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    Armas de la 2da Guerra Mundial


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    Categoría: Apuntes y Monografías > Historia >

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    Trabajo

     

    de

     

    investigación.

     

     

     

     

    Tema: Armas de la Segunda Guerra Mundial.

     

    Alumnos: Capeluto, Lucas.

                    Colombo, Santiago.

                    Iglesias, Juan José.

                    Aulicino, Javier.

     

     

     

     

     

     

     

    Introducción:

     

    Durante la Primera Guerra Mundial, la aviación había demostrado claramente la utilidad que podía prestar en el campo de batalla. La demanda de aeroplanos durante la contienda permitió, a su vez, acelerar el desarrollo de su producción en serie y diversos grupos industriales se convencieron de la rentabilidad que obtendrían invirtiendo en ella sus capitales.

    El rearme (alemán primero y europeo y norteamericano después), garantizaba a las grandes compañías la fácil colocación de una producción cada vez mayor, cuyos principales compradores eran entonces el ejército y la fuerza aérea de su propio país.

    Desde los comienzos de la guerra hasta la victoria final, los Estados Unidos se convirtieron en el "arsenal de las democracias". La industria civil norteamericana, llamada a cooperar por el presidente Roosevelt, se transformó en industria de guerra, y puso al servicio de la nación su extraordinaria capacidad de producción. Así, superando los cálculos más optimistas, se llegaron a fabricar con extraordinaria rapidez millares de barcos, aviones y tanques.

    Colocado bajo la tutela de los intereses militares, el desarrollo de los aeroplanos atendió fundamentalmente a su potencialidad bélica más que a la posibilidad  de dar beneficios en el comercio. Esta situación marcaba una preocupación constante por la velocidad y la maniobrabilidad de los aparatos, sin reparar demasiado en los costos. Sin embargo, la industria siguió avanzando a paso muy cuidadoso.

    De este modo, la velocidad con que se reproducían las comunicaciones, ya aceleradas con la introducción  del telégrafo en los albores del siglo, se multiplica con la aviación, la telefonía y la radiotelefonía en este nuevo período.

    El transporte automotor, que había sido exitosamente probado durante la guerra, inclusive como arma en el campo de combate (los tanques ingleses desde 1916) , se asentaba en 1920 sobre una estructura industrial dominada por pocas y gigantescas empresas.

    Un vehículo creado con fines militares en 1938 habrá de popularizarse durante la guerra y será producido por millones: el jeep.

    Una innovación se introduce hacía fines del período en los motores de los barcos: se trata del motor Diesel  eléctrico, y el primer buque que lo utiliza es el Wupperthal en 1936. Después de la guerra, en 1949, existían  en todo el mundo 146 millones de aparatos receptores y las estaciones transmisoras superaban la cifra de 10.000.

    De este total, en los Estados Unidos había unos 75 millones de receptores y casi 4.000 emisoras.

    En el segundo año de la guerra, la pantalla de radar inglesa comenzó a funcionar precisamente a tiempo cuando arreciaba la ofensiva aérea alemana.

    Poco después se inventó el magnetrón de cavidad, fuente de radiación muy intensa con longitud de onda del orden del centímetro, que permite una mayor precisión en la localización.

    Hacia el fin de la guerra, el radar fue usado para guiar las bombas y los proyectiles.

    Inicialmente se trataba de dispositivos empleados para apuntar, gobernar, guiar y disparar proyectiles, desde el sistema de cañones antiaéreos controlados por radar a los millones de granadas electrónicas de aproximación que tales aparatos disparan.

    El rearme se canalizó buena parte de los capitales y la producción industrial, y en las industrias de armamento, tanto directo como indirecto, fueron empleados numerosos trabajadores.

    De hecho, uno de los más grandes desarrollados tecnológicos del período, tanto en capital invertido como en la importancia de sus consecuencias para la historia de la humanidad, es la construcción de la bomba atómica en el corto período que va desde el descubrimiento de la fisión del uranio hasta el momento que Hiroshima y Nagasaky fueron arrasadas.

    Prácticamente todas las ramas de la producción se han visto comprometidas con el desarrollo de los armamentos; la industria automotor contribuyó con vehículos que luego se han popularizado en sus usos pacíficos y que inclusive desempeñan actualmente un importante papel en el transporte y la construcción, el jeep y el bulldozer. Durante la preparación de la guerra, y mientras se desarrollaban las hostilidades, se construyeron los DUKV, los radiotransmisores portátiles, el radar, los proyectiles cohetes y los cohetes dirigidos.

    La industria química vendió grandes cantidades de explosivos y nuevos como el napalm (bomba incendiaria).

    Entre las armas que obtuvo durante la guerra se cuentan las baterías de cohetes dirigidos, usadas en la batalla de Stalingrado, cañones y proyectiles espaciales, carros de combate, e inclusive fue el primer ejército en utilizar paracaidistas como auxiliares para el ataque.

    La investigación operativa se restringió inicialmente a las aplicaciones de la ciencia física, puesto que fue aplicada al estudio del radar y las miras de bombas.

    La rendición se debió en gran parte al pánico producido por la bomba atómica, ensayada sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Durante la segunda guerra se utilizaron por primera vez las armas nucleares.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    LUCHA EN TIERRA:

     

    En la Segunda Guerra Mundial, los ejércitos conservaron la misma estructura organizativa básica empleada durante la Primera Guerra Mundial.

    La estructura del ejercito británico puede servir de ejemplo, ya que en los otros ejércitos la organización era similar.

    La unidad mas pequeña era la sección, compuesta de ocho hombres; cuatro secciones formaban un pelotón, al mando de un oficial subalterno. La siguiente unidad estructural era la compañía, de 120 hombres, seguida por el batallón, compuesta por unos 700 u 800 efectivos. El batallón era una formación permanente que conservaba la identidad tradicional, ya fuera regional o étnica, del regimiento originario, por ejemplo, escocesa, inglesa. Los batallones se agrupaban en brigadas de 3000 a 4000 hombres y las brigadas en divisiones de 12000 a 14000 efectivos. Las divisiones tenían asignadas denominaciones genéricas, por ejemplo, "división acorazada" o "de infantería".

    Por ultimo, las divisiones se agrupaban para formar cuerpos de 30000 a 60000 hombres y los cuerpos constituían ejércitos de 60000 a 100000 efectivos.

    La organización de los ejércitos asiáticos era muy similar a la de sus pares europeos. De hecho se habían reorganizado a fines del siglo XIX o principios del XX a imagen y semejanza de las fuerzas armadas de Europa y con la ayuda de asesores europeos.

    Aunque a menudo divididas para luchar en diferentes escenarios, las fuerzas armadas participantes en la Segunda Guerra Mundial eran cúmulos enormes de hombres y equipo. Poco antes de la defensa del saliente de Kursk, a mediados de 1943, el ejercito soviético contaba con 6.442.000 oficiales y soldados, 103.085 cañones y morteros, 9.918 caros de combate y cañones autopropulsados y 8.357 aviones. El control de unas fuerzas de tan grande magnitud requería numerosas formaciones de escala elevada.

    En mayo de 1940, las fuerzas alemanas se componían de unas 153 divisiones, entre ellas 10 divisiones acorazadas y 9 motorizadas. El primero de julio de 1944, con las fuerzas extendidas al máximo en los frentes occidental, oriental e italiano, el ejercito alemán estaba constituido por 139 divisiones de infantería, 11 de aviación, 29 de infantería estática, 11 divisiones Jager, 7 de montaña, 10 acorazadas de granaderos y 24 divisiones Panzer, todas ellas complementadas con las 16 divisiones de combate de la SS.

    Las formaciones de los ejércitos requería enormes cantidades de equipo. El transporte motorizado era lo que mas se requería, y era el mas insuficiente. La demanda de medios de transporte era tan elevada que incluso el ejercito alemán, el mas estrechamente vinculado al desarrollo de las acciones bélicas motorizadas, continuo utilizando el caballo hasta el final de las hostilidades.

     

     

     

     

     

     

    CARACTERISTICA DE LA LUCHA EN TIERRA

     

    La Segunda Guerra Mundial se considera una guerra móvil y no un combate de posiciones estáticas, una guerra de tanques, aviones y columnas mecanizadas y no una lucha de trincheras, alambre de espino y ametralladoras. La tecnología transformo el carácter de la guerra entre 1939 y 1945, sobre todo por la posibilidad que ofreció a los generales de trasladar rápidamente hombres y cañones a través de largas distancias.

    En la mayor parte d los frentes, los movimientos rápidos eran la excepción mas que la regla, y durante toda la guerra se invirtió mucho tiempo en acciones estáticas o casi estáticas, con los dos bandos manteniendo firmemente sus posiciones, uno frente al otro.

    En términos estratégicos, la disponibilidad de vastas fuerzas mecanizadas y el generalizado deseo de evitar el trágico estancamiento de la Primera Guerra Mundial, determinaron una amplia preferencia por todas las variantes del enfoque indirecto (maniobras de rodeo destinadas a evitar los choques frontales con las posiciones mejor defendidas por el enemigo), así como por los ataques rápidos a cargo de las unidades acorazadas, seguidas de un inmediato aprovechamiento del caos resultante (el principio básico de la Blitzkrieg o "guerra relámpago" alemana.

     

    LA GUERRA EN EUROPA: la Blitzkrieg

     

    La Blitzkrieg o "guerra relámpago" era una estrategia que utilizaba la nueva tecnología militar mecanizada. Desarrollada en Alemania en el periodo de entreguerras, domino los primeros años la Segunda Guerra Mundial en Europa. Las victorias alemanas de 1939 a 1941, que destacan por su rapidez y totalidad, no se debieron a una aplastante superioridad numérica ni a una superioridad cualitativa del equipo. Las avanzadillas alemanas estaban a menudo dispersas y se exponían a los contraataques. Por otro lado, la mayor parte del equipo de las divisiones Panzer alemanas consistían en carros de combate ligeros que no podían compararse en blindaje ni armamento con sus equivalentes franceses o británicos, y la experiencia posterior demostraría que los temidos bombarderos en picado JU87 Stuka eran maquinas mediocres, incapaces de hacer frente a un ataque aéreo bien organizado.

    La Blitzkrieg no dependía tanto de los hombres  y las maquinas como de la forma en que eran utilizados.

    En la campaña de Noruega, en abril de 1940, los alemanes consiguieron una posición aventajada al arriesgarse a enviar las flotas invasoras directamente a los puertos noruegos y capturar todos los puntos clave que pudieron, sin prestar atención a la escasez de afectivos, además de estacionar unidades de la aviación en las bases avanzadas en cuanto caían en su poder. En Francia y los Países Bajos, un mes, mas tarde, los alemanes atacaron de forma imprevista a través de los bosques de las Ardenas, supuestamente impenetrables, rodeando las elaboradas defensas francesas de la línea Maginot y aislando en el norte, en Flandes y Bélgica, a las fuerzas francesas y británicas. Después de abrir la primera brecha, los alemanes no se detuvieron pare consolidar sus posiciones, sino que siguieron avanzando hacia la costa con sus fuerzas mecanizadas. Aunque sus flancos estaban desprotegidos, el aprovisionamiento escaseaba, el equipo sufría desperfectos y las tropas de apoyo estaban a menudo muy lejos del frente, las divisiones Panzer provocaron  caos entre las fuerzas enemigas.

    El instrumento táctico fundamental detrás de estos asaltos relámpago era la estrecha colaboración no solo entre las distintas formaciones del ejercito alemán, sino entre el ejercito de tierra y la aviación. Las divisiones Panzer no se componían exclusivamente de carros de combate; eran mas bien combinaciones de tanques, infantería motorizada, artillería y otros elementos de apoyo, que constituían fuerzas de ataque semiautónomas, capaces de hacer frente a cualquier situación que se les presentara.

    Como las divisiones Panzer contaban con divisiones de infantería propias, nunca se veían obligadas a lanzar ataques de carros de combate contra posiciones bien defendidas sin apoyo. Sin embargo, no tenían que ocuparse de las bolsas de resistencia ni de las formaciones aisladas del enemigo que su avance dejaba atrás, que eran mas bien responsabilidad de las divisiones de infantería, que avanzaban con mayor lentitud detrás de las unidades acorazadas. Por ultimo, la Blitzkrieg no dependía solamente de la superioridad aérea, sino de la intervención directa de la aviación en los combates de tierra. La aviación alemana solía asegurarse la supremacía en el aire lanzando ataques preliminares para destruir las defensas  antiaéreas terrestres del enemigo.

    Además, los alemanes intentaban desbaratar las comunicaciones y la estructura de mando del enemigo mediante incursiones aéreas contra puentes, líneas férreas, carreteras y centros poblados alejados del avance de las divisiones acorazadas, mientras que las propias divisiones Panzer podían contar con el apoyo directo de la aviación para eliminar cualquier obstáculo que bloqueara sus progresos. Mas importante aún, la Blitzkrieg era tan arrasadora para la moral del enemigo como para los elementos materiales de su capacidad combativa y en algunas ocasiones, como en Francia en 1940, la rendición se producía mas como resultado de la perdida de voluntad para la lucha que de la destrucción de los medios para combatir.

     

    LA GUERRA DE DESGASTE: el ejemplo de Stalingrado

     

    La campaña de Stalingrado fue el punto de inflexión de la guerra en el frente oriental.

    Comenzó cuando los alemanes se internaron en el sur de Rusia, hasta llegar hasta el Volga en el este y hasta las estribaciones del Cáucaso en el sur, y termino con el repliegue de las tropas germanas por detrás del punto de partida, dejando todo un ejercito aislado y condenado a la rendición, al este de Stalingrado en ruinas. En si misma, la campaña puede dividirse en tres feces diferenciadas: la ofensiva alemana inicial, la batalla por la ciudad de Stalingrado y la contraofensiva soviética con el asedio al octavo ejercito alemán, que había quedado atrapado.

    Los alemanes en el transcurso de la campaña perdieron efectivos a raíz de la dispersión en pos de objetivos distantes y como resultado de una obsesión estratégica por la captura de Stalingrado. Finalmente, todo un ejercito de 22 divisiones se vio arrastrado hacia la ciudad en ruinas, confiando la protección de sus extendidos y vulnerables flancos a formaciones húngaras, rumanas e italianas de segunda fila. Mientras los alemanes ganaban terreno, los soviéticos tuvieron tiempo de construir masivas defensas al norte y al sur de la ciudad. El 19 de noviembre de 1942, los rusos atacaron y en dos días aislaron Stalingrado. Los alemanes no lograron escapar de la trampa ni pudieron enviar refuerzos a través de las filas soviéticas. Cuando los intentos de aprovisionamiento desde el aire realizados por la Luftwaffe también fracasaron, entre el 30 de enero y el 2 de febrero de 1943, el sexto ejercito cayo aplastado y se vio obligado a rendirse. De una fuerza cifrada originalmente en 250.000 hombres, solo quedaron 80.000 para marchar hacia el cautiverio.

    Los combates alrededor de Stalingrado siguieron una pauta común a casi toda la guerra de Rusia. Cada bando contraatacaba cuando el otro avanzaba excesivamente. Los soviéticos recurrían a masivos ataques de la infantería para arrastrar las posiciones enemigas por la mera fuerza numérica y las columnas acorazadas se habrían paso una y otra vez, causando confusión y precipitadas retiradas.

    La lucha en el interior de la ciudad tuvo un carácter diferente. Stalingrado era un centro moderno, sumamente industrializado, que se extendía sobre 18 km. a lo largo de la ribera occidental del Volga. Cuando los dos ejércitos alemanes, el sexto y el cuarto, se abrieron paso hasta la ciudad desde el oeste y los rusos reforzaron las unidades de defensa hasta concentrar cinco ejércitos en la zona, la batalla degenero en confusas luchas callejeras.

    A medida que la estación avanzaba, la nieve, el viento y el frío se añadieron a los padecimientos de los soldados. Después de quedar aislados y a la defensiva, los alemanes vieron como se iban agotando las reservas de alimentos, municiones y combustible. Los soviéticos enviaron refuerzos a través del Volga con instrucciones de no volver atrás, mientras que los alemanes perdieron las oportunidades que pudieron tener de escapar de la trampa por esperar ordenes concretas de Hitler. A finales de enero de 1943, las posiciones alemanas no median mas de 16 km. de diámetro y la ultima base aérea había sido capturada. Poco después, con este reducido enclave convertido en dos bolsas de resistencia, los alemanes se rindieron.

     

    LA LUCHA EN EL DESIERTO:

     

    El terreno árido y hostil del desierto no ofrecía posibilidades de aprovisionamiento ni oponía obstáculos naturales al avance de las tropas. El aprovisionamiento era el factor critico y la fuerza de los ejércitos rivales dependía generalmente de la distancia que los separaba de sus bases principales (Trípoli para las fuerzas del Eje y Alejandría para los aliados). Con los avances rápidos, la capacidad de aprovisionamiento solía quedar superada, dejando al atacante expuesto a un contragolpe del enemigo, que se había replegado a posiciones mas cercanas a su propia fuente de suministros. Como resultado, la campaña se desplazaba en una y otra dirección sobre toda la extensión del desierto norteafricano.

    Las características del terreno fueron decisivas para la lucha. En ausencia de obstáculos naturales o de posiciones fácilmente defendibles, ambos bandos recurrieron al alambre de espino y a los campos minados para formar perímetros defensivos que les permitieran agrupar su infantería y artillería. Alrededor de estos perímetros, las fuerzas acorazadas de ambos ejércitos disfrutaban de gran libertad de movimiento y siempre había posibilidades de realizar maniobras de rodeo o ataques sorpresa contra zonas del frente poco defendidas. Hasta mediados de 1942, cuando los carros de combate de construcción americana Grant y Sherman comenzaron a llegar, las fuerzas acorazadas británicas habían sido por lo general lentas y escasamente armadas. En Rommel encontraron a un comandante enemigo con una capacidad instintiva para la lucha entre carros de combate. Además, los alemanes poseían el mas poderoso de los cañones antitanque, el arma de doble uso de 88 mm. De calibre, y no dudaban en desplegar estos cañones al frente mismo de las posiciones. Desde allí conseguían destruir los carros de combate británicos antes de que estos se pudieran acercar lo suficiente para hacer algún daño.

    También la campaña se caracterizo por la intervención de fuerzas poliglotas. Si bien el Afrika Korps alemán acaparo la mayor parte de la atención en las filas del Eje, en realidad contaba con el apoyo de grandes contingentes italianos. Esta fuerza era inferior en cuanto a equipamiento y había sufrido graves perdidas durante las primeras fases de la campaña, pero a las ordenes de Rommel no podía ser completamente ignorada por sus adversarios. Del lado aliado, casi toda la Commonwealth y el Imperio británico estaban representados: el octavo ejercito se componía de unidades australianas, neozelandesas, surafricanas e indias, además de las británicas. En sus filas militaba asimismo un destacamento de la Francia Libre y en 1942 recibía ya materiales de Estados unidos, sobre todo los carros de combate medianos Grant y Sherman, que le permitían enfrentarse en igualdad de condiciones a los MkIII y MkIV de Rommel. Durante las ultimas fases de la campaña, tras la derrota de Rommel en El Alamein y los desembarcos aliados en la zona francesa del norte de Africa, comenzó la participación de las tropas norteamericanas, que adquirieron experiencia en el combate en los enfrentamientos con unos adversarios inferiores en número pero mucho mas fogueados en la lucha.

    Rommel ha sido criticado por intentar una campaña ambiciosa para las fuerzas que tenía a su disposición; pero independientemente de las consideraciones estratégicas, es válido reconocer que sus unidades alcanzaron uno de los niveles mas elevados de rendimiento entre todas las formaciones alemanas participantes en la guerra. Sus victorias fueron triunfos basados en el espíritu y entrenamiento de sus hombres. En la derrota, el Afrika Korps mantuvo la moral y la capacidad combativa hasta el fin, consiguiendo retrasar el triunfo aliado en varios meses. Para las fuerzas británicas e imperiales, la campaña fue importante porque les ofreció la oportunidad de recuperar la moral y desarrollar su habilidad combativa, como preparación para la reconquista del continente europeo. Después de los desastres de 1940 y 1941, el norte de Africa era el único escenario donde las fuerzas de tierra de los aliados occidentales se enfrentaban en el campo de batalla con el ejercito alemán.

    Si bien sufrieron reveses a manos de sus adversarios, finalizaron la campaña con conocimientos mas profundos sobre las exigencias de la guerra moderna mecanizada que los que habían podido recabar en Noruega, Francia o Grecia. Además, la heroica defensa de Tubruq, la firme actuación de hombres y maquinas en las zigzagueantes campañas de 1941-1942 y el triunfo decisivo en El Alamein proporcionaron a las unidades del octavo ejercito la confianza en su capacidad era derrotar al enemigo que les había faltado al los aliados al final de las primeras campañas en el norte de Europa. En general, difícilmente pudo haber otro escenario de operaciones militares donde los dos bandos adversarios actuaran tan bien y de forma tan continuada durante un periodo de tiempo tan prolongado.

     

    LA GUERRA EN LA JUNGLA: el caso de Birmania

     

    En la campaña de Birmania de 1944-1945, las fuerzas aliadas alcanzaron el éxito aprovechando ventajas y utilizando tácticas similares a las empleadas por los japoneses durante los dos años anteriores. También contribuyo a su victoria un ataque preliminar japonés, cuyo éxito inicial determinó la excesiva dispersión del decimoquinto ejercito del general Mutaguchi, dejándolo expuesto a un devastador contragolpe. Al principio, los ataques aliados encontraron una firme resistencia; pero cuando la barrera defensiva japonesa finalmente se derrumbo, el avance aliado se volvió imparable. Tras la caída de Mandalay (20 de marzo de 1945) y de Rangun (3 de mayo), los japoneses se retiraron hacia la frontera tailandesa , mientras los efectivos del ejercito birmano desertaban para unirse a las filas aliadas.

    El éxito de la conquista de Birmania en 1942 había estado basada en la superioridad aérea de los japoneses y en sus mejores técnicas para la lucha en la jungla. En 1944, la superioridad aérea estaba del lado de los aliados.

    En el sector británico del frente, a lo largo de la frontera india, estas incursiones estaban a cargo de los Chindit del general Orde Wingate. En el sector chinoamericano, mas alejado de la costa, los ataques eran obra de una formación norteamericana conocida con el nombre de "los Merodeadores de Merril". Estas unidades semiguerrilleras contaban con el apoyo de ofensivas mas convencionales.

    En el norte, las fuerzas chinoamericanas del general Joseph Stilwell consiguieron restablecer las comunicaciones terrestres con China por la ruta de Birmania, mientras el decimocuarto ejercito británico del general Slim avanzaba sobre Akyab a través de las montañas costeras y a lo largo del río Chindwin en Birmania central.

    La segunda de estas ofensivas fue desbaratada por un contraataque japonés, lanzado a través de las montañas hacia India. Los japoneses invadieron la llanura de Manipur y lograron rodear las ciudades de Imphal y Kohima, de importancia estratégica. Tanto en la costa como en la campaña de Imphal, Slim no permitió que sus tropas se retiraran aun cuando estuvieron a punto de quedar rodeadas. Ordeno en cambio a las guarniciones que se mantuvieran firmes y que confiaran en la superioridad aérea para obtener aprovisionamiento y apoyo. A continuación envió a sus propios refuerzos a la jungla, para realizar una maniobra envolvente en torno a los sitiadores japoneses. La batalla decisiva se produjo en Imphal, donde el asedio duro 88 días ( del 29 de marzo al 22 de junio de 1944). Cuando finalmente se levanto el sitio, el decimoquinto ejército japonés estaba al borde de la destrucción y su capacidad para resistir una nueva ofensiva en 1945 estaba gravemente reducida.

    Para ambos bandos, Birmania era un escenario de guerra remoto, rodeado de montañas y cubierto de una selva impenetrable. La clave del éxito para aliados y japoneses era la capacidad de enviar provisiones y refuerzos a unas fuerzas que luchaban a kilómetros de distancia de las rutas de comunicación anteriores a la guerra. Además de conquistar terreno, los japoneses consiguieron completar la línea férrea de Birmania, que iba desde Moulmein en la costa hasta las bases de aprovisionamiento en Tailandia. Para su construcción, sacrificaron mas de 50.000 vidas, la mayor parte trabajadores asiáticos y prisioneros aliados.

    Por su parte, los aliados construyeron una serie de bases aéreas y una nueva carretera en las montañas, que iba desde el noreste de la India hasta Birmania a través de los montes Naga. Esta fue sin duda la campaña mas agotadora de la guerra.

    En el plano táctico, el decimocuarto ejercito de Slim pudo haber ganado la guerra en Birmania por haber adoptado con éxito las técnicas flexibles de la lucha en la jungla; pero desde el punto de vista estratégico, el resultado dependió sin lugar a dudas de la organización de un extenso servicio de aprovisionamiento y apoyo que utilizaba masivamente lo aviones de transporte.

    La actuación de Slim al frente del decimocuarto ejercito fue particularmente distinguida: su manera de llevar la batalla de Imphal - Kohima bastaría para colocarlo entre los mejores comandantes de la Segunda Guerra Mundial.

     

    LAS ARMAS DE LA LUCHA EN TIERRA:

     

    La Segunda Guerra Mundial se caracterizo por el espectacular incremento de la capacidad de fuego y de la movilidad de las formaciones militares. El elemento más notable de este proceso fue el carro de combate, pero también desempeñaron un papel de cierta importancia todas las piezas de artillería y las armas de la infantería.

    El carro de combate - un vehículo blindado provisto de oruga, con el cañón o arma principal montado en la torreta - había hecho una vacilante primera aparición en la Primera Guerra Mundial, pero fue durante la Segunda cuando alcanzo la mayoría de edad como el rey del campo de batalla, demostrando ser una valiosa arma táctica en los combates tradicionales de infantería y un potencial ganador de campañas, al ser desplegado para quebrar las líneas del enemigo o rodearlas. Las divisiones Panzer alemanas, que en 1939-1941 fueron las primeras en llevar el carro de combate a un primer plano, estaban ampliamente equipadas con vehículos pequeños de armamento ligero; pero con el transcurso de la guerra, las divisiones acorazadas se fueron fortaleciendo con la llegada de tanques mas grandes y mejor blindados como el Sherman norteamericano, el T-34 soviético y el Panther alemán.

    Sin embargo, el carro de combate nunca llegó a dominar por completo el campo de batalla. En terrenos muy accidentados o contra una resistencia bien organizada, las divisiones acorazadas podían sufrir graves pérdidas sin lograr progresos importantes.

    En la Segunda Guerra Mundial, las armas básicas de la infantería fueron los mismos fusiles utilizados en 1914-1918, entre los cuales el mas conocido es tal vez el Lee-Enfield británico de 1903, capaz de colocar cinco balas en un circulo de 10 cm. desde 180 m. de distancia. Además del fusil, las formaciones de infantería de la Segunda Guerra Mundial podían recurrir a un arsenal mucho más amplio que el de sus predecesores. Las subametralladoras añadieron un inmenso poder destructivo de corto alcance, mientras que las armas manipuladas por dos hombres - desde la tradicional ametralladora Vickers hasta la innovadora MG42 alemana- permitieron abrir fuego sobre el enemigo desde distancias mayores.

    La infantería podía utilizar además morteros y lanzallamas, pero durante todo el conflicto operó a la sombra de la artillería. Los cañones y los obuses constituían la columna vertebral de la capacidad de fuego de todos los ejércitos, que contaban además con el apoyo de armas mayores, desde los cañones autopropulsados de 150 mm. de calibre, montados sobre un chasis blindado con cadenas de oruga, hasta cohetes como el soviético Katyushka. El poder destructivo de las armas desplegadas era muy superior al de cualquiera de las famosas cargas de artillería de la Primera Guerra Mundial.

     

    CAÑON DORA:

     

    En 1935 uno de los objetivos militares para el ejército alemán era la línea Maginot, para conseguir resolver el problema de la neutralización de esta posición defensiva del potencial adversario, se decidió buscar un arma similar al cañón Berta que, en la Primera Guerra Mundial, había bombardeado París con óptimos resultados. Las condiciones de fabricación exigidas por el ejército alemán eran: 35- 40 km. de alcance, elevación máxima de 65°, poder de penetración 1 m. de coraza de acero, 7 m. de cemento armado, o 30 m. de terreno compacto. La firma que lograra presentar el proyecto de un arma con estos requisitos fue Krupp, con el equipo de técnicos presidido por el ingeniero Erich Muller. El resultado de los estudios fue un gigantesco cañón sobre afuste ferroviario sostenido por 4 vagones- plataforma.

    El conjunto estaba remolcado por dos locomotoras diesel de 1.000 H. P. cada una. La elevación del tubo de la pieza se conseguía eléctricamente, mientras que para orientarla se precisaba construir un amplio de vía curvo sobre la que se situaba el cañón para variar el disparo en dirección. Para abrir fuego eran necesarios 350 hombres, la dispersión del tiro era de 1%, "El Dora" a causa de los acontecimientos bélicos, no fue usado en Francia, pero fue utilizado para neutralizar las posiciones de Sebastopol, haciendo 48 disparos en 5 días; posteriormente seria utilizado en 1944 durante la revuelta de Varsovia, pero de ello no hay verdadera constancia.

     

    PESO TOTAL .............................................1350 TM

    LONGITUD MAXIMA...............................42,97 M

    ANCHURA..................................................7 M

    ALTURA.....................................................11,6 M

    LONGITUD TUBO.....................................32,48 M

    PESO DEL TUBO.......................................400 M

    TIEMPO DE MONTAJE.............................3 DIAS

    PREPARACION DE POSICION................3- 6 SEMANAS

    CALIBRE....................................................80 CM.

    CADENCIA DE TIRO................................1 DISPARO CADA 19- 45 MINUTOS

    PESO DEL PROYECTIL

    PERFORANTE............................................7.1 TM

    PESO DEL EXPLOSIVO.............................4.8 TM

    LONGITUD DEL PROYECTIL

    ROMPEDOR CON CARGA.........................6.49 M

    LONGITUD DEL PROYECTIL

    PERFORANTE CON CARGA......................8.26 M

     

    La poca historia que se conserva de ella nos habla que iba apoyada sobre cuatro vagones- plataforma de 10 ejes cada uno, lo que hace un total de 80 ruedas; encima de estos vagones se apoyaba la cureña que, en esta pieza concretamente, consta de dos semicureñas, una por cada ancho de vía, encima esta el cureñin con los soportes del tubo y el tubo, a continuación hay una gran plataforma en la que se encuentra la reja,  el atacador (que es un bloque mecánico).

     

    PANZER:

     

    El Panzer III entró en acción por primera vez durante la invasión de Polonia. Entonces montaba un cañón de 3,7 cm. Kw. K. L/45, que seria cambiado por uno de 5,0 cm. Kw. K. L/42 en los modelos más modernos. Los Pz. Kpfw. III formaron el grueso principal de las Panzerdivisionen en los primeros años de la guerra, y fue producido hasta en 12 versiones diferentes sin contar los Stug III que tenían el mismo chasis.

    La primera versión del Pz. Kpfw. III fue el Ausf. A (Sd. Kfz: 141), construido por Daimler- Benz en 1936, y armado con un cañón de 3,7 cm. Kw. K. L/45 y tres MG34, dos en la torreta junto al cañón y otra en el chasis. La torreta se construyo lo suficientemente amplia para permitir la instalación de un cañón de mayor calibre en un futuro. El motor que tenia era un Maybach HL 108 TR de 12 cilindros y 250 caballos con el que alcanzaba una velocidad máxima de 35 Km/h, y la suspensión estaba formada por cinco ruedas. Este carro tenía un peso de unas 15 tn, y un blindaje de 14,5 mm. en el frente y los lados. La tripulación estaba formada por cinco hambres. En total se construyeron 10 Pz. Kpfw. III Ausf. A en 1936.

    A las versiones Ausf. B, C y D se les añadieron pequeñas modificaciones, destacando el aumento a ocho ruedas más pequeñas en la suspensión. Se produjeron 15 Ausf. B en 1937, 15 Ausf. C y 55 Ausf. D en 1938.

    Algunos de ellos entraron en combate en la invasión a Polonia.

    El Ausf. E fue el primer modelo de fabricación en serie. Se le puso un motor más potente Maybach HL 120 TR de 12 cilindros y 300 cv. Que sería el estándar del futuro, y aumentó así la velocidad hasta 40 Km/h. Se redujo definitivamente y para todos los siguientes modelos el número de ruedas a seis en la  suspensión, que sería el estándar definitivo. También se le aumento el blindaje hasta 30 mm. lo que produjo un aumento de peso que quedo fijado en 19,5 toneladas. De los 98 Pz. Kpfw. III que actuaron en Polonia la mayoría eran Ausf. E. Se produjeron unos 100 Ausf. E en 1939.

     

    En el Ausf. F se añadieron pequeños cambios en la torreta (que recibió una estructura adicional en la parte de atrás). A partir de este modelo se incorporarían sólo dos MG34, una en la torreta y otra en el chasis. El Ausf. F junto con el Ausf. E en menor cantidad fueron los modelos de Pz. Kpfw. III usados durante la campaña de Francia en 1940. Más tarde, a los últimos modelos del Ausf. F (unos 100) se les montó un cañón de 5,0 cm. Kw. K. L/42 reemplazando así el de 3,7 cm. En total se produjeron 435 Pz. Kpfw. III

    Ausf. F en 1940.

    Al Ausf. G se le cambió la cúpula del comandante y todos fueron construidos exclusivamente con el cañón de 5,0 cm. Kw. K L/42. Unos cuantos Pz. Kpfw. III Ausf. G fueron usados por el D. A. K. Durante la primera ofensiva de Rommel en abril de 1941. Entraron en servicio unos 600 Ausf. G en 1941.

     

    Al Ausf. H se la añadió una placa de 30 mm. de blindaje adicional en la parte delantera del chasis. Se produjeron 1400 Ausf. H en 1941.

    Al Ausf. J (Sd. Kfz. 141/1), comenzado a construir en la primavera de 1941 se le añadió un montaje redondeado y mejor blindado en la ametralladora del chasis. Las últimas entregas recibieron un cañón largo más potente de 5,0 cm. Kw. K L/60 además se les aumentó el blindaje frontal y trasero hasta 50 mm, lo que provocó un aumento de peso hasta llegar a las 21,6 toneladas. Se produjeron unos 2600

    Ausf. J en 1941-1942 que fueron usados en Rusia a partir de finales de 1941 y el norte de Africa a comienzos de 1942.

     

    A las versiones Ausf. L y M se les montó exclusivamente el cañón largo de 5,0 cm. Kw. K. L/60. Se les añadió también 20 mm. más de blindaje en la parte frontal del chasis y la torreta. En total fueron construidos 650 Ausf. L y 500 Ausf. M en 1942-1943.

    El Ausf. N (Sd. Kfz. 141/1) fue la última variante y montaba la torreta del Pz. Kpfw. IV y su cañón corto de 7,5 cm. Kw. K. L/24. Tenía como función apoyar a la infantería, otros sin embargo fueron asignados a los batallones de Tiger para protegerles de la infantería enemiga. Fueron construidos 660 tanques de este tipo en 1942-1943.

     

    La producción del Pz. Kpfw. III cesó en agosto de 1943 empleando sus chasis para la creación de cañones de asalto hasta el final de la guerra.

     

    PANZERKAMPFWAGEN IV:

     

    El Panzer IV fue uno de los cuatro modelos de tanques con los que el ejército alemán comenzó la guerra y estuvo en servicio más tiempo. Solo 211 estaban disponibles cuando estallo la guerra el 1 de septiembre de 1939, pero con el tiempo se convirtieron en el elemento principal de las Panzerdivisionen.

    Originalmente montaba un cañón de 7,5 cm. Kw. K. L/24 corto de baja velocidad. Pero en 1942 el cañón se cambió por uno largo de 7,5 cm. Kw. K. L/43, y demostró ser un magnífico carro de combate.

    Muchas modificaciones fueron llevadas a cabo dando lugar a múltiples versiones y utilizándose su chasis para otros fines.

    La primera versión fue el Pz. Kpfw. IV Ausf. A (Sd. Kfz. 161), de los que fueron construidos 35 entre 1936 y 1937. El motor que tenía era un Maybach HL 108 TR de 12 cilindros y 250 caballos, con el que alcanzaba una velocidad de 32 Km/h. Tenía un peso de 17,3 toneladas, un blindaje de 14,5 mm, e iba armado con un cañón de 7,5 Kw. K. L/24 corto de baja velocidad, y dos ametralladoras MG34, una en la torreta y otra en el chasis. Unos pocos entraron en combate durante la invasión de Polonia.

     

    A las siguientes versiones, Pz. Kpfw. IV Ausf. B y C, se les añadieron pequeñas modificaciones. Se les aumentó el blindaje frontal de la torreta y el chasis hasta 30 mm. lo que provocó un aumento de peso hasta 18,5 toneladas. La MG34 del chasis fue suprimida, y se les instaló una sola MG34 en la torreta.

    También se les dotó de un motor más potente Maybach HL 120 TR de 12 cilindros y 300 caballos, lo que aumentó su velocidad hasta 42 Km/h. La cúpula del comandante se hizo algo más compacta, y se le añadió un visor al conductor que proporcionaba mayor protección. En total se construyeron 42 Ausf. B en 1937-1938 y 140 Ausf. C en 1938-1939. La mayoría de ellos participaron durante las campañas de Polonia en 1939 y Francia en 1940. Más tarde los que quedaron fueron enviados a Rusia durante  Operación Barbarossa en junio de 1941. 

    Al Pz. Kpfw. IV Ausf. D se la volvió a instalar la MG34 del chasis, y se les aumentó el blindaje a 20 mm. en los lados y en la parte de atrás, alcanzando esta vez las 20 toneladas de peso. El Ausf. D se produjo  en número mayor y fue el Pz. Kpfw. IV más usado durante la campaña de Francia en 1940.

    Más tarde, a los que quedaban se les añadió una estructura adicional en la parte trasera de la torreta, y se le atornillaron planchas de blindaje adicional (20 mm.) delante de los visores del conductor y radio operador, y también en los lados, siendo enviados al norte de Africa en marzo de 1941, y a Rusia durante la Operación Barbarossa a partir de junio de 1941. En total se construyeron unos 250 Ausf. D en

    1939-1940.

    El Pz. Kpfw. IV Ausf. E recibió modificaciones en la torreta, a la que se le añadió una estructura adicional en la parte de atrás para dar más protección, que se convertiría en el estándar del futuro. Se le aumentó de nuevo el blindaje frontal del chasis hasta 50 mm, y se le añadieron planchas blindadas de 20 mm. en los lados. El peso aumentó hasta 22 toneladas. En total se construyeron 150 en 1940.

    Los Pz. Kpfw. IV Ausf. F fueron diseñados para llevar un cañón de 7,5 cm. Kw. K.40 L/43 largo. Sin embargo la torreta requería volver a ser diseñada de nuevo para sostener el nuevo cañón. Debido a esto los primeros Ausf. llevaban aún el cañón corto, y fueron denominados Ausf. F1. Para empezar, a la torreta se le aumentó el blindaje hasta 50 mm. frontalmente y hasta 30 mm. a los lados. A las "ventanas" laterales de la torreta se les añadieron dos pequeñas puertas en lugar de una grande como se venía haciendo hasta ahora con los otros modelos. El visor del conductor fue reforzado, y se construyó más grueso y compacto. A la MG34 del chasis se le añadió un montaje redondeado. Casi todos los Pz. Kpfw. IV Ausf. F1 fueron enviados a Rusia durante la Operación Barbarossa.

    Se produjeron unos 500 Ausf. F1 entre 1941 y comienzos de 1942.

    Finalmente el Pz. Kofw. IV Ausf. F2 (Sd. Kfz: 161/1) consiguió montar el cañón de 7,5 cm. Kw. K40 L/43 largo que tan desesperadamente necesitaba. Además se le añadió una boca de freno redondeada. El F2 causó un gran impacto en el enemigo ya que fue el primer carro alemán dotado de un cañón de gran calibre lo que le permitía batir blancos a grandes distancias, y fue denominado "Special" por los ingleses.

    Comenzado a producir en marzo de 1942, los primeros llegaron al norte de Africa en mayo de 1942 y a Rusia poco después.

    El Pz. Kpfw. IV Ausf. G fue el primer Pz. Kpfw. IV en llevar blindaje extra en los laterales (schurzen), para adquirir así mayor protección contra los proyectiles de carga hueca. Si bien los schurzen no eran todavía estándar, muchos carros los llevaban sólo en la torreta y los primeros Ausf. G todavía no llevaban nada. Además, se le cambió la boca de freno del cañón por una de forma rectangular. Fueron construidos 1687 Pz. Kpfw. IV Ausf. G entre 1942-1943, y fueron utilizados en Rusia y en el norte de Africa.

     

    A los Pz. Kpfw. IV Ausf. Hy J (Sd. Kfw. 161/2) se les volvió a cambiar el cañón, esta vez se montó un 7,5 cm. Kw. K. L/48, que era un poco más largo y tenía más velocidad que el L/43. El blindaje fue aumentado hasta 80 mm. en la parte delantera. Debido a este aumento de blindaje, además de las planchas extra de los laterales, el peso aumentó hasta las 25 toneladas. Entraron en servicio 3774 Ausf. H en 1943-1944 y 1758 Ausf. J en 1944-1945.

     

    Al finalizar el conflicto la producción total de Pz. Kpfw. IV ascendía a unas 8600 unidades aproximadamente. En 1944 el Ejército español adquirió 20 Pz. Kpfw. IV Ausf. H que estuvieron en servicio hasta 1965, año en el que 17 de ellos fueron vendidos a Siria participando más tarde en la guerra de los Seis Días.

     

    Lucha en el mar:

     

    La segunda guerra mundial sorprendió a las fuerzas navales en el pleno periodo de transición, al estallar la segunda guerra mundial, la adopción de submarinos y aviones, llevaba varios años transformando este concepto.

    Las formaciones de submarinos iba en aumento, las defensas contra submarinos era precaria muy pocos navío contaban con sistemas de defensa anti-submarino.

     Todavía se seguían proyectando buques acorazados, los portaaviones estaban en una etapa avanzada en EE.UU. y Japón .

     

    La organización de las fuerzas navales:

     

    La marina tenia una organización mucho mas flexible que el ejercito o la aviación. Los buques se agrupaban en flotas que variaban según el ataque a realizar.

    En el curso de la guerra se produjo un cambio fundamental en la naturaleza del equilibrio naval. En 1937, la marina imperial japonesa era la tercer potencia en los mares del mundo, con toda la gama de portaaviones en el mundo, acorazados y cruceros. En 1945, tras su aniquilación, la MIJ, había cedido su puesto a la armada canadiense.

     

    La  marina y la guerra en el mar

     

    La tecnología y la moral de las tropas:

     

    La tecnología, desempeño un papel fundamental en los enfrentamientos navales, la victoria dependía de la tecnología de los radares y del entrenamiento en la utilización del armamento disponible.

    La guerra moral es en muchos casos la mas importante, pero en la segunda guerra mundial, no fue tan así, por que  casi siempre se luchaba al limite de las capacidades técnicas.

     

    Comercio, arovisionamento y guerra en el mar

     

    Mas allá de las espectaculares batallas navales y de las operaciones anfibias, la guerra naval en la época moderna ha girado siempre en torno al control de las rutas marítimas con fines de comercio y aprovisionamiento.

    El bloqueo de las costas enemigas, la organización de los grandes convoys escoltados por buques mercantes la utilización de buques corsarios han sido rasgos fundamentales de las campañas navales durante siglos, antes de que el avión y el submarino entran en escena.

    El submarino apareció durante la primera guerra mundial como la mas poderosa amenaza contra el comercio marítimo de una nación en guerra. Durante la segunda guerra mundial, las marinas volvieron a librar batalla por el control de las rutas marítimas, con nuevas armas y tradicionales y a una escala inimaginable desde el punto de vista de cualquier conflicto anterior. 

     

    La guerra de degestape en el mar:

     

    La batalla en el Atlántico, fue una lucha en la cual los submarinos alemanes intentaban hundir buques mercantes a un ritmo mas acelerado que el de su producción y tratando de evitar perdidas propias, fue también una guerra de tecnologías, los submarinos y los barcos contaban con equipos cada ves mas poderosos y con técnicas de defensas mas avanzadas.

    Tanto la  localización geográfica como el equilibrio de la guerra de submarinos cambio varias veces, los ataques contra los convoys alcanzaron su punto máximo en el 1942 a 1943, lejos de el continente.

     

    La importancia de los portaaviones:

     

    La  guerra naval en el pacifico se caracterizo por el uso de portaaviones, este constituyo el primer punto de inflexión entre EE.UU. y Japón, en estos conflictos en el océano Japón perdió la mayoría de sus tropas, la perdida japonesa se debió a la mala planificación y el exceso de confianza, con el resultado que un solo portaaviones japonés resulto intacto , mientras de que en lado norteamericano fue afectado un solo portaaviones.

     

    Los buques de la segunda guerra mundial:

     

    Durante la segunda guerra mundial, el buque de combate blindado y propulsado a vapor alcanzo el nivel mas alto y variado de desarrollo. La guerra naval no solo se libro en la sup. marina sino también en el cielo, y en las silenciosas profundidades marinas y las nuevas amenazas determinaron una sorprendente y variada evolución de los buques de guerra.

    La marina británica, que por mucho tiempo había sido la mayor fuerza naval del mundo, fue la que participo de manera mas activa y amplia en la guerra, hacia el final del conflicto fue superada ampliamente por la norteamericana.

    Al igual que las otras armadas de su tiempo, la marina británica entro en el conflicto con una fuerza contrada en el acorazado fuertemente blindado acorazado. Con el desarrollo de la guerra, su atención se fue centrando progresivamente en el los portaaviones.

     

    Lucha en el Aire:

     

    La aviación ejerció una profunda influencia en el curso de las hostifidades; sin embargo, al principio del conflicto, las fuerzas aéreas europeas disponían probablemente de menos máquinas de combate que sus predecesores al final de la Primera Guerra Mundial. La aviación francesa, por ejemplo, contaba en noviembre de 1918 con más de 2.000 aviones, pero a principios de 1940 sólo pudo enviar al frente 1.147 máquinas, de las cuales apenas 678 podían considerarse modernas. Sólo la fuerza aérea alemana, la Luftwaffe, era realmente eficaz en su poder combativo. En mayo de 1940 desplegó 3.530 aviones operativos en la batalla de Francia.

     

    Sin embargo, los programas de construcción aérea se consideraban prioritarios en todo el mundo antes de que se oyeran los primeros disparos de la guerra. Con el transcurso del conflicto, las fuerzas aéreas de los principales países combatientes experimentaron una espectacular expansión. Hacia el final de las hostilidades, las más importantes rivalizaban con los ejercitos de tierra en número de efectivos. La fuerza aérea Británica (RAF), que contaba con 175.692 hombres el 3 de septiembre de 1939, alcanzó un máximo de 1.185.833 efectivos el 1 de julio de 1944. La capacidad de combate de los aviones, por su parte, alcanzó niveles que ni siquiera se podían imaginar seis años antes. En septiembre de 1939, la escuadra de bombarderos de la RAF estaba compuesta por 352 aparatos (sin ningún cuatrimotor pesado), pero durante los cuatro primeros meses de 1945 la RAF registró una media diaria de 1.420 aviones operativos (de los cuales 1.305 eran cuatrimotores), cumplió 67.483 misiones de vuelo y lanzó más de 180.000 toneladas de bombas.

     

    Organización y eficacia:

     

    La mayoría de las fuerzas aéreas tenían una estructura organizativa similar: los aviones se agrupaban en escuadrones, alas, grupos y, finalmente, en mandos

    semiautónomos como el de la octava fuerza aérea de Estados Unidos, responsable de la ofensiva de bombardeos estratégicos lanzada contra Alemania desde las bases del Reino Unido. La aviación alemana, que durante toda la guerra empleó un sistema de mando rígidamente estructurado, puede considerarse

    bastante típica por la manera en que organizaba sus formaciones en el frente. La unidad táctica más pequeña era el Staffel de 12 aviones (únicamente para los fines de combate, el Staffel se dividía en tres SchWarmen, cada uno compuesto por un par de Rotten de dos aeroplanos cada uno). Tres Staffien constituían un Gruppe, y tres o cuatro Gruppen formaban a su vez un Geschwader. Hasta este último nivel, la organización era fija; pero según las necesidades operativas, varios Geschwadem y a veces algunos Gruppen por separado podían constituir una flota aérea con mando autónomo.

     

    Como es lógico, el rendirrúento de los aviones era uno de los factores determinantes de la eficacia en el combate. Los pilotos que tenían la mala suerte de contar con aparatos de inferior calidad, como los de la aviación rusa en 1941 o los aviones japoneses de los dos últimos años de la guerra en el Pacífico, estaban prácticarnente condenados al desastre.

    Aparte del equipo, sin embargo, el entrenamiento, la experiencia y el entusiasmo de las unidades eran los factores que realmente determinaban su eficacia en la batalla. La tarea de pilotar aviones de alto rendimiento en condiciones de combate exigía unas habilidades individuales muy superiores a las esperadas en la mayoría de los soldados. El perfeccionamiento de las máquinas resultaba inútil sin un prolongado e intensivo programa de entrenamiento o sin la experiencia necesaria para desarrollar la capacidad de volar en solitario y en grupo.

     

    Tácticas y resistencia:

     

    Durante la Segunda Guerra Mundial se produjo una enorme transformación en la naturaleza y la intensidad de los combates aéreos. La aviación estuvo presente en todas las campañas y en la mayoría desempeñó una función importante y a veces decisiva, desde los bombardeos tácticos japoneses de 1937 hasta el ataque definitivo contra Japón en 1945. Gran parte de la guerra aérea estaba directamente relacionada con los combates que se libraban en tierra y mar. La Blitzkrieg alemana de 1939-1941, que dependió en gran medidadel apoyo de la aviación, proporcionó el modelo para peraciones tácticas aéreas realizadas posteriormente por todas las fuerzas combatientes. En el mar, los avioes demostraron ser una amenaza mayor que los propios buques de guerra. En campañas tan diferentes como las desarrolladas en el Mediterráneo entre 1940 y  1943 y en el Pacífico entre 1941 y 1945, la aviación con base en tierra o en los portaaviones fue el elemento decisivo.

     

    Esto se debió en gran parte a que los aviones habían ganado considerablemente en autonomía, velociad, fiabilidad y capacidad destructiva des