PROPIEDADES DEL CAMPO MAGNÉTICO
Para determinar completamente una función vectorial
necesitamos calcular tanto su rotacional como su divergencia, además de las
condiciones de contorno. Por ello las ecuaciones fundamentales del
electromagnetismo (ecuaciones de Maxwell)
se expresan en términos de la divergencia y el rotacional de los campos
eléctrico y magnético.
Empezaremos calculando la divergencia del
campo magnético a través de la ley de Biot -Savart :
[2.14] 
El integrando de esta ecuación puede descomponerse
según las reglas del cálculo vectorial en la forma :
[2.15] 

donde los dos términos dan un resultado nulo. Por
lo tanto se obtiene :
[2.16] 
que constituye una de las leyes generales del
Electromagnetismo que establece que
el campo de
inducción magnética es solenoidal, es decir tiene divergencia nula en todos los
puntos.
Esto significa dicho campo no tiene ni
fuentes ni sumideros y por tanto, como resaltaremos posteriormente, las líneas
de fuerza del campo magnético siempre son cerradas. Los polos magnéticos,
equivalentes en este caso a las cargas eléctricas, no existen independientemente;
siempre que hay un polo Norte ha de aparecer un polo Sur.
Este resultado puede también expresarse en
forma integral. A partir de la ecuación [2.16] tendremos:
[2.17] 
donde la equivalencia se establece a través del
teorema de Gauss para cualquier función de tipo vectorial. La anterior ecuación
establece que
el flujo del
campo B a través de cualquier superficie cerrada es cero.
Para cualquier superficie no cerrada A, se define
el flujo magnético como :
[2.18]
y su unidad en el Sistema Internacional es el Weber (Wb). Puede demostrarse que dado un
determinado contorno, el flujo magnético sobre cualquier superficie que se
apoye en dicho contorno es constante, es decir, el flujo a través de una
determinada superficie sólo depende del contorno sobre el que se apoya.
Otra de las implicaciones del carácter
solenoidal del campo de inducción es la de que existe una función vectorial de
la que deriva :
[2.19]
puesto
que
para cualquier vector A. Este vector así
definido recibe el nombre de potencial vector, y su unidad en el S.I. es
el Wb/m. Al igual de lo que ocurre en el caso del potencial electrostático V,
el potencial vector no está unívocamente determinado puesto que si le añade
cualquier magnitud vectorial de rotacional nulo se llega al mismo campo
magnético B.
La expresión de este potencial vector puede
obtenerse operando a partir de la ley de
Biot-Savart, obteniéndose :
[2.20]
En el caso particular de un problema con corrientes
filiformes, la anterior expresión resulta ser :
[2.21] 
Es importante señalar que el potencial vector A
no suele tener la utilidad del potencial escalar, resultando ser tan difícil de
calcular, si no más, que el campo B en muchas ocasiones. Además no es
fácil darle la interpretación energética que tenía el potencial escalar V en el
caso de la electrostática. Sin embargo, si es posible calcular el flujo del
campo a través de este potencial :
[2.22]
donde la segunda igualdad se establece en virtud
del teorema de Stokes. A través de la
anterior expresión puede comprobarse que el flujo magnético sólo depende del
valor del potencial vector A a lo largo del contorno donde se apoya la
superficie.
Finalmente, y para acabar de determinar las
propiedades del campo B debemos calcular su rotacional. Aplicando dicho
operador a la expresión de B dada por la ley
de Biot-Savart, se obtiene :
[2.23]
que se denomina forma diferencial del teorema de Ampère .
A partir de la forma diferencial del teorema de Ampère podemos obtener una forma
integral que resulta de gran utilidad para el cálculo de B en problemas
de gran simetría. Para ello, partimos de la expresión del flujo del rotacional
de B, que, aplicando el teorema de Stokes resulta ser :
[2.24]
Si aplicamos la forma diferencial dada por [2.23]
obtendremos :
[2.25]
Ahora bien, teniendo en cuenta la definición de la
densidad de corriente dada por [2.6], la anterior ecuación toma la siguiente
forma final :
[2.26]
que es el teorema de Ampère en forma integral y
establece
que la circulación de B
a lo largo de una línea cerrada es igual a m 0 veces la corriente
total que encierra dicha línea.
Por
lo tanto, si una corriente atraviesa varias veces esa línea hay que contar
tantas veces como la atraviese. En aquellos casos con claras simetrías,
eligiendo un camino para la integral en el que B sea constante en módulo
y dirección, y paralelo en todo punto al vector dl, se puede determinar
con gran facilidad el valor del campo magnético. Esta ley es la análoga al teorema
de Gauss en electrostática, aunque en principio ésta es válida en todo
caso, mientras que el teorema de Ampère sólo lo es para campos estáticos.