Arte español contemporáneo
Comparación entre las dos publicaciones:
Para establecer una
diferencia entre los dos suplementos, primero vamos a dar los puntos que entre
ellos tienen en común y que los diferencian de otro tipo de suplementos.
ABC Cultural:
No tiene un nombre específico que lo desligue del diario. Su nombre es
una especificación del nombre genérico del diario.
En cuanto al contenido, podemos decir que este suplemento tiene un
contenido rico en materias, es decir, no se limita a aspectos culturales desde
el punto de vista artístico: literatura y artes varias, sino que extiende sus
contenidos hacia otros saberes como el científico, aunque acapare menor
cantidad de información.
El diseño es idéntico al del diario que lo contiene, incluso la portada
lo es. Las distintas secciones están bien diferenciadas, con una portada propia
para cada sección. El contenido es bastante amplio, ello provoca que exista
cierto recargamiento en la información. Debido al formato del suplemento, a su
tipografía y a su maquetación, en algunas secciones existe una acumulación
excesiva de datos que hacen que el conjunto del suplemento se convierta en una publicación algo impersonal.
En cuanto a los movimientos artísticos contemporáneos en España podemos
señalar el carácter informativo y formativo que tiene. No se limita a dar unas
simples notas sobre las exposiciones, sino que extiende sus comentarios hacia
otros aspectos más concretos, incluyendo numerosas entrevistas, artículos y
demás escritos relacionados con el autor, su vida, su carrera artística e
incluso una crítica constructiva de su obra en general.
El contenido de obra
gráfica es amplio, existen varios artículos con reproducciones gráficas de las
obras de los autores a los que se refiere.
Es un suplemento que
da gran importancia a los artistas del país, promueve los nuevos valores y
recuerda a otros olvidados en el tiempo; todo ello sin descuidar a los grandes
artistas, con éstos se extiende más, desarrolla más los artículos, utiliza el
color si hay que reproducir alguna de sus obras, y además proporciona datos
ajenos al motivo de su inserción en el suplemento, con ello pretende acercar la
obra a los que la desconocen o simplemente reafirmar su conocimiento; así,
puede decirse que son artículos nutridos, amplios y bastante cercanos a la
cultura popular, esto último lo consigue por medio de un lenguaje sencillo y
con la utilización de algunos elementos gráficos que ayudan al lector a
acercarse al artista y a su obra.
Babelia
Es un suplemento
centrado principalmente en analizar y hacer críticas en el plano literario,
esto es narrativa, ensayo, teatro, etc. Dentro del apartado de narrativa hay un
subapartado dedicado a la publicación de libros de arte, ya sean de carácter
temático, sobre artistas, movimientos , etc.
El apartado reservado
para hablar de las artes plásticas es muy inferior al reservado a los libros.
Además suele ser monotema, a veces referida a una exposición, una rememoración,
en otros casos a un libro de investigación, etc. Además de este tema también
hace una ligera reseña y comentario de algunas exposiciones de pintura o
escultura, donde, generalmente imperan los artistas españoles, aunque eso sí,
rara vez hacen reseñas de exposiciones de nuevos valores artísticos, y si se
centran en otros valores ya consolidados. Existen otros dos apartados que
suelen estar presentes en el suplemento, estos son: fotografía, diseño, música
(escenarios) y arquitectura.
De las 23-25 páginas
del suplemento, no dedica casi nunca más de las 5 últimas al arte y sus
variantes (arquitectura, pintura, escultura, fotografía, música, etc.)
Este suplemento que
aparece los sábados con el diario El País, tiene unos rasgos muy concretos que
lo diferencian del diario en el que está contenido y de otros suplementos culturales.
Para empezar se puede señalar el nombre específico de la publicación: Babelia;
se trata de un nombre propio y sin significado aparente, pero no es así, en su
derivación nos encontramos un nombre propio Babel y un sufijo ia. Su fusión se debió a un
motivo puramente estético pero que, subjetivamente, despide cierto significado,
“País del desorden”. Si nos centramos en otros aspectos eséticos, de diseño y
maquetación, nos encontramos con su formato, sensiblemente más grande que el
del ABC Cultural. El diseño está sensiblemente cuidado.
La maquetación del suplemento está muy bien estudiada. Las secciones
están bien diferenciadas pero sin provocar una ruptura con la sección
precedente y siguiendo el mismo diseño que ésta. La tipografía y la maquetación
de los artículos están en armonía con los títulos y la colocación de
fotografías.
El Babelia es una publicación bastante escasa visto desde el punto de
vista de contenidos y contenido, no incluye artículos extensos, más bien se
limita a dar las principales reseñas de cada artista y exposición sin
profundizar en otros datos más concretos. Esto último sólo lo hace en un
artículo de cada sección a lo sumo, donde incluye datos biográficos,
entrevistas, etc. Debido a estas características este suplemento adquiere un
carácter eminentemente práctico, casi de guía, en el sentido de que las
informaciones están muy bien organizadas y dispuestas de forma horizontal que
hacen su lectura amena y nada cargante.
Al igual que el diario
que lo creó, este suplemento tiene secciones híbridas que adquieren un ligero
carácter editorializante, con artículos de opinión situados en las páginas
interiores.
En cuanto al favor que
procesa a los artistas y a los movimientos españoles contemporáneos, El Babelia
se limita a introducir en sus páginas una selección escasa y cuidada de
artistas y exposiciones, estas últimas, casi siempre de grandes ciudades
españolas, por tanto el acercamiento de este suplemento, al igual que el ABC
cultural al medio rural es escaso.