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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: La mejor obra para adelgazar: la obesidad, una de las enfermedades más comunes en el ser humano.: La obesidad. Dieta para adelgazar. Sedentarismo, confort y tecnología. Peso ideal. Comer de todo, seleccionar adecuadamente los alimentos que se van a ingerir y modificar paulatinamente las costumbres alimenticias. Gordos y flacos. Calorías. Adelgace sin prohibiciones. Equivalencias. v Menúes de orientación para desayuno, almuerzo y cena. Recetas light. Complicaciones orgánicas producidas por la obesidad. Agregado: 11 de JULIO de 2003 (Por ernestovillalbasupka@hotmail.com) | Palabras: 12134 | Votar! | 6 votos | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Medicina > |
|
A modo de introducción
Un acercamiento
Nadie
puede discutir hoy que la obesidad
es un estado de salud no normal. Las causas de esta anormalidad deben buscarse
tanto en las condiciones culturales de las diferentes épocas y países como en
las actitudes personales.
La
obesidad es, por su frecuencia, una de
las enfermedades más comunes en el ser humano y por los trastornos que
produce, también una de las más preocupantes. Es uno de los problemas de salud
más antiguos señalados en la historia de la humanidad (se han encontrado casos
hasta en la Edad Media) y se ha mantenido, como sabemos, hasta la actualidad.
Con la aparición de la tecnología el problema se ha agravado, ya que produjo la
aparición de alimentos sumamente refinados y aún modificados en su calidad y en
su valor nutritivo.
El
confort que se sumó a la tecnología provocó además un aumento en el sedentarismo, al disminuir la actividad
física. Así, el individuo almacena energía en forma de grasas en todo el
cuerpo. Por eso decimos:
obesidad = sedentarismo
sedentarismo = confort + tecnología
Los riesgos de la obesidad se ciernen sobre todas las personas, sea cual fuere su sexo o edad, que comienzan a desviarse de una norma alimentaria relativamente estrecha. En su inicio, este desvío es de escasa importancia, pero se va volviendo de una gravedad mayor a medida que el exceso se acentúa. Cualquiera está expuesto a estos riesgos; niños, adultos, y más aún la tercera edad, en la que sus consecuencias se hacen más graves. La merma del rendimiento físico, psíquico e intelectual no distingue entre hombre o mujer, rico o pobre.
Como
toda enfermedad tiene su característica, que en este caso es el aumento de
peso. Se considera obesidad cuando éste
está por encima del 20% del peso ideal, indicado por las tablas. Este
exceso se calcula según la edad, el sexo, la estatura y la contextura ósea.
Además está directa o indirectamente asociada a una variedad de enfermedades
que determinan entre el 15% y el 20% de los índices de mortalidad.
Contrariamente
de lo que se cree comer bien no
siempre es sinónimo de alimentarse correctamente. Para algunas personas puede
significar ir al mejor restaurante de la ciudad y poder comer los platos más
exóticos y exquisitos de su cocina. Para otras, comer lo que más les guste. Y
para muchas otras, comer bien significa sencillamente un atracón.
Los animales comemos con el fin de aportar al organismo las sustancias que le son imprescindibles para su supervivencia y a la vez reponer otras que, por alguna razón se encuentren en estado deficitario. Así, cuando algún paciente nos pregunta que debe comer para sentirse bien, nuestra respuesta es simple: de todo y variado. Se debe comer de todo, aún en los casos en los que se quiera iniciar un tratamiento para bajar de peso.
Se ha demostrado que es mas efectivo
premiar los logros que castigar los desaciertos. Pensemos, por ejemplo, en
cuando éramos chicos. Muchas veces hacíamos cosas que sabíamos prohibidas y
sabiendo también el castigo que aguardaría después. Sin embargo, teníamos en
cuenta que el castigo duraba poco, y no alcanzaba a disminuir el placer que
había producido la travesura. En cambio estudiabamos mucho más a fondo si
obtener buenas notas significaba recibir el merecido premio que esperábamos.
Con nuestra figura ocurre lo mismo.
Al proponernos bajar de peso, debemos olvidarnos de la parte negativa, del sufrimiento y revisar, por otra parte, nuestro estilo de vida. Pensar en lo que se quiere lograr.
Bajar de peso nunca debe ser un mecanismo para sufrir un castigo. Tener un peso adecuado es, sobre todo, el resultado de una vida de satisfacción personal que está al alcance de todos.
Mujer y obesidad
En este siglo no puede ser ignorada la presión que la exigencia de ser delgada ejerce sobre la mujer. Hoy, las mujeres están asediadas por la vida moderna, la moda, la competencia profesional; y es precisamente por estas razones por las que debe ceder compromisos y hacerse tiempo para un cambio de vida. Reprogramar y pensar en actitudes positivas.
Otro de los inconvenientes es el tiempo de duración de la dieta. Suele acortarse o ser discontínuo principalmente por ansiedad o por problemas familiares, económicos, laborales, crisi de edad, etc.
Nunca debe bajar de peso porque otros se lo digan o porque siempre se compara con las modelos de las revistas o de la televisión. Adelgace porque eso es importante para su vida.
Hay que ser, además, realista, no se puede pretender tener a los cuarenta años el peso que se tenía a los veinte. Mírese al espejo y evalúe la posibilidad de una belleza de figura más redondita, con curvas y personalidad que no pueden dejar de ser sensuales. Pero sobre todo, su objetivo nunca debe ser alcanzado con el precio del sufrimiento diario de dejar de comer.
Cambiar de hábitos alimenticios no tiene que plantearse como un castigo, sino como un medio para conseguir algo mejor. Aparte los pensamientos negativos y vea las compensaciones psíquicas y físicas que le darán tener un cuerpo saludable y un peso ideal.
No deben buscarse soluciones mágicas, sino comer en forma inteligente, equilibrada y balanceada. Adquirir nuevos hábitos es pensar a largo plazo, tal vez para siempre, y aunque al prinicipio cueste el cambio, como suele ocurrir con todas las cosas, con el correr del tiempo se irá acostumbrando. Si usted tiene sólo unos pocos kilos de más, trate con mayores motivos de adecuarse a estos hábitos, ya que en el caso contrario, bajará y subirá de peso alternada e indefinidamente.
Para adelgazar lo mejor es, como ya se ha dicho, comer de todo y decirle no a las prohibiciones. Cuanto más variada es la comida, mejor. Se debe comer como usted sabe: con la cabeza, aportando todos los nutrientes que el cuerpo requiere. Para eso sólo es necesario conocer los valores nutritivos y calóricos de los alimentos, que se incorporarán a nuestra vida cotidiana después de estudiarlos unos pocos días.
También
hay que tener en cuenta el tiempo necesario para bajar de peso, que puede
oscilar entre meses o años según la motivación con que se haga la dieta.
Recuerde
que dieta quiere decir seleccionar
adecuadamen-te los alimentos que se van a ingerir y modificar paulatinamente
las costumbres alimenticias. Se trata de reemplazar de forma permanente los
hábitos que provocan obesidad por otros más sanos para bajar de peso y
mantenerse delgado en forma indefinida.
Nutrientes
Algunas
personas, si bien alguna vez han realizado una dieta, no tienen una idea clara
acerca de las características esenciales de los alimentos. Una buena dieta no debe hacerle sentir mal ni enfermarle, sino todo lo
contrario.
El cuerpo necesita diariamente, para su buen funcionamiento, nutrientes que pueden clasificarse en:
NUTRIENTES ENERGETICOS |
·
Grasas o lípidos ·
Proteínas
o aminoácidos ·
Carbohidratos
o azúcares |
NUTRIENTES NO ENERGETICOS |
·
Vitaminas ·
Minerales |
Estos
nutrientes son necesarios para la reparación de nuestros órganos y tejidos.
Tienen la misión de mantener el equilibrio del funcionamiento general del
organismo además de aportarle la energía imprescindible.
Cada
persona es distinta y por eso, tiene distintos requerimientos según su
actividad, su peso, edad y sexo. Una dieta balanceada debe tener todos los nutrientes
necesarios para la persona que la lleva a cabo.
* Hidratos de carbono o azúcares:
Deben
ocupar entre el 50% y el 55% de los alimentos de una dieta. Son los encargados
de producir energía, transformándose durante la digestión en azúcares y
glucosa. Así llegan a la sangre y son
usados para alimentar los diversos tejidos. Además son fuente de vitaminas y
minerales.
Los
muy refinados, como dulces, chocolates, postres y, en general, alimentos
elaborados, dan lo que se llama calorías vacías, que no nutren y sí engordan.
Los más nutritivos son los de orígen vegetal; como frutas, leguminosas, cereales,
etc. Son también ricos en fibra, otro elemento necesario para el buen funcionamiento
del organismo.
Los carbohidratos están en:
a) frutas y verduras: nos dan
carbohidratos directamente de la naturaleza, y por lo tanto, son los mejores,
los más fáciles de digerir y se pueden
incluir en cualquier dieta para
adelgazar. Proveen de gran cantidad de vitaminas y de minerales.
b) cereales y panes integrales
c) las pastas en general, consumidas
con mucha moderación si se está haciendo dieta.
* Las proteínas:
Deben
ocupar entre un 10% y un 15% de los alimentos de la dieta. Son importantes para
la regeneración de los tejidos. Si usted no consume las proteínas necesarias,
sus funciones de renovación y de crecimiento se verán afectadas. Por ejemplo:
la formación de materia genética, de membranas celulares y de fibras de los
tejidos de sostén. Son importantes también para regular los líquidos del
organismo, ayudar a la coagulación de la sangre y equilibrar la presión sanguínea.
Las
proteínas pueden ser de orígen vegetal: soya, garbanzo, lentejas, papas, maíz,
arroz, etc.; o de orígen animal: pescados, carnes, huevos, lácteos en general,
aves y mariscos.
* Las grasas:
Deben
ocupar entre un 30% y un 35% de los alimentos de la dieta. Se sabe que el
exceso de grasas, particularmente las de orígen animal, eleva el nivel de
colesterol, tapando las arterias principales y produciendo infartos cardíacos,
cerebrales o en otros lugares del cuerpo. Lo ideal es ingerir una cucharada
diaria de grasa de orígen vegetal, tal como aceite de oliva o de girasol,
mayonesa o margarina.
Las grasas crudas son preferibles, ya que si las freímos, se acumulan más en las arterias y son más difíciles de eliminar.
* Las vitaminas:
Son sustancias orgánicas que existen en los alimentos y que, en cantidades muy pequeñas, son necesarias para el organismo. Su falta puede producir trastornos serios.
* Los minerales:
Si bien se necesitan en pequeñas cantidades, son indispensables para el organismo; en especial para el cerebro, los músculos, las células y el equilibrio de los líquidos.
Motivos por los que usted puede engordar
La
obesidad es un exceso de grasa en el
cuerpo y aún no se han podido determinar con certeza la o las causas que la
provocan. Esta es la situación de entre el 95% y el 97% de los casos de
obesidad. Sin embargo sí pueden identificarse algunos factores que incidirían en la adquisición de esta enfermedad.
* Genéticos:
Pueden influir en forma directa o indirectamente. Heredamos rasgos, pero también una cierta tendencia en el peso y una actitud proclive al poco movimiento que influye en su aumento. Las madres, observando las conductas de sus hijos, descubren que poseen actitudes pasivas y cercanas al sedentarismo. Estas diferencias en la conducta son previas a la aparición de la gordura. Los hábitos dietéticos se adquieren en la infancia y si en ese período no ponemos atención, las conductas incorporadas serán incorrectas para siempre.
También
se hereda, como se ha señalado, una predisposición a padecer obesidad. Tal vez
esto se deba a un aumento generalizado de las células grasas que trae el niño
al nacer. Dicha predisposición no indica que la enfermedad llegue a manifestarse
como tal, ya que con una adecuada conducta alimentaria y un buen plan de
activiad física, puede prevenirse.
Los
estudios nos muestran que la obesidad puede aparecer en varios mienbros de una
misma familia con diferentes porcentajes de probabilidad:
a) Cuando ninguno de los padres es
obeso, los hijos tienen entre un 10% y
un 15% de probabilidades de padecer obesidad.
b) Cuando uno de los padres es
obeso, el niño tiene un 40% de posibilidades de padecerla.
c) Cuando ambos padres son obesos,
el porcentaje de probabi- lidad de que un hijo padezca esta enfermedad se
eleva hasta el 80%.
Otro
factor de herencia son los trastornos
en el metabolismo. Sin embargo, tan sólo
el 1% de los casos de obesidad son provocados por estos trastornos, mientras
se los sigue manteniendo como una buena, pero en la mayoría de lo casos, falaz
excusa para la gordura.
* Socio-culturales:
a) La clase social:
Las estadísticas comprueban que la pertenencia a una determinada clase social influye en la adquisición de la obesidad. Existe una mayor incidencia de obesidad en las clases socio-económicas más bajas. Esto se debe a tres factores:
1) Las clases socio-económicas más
altas tienen una mayor exigencia estética de su entorno. Un individuo no
delgado sufrirá en este tipo de
ambientes, un mayor rechazo y marginación.
2) El poder adquisitivo determina
la calidad y el tipo de alimentación. Las clases más humildes consumen por lo
general más hidratos de carbono refinados, por ser los alimentos menos
costosos del mercado.
3) Las clases socio-económicas más
elevadas tienen mayor acceso a la información, lo que les permite elegir una
alimentación más saludable, evitando de este modo la aparición de la
obesidad.
b) La familia y el entorno:
La
micro-sociead de cada persona, con sus normas de conducta y su conjunto de
creencias, pueden ser también causa de obesidad. En la familia, a partir de la
educación, se le transmite al niño una valoración
de la comida que nada tiene que ver con lo real.
Cuando
el bebé llora, la madre recurre siempre, o por lo general, a la mamadera; de
este modo le está enseñando que ante las más variadas situaciones (hambre,
dolor, necesidad de afecto o de compañía, etc.) la única solución es la comida.
También
se cree que un bebé gordo es un bebé sano. Es decir, se le da a la comida una sobrevaloración. Cuando el niño comienza a
alimentarse por sus propios medios se le enseña a regular socialmente su ritmo
horario de comidas, abandonando así los intervalos de tres horas entre una
ingesta y otra, hasta llegar a las clásicas cuatro o menos comidas diarias.
Además se le obliga a comer todo lo que se le sirve, inculcándole que es mala
educación rechazar o dejar comida en el plato. Se suele usar la comida, en especial
golosinas, como medio de demostración del afecto o como premio de logros o de
buen comportamiento.
Ya adulto, el individuo se relacionará con los demás a través de la comida. Las reuniones convocadas en torno de la importancia del comer se vuelven fiestas que poco tienen que ver con el contacto afectivo.
* Psicológicos:
a) Desencadenantes:
Ocurre
frecuentemente que el comienzo de la obesidad
coincide con un período de crisis personal
del individuo. Estas crisis son comunes a todos los seres humanos, pero en
aquellas personas biológicamente predispuestas, actúan como disparadores a
partir de los que aparece la enfermedad. Las crisis pueden estar relacionadas
con procesos vitales: nacimiento, adolescencia, menopausia, etc.; o pueden ser
accidentales: nacimientos de hermanos, intervenciones quirúrgicas,
casamientos, embarazos, separaciones, mudanzas, ascensos o descensos
socio-económicos, pérdidas de familiares o amigos, etc.
Todas
estas situaciones pueden ser buenas o malas, y no diferentes de las que puede
atravesar cualquier otra persona; pero en el obeso la capacidad de tolerancia
frente a los cambios es muy baja.
b) Alteraciones del esquema corporal:
Cada
persona posee una imagen de como es su propio cuerpo. Cuando esta idea se
asemeja a la realidad, existe un equilibrio. La imagen corporal se va constituyendo a partir de mirarse, moverse y
tocarse, pero cuando una persona está gorda no se mueve, no se mira, ni se toca.
El obeso va construyendo una idea errónea de su propio cuerpo a partir del
sedentarismo, de usar ropa muy holgada y de no mirarse al espejo desnudo y
entero, por rechazo ante su imagen. Esto puede provocar que la persona se vea
más o menos gorda de lo que realmente está.
Durante
el proceso de adelgazamiento es muy importante favorecer la contraposición
de la idea del cuerpo con la realidad, ya que ayuda a mantener un peso adecuado.
c) Las emociones:
Cuando
sobreviene una emoción, si una persona es adicta, recurre a su droga. El obeso, entonces, frente a cualquier
emoción, come. Es muy común escuchar la frase: como porque estoy ansioso. Pero esta forma inadecuada de comer no
se produce sólo ante situaciones de displacer (pérdidas, soledad, exigencias,
frustraciones), sino también ante situaciones de placer (fiestas, vacaciones,
fines de semana, etc.). A la persona que no padece esta enfermedad, ante
cualquier cambio que puede ser traumático, se
le cierra la boca del estómago. Frente a la misma situación, al obeso se
le abre.
Cuál es su peso y cuáles sus medidas
Llevar
un control de estos dos parámetros de la figura es esencial durante toda la
duración de la dieta. Debe comenzar antes de iniciarse el tratamiento y se
recomienda su seguimiento una vez concluído el mismo, a intervalos más o menos
regulares.
Algunas
sugerencias:
a) Debe pesarse sin zapatos y con
poca ropa.
b) Pesarse siempre en la misma
balanza, con la misma ropa, a la misma hora y una vez por semana.
c) Tratar de mantener un horario
fijo para pesarse, preferen-temente por la mañana (a la tarde se puede pesar
unos gramos más).
d) Tener en cuenta que las mujeres,
en las variaciones del ciclo menstrual, pueden aumentar hasta 2 kilogramos, una
semana antes, durante el ciclo y uno o dos días después de finalizado el mismo.
e) No pesarse después de haber hecho
actividad física.
Tabla de peso para mujeres
(Fuente: INSTITUTO ARGENTINO DE NUTRICION)
ALTURA
|
ESTRUCTURA |
||
|
|
chicamín-máx |
medianamín-máx |
grandemín-máx |
|
1.42 |
41-44 |
43-48 |
47-51 |
|
1.45 |
43-46 |
45-50 |
49-53 |
|
1.47 |
44-47 |
46-51 |
50-54 |
|
1.50 |
46-49 |
48-53 |
52-56 |
|
1.52 |
47-50 |
49-54 |
53-58 |
|
1.55 |
49-52 |
51-56 |
55-60 |
|
1.57 |
50-53 |
52-57 |
56-62 |
|
1.60 |
52-55 |
54-59 |
57-64 |
|
1.62 |
54-57 |
56-61 |
60-66 |
|
1.65 |
56-59 |
58-63 |
62-68 |
|
1.67 |
57-60 |
59-64 |
63-70 |
|
1.70 |
59-62 |
61-66 |
65-72 |
|
1.72 |
61-63 |
63-68 |
67-74 |
|
1.75 |
63-65 |
65-70 |
69-77 |
|
1.77 |
64-67 |
66-72 |
71-78 |
|
1.80 |
66-69 |
68-74 |
73-81 |
Medidas
Existe
falta de información acerca de este tema. La gente piensa que no sirve de nada
medirse, cuando la realidad es que existe
una relación estrecha entre kilos y centímetros. Es conveniente medirse al
iniciar el tratamiento y luego cada veinte o treinta días, llevando una tabla.
Las medidas deben tomarse de la cabeza a los pies, especialmente circunferencias
de hombros, de busto (que es lo primero en bajar), de cintura, de cadera, de
los muslos (debajo de las nalgas), arriba de las rodillas y de los tobillos.
Las
medidas se relacionan directamente con la pregunta acerca del ideal de figura femenina. Pregunta que
plantea una respuesta categórica de gran dificultad, ya que este ideal varía según las épocas y las culturas.
Nuestras fascinantes top model de los noventa (Claudia Schiffer, Mc. Ferson,
Campbell, Valeria Mazza) no tendrían ningún éxito de haber nacido en, por
ejemplo, el Renacimiento, cuando prevalecían las redondeces por sobre las
figuras estilizadas; y aún así, los conceptos estéticos varían según el artista
que los propone (por ejemplo Botero).
Por
lo tanto, proponer un único y rígido modelo de belleza corporal es sencillamente
absurdo. Lo que sí parece prevalecer es la noción de armonía de la figura. El
parámetro con el que coinciden todos los artistas en este sentido es que una
figura armónica debe tener una longitud total igual a ocho veces la longitud de
su cabeza. Partiendo de aquí, las variantes pueden ser múltiples.
Las míticas medidas 90-60-90 (contornos de pecho, cintura y
cadera respectivamente) deben pasar a
la historia. Las casas de moda y especialmente las de alta costura,
realizan estudios acerca de las proporciones femeninas en la actualidad, para
poder confeccionar sus artículos de forma acorde a los requerimientos y a la
talla de la mujer de hoy.
Las calorías
Usted
escucha y lee con asiduidad la palabra calorías
y seguramente tiene una idea aproximada de lo que son y de lo que significan
para el organismo. Pero ¿realmente las conoce?. Veamos ahora de qué se trata,
cuáles son sus aportes y cuál debe ser su límite de consumo.
Usted
sabe bien que nuestro cuerpo necesita
energías permanentemente para poder funcionar. Estas energías son proporcionadas
por las calorías que, por lo tanto, consumimos constantemente.
Durante
el día el organismo gasta una determinada cantidad de energía que, si desea
seguir existiendo, debe reponer. Esto se logra mediante la ingestión de alimentos,
los que al entrar en contacto con el oxígeno del aire absorbido por los
pulmones, reaccionan. De esta combustión se desprende una cierta cantidad de
calor que se mide con una unidad denominada caloría (caloría es la cantidad de calor necesaria para elevar en un grado
centígrado la temperatura del agua). Produciendo la combustión de distintos
alimentos en aparatos adecuados, se ha llegado a establecer una escala de
calorías; no sólo de cada alimento en relación con los demás, sino también de
acuerdo con la manera de ingerirlos, es decir: crudos, cocidos, hervidos,
fritos, etc.
Valor energético de las calorías
El
valor energético de los alimentos se determina, entonces, en calorías. Por
ejemplo:
un gramo de proteínas libera....................... 4 calorías
un gramo de hidratos de carbono
o azúcares o glúcidos libera......................... 4 calorías
un gramo de grasas o lípidos libera............. 9 calorías
La
energía liberada por los alimentos o de los depósitos corporales y traducida en
calorías, sirve para:
a) Mantener constante la temperatura
corporal
b) Hacer posibles los esfuerzos
físicos
c) Permitir el funcionamiento
regular del organismo a través de la circulación sanguínea, la digestión, la
repiración, etc.
Una
dieta equilibrada y balanceada en un régimen normal debe tener, según recientes
estudios:
Proteínas.................................... 12-15%
Grasas......................................... 30-33%
Hidratos de carbono.................. 52-58%
Requerimientos calóricos
No
todos, ni en cualquier circunstancia, necesitamos de la misma cantidad de
calorías para poder desempeñarnos con eficacia. Las variaciones guardan
relación directa con el sexo, la edad, el peso, la talla, la contextura
óseo-nmuscular y la naturaleza de la actividad que desempeñe la persona de que
se trate, desde una vida sedentaria hasta la actividad física intensa, pasando
por ejercicios leves y moderados. Naturalmente en cada caso se necesitará un gasto calórico proporcinal y, por
lo tanto, diferente de lo que pueda establecerse a partir de una única tabla.
Sugerencias para hacer dieta
El
objetivo del tratamiento de la obesidad es no sólo la disminución del peso,
sino también el cambio en los hábitos alimenticios. El primer paso consiste en
hacer un examen interior para llegar a la conclusión de que se tiene la
necesidad y la disposición de ánimo imprescindibles para bajar de peso.
Se
debe tomar conciencia de que se baja de
peso no sólo para verse bien, sino por tener un mejor estado de salud. Si la
ropa comienza a quedarle mal y su cuerpo deja de serle agradable a usted misma,
son síntomas de que es hora de plantearse el inicio de una dieta.
Para
lograrlo le daremos algunos consejos:
* Debe ser sincera con usted misma y
buscar consejo en perso-nas que la aprecien y que le digan la verdad.
* Tiene que cambiar su actitud
mental y darse cuenta de que el esfuerzo de cada día le dará el éxito.
* Comente que está a dieta sólo con
personas que se preocupan por usted y por su dieta.
* Usted puede hacerlo sola; aunque
algunos le digan que no podrá lograrlo, no los escuche, usted es capaz.
* Cuando la tienten con algo que no
debe comer, diga que le hace mal esa comida, nunca que está a dieta.
* Si la invitan a una reunión, es
mejor comer antes de ir, así no se olvida de que está a dieta.
* Trate de tomar agua o bebidas
diet.
* No vaya al supermercado con
hambre; vaya después de comer o ingiera antes una fruta o un té.
* Analice si cuando come es porque
está: triste, molesta, feliz, etc.
* Fíjese metas a seguir.
* Siempre vaya al médico.
* Haga más actividad física.
* Muévase como si fuera flaca.
* Cuando llegue al peso buscado, no
abandone los hábitos adquiridos.
* Una buena dieta es en la que se
puede comer de todo, pero poco.
* Para hacer la dieta, pida ayuda a
quienes la van a ayudar.
* Mantenga su estómago adecuadamente
lleno con alimentos de bajas calorías.
* Consuma poca cantidad de c