![]() |
Haga click para publicitar en Alipso.com |
| Buscando Secundarios
| Universidades
| Carreras
| Test
Orientación Vocacional | Medios
| Profesores particulares
| Institutos
| Campus Material Monografias | Exámenes Secundarios | Exámenes Universitarios | Enlaces | Enviar material | Diversión Postales | Humor | Descargas | Juegos Comunidad Foros | Institucional Publicite | En su sitio | Contáctese Cursos en Buenos Aires Cursos de Informática | Cursos de apoyo al CBC | Carreras y Cursos de Diseño, Comunicación, Arte y Fotografía |
|
|
Imprimir apunte |
Recomendar a un amigo |
Recordarme el recurso |
|
Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: El alcoholismo: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 970 | Votar! | Sin Votos | 2 comentarios - Leerlos | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Medicina > |
|
Alcoholismo, enfermedad crónica y
habitualmente progresiva producida por la ingestión excesiva de alcohol
etílico, bien en forma de bebidas alcohólicas o como constituyente de otras
sustancias. La OMS define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol
superior a 50 gramos en la mujer y 70 gramos en el hombre (una copa de licor o
un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de alcohol, un cuarto de litro de
vino 30 gramos y un cuarto de litro de cerveza 15 gramos). El alcoholismo
parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos,
psicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a
veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente
la muerte.
El alcoholismo afecta más a los
varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y los
jóvenes. El consumo y los problemas derivados del alcohol están aumentando en
todo Occidente desde 1980, incluyendo Estados Unidos, la Unión Europea y la
Europa oriental, así como en los países en vías de desarrollo.
Desarrollo
El alcoholismo, a diferencia del
simple consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el
pasado un síntoma de estrés social o psicológico, o un comportamiento aprendido
e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de
forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus
consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los primeros síntomas, muy
sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que
influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o
actividades. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que
modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre
social o un rito religioso.
Al principio el alcohólico puede
aparentar una alta tolerancia al alcohol, consumiendo más y mostrando menos
efectos nocivos que la población normal. Más adelante, sin embargo, el alcohol
empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones personales, el
trabajo, la reputación, e incluso la salud física. El paciente pierde el
control sobre el alcohol y es incapaz de evitarlo o moderar su consumo. Puede
llegar a producirse dependencia orgánica (física), lo cual obliga a beber
continuamente para evitar el síndrome de abstinencia.
Efectos
El alcohol produce sobre el
organismo un efecto tóxico directo y un efecto sedante; además, la ingestión
excesiva de alcohol durante periodos prolongados conduce a carencias en la
nutrición y en otras necesidades orgánicas, lo cual complica la situación. Los
casos avanzados requieren hospitalización. Los efectos sobre los principales
sistemas del organismo son acumulativos e incluyen un amplio rango de
alteraciones en el aparato digestivo, entre las que destacan las úlceras de
estómago y de duodeno, la pancreatitis crónica y la cirrosis hepática, así como
lesiones irreversibles en los sistemas nerviosos central y periférico. Pueden
llegar a producirse desmayos, alucinaciones e intensos temblores, síntomas del
síndrome de abstinencia alcohólica más grave, y el delirium tremens, que puede
ser mortal a pesar del tratamiento adecuado; esto último contrasta con los
síndromes de abstinencia de los opiáceos como la heroína, que aunque muy
aparatosos rara vez son fatales. Se ha demostrado en fechas recientes que la
ingestión de alcohol durante la gestación, incluso en cantidades moderadas,
puede producir daños graves en el feto, especialmente retraso en el desarrollo
físico y mental; la forma más grave de este retraso, poco frecuente, se llama síndrome de
alcoholismo fetal.
Tratamiento
El tratamiento primario comienza
con el reconocimiento del alcoholismo como un problema que necesita atención
específica, en vez de considerarlo secundario a otro problema subyacente como
se hacía antaño. Se están desarrollando rápidamente residencias especializadas
para su tratamiento y unidades específicas en los hospitales generales y
psiquiátricos. A medida que la sociedad se conciencia de la verdadera naturaleza
del alcoholismo, disminuye su consideración como estigma social, los enfermos y
sus familias lo ocultan menos y el diagnóstico no se retrasa tanto. Los
tratamientos más precoces y mejores están produciendo unas altas y
esperanzadoras tasas de recuperación.
Además de resolver las
complicaciones orgánicas y los cuadros de abstinencia, el tratamiento pasa por
los consejos y entrevistas individualizados y por las técnicas de terapia de
grupo encaminadas a conseguir una abstinencia no forzada de alcohol y otras
drogas. La abstinencia es el objetivo deseado, a pesar de que algunas opiniones
muy discutidas manifiestan que es posible volver a beber con moderación en
sociedad sin peligro. La adicción a otras drogas, sobre todo tranquilizantes y
sedantes, es muy peligrosa para los alcohólicos. El Antabús, fármaco que produce
intolerancia grave al alcohol, se utiliza a veces como adyuvante. Alcohólicos
Anónimos, grupo de apoyo para enfermos sometidos a otros tratamientos, puede
servir a veces para la recuperación sin necesidad de recurrir al tratamiento
psiquiátrico formal.
A pesar de los resultados
esperanzadores del tratamiento actual, se estima en más de 100.000 el número de
muertos anuales sólo en Estados Unidos a causa del alcohol. En la Federación
Rusa un 12 por 100.000 de la población ingresa anualmente en los hospitales
para ser tratados de intoxicaciones etílicas agudas. El Plan Europeo de Acción
contra el Alcohol de la OMS pretende reducir en un 25% el consumo de alcohol
entre 1980 y el año 2000, prestando especial atención a la Europa oriental. En
los últimos años, España ha pasado a ocupar el segundo lugar en el mundo en
tasa de alcoholismo.
En México, y según las últimas
encuestas, el porcentaje de hombres dependientes del alcohol es de 12,5%,
mientras que el de las mujeres es de 0.6%. El grupo de edad que manifestó una
incidencia más alta fue de 18 a 29 años. (Encuesta Nacional de Adicciones,
1988).
| ||||
| X | ||||