Ansiedad
Tal vez estés llorando, mis pensamientos,
mis lágrimas son perlas que caen al mar.
Y el eco adormecido de este lamento
hace que estés presente en mi soñar.
Ansiedad de tenerte en mis brazos
musitando palabras de amor;
ansiedad de tener tus encantos
y en la boca volverte a besar.
Tal vez estés llorando, mis pensamientos,
mis lagrimas son perlas que caen al mar.
Y el eco adormecido de este lamento
hace que estés presente en mi soñar.
Quizás estés llorando al recordarme,
y estreches mi retrato con frenesí
y hasta tu oído llegue la melodía salvaje,
y el eco de la pena de estar sin ti.
Ansiedad de tenerte en mis brazos
musitando palabras de amor;
ansiedad de tener tus encantos
y en la boca volverte a besar.
¿QUE ES LA ANSIEDAD?
Todos
sentimos ansiedad alguna vez...
Esos hormigueos en el estómago antes de la primera cita, la tensión que
usted siente cuando su jefe está enojado, la forma en que su corazón late si
usted esta en peligro. La ansiedad le incita a actuar, le ayuda a enfrentarse a
todas esas situaciones.
Muchos
psiquiatras coinciden en que cierto grado de ansiedad es bueno y hasta
necesario porque ayuda a formar el carácter de la persona, refuerza la
creatividad y amplía el conocimiento ante las posibilidades que ofrece la vida.
La ansiedad nos mantiene dentro de los límites sociales.
Conviene
separar los términos "ansiedad y miedo". El miedo implica siempre una
presencia de algún peligro conocido y de ahí esa sensación de pánico que
experimentamos. Mientras que ansiedad la definimos como la presencia de un
peligro no conocido.
El
problema aparece cuando se unen estos dos términos de manera indiscriminada.
Aparecen entonces los llamados trastornos de ansiedad y esta emoción
normalmente útil, puede dar un resultado precisamente contrario: evita que
usted se enfrente a una situación y trastorna su vida diaria. Los trastornos de
ansiedad no son tan sólo un caso de "nervios". Son enfermedades
frecuentemente relacionadas con la estructura biológica y las experiencias en la
vida de un individuo y con frecuencia son hereditarias. Existen varios tipos de
trastornos de ansiedad, cada uno con sus características propias, y en esta
página te ofrezco la posibilidad de saber algo más de ellos.
Un
trastorno de ansiedad puede hacer que se sienta ansioso casi todo el tiempo sin
ninguna causa aparente, y las sensaciones de ansiedad pueden ser tan incómodas
que, para evitarlas, usted puede llegar a suspender algunas de sus actividades
diarias. E incluso puede sufrir ataques ocasionales de ansiedad tan intensos
que le aterrorizan e inmovilizan.
TRATAMIENTOS
Ante todo
tenemos que identificar y reconocer el problema y por supuesto descartar
cualquier posible causa médica. En todos los casos es necesaria una historia
clínica detallada, que permita valorar tan objetivamente como sea posible el
perfil de la situación del paciente.
Los trastornos de ansiedad se encuentran entre los trastornos psquiátricos más
susceptibles de tratamiento. Las terapias más comunes son las farmacológicas,
comportamentales y cognitivas. y de ellas es la terapia
farmacológica la más importante y efectiva siempre que se
aplique correctamente. Aunque a veces dependiendo de la personalidad del
paciente se debe combinar con otras terapias.
La terapia comportamental o
conductista proporciona técnicas de ayuda para poder controlar las acciones y
reacciones del paciente.
La terapia cognitiva ayuda a
controlar y analizar los pensamientos que pueden estar causando o contribuyendo
a la ansiedad. Enseña a distinguir entre las suposiciones realistas y las que
no lo son.
Trastornos
Cuando la
ansiedad y los miedos conviven normalmente e interfieren drásticamente en la
vida cotidiana de las personas aparece lo que se conoce como trastorno de ansiedad.
Según
estudios realizados aproximádamente una quinta parte de la población sufre en
estos momentos o puede llegar a sufrir algún tipo de trastorno de ansiedad.
Los
síntomas de estos trastornos pueden llegar a ser incapacitantes y a la vez Sensibles a Tratamiento.
Podemos
hacer la siguiente clasificación acerca de los trastornos:
Trastornos de ansiedad generalizada
Son
personas que han experimentado durante más de seis meses, niveles altos de
ansiedad injustificada relacionada con dos o más asuntos personales - tales
como la salud o las finanzas. Este Trastorno se manifiesta con síntomas tanto fisiológicos
como psiquícos de muchas formas, tales como nerviosismo, problemas digestivos, disfunciones
sexuales o insomnio.
Trastornos de panico
"Un
ataque de pánico es un periodo de miedo intenso caracterizado por el tipo de pensamientos
y sensaciones que se experimentan ante un inminente peligro mortal. Los
síntomas incluyen sensación de ahogo, vértigo, palpitaciones, sofocos,
sensación de irrealidad, sudoración o escalofrios. A menudo, la persona que lo sufre, cree que va a morir, a perder
el control o a volverse loco. "
Fobias
Una fobia
es una reacción desproporcionada de miedo a una situación dada. Conlleva una sensación
de terror tan intensa que aquellos que la sufren hacen todo lo posible por
evitar la situación temida.
Trastorno obsesivo-compulsivo
Las
personas con TOC experimentan pensamientos persistentes y recurrentes (obsesiones)
muy perturbadores. Normalmente, aunque no siempre, se sienten obligadas a
desarrollar alguna rutina o ritual (compulsiones) que ayudan a aliviar la
intensa ansiedad producida por la obsesión. El ritual por lo general ocupa
mucho tiempo interfiriendo en la actividad cotidiana. Las obsesiones más comunes son las de contaminación,
duda o pensamientos e imágenes de violencia. Las compulsiones más comunes son
el lavado y la comprobación, acumular, contar y repetir.
Trastorno post traumático
Afecta a personas que han
sobrevivido a un trauma grave, físico o mental. Las experiencias que pueden
provocar este trastorno incluyen guerras, violación, secuestro, tortura y desastres
como incendios, inundaciones, terremotos o accidentes. Los síntomas pueden fluctuar
entre el constante revivir de la situación traumática hasta la paralización emocional
general.
TEORIAS PSICOLOGICAS
Para
explicar la ansiedad hay que empezar por distinguir entre dos teorías
psicológicas: la que implica a la mente, y la que atribuye el problema a la conducta.
Dentro
de la primera se engloban psicólogos como Freud y May, y dentro de la segunda
tenemos entre otros a J.B.Watson.
Freud
divide la mente en tres partes:
El ello--------------fuente de los
instintos primitivos.
El
superyo-----------voz severa de la conciencia.
El yo---------------mediador
entre las dos partes.
Asi, en
relación a esta cartografía de la mente, Freud define la ansiedad como un
estado bélico entre las tres partes, pasando en sus teorias por dos etapas
distintas:
-la
primera, en la que atribuye a la sexualidad todo el protagonismo (líbido insatisfecha).
-la
segunda, en la que considera a la ansiedad como un preaviso de un peligro no
identificado.
May coincide
con Freud en que el miedo es una reacción a un peligro conocido y la ansiedad
es inconcreta.
Watson
al rechazar la mente, rechaza también el concepto teórico de esta, sin embargo
nunca formuló una teoría concreta, sino que descubría formas de producirla
experimentalmente.
Por ello
la mejor forma de comparar las dos teorias es examinando y comparando las ideas
de unos y otros y analizando sus obras.
TESTIMONIOS
Si cuando
la jornada toca a su fin te sientes menos satisfecho y al menos con tantos
problemas como ayer, no creas que eres una persona rara, ni siquiera la vida se
ha cebado en ti de una forma especial. Simplemente vives o mejor dicho sufres
el siglo de la ansiedad.
Tú, como
yo, has buscado en un bombón, en el cigarrillo, en la voz de un locutor o en el
bombardeo de la televisión, la evasión ante otro momento tenso, la huída de la
negra sombra de la depresión que te está persiguiendo, la serenidad frente a
ese dramático sentimiento que fluye por tus venas.
La
inquietud, es su componente más externo. Antes se le denominaba
"nervios", más tarde se llamó ansiedad, que suena a bolero; y con la
llegada de los ejecutivos le diseñaron el nombre de estrés. El hecho es que se
ha convertido en ángel de la guarda de muchos de nosotros.
¿Dónde
tiene su origen?, en algunos casos la salud, la situación económica y
sentimental nos abocan a ella y en otros muchos es dificil de saberlo. Quizá
provenga del convencimiento que ha imbuido el ambiente de que todo se puede
conseguir al instante desde el café mañanero hasta la sopa de cocido, desde el
préstamo de la casa, hasta las vacaciones soñadas, todo ello sin levantarse del
sillón, solo tienes que desearlo y "olvídese de esperar, su tiempo es
oro".
Soluciones
instantáneas para todo y sin embargo la sociedad en la que vives cada día te
solicita más y más. Más en el trabajo, "no puedes estancarte" ,
"debes ampliar tus conocimientos". Tu puesto de trabajo es codiciado
por 20 jóvenes cachorros que rugen en la puerta y los competidores cada vez son
más listos y mas rubios.
Pero tu
tiempo es oro, oro que en nuestra sociedad se cubre de ocio, ocio lleno de
gimnasio, piscina, tenis, dietas de adelgazamiento, paternidad responsable,
educación de tus hijos, economía familiar y "master" en marido
moderno.
Con la
fuerza que atesoran tus neuronas como ser racional que eres, dos
"fármacos" pueden aliviar tu ansiedad:
cambiar
las circunstancias
Cambiar
la manera de abordarlas..
En la
mayoría de los casos, solo la segunda pócima puede ser recetada. Pero las cosas
no son ni tan sencillas ni tan "instantáneas" como nos las cuentan.
Una cosa si es cierta, la angustia es una sensación subjetiva y esto es difícil
de asumir por quien la sufre, pero es el primer eslabón que se ha de romper. El
segundo es que el estrés no desaparece con el tiempo sino que aumenta hasta
influir de forma importantísima sobre el cuerpo y el espíritu, haciéndose
patente en todos nuestros actos.
Los
entendidos de la materia hablan de señales físicas que nuestro cuerpo nos envía
"me siento tenso", rígido, tirantez en la nuca y hombros, opresión en
el pecho, dolor de cabeza, respiración dificultosa y si me miro al espejo me
doy pena.
Y no
olvidemos las actitudes que se adoptan dirigidas casi siempre hacia lo
negativo, preocupándose innecesariamente por todo.
Te
conviertes en obsesivo, tienes miedo. Por si fuera poco, algunos hábitos
aumentarán tu estrés: fumar, café, alcohol, chocolate....
Si
buceamos en los motivos del estrés, nos encontraremos con preocupaciones sobre
el futuro, culpa sobre lo que usted piensa de sí mismo, lo que le parece que
los demás piensan de usted, miedo desmedido a lo que pueda suceder.
¿Y todo
esto tiene "arreglo"?. Pues si, tiene solución, el único
inconveniente es que debes olvidarte de tu impaciencia porque la solución no es
"instantánea" y para adquirir la calma has de esforzarte en rodearte
de condiciones que ayuden a tu serenidad. No hace falta que te vayas al
Pacífico con Curro, simplemente busca un ambiente agradable, persigue el aire
fresco, huye de estímulos excitantes y sumérgete en el silencio absoluto. Y
sobre todo debes estar fuertemente motivado y convencido de que todo lo mal que
te encuentras solo tiene un origen, tu ansiedad.
Ya se que
no te doy la "solución" que estás anhelando, quizá ni siquiera la has
vislumbrado entre todo lo que has leído, sin embargo (y no es petulancia) la
tienes hoy a tu alcance. El problema es que tú eres tu solución, puedes
apoyarte en los más de cien métodos de relajación que existen y que los
encuentras hasta en los dominicales del periódico, pues la fuerza para salir
del túnel está en tu interior.
Tú
conviertes en agradable un lunes o en atosigante un domingo. Solo tu forma de
afrontar las vicisitudes de la vida las hacen positivas o negativas. Únicamente
cuando asumes que no puedes cambiar el curso y el devenir de la vida, puedes
disfrutar como humano de lo que la naturaleza ha puesto frente a ti y no a tus
pies.
Si vivir
es un constante estar esperando y es una de las notas constitutivas de la
existencia del hombre, no dejes que esa espera se llene de miedo porque lo
cierto siempre es penúltimo y lo último siempre incierto. Porque la vida solo
puede saborearse con la serenidad y la calma, solo puede enterderse con el gozo
de las cosas pequeñas, transmitiendo tranquilidad a los que te rodean.
José A. Martín Peiro
http://www.encomix.es/~aspanoa/testansiedad.htm
Soy una joven de 24 años. Siempre extrovertida y muy alegre, pero sobre todo
felíz, muy felíz. Me casé cuando contaba con 18 años. Puede parecerle quizás
demasiado joven pero mi matrimonio es tan felíz que si tuviera que volver a
hacerlo de seguro lo haría otra vez. Nací en Las Palmas de Gran Canaria, isla
española situada al oeste del continente africano. Muchos la conocen como parte
de las Islas Afortunadas. Procedo de una familia numerosa y de clase media. Soy
la cuarta de cinco hermanos. Mi infancia transcurrió tan normal como la de
cualquier niña en mis circunstancias. Mi mayor afán era aprender y aprender.
Disfrutaba muchísimo de ir a la escuela, jugar con mis amigos y con mi hermano,
menor que yo dos años. La adolescencia la pasé como cualquier otra joven, algo
rebelde y buscando sobre todo diversión en todos mis ámbitos, pero eso sí,
continué siendo una buena estudiante. En la actualidad sigo siendo una
apasionada de la lectura y de los estudios. Al casarme y por motivos laborales
de mi esposo, me trasladé a otra isla española, a 3000 Km de mi lugar de
origen. Nuestro matrimonio a pesar del traslado es sumamente felíz. Espero no
haberle aburrido, pero consideraba necesario que conociese mis antecedentes
para ahora contarle como mi vida cambió drasticamente.
Un día de
Enero de 1996 empecé a notar que algo raro me pasaba. Salí a la calle como
cualquier mañana y todo empezó a darme vueltas, tenía tanto mareo, me sudaban
las manos,el corazón me latia tan fuerte que a penas podía pensar. Solo pensé
'debo llegar a casa lo antes posible'. Cuando llegué a casa todo se me pasó,
'¡qué alivio!', pensé. Pero aún así no le dí mucha importancia a lo ocurrido.
Este fue solo el principio de un largo calvario de sufrimiento. Esto empezó a
repetirme con mucha frecuencia y me preguntaba vez tras vez '¿qué me está
pasando?, esto no es normal'. Pero aun así mi refugio era mi casa, allí sentía
el alivio que hacía que todo pasase. Nunca olvidaré que el doce de Enero de
aquel mismo año, lo que más tarde descubrí que se llamaba ataques de pánico y
de ansiedad, me ocurrió en mi misma casa, en el único refugio que me quedaba.
Salí corriendo de casa hablando con mi marido desde el teléfono movil, hasta
llegar como pude a casa de unos amigos, que por suerte estaban en su casa. Al
llegar mi esposo a recogerme me encontró allí esperandole, llorando,temblando
sin parar y muy asustada. Desde ese momento ya no me pude quedar sola en casa
ni un minuto, no podìa ni tan siquiera perderle un segundo de vista a mi esposo.
Era evidente que necesitaba ayuda profesional. Pedimos una consulta a una
psicologa que atendía a los empleados de la empresa en que trabaja mi marido.
Su diagnostico era claro, sufría crisis de angustia, ataques de pánico y de
ansiedad . Su primer consejo fue que mi esposo pidiese unos dias de vacaciones
para estar conmigo cosa que hizo, a partir de aquí comenzó el trabajo que segun
mi doctora me llevaría a la curación.
'¿Cúal
sería el tratamieto a seguir?, ¿Cuál sería la mejor terapia?' estas eran las
respuesta que primero quería encontrar. La doctora me recomendó el
psicoanálisis como mejor psicoterapia. El motivo principal era para saber el
'por qué' me pasaba esto. Me explicó muy bien que tanto los ataques de pánico,
como las crisis de angustia y la ansiedad son realmente síntomas no la
enfermedad en sí. Aunque, por supuesto, iba a necesitar tomar cierta medicación
para calmar tales sintomas y poder trabajar en la consulta.
Durante
estos dos años pasados he sufrido muchísimo sobre todo porque la mayoría de la
gente te dice que la mejor solución para esto es exponiendote a esas
situaciones y así gradualmente podría pasarse todo.
Pero si a
tí te ocurre lo mismo que me ha pasado a mi, seguro que entiendes que no es tan
facíl como la gente se cree. Te puedo decir que incluso mi marido al ver que el
tiempo pasaba y yo continuaba sin poder quedarme sola ni en casa ni en la calle
empezó a obligarme a poco a poco irme quedandome sola. Pero yo solo en pensarlo
prefería morirme antes que exponerme. Te prometo que incluso me hubiese quitado
la vida si hubiese tenido que seguir estas técnicas de aproximación al objeto
fóbico. Mi psicoanalista habló con mi esposo y le hizo ver que no era necesario
que me obligase a exponerme, que estaba haciendo un buen trabajo en la consulta
y que de seguro me pondría bien.
Ahora,
justo dos años después he empezado a ver el resultado de todo el trabajo que he
realizado en la consulta.Yo misma sin que nadie me obligue, ya he empezado a
quedarme sola en casa y tambien a salir sola a la calle. Te prometo que he
pasado de querer morir a desear vivir con intensidad junto a mi marido, al que
tengo muchísimo que agradecer, por su paciencia, amor y comprensión. También
desde aquí le envio a mi hermana Yoli mis miles de gracias por su apoyo y amor
que me ha dado desde la distancia en las Islas Canarias, siendo mi luz en el
fondo de este largo túnel de oscuridad. Te quiero hermana. Y como me iba a
olvidar de mi psicoanalista, Gema Mejías García, gracias por sostenerme durante
todo este tiempo, por tu paciecia y por como eres como persona y profesional
Gracías.
N.C.G. 21
de febrero de 1999.
http://www.teleline.es/personal/cesynoe/home.htm