¿Qué es un acorde?
En música, conjunto de sonidos que
suenan de forma simultánea. Los acordes se clasifican por el intervalo que se
genera entre sus notas y se cuentan de abajo a arriba. El tipo de acorde más
habitual es la tríada, que se construye con dos terceras consecutivas o una
tercera y una quinta. Si el intervalo de la tercera inferior es mayor y el de
arriba menor, se trata de un acorde o tríada mayor (como en do mayor: do, mi y
sol). Si los intervalos están en el orden tercera menor-tercera mayor, entonces
se trata de un acorde menor (como en do menor: do, mi bemol y sol, o la menor:
la, do y mi). Menos comunes son los acordes disminuidos (dos terceras menores
consecutivas, como en si, re y fa, y los aumentados (dos terceras mayores, como
en do, mi y sol sostenido). Acorde perfecto es un acorde de tres sonidos
formado por una nota fundamental, una tercera (mayor o menor) y una quinta
justa. También se pueden describir los acordes como una combinación de
intervalos de tercera (como entre do y mi) y de quinta (como entre do y sol),
contando ambos desde la nota del bajo (en este caso, do).
Si se agrupan más terceras sobre la
tríada, se obtienen como resultado acordes de séptima, novena, onceava y otros.
Las notas de un acorde pueden estar duplicadas, mezcladas arbitrariamente o
desplegadas en arpegio. La nota superior del acorde determina su posición, que
podrá ser de 8ª, 5ª o 3ª. El intervalo que se genera entre las notas inferior y
superior de un acorde de séptima es una séptima, de ahí el nombre del acorde. El
acorde de séptima más común se llama acorde de séptima dominante y consiste en
una tríada mayor a la que se añade una tercera menor (como, por ejemplo, sol,
si, re y fa). También recibe ese nombre porque es el acorde de séptima que se
construye sobre la quinta nota de la escala de una tonalidad determinada, nota
llamada dominante. Los acordes de séptima pueden también construirse sobre
otras combinaciones de intervalos de terceras mayores y menores. Una de tales
combinaciones es el acorde de séptima disminuida (una tríada disminuida más una
tercera menor, es decir, tres terceras menores consecutivas, como en sol, si
bemol, re bemol y fa bemol). Los músicos de jazz suelen usar acordes de séptima
como sol, si, re y fa sostenido (una tríada mayor más una tercera mayor).
Un acorde puede estar en estado
fundamental cuando el sonido fundamental es la nota más grave del acorde, e
invertido, cuando el sonido grave pasa al agudo o viceversa. Los acordes tienen
una identidad auditiva muy poderosa, que incluso conservan si se disponen sus
notas en un orden invertido. Por ello, tanto mi, sol y do (llamada primera
inversión), como sol, do y mi (segunda inversión) son reconocibles por el oído
como versiones de un mismo acorde de do mayor, que en su posición normal o
fundamental se compone de do, mi y sol.
También pueden usarse otros
intervalos (segundas y cuartas, por ejemplo) para la construcción de los
acordes. Un acorde es de quinta aumentada, cuando la 5ª del acorde se altera
cromáticamente en un semitono alto y de quinta disminuida cuando la 5ª del
acorde se altera cromáticamente un semitono bajo. Los acordes tonales se
producen cuando la tríada se construye sobre los grados tonales de la escala
(I-IV-V) y los modales se construyen sobre los grados modales de la escala (III-VI-VII).
Compositores como el ruso Aleksander Skriabin, el alemán Paul Hindemith o el
húngaro Béla Bartók han explorado las armonías basadas en cuartas. Los
compositores estadounidenses Henry Cowell y Charles Ives han construido acordes
a partir de segundas consecutivas, formando racimos o clusters tonales.