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Supongamos que tenemos dos ondas
tales que su longitud de onda, frecuencia y amplitud son iguales, y que sus
fases o bien son iguales, o bien presenta una cierta discrepancia que permanece
constante. Son precisamente este tipo de ondas las que reciben el nombre de
ondas coherentes. Matemáticamente llamemos
y la otra
La onda resultante será la suma de ambas, es decir
Hagamos ahora un poco de
álgebra, la expresión una vez sustituida se transforma en
que al extraer factor común a la amplitud da como
resultado
Apliquemos ahora la igualdad trigonométrica siguiente
a nuestra expresión de
Interpretar este resultado es
sencillo, pero no por ello poco sorprendente. Si hacemos la sustitución
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Figura:
Representación de una interferencia (casi) constructiva. |
Concretamente esta amplitud será
máxima en los lugares en los cuales
y
mínima para aquello sitios donde
.
Analizando esto un poco más profundamente tendremos que aquellos puntos que
verifiquen
![]()
tendrán una amplitud máxima. En ellos se producirá lo que
se denomina interferencia constructiva, ya que en dichos puntos las ondas se
``funden'' constructivamente dando lugar a una amplitud que es la suma de ambas
amplitudes. Un ejemplo se ve representado en la figura, donde la interferencia
no es puramente constructiva, porque si no se vería únicamente el dibujo de una
onda, pero sí existe un desfase tan pequeño como para ver qué significa este
tipo de interferencia.
A su vez, en los sitios donde este coseno modulador sea
nulo, que serán aquellos para los cuales se cumpla
![]()
tendremos que la amplitud será siempre cero,
independientemente del tiempo que pase, ya que al ser cero uno de los dos
términos de la ecuación el resultado total será nulo y no dependerá del tiempo.
Entonces a estos puntos que nunca presentan amplitud se les denomina nodos y a
las líneas que los unen se las denomina líneas nodales. Un ejemplo de
interferencia destructiva está representado en la figura. Nótese que el
resultado de la suma de las ondas es una línea plana, una onda de amplitud
nula.
Interferencia constructiva supone
amplitud máxima, destructiva implica amplitud nula.
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Figura:
Representación de una interferencia destructiva. |
Se puede intentar entender estos resultados
utilizando un poco de intuición física. Una interferencia constructiva se
producirá cuando la diferencia de fase sea de
pero
dicha diferencia está marcada por el término
![]()
que, puesto en función de
resulta ser
![]()
Igualando esta diferencia de fase a
tendremos
que
![]()
lo cual constituye una fórmula mucho mas inteligible que
las anteriores. Resulta que para puntos separados una longitud entera de
longitudes de onda la interferencia es constructiva. Un cálculo similar para
interferencia destructiva nos llevaría a que
![]()
¿Qué significa esto?. Pues sencillamente que si la
distancia entre los puntos es un número entero de longitudes de onda, como
ambas ondas parten con la misma fase de sus focos respectivos, cuando llegan se
encuentran una frente a la otra variadas en lo que han logrado recorrer de más
o de menos en esta diferencia de distancias. Si esta diferencia es de un número
entero de lambdas ambas ondas se encuentran exactamente igual, porque la
función seno es periódica y se repita cuando ha avanzado espacialmente esta
magnitud
. En cambio si ha avanzado cierto número de
lambdas más la mitad de una
resulta que las ondas se encuentran en
contra-fase, o bien que una es justo la opuesta de la otra y por tanto ambas se
anulan simultáneamente.
Consiste
esta experiencia en hacer iluminar dos rendijas muy pequeñas y separadas una
distancia
,
también pequeña, con un foco de luz. A una distancia
medida
desde la mitad de las rendijas, y que debe ser mucho mayor que
,
se puede observar que existirá un máximo, una interferencia constructiva, si
![]()
siendo
la
distancia vertical medida desde el centro de la pantalla de observación, como
se ha representado en la figura.
Sería un ejercicio interesante para el lector intentar
demostrar esto partiendo de la relación para un máximo
y la figura.
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Figura
15.4: Experiencia de Young. |
Vamos ahora a proponer una forma un poco diferente de
``interferencia''. Tomemos como ejemplo una cuerda y fijémosla por uno de sus
extremos. (En un gancho de una pared, por ejemplo). Si propagamos ahora una
onda por la cuerda esta tarde o temprano llegará a la pared y rebotará en ella.
Tendremos entonces una interferencia que se producirá en la cuerda, debida a
dos ondas iguales, con la excepción de que se propagan en sentido contrario. Se
va a adelantar ya que este tipo de situación se denomina ondas estacionarias.
Matemáticamente lo que tenemos
es que una onda presenta la forma
![]()
y la otra, por propagarse en sentido contrario, será
![]()
, donde el signo negativo es debido a que al ``rebotar''
también se produce un cambio de fase de
radianes,
siendo la resultante la suma de ambas, por tanto
![]()
Para ver que significa esta expresión se va a volver a
utilizar la relación de la suma de dos funciones seno, nos dará
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(15.4) |
¿Qué significa)?. Tenemos que destacar algunos puntos:
A los puntos que cumplen
y que por tanto, van a estar siempre quietos,
se les denomina nodos. En nuestro caso tendremos nodos en las posiciones en las
cuales
.
Este es un caso interesante y con ciertas aplicaciones
prácticas. Como ejemplo, en cualquier instrumento de cuerda tendremos una
disposición de este tipo.
Vamos a hacer un análisis
semi-cuantitativo de este fenómeno. Si en este caso la cuerda debe estar sujeta
por ambos extremos significa que dichos extremos no van a poder moverse.
Deberán ser por tanto nodos. Esto nos lleva a afirmar que
y
donde se ha supuesto, como resulta lógico,
que la cuerda empieza en
y
acaba en
.
La primera condición es trivial y es siempre cierta, pero la segunda nos ofrece
que
![]()
expresión que hay que interpretar. Es ésta una relación
entre el número de ondas
y
la longitud de la cuerda
.
Ahora bien, puesto que la longitud
de
la cuerda es algo que podemos variar a nuestro antojo lo que tenemos realmente
es que el número de ondas no puede ser uno cualquiera, sino que debe cumplir
que
, es decir ser discreto y con unos
valores concretos. Poniendo estos valores en función de
tenemos que
![]()
y como también existe una relación entre
y
y
podemos por fin expresar la frecuencia de la
vibración como
![]()
donde
es
la velocidad de propagación de la onda (si se propagara).
Este resultado sí que es
extraordinariamente interesante, porque nos dice que la frecuencia de la onda
va a estar delimitada por el valor de su longitud
.
Aún así para una longitud
tendremos
una serie de frecuencias diferentes según el valor de
que
tomemos, que se denominan armónicos. Esta es la razón fundamental de la
existencia de los instrumentos de cuerda, como por ejemplo una guitarra. Como
la frecuencia de la oscilación se propaga por el aire y se escucha como sonido,
tendremos que podemos variar la nota bien cambiando la longitud de la cuerda
,
por ejemplo, poniendo el dedo sobre un traste y acortando esta longitud en
cierta cantidad determinada, o bien variando la velocidad de propagación de la
onda en la cuerda, que dependía de la tensión y la densidad: es decir, bien
afinando la guitarra, es decir, aumentando y disminuyendo la tensión de la
cuerda, o bien variando la densidad de la cuerda poniendo una primera en vez de
una segunda, o una tercera, etc...
La difracción es un fenómeno característico de las magnitudes
ondulatorias, caracterizado por la propagación ``anómala'' de dicha magnitud en
las cercanías de un obstáculo o una abertura comparable, en tamaño, a su
longitud de onda.
En un lenguaje más intuitivo: la
difracción supone una contradicción a nuestra idea preconcebida de que la luz
se propaga en línea recta, observándose en las cercanías de esquinas de
obstáculos, o en los bordes de la sombra de la luz tras atravesar una rendija
estrecha, que dicha luz parece ``torcer la esquina'' o desviarse de su
trayectoria recta.
La difracción es el resultado de
una compleja serie de interferencias de las magnitudes ondulatorias consigo
mismas. Si en la luz no se observa aparentemente este fenómeno, razón por la
cual surge nuestra idea preconcebida de la ``propagación en línea recta de la
luz'', es debido a que, como ya se ha dicho antes, este fenómeno aparece sólo
cuando el tamaño de los objetos o rendijas es comparable al de la longitud de
onda de la propagación. Como en el caso de la luz visible esta longitud es
diminuta. en nuestra experiencia macroscópica y cotidiana de la existencia, no
tenemos consciencia de estos fenómenos.
En una onda transversal el movimiento de las partículas
que componen el medio (o de los campos que oscilan, como en el caso de la luz),
debe ser perpendicular a la dirección de propagación, Ahora bien, como la
dirección de propagación es una recta en el espacio tridimensional, la
perpendicular a esta recta supondrá un plano en el cual el medio puede
desplazarse. Imaginemos que una onda se propaga en el eje
.
Esto supone que la oscilación deberá producirse ortogonal a dicho eje, es
decir, estar contenida en el plano
.
Pero no se nos dice si estando contenido en dicho plano puede oscilar en
sentido norte-sur, o este-oeste, o suroeste -nordeste, etc. Esta libertad de
elección que queda de la dirección de vibración componente de la onda se puede
caracterizar en una propiedad que se denomina polarización. Polarización de una
onda será por tanto la dirección concreta que toma dicha onda en la vibración
de sus partículas componentes.
La luz normal, por ejemplo, no
está polarizada. Esto significa que varía aleatoriamente su dirección de
vibración en el plano perpendicular a la propagación. Cuando esta variación no
se produce, o bien se conoce con exactitud, se dice que la onda está
polarizada, y además se puede definir su tipo de polarización.
Decir por último que existen dispositivos
capaces de polarizar la luz, tales como los polarizadores o polaroides.
Existen otras propiedades
interesantes de los fenómenos ondulatorios en general y la luz en particular,
que quiero reseñar aquí, así como una serie de fenómenos que son fáciles de
explicar con las nociones que se recogen en párrafos anteriores y posteriores
de este capítulo. Por ejemplo la dispersión de la luz, responsable de que el
cielo sea azul y las puestas de sol rojizas, responsable también de la salida
del arco iris cuando el sol logra iluminar el mundo en un día lluvioso. La
reflexión y refracción de la luz, que trataremos posteriormente, y causa de que
podamos vernos en un espejo, de los espejismos y de que las cucharillas se
``tuerzan'' cuando las metemos en agua, causa también de los halos que el sol y
la luna ofrecen a veces.
Así pues fenómenos como estos, o
como el atractivo colorido que el aceite ofrece sobre un charco, por qué no
vemos bien debajo del agua si abrimos los ojos al líquido elemento, o incluso
por qué los peces son plateados por su panza, pueden explicarse utilizando
algunos principios básicos de interferencia de la luz en capas delgadas, índice
de refracción del agua frente al del cristalino e incluso reflexión total e
ideas evolutivas darwinistas. Queda a juicio del lector estimar si la física
ofrece sólo algunas explicaciones parciales e inútiles o si bien es capaz de
formar parte junto con la poesía, la religión y la mística de las doctrinas que
son capaces de crear una visión global de la belleza de nuestro Universo, e
incluso llegar a suplantarlas algún día...
Los fenómenos de reflexión y
refracción se producen en general cuando un movimiento ondulatorio se encuentra
en sus propagación con una superficie que separa dos medios distintos. La parte
de la onda que logra atravesar dicha superficie y pasar al otro lado
frecuentemente cambia de dirección, conociéndose este fenómeno como refracción.
También sucede que parte de la onda (o toda) rebota con la superficie,
denominándose reflexión a este fenómeno.
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Figura:
Reflexión de una onda. |
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Figura:
Explicación según el principio de Huygens de la reflexión. |
La ley de la reflexión se
enuncia afirmando que, cuando un rayo de luz, o bien la dirección de
propagación de un frente de ondas, se encuentra con una superficie, la onda
reflejada lo hará con un ángulo igual que el de la onda incidente, medido desde
la perpendicular a la superficie donde se refleja la onda.
Tomando las magnitudes de la
figura esto se expresa simplemente como
.
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Figura:
Refracción de una onda. |
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Figura:
Explicación según el principio de Huygens de la refracción. |
La ley de refracción nos ofrece
el ángulo que adopta la propagación de la onda en el segundo medio, medido
también respecto a la vertical a la superficie, como se indica en la figura. Además
los rayos de incidencia, reflexión y refracción se encuentran siempre en el
mismo plano. La ley que relaciona el ángulo de incidencia con el de refracción
se conoce como ley de Snell, que es
![]()
donde
y
son
dos constantes relacionadas con las características de cada medio y que se
denominan índice de refracción. Este índice de refracción de un medio resulta
ser
![]()
en donde
es
la velocidad de la luz en dicho medio. Se deduce por tanto que para luz en el
vacío cuya velocidad es
se
tendrá que
.
La ley de Snell es válida para pasar de un medio a otro
cualquiera. Cuando tenemos que pasar de un medio 1 a otro 2 tal que
tendremos que
y como
no habrá ningún tipo de problema.
Ahora bien, cuando tengamos que
entonces
y al tomar
existirá un ángulo
tal que
. ¿Qué pasará para ángulos
?. Pues sucederá que
para estos
y por tanto, nuestro problema no
tendrá solución real.
El significado físico de este
fenómeno nos dice lo siguiente: en estos casos existe una ángulo límite
a partir del cual es imposible que se
produzca el fenómeno de refracción y por tanto toda la luz que incida sobre esa
superficie será reflejada. Por esta razón a este fenómeno se le conoce como
reflexión total.
Un ejemplo práctico se puede
observar cuando se bucea: a partir de cierto ángulo de inclinación en el cual
miremos a la superficie del agua, veremos esta como un espejo, pero no podremos
ver absolutamente nada de lo que hay por encima del agua.
Una
forma muy elegante de entender estos fenómenos de reflexión y refracción, y que
aún sigue siendo válida, es hacer uso del principio de Fermat. Dicho principio
dice que la luz, para ir desde un punto
hasta
otro
elige
siempre un camino tal que el tiempo en recorrerle sea el mínimo (o, a veces el
máximo). Es de notar que la ley afirma que es el tiempo el que es
mínimo, no el espacio que recorre.
De esta forma en un mismo medio la luz viaja en línea
recta, porque como la velocidad es constante entonces el tiempo mínimo lo logra
con una distancia mínima, y ya se conoce que la recta es el camino más corto
entre dos puntos.
En cuanto a la reflexión, resulta que si tenemos que ir de
un punto
a
otro
pero
``tocando un espejo'' por el camino, la forma más rápida en la cual lo haremos
será logrando que el ángulo de incidencia sea igual al de refracción.
Por último para la refracción: si debemos ir de un punto