INTRODUCCIÓN
La historia de Corrientes estuvo signada siempre por
luchas crueles y sangrientas.
Desde el 23 de setiembre de 1821, fecha en que Lucio Mansilla inicia
el Movimiento Emancipador de nuestra provincia , que culminaría en octubre del
mismo año, hasta la definitiva unión de la misma a la República Argentina como tal, muchos fueron los acontecimientos
históricos que se desarrollaron
La actuación de los Cinco Ejércitos
Libertadores que se organizaron para luchar contra la tiranía rosista no están
excentas de estos condimentos. Es inevitable detenerse en las campañas de ellos
para poder comprender la historia de una provincia orgullosa de su pasado y que
siempre tuvo como mayor objetivo la autonomía.
El objetivo de este trabajo es
entonces, conocer de una manera detenida la forma en que Corrientes luchó por su libertad, dando en cada paso hacia
ella, muestras de heroísmo incomparable. Los Cinco Ejércitos Libertadores
fueron creados a partir de necesidades de protección e independencia, pero
también a partir de las inquietudes de un pueblo que no se sometía a designios arbitrarios y crueles.
Quienes se detengan a leer este informe
se encontrarán con una historia que quizás nunca hayan estudiado, o que quizás
ya conozcan pero que seguramente, les
mostrará detalles poco conocidos de los
destinos de un pueblo que no se arrodilla ante el poder de la tiranía.
PRIMER EJÉRCITO LIBERTADOR
Desde diciembre de 1824, Corrientes
estaba bajo el gobierno de don Pedro Ferré. Muchas circunstancias se
desarrollaron desde entonces, las que hicieron que un nuevo período histórico
se iniciara para la misma.
El gobierno de Buenos
aires a cargo de don Juan Manuel de Rosas desde 1829, generó diferencias
insalvables entre ambos gobiernos, representando para Corrientes el período más
sangriento de su historia.
Después de la renuncia y muerte de
Rafael Atienza, quien había renunciado a cierta autonomía por la gran
influencia que ejercía Rosas sobre él, el gobierno correntino queda en poder de
Genaro Verón de Astrada, quien se manifestaba en aparente conformidad con el gobierno de Rosas. Pero éste, no muy
convencido con esta situación dispone una vigilancia sobre la provincia a cargo
del gobernador de Entre Ríos, Pascual Echagüe.
Al tener la Confederacíón Argentina
bloqueada toda salida al mar en represalia a la política rosista, Montevideo se
convertía en el centro de acción de los
enemigos de Rosas y el lugar donde nacería el denominado "Movimiento
Libertador" integrado por unitarios en el exilio.
En tanto, los cambios políticos
producidos en Santa Fe que hicieron que Rosas no aceptara la designación de
Domingo Cullien en lugar de López, hicieron que el primero buscara apoyo en
Corrientes que en principio, no progresara. Pero luego de idas y venidas,
Corrientes se convertiría en el blanco de sospechas de unitarios y federales.
Por tal motivo, y ante un
inevitable enfrentamiento a
Rosas, los unitarios exiliados y la Banda Oriental ofrecen su apoyo a Berón de Astrada, quien lo acepta, dando
inicio así al Primer Ejército Libertador, el que, con escasos medios económicos
y aproximadamente 5000hombres con
escasa instrucción militar que abandonaron sus labores habituales y sus
pacíficas vidas, se convirtió en el primer bastión de la libertad de nuestra
provincia.
El grito de guerra de este grupo de
hombres fue dado por Berón de Astrada el 26 de febrero de 1839, en contra de
Rosas y su seguidor Echagüe, con un manifiesto que enardeció y embraveció al
pueblo correntino. Pero los problemas se hicieron evidentes cuando su aliado
oriental Rivera, no cumplió con lo pactado y abandonó a los correntinos,
quienes se establecieron al sur de Cruzú Cuatiá, a orillas del arroyo Pago
Largo, donde fueron sorprendidos por las tropas de Echagüe el 31 de Marzo, e
inevitablemente derrotados. Berón de
Astrada murió en combate junto a 2500 de sus hombres; los que sobrevivieron
fueron tomados prisioneros.
Los rosistas se adueñaron de la
provincia; el sur fue abandonado al pillaje de los vencedores y Esquina fue
arrasada por el fuego. Después de la insistencia de Echagüe ante Rosas, fue
designado un nuevo gobernador, el Coronel José Antonio Romero.
Pero el pueblo correntino no estaba
dispuesto a seguir bajo los designios de Rosas, y comenzó enseguida a
planificar la reconquista del poder. Mientras Echagüe se retiraba a defender la
costa del Uruguay de las amenazas de Juan Lavalle, el pueblo se levantó en la
capital, y el 6 de octubre hizo nombrar a Pedro Ferré como nuevo gobernador,
investido de amplias facultades de poder.
Sin demasiados intervalos de tiempo, Ferré comenzó a reorganizar las tropas
dispersas por la provincia, dando así inicio al Segundo Ejército Libertador.
SEGUNDO EJÉRCITO LIBERTADOR
Antes de cumplirse un año de Pago Largo,
corrientes tenía nuevamente un ejército de 3000 hombres que se embestía
orgullosamente con la divisa celeste y blanca.
Juan Lavalle, luego de haber sido
vencido en su campaña de la Banda Oriental y Entre Ríos, había venido
a refugiarse a Corrientes, y a él se le entregó el mando del nuevo ejército.
Las armas y municiones fueron adquiridas por trueque en Brasil y nuevamente se
buscó una alianza con Rivera y los exiliados de Montevideo, la que dio un
resultado casi negativo, pues los aportes de éstos fueron escasos.
El cuartel general tuvo su asiento en
Rincón del Ombú, departamento de Curuzú Cuatiá, lugar estratégico para
controlar las fronteras y las avanzadas sobre los ríos Guayquiraró, Mocoretá y
arroyo Basualdo.
Las noticias de las derrotas de Echagüe y la intención de López de
recuperar para Rosas la posición perdida en Corrientes, alertaron a la tropa.
López realizó la primera tentativa
penetrando hasta el Pai Ubre. Pero Lavalle no estaba dispuesto aún a enfrentarlo
y se retiró hacia el norte. López retrocedió, no sin antes llevarse todas las
reses que encontró en su camino.
Los planes del ejército libertador eran
ambiciosos, pero el poco apoyo de los aliados y la posición de Echagüe de
esperar el ataque en posiciones favorables, opacaron esos proyectos.
El 1º de enero de 1840 , Corrientes
consideró que su ejército estaba listo y, medianre un manifiesto declaró la
guerra : "...contra el usurpador
Juan Manuel de Rosas y sus secuaces, protestando no dejar las armas hasta no
derrotar al tirano, oprobio de la Nación Argentina..."
Sustentado en el inmenso dolor de Pago
Largo, Lavalle inició sus operaciones el 27 de Febrero, partiendo desde Goya
hacia Santa Fe por el Chaco, con una
expedición a cargo del ex gobernador Mariano de Vera y de Francisco Reinafé, la
que fue derrotada completamente en Cayastá el 26 de marzo.
Otra expedición, la más numerosa, marchó por el centro bordeando el Uruguay
hasta Concordia, desviando el rumbo luego hacia Paraná en busca de Echagüe. El
26 de mazo se produjo un primer encuentro con tropas de observación del
enemigo a orillas del río Villaguay,
las que fueron dispersas. Echagüe continuaba sin presentar batalla y Lavalle continuaba
su avanzada. Un segundo encuentro se produjo el 9 de abril donde se llevó a
cabo la batalla de "Don Cristóbal", la que podría haber sido una
batalla decisiva para Lavalle, sui no fuera que la perspicacia de Echagüe hizo
que sus tropas se retiraran raudamente para reorganizarse. En
ese combate perdió la vida un importante colaborador de Lavalle, el
general López.
Echagüe retrocedió primeramente hasta
Nogoyá y luego hacia Paraná, refugiándose en Sauce Grande, lugar estratégico
pues estaba rodeado de zanjas y defensas naturales.
Lavalle atacó intentando decidir la cuestión, pero sufrió grandes
pérdidas mermando sus posibilidadesfuturas. Se retiró hacia Punta Gorda donde
la escuadra francesa lo pasó hacia Santa Fe. Una vez allí inició su avanzada
hacia Buenos Aires. Legó hasta Merlo donde asentó su comandancia y organizó la
campaña del norte de la provincia, pero sin conseguir el apoyo de la población,
quién hostigó permanentemente a su ejército. Éste y otros motivos, como ser la
falta de pastoreo para su caballada, lo hicieron reflexionar sobre la
imposibilidad de la campaña, por lo que el 7 de diciembre se retiró hacia el
norte, perseguido de lejos por Oribe, cuya misión era la de concentrar fuerzas
suficientes para enfrentarlo.
Lavalle llegó hasta Santa Fe y luego se
retiró con la esperanza de encontrarse con Lamadrid y reforzar la Coalición del
Norte, la que daba batalla en varios frentes a Rosas. Pero con sus fuerzas en
un estado deplorable, fue derrotado en Quebracho
Herrado el 28 de noviembre, simbolizando así el fin del Segundo Ejército
Libertador correntino.
El paso de Lavalle a Santa Fe había
dejando a Corrientes totalmente indefensa, lo que había llevado al gobernador
Ferré a preparar otro ejército que fuera capaz de defenderla:
"...la causa de la
libertad no depende de un contraste inesperado, armémonos y la victoria será
nuestra, desde mañana todos estamos en campaña..." decía la proclama del
gobierno que dio origen al tercer ejército.
TERCER EJÉRCITO LIBERTADOR
La formación del tercer ejército había
encontrado a Ferré pactando nuevamente
con Rivera, por lo que el mismo quedaría al mando de las fuerzas. Cuando Rivera
marchaba al frente de las tropas unificadas para instalarse en Laguna Ábalos,
llegó la noticia de la llegada a Goya del General José María Paz, prestigioso
militar que había intentado sumarse al
ejército de Lavalle. Después de una entrevista llevada a cabo en San Roque, se
le otorgó al general Paz la jefatura de todas las fuerzas de la provincia con
el objeto de formar un ejército denominado Ejército de Reserva.
Paz instaló su primer campamento en Paso
Nuevo, al sur del río Corrientes. Pero el
avance del general Servando Gómez en un intento de apoderarse de Goya,
hicieron que cruzara el río y se instalara en Mercedes.
Echagüe había comenzado a ocuparse de
nuevo de la situación correntina, invadiendo la provincia en setiembre llegando
hasta el río corrientes, pero sin decidirse a cruzarlo. Paz entorpecía el
accionar enemigo con una guerrila de hostigamiento, mientras el resto de su
ejército retrocedía hasta Corrientes por el Paso Pucheta, sobre el arroyo Pay
Ubre. Mientras tanto, Echagüe lo hacía por el Paso Naranjito. finalmente ambos ejércitos se encontaron en
la noche del 26 al 27 de Noviembre y
prepararon la situación para la batalla, que
se libró el 28 frente al paso Caá Guazú. La gran capacidad de Paz hizo
que la topografía del terreno fuera su mejor aliada y venció la batalla.
Ante esta derrota, Echagüe regresó a
Entre Ríos y fue reemplazado en el mando por el General Urquiza. Al enterarse
de esta derrota, Rivera se apresuró a invadir Entre Ríos; Santa Fe perdió el
apoyo de Rosas y su gobernador huyó a Corrientes.
Paz penetró en Entre Ríos y se dirigió
hacia Paraná. Ocupándola sin encontrar resistencia. Urquiza huyó a Buenos Aires
para buscar refuerzos.
Pero las diferencias entre Ferré y Paz
eran cada vez más evidentes. La totalidad de las tropas correntinas se
retiraron de Entre Ríos y se debilitó enormenmente la capacidad ofensiva de
Paz, al extremo de obligarlo a refugiarse en Paysandú, al tiempo q7ue Urquiza
recuperaba la provincia.
Ferré ofreció nuevamente el mando a
Rivera lo que logró una tropa de aproximadamente 8000 hombres.
Oribe, en tanto, contaba con 9000 hombres
a su mando, y el 6 de diciembre, enfrentó a las tropas de Rivera, derrotándolas
en Arroyo Grande, provincia de Entre Ríos, dominando la situación a ambos lados
del río Uruguay.
Esta derrota sumió al pueblo correntino
en una total desolación y su gobernador huyó al Paraguay.
En reemplazo de Ferré se nombró a Pedro
Dionisio Cabral, amigo de Rosas. Con él, llegó a Corrientes la barbarie
rosista. Revelado a la situación, el pueblo correntino accedió al llamado del
General Joaquín Madariaga, refugiado en Brasil después de Arroyo Grande, quien
sería el mentor del Cuarto Ejército Libertador que, como ya era costumbre,
surgía de las ruinas del anterior.
CUARTO EJÉRCITO LIBERTADOR
Se señala el 31 de Marzo de 1843como el nacimiento de este ejército pues en esa fecha el General Madariaga
atravesó el Río Uruguay con 108
correntinos exiliados en Brasil, por Paso de los Libres.
Dentro de la provincia se habían
comenzado a organizar tropas esperando su llegada.
La llegada de Mdariaga fue aceptada por
los correntinos y, rehuyendo los encuentros con quienes vigilaban la frontera
oriental, las tropas que iban en aumento, se dirigían hacia el norte, sumando a
los adictos de Paiubre, Curuzú Cuatiá , Esquina y Bella Vista. Virasoro, a
cargo de las tropas de Bella Vista, tomó la capital sin resistencia el 13 de
Abril. Los urquisistas al mando del coronel Galán, fueron sorprendidos por
Madariaga en Laguna Brava el 6 de Mayo y derrotados completamente.
Nuevamente en Villanueva los
correntinos organizaban su cuarto ejército.
Mientras tanto, la
provincia se reorganizaba administrativa y militarmente.
El 16 de diciembre los correntinos
penetraron en Entre Ríos. Nueve días
después dominaba buena parte del territorio y Salto (Uruguay).El 17 de enero de
1844 se produjo un encuentro entre las tropas de Madariaga y el coronel Garzón, en el Combate de
Palmar. El coronel Garzón decidió retirarse. Madariaga, considerando que no
tenía fuerzas suficientes para avanzar, regresó a su campamento de Villanueva.
A principios de 1845 regresó a Corrientes
el General Paz y luego de algunas tratativas fue designado Director de Guerra,
quedando todos los recursos de la provincia en sus manos para usarlos en contra
de Rosas. A mediados de ese año,
recibió al cuarto ejército y comenzó a prepararlos para la lucha.
En
Noviembre Corrientes firmó la alianza con Paraguay, lo que significó la
llegada de tropas paraguayas a la provincia.
En tanto, el coronel rosista
Garzón, vigilaba los preparativos
correntinos desde su campamento en Arroya Grande. Urquiza llegó al lugar con una tropa de 2000 hombres luego del
sitio a Montevideo, ambos avanzaron
contra Corrientes. El 13 de enero sorprendieron a Paz en Pago Largo,
quien no esperaba el avance. Los paraguayos se unieron a las tropas correntinas
al mando de Francisco Solano López. Pero como ambos ejércitos consideraban que
no estaban en condiciones aún de librar batalla, se fueron retirando. Mientras
tanto, Madariaga los seguía la otro lado del río con 1500 hombres.
L llegar a las proximidades de Yaguareté
Corá y San Miguel, la vanguardia Correntina enfrentó a la vanguardia urquisista en Laguna Limpia, donde fue
capturado Juan Madariaga, hermano del gobernador. Paz no dio importancia al incidente y siguió retrocediendo en
busca de una posición más favorable. Llegó así hasta el río Santa Lucía, cruzó
sus bañados , donde se le unió Madariaga.
Urquiza llegó hasta el lugar y se situó enfrente, al otro lado de los
bañados. Después de studiar la situación, se retiró; tampoco allí Paz lo atacó.
Urquiza traspuso los
límites de la provincia y las tropas correntinas volvieron a Villanueva.
Mientras todo esto sucedía, Juan
Mdariaga realizaba tratativas entre el jefe unitario y el gobernador
correntino. Las desconfianzas e intrigas que se tejieron hicieron que Solano
López rompiera la alianza y retirara las tropas hacia el Paraguay.
Urquiza que ya había decidido librarle
batalla a Rosas, se reunió con Madariaga en Entre Ríos, firmando pactos que,
ante la reacción de Rosas, tuvieron que ser dejados sin efectos y nuevamente debió pedir a Corrientes total
sumisión. Madariaga se resistió aunque ya no contaba con el apoyo de su pueblo.
Urquiza entonces, atacó a Madariaga
en Caá Catí, el 27 de noviembre de
1847. Las tropas correntinas fueron derrotadas y los vencidos fueron
perseguidos y debieron huir al Paraguay. La legislatura designó como nuevo
gobernador a Miguel Virasoro, que luego
fue reemplazado por Benjamín Virasoro, su hermano.
Se inició una nueva reorganización de
provincia y tropas, las que acamparon en San Roque, la capital y Restauración
(Paso de los Libres).
Con el pretexto de defender las fronteras
contra las incursiones paraguayas se inició una nueva ofensiva contra Rosas
Acargo, como siempre, de Urquiza y el gobernador correntino.
QUINTO EJÉRCITO LIBERTADOR
El gobernador esperó en su cuartel general
de San Roque el curso de los acontecimientos. El 1º de Mayo de 1851 Urquiza
lanzó su proclama en contra de Rosas y Corrientes se unió a ella.
Al partir para la avnzada final sobre
Buenos Aires, el gobernador delegó el mando en Domingo Latorre. Derrotaron a
Oribe frente a Montevideo y acompañó con sus tropas a éstos. Urquiza reunió sus
tropas en Diamante y cruzó hacia Santa Fe sin encontrar resistencia.
El 3 de Febrero de 1852 fue derrotado en los campos de Caseros el
Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas. Los hombres del quinto ejército
libertador componían la vanguardia, bajo el mando directo del General en Jefe.
Las otras tropas formaban el cuerpo de batalla al mando del gobernador
Virasoro, designado Jefe del Estado Mayor del Ejército.
Fue ésta pues, la batalla que reivindicó
la actuación frustrada de tantos otros ejércitos correntinos, que no obstante
los constantes ideales de libertad, no pudieron concretar sus anhelos.
CONCLUSIÓN
A pesar de tantos intentos frustrados
de libertad, Corrientes logró con el quinto ejército, su mayor anhelo. No se
puede ni se debe desmerecer la actuación de los otros cuatro ejércitos
libertadores, ya que a pesar de los resultados desfavorables que obtuvieron, en
ningún momento decayeron en su objetivo ni tuvieron ideales extraños a los
señalados desde un principio.
Muchas veces la falta de preparación
militar o la soledad en que afrontaban las batallas, después de creer contar
con el apoyo de otras fuerzas, hicieron que la derrota fuera inevitable, pero
el heroísmo y el valor de los correntinos que nunca desearon estar bajo la
tiranía de Rosas hizo que siempre volvieran a insistir, a rearmarse, a
resurgir, aunque sea de las ruinas, para nuevamente salir a la lucha.
Y es gracias a ellos que hoy, gozamos de
la libertad que nos proporcionaron ellos, LOS
GRANDES HÉROES DE CORRIENTES.
BIBLIOGRAFÍA
LOPEZ DURÁN, Eduardo,
"Corrientes Viviente." López Durán Editor. Entre Ríos. 1997
MANTILLA, Manuel
Florencio, "Crónica Histórica de Corrientes".
SOTO, Caferato,
"Historia de Corrientes".
INDICE
Introducción..........................................................................................Pág.
1
Primer Ejército
Libertador................................................................. Pág.
2
Segundo Ejército...................................................................................Pág.
3
Tercer Ejército.......................................................................................Pág.
5
Cuarto Ejército......................................................................................Pág.
6
Quinto Ejército......................................................................................Pág.
7
Conclusión..............................................................................................Pág.
8
Bibliografía.............................................................................................Pág.
9