré y Paz eran cada vez más evidentes. La totalidad de las tropas correntinas se retiraron de Entre Ríos y se debilitó enormenmente la capacidad ofensiva de Paz, al extremo de obligarlo a refugiarse en Paysandú, al tiempo q7ue Urquiza recuperaba la provincia.

         Ferré ofreció nuevamente el mando a Rivera lo que logró una tropa de aproximadamente 8000 hombres.

         Oribe, en tanto, contaba con 9000 hombres a su mando, y el 6 de diciembre, enfrentó a las tropas de Rivera, derrotándolas en Arroyo Grande, provincia de Entre Ríos, dominando la situación a ambos lados del río Uruguay.

           Esta derrota sumió al pueblo correntino en una total desolación y su gobernador huyó al Paraguay.

          En reemplazo de Ferré se nombró a Pedro Dionisio Cabral, amigo de Rosas. Con él, llegó a Corrientes la barbarie rosista. Revelado a la situación, el pueblo correntino accedió al llamado del General Joaquín Madariaga, refugiado en Brasil después de Arroyo Grande, quien sería el mentor del Cuarto Ejército Libertador que, como ya era costumbre, surgía de las ruinas del anterior.

        

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    CUARTO EJÉRCITO LIBERTADOR

     

     

     Se señala el 31 de Marzo de 1843como  el nacimiento de este ejército  pues en esa fecha el General Madariaga atravesó el Río Uruguay  con 108 correntinos exiliados en Brasil, por Paso de los Libres.

         Dentro de la provincia se habían comenzado a organizar tropas esperando su llegada.

          La llegada de Mdariaga fue aceptada por los correntinos y, rehuyendo los encuentros con quienes vigilaban la frontera oriental, las tropas que iban en aumento, se dirigían hacia el norte, sumando a los adictos de Paiubre, Curuzú Cuatiá , Esquina y Bella Vista. Virasoro, a cargo de las tropas de Bella Vista, tomó la capital sin resistencia el 13 de Abril. Los urquisistas al mando del coronel Galán, fueron sorprendidos por Madariaga en Laguna Brava el 6 de Mayo y derrotados completamente.

            Nuevamente en Villanueva los correntinos organizaban su cuarto ejército.

    Mientras tanto, la provincia se reorganizaba administrativa y militarmente.

        El 16 de diciembre los correntinos penetraron en Entre Ríos.  Nueve días después dominaba buena parte del territorio y Salto (Uruguay).El 17 de enero de 1844 se produjo un encuentro entre las tropas de Madariaga  y el coronel Garzón, en el Combate de Palmar. El coronel Garzón decidió retirarse. Madariaga, considerando que no tenía fuerzas suficientes para avanzar, regresó a su campamento de Villanueva.

         A principios de 1845 regresó a Corrientes el General Paz y luego de algunas tratativas fue designado Director de Guerra, quedando todos los recursos de la provincia en sus manos para usarlos en contra de Rosas.  A mediados de ese año, recibió al cuarto ejército y comenzó a prepararlos para la lucha.

         En  Noviembre Corrientes firmó la alianza con Paraguay, lo que significó la llegada de tropas paraguayas a la provincia.

          En tanto, el coronel rosista Garzón,  vigilaba los preparativos correntinos desde su campamento en Arroya Grande. Urquiza llegó al lugar   con una tropa de 2000 hombres luego del sitio a Montevideo, ambos avanzaron  contra Corrientes. El 13 de enero sorprendieron a Paz en Pago Largo, quien no esperaba el avance. Los paraguayos se unieron a las tropas correntinas al mando de Francisco Solano López. Pero como ambos ejércitos consideraban que no estaban en condiciones aún de librar batalla, se fueron retirando. Mientras tanto, Madariaga los seguía la otro lado del río con 1500 hombres.      

         L llegar a las proximidades de Yaguareté Corá y San Miguel, la vanguardia Correntina enfrentó a la vanguardia  urquisista en Laguna Limpia, donde fue capturado Juan Madariaga, hermano del gobernador.  Paz no dio importancia al incidente y siguió retrocediendo en busca de una posición más favorable. Llegó así hasta el río Santa Lucía, cruzó sus bañados , donde se le unió Madariaga.  Urquiza llegó hasta el lugar y se situó enfrente, al otro lado de los bañados. Después de studiar la situación, se retiró; tampoco allí Paz lo atacó.