Jueves 17 de Abril de 2014 | Hay 74 usuarios online en este momento!
 

El arte románo-británico

Imprimir
Recomendar a un amigo
Recordarme el recurso
Descargar como pdf

Seguinos en en Facebook


Agregado: 12 de ABRIL de 2000 (Por ) | Palabras: 1049 | Votar! |
1 voto | Promedio: 10
| Sin comentarios | Agregar Comentario
Categoría: Apuntes y Monografías > Historia del Arte >
Material educativo de Alipso relacionado con arte romano-britanico
  • Alberti, Ghiberti y Botticelli.: ...
  • Arte y arquitectura románica y prerrománica.: El arte visigótico prerrománico de España, las basílicas crisitanas, El mozaquismo, bóvedas, Pantocrátor y el Tetramorfos, la Virgen o las vidas de los santos, las esculturas.
  • El Arte Gótico: El Estilo Gótico. El Estilo Gótico Español

  • Enlaces externos relacionados con arte romano-britanico

    El arte romano-británico

    Para entender e interpretar las obras de arte producidas en Britania durante el período de ocupación romana, es preciso algún conocimiento sobre las características peculiares del arte romano y del arte céltico. Éstos eran muy distintos entre sí, y su combinación originó diversos resultados.

    El arte romano, a diferencia del griego, era realista, intentando representar un ser existente de la manera más veraz posible. Las esculturas romanas son sólidas, de forma maciza, y parecidas al ser humano, al dios o al animal que representan. Por el contrario, el arte primitivo de los celtas era abstracto; se interesaba más por las líneas que por los cuerpos, creando figuras que parecían venir de un mundo onírico. Es posible que en el comienzo de su historia las figuras célticas fueran representaciones estilizadas de objetos reales, evolucionando con el tiempo en diseños abstractos y ornamentales. Podría decirse que el arte romano era “extrovertido” y el celta “introvertido”.

    Existen cuatro tipos principales de restos artísticos de este período de la historia británica. Las obras que no pertenecen a ninguno de estas clases son en su mayoría pequeñas imágenes de divinidades o animales, de baja calidad, probablemente para el culto privado de las clases bajas. Es difícil considerarlas “artísticas”; algunas de ellas podrían haber sido juguetes infantiles.

    La primer categoría importante es el arte clásico grecorromano. No es diferente del que se encuentra en el Continente; de hecho la mayor parte de estas obras podrían haber sido importadas. Otras son probablemente obra de esclavos griegos, o de galos entrenados por ellos. Un buen ejemplo es la cabeza de Constantino el Grande (comienzos del siglo IV) encontrada en Eboraco. Dos veces mayor que el tamaño real, parece haber sido realizada por un artista de origen mediterráneo. La escultura, hecha de piedra local, muestra rasgos vigorosos y realistas. Otra muestra del arte clásico es una estatua de Mercurio de cuerpo completo, desnudo, realizada en bronce en el siglo II. Fue encontrada en Camuloduno y se encuentra actualmente en el museo de Colchester y Essex.

    Esta categoría se manifiesta también en trabajos de metal, de los cuales el más conocido es el “Tesoro de Mildenham” (siglo IV). Se trata del servicio de cena (cubiertos, tazones, platos, etc.) de un adinerado dueño de una villa en Britania, quien aparentemente lo enterró al temer una invasión sajona y nunca lo recuperó. Todos los utensilios son de plata exquisitamente trabajada. La pieza principal es un gran plato redondo perfectamente conservado, con relieves representando una máscara de Océano, formada a partir de algas, delfines, caracoles, tritones, nereidas... Las pinturas y mosaicos que adornan las casas pertenecen todas también al estilo clásico.

    El segundo tipo de arte está constituido por una fusión de los estilos romano y celta, producido por hábiles artistas locales que, al copiar el estilo clásico, desplegaban al mismo tiempo su propia individualidad. Un ejemplo sobresaliente es la cabeza de Medusa que está en el centro del escudo del templo a Minerva en Bath. El templo es clásico, y la representación de Medusa también; pero su técnica está lejos de ser clásica. No se trata de una escultura sobresaliente de la superficie en la que está, sino de un diseño gráfico, linear, cuyas curvas y juegos de luces y sombras revelan claramente una mano céltica.

    En algunos casos los artistas nativos crearon esculturas realmente tridimensionales, pero imprimiéndoles sus características personales. Es el caso de una pequña cabeza humana encontrada en Gloucester, que está claramente inspirada en alguna estatuilla romana. El tema es clásico y representacional, pero el espíritu céltico se advierte en el tratamiento de los rasgos faciales, y las líneas del cabello forman un diseño típicamente celta. Existen otras obras en las que el estilo local predomina claramente sobre el romano, como en la cabeza de un dios celta que está en un museo de Carlisle. Los ojos, la nariz, las mejillas y la boca son formas muy esquemáticas que semejan cubos o rectángulos, pero el conjunto tiene un aura sobrenatural, extramundano, y un tanto aterrorizante. En el mismo museo hay una lápida con la figura de una madre con su hijo, en la cual las líneas de los vestidos y del abanico de la dama son profundas y casi paralelas. El juego de luces y sombras, al mismo tiempo que la falta de proporción entre las figuras, son cosas que ningún artista grecorromano hubiera podido realizar.

    Lamentablemente, esta notable combinación del arte romano y el céltico no duro más allá de los siglos II y III (primera época después de la conquista). Posteriormente el antiguo espíritu celta desaparece, por razones que no se conocen con exactitud. Es probable que, viviendo en un mundo totalmente romanizado, los nativos olvidaran sus hablidades ancestrales, o quizás la presión del arte clásico se hizo demasiado fuerte como para resistirla. El caso es que a comienzos del siglo III encontramos ya el tercer tipo de arte: obras realizadas por artistas locales que intentan reproducir los modelos clásicos de Roma, pero desconociendo los principios que los guiaban y faltos de la destreza requerida. Esta categoría, por lo tanto, produjo obras inferiores en calidad (pero no en cantidad) a las dos anteriores.

    Una muestra típica la constituye la estatua de un Genio, realizada en imitación del modelo clásico, pero con elementos célticos como un diseño de líneas paralelas en la ropa. Pero, a diferencia de los casos anteriores, esta figura carece de las más elementales proporciones (su cabeza y su mano izquierda son ridículamente grandes) y el diseño geométrico tampoco presenta la gracia y libertad del arte céltico tradicional. Un ejemplo aún inferior es el relieve de Bremenio que presenta tres figuras femeninas, una de ellas bañándose. El tema parece ser Venus con sus servidoras, pero más que la diosa de la belleza y el amor, la figura central parece la caricatura de una rana.

    En la cuarta categoría se ubican los ejemplos de arte puramente celta, que siguen realizándose en los años siguientes a la conquista. Los objetos (metálicos) sobre los que se trabaja son romanos, pero su decoración es puramente céltica. Un ejemplo bastante común son los broches o prendedores para la ropa, que aparecen decorados con motivos abstractos de líneas curvas, inconfundiblemente célticos. Estos remanentes del arte antiguo desaparecen en el siglo II.


     
    Sobre ALIPSO.COM

    Monografias, Exámenes, Universidades, Terciarios, Carreras, Cursos, Donde Estudiar, Que Estudiar y más: Desde 1999 brindamos a los estudiantes y docentes un lugar para publicar contenido educativo y nutrirse del conocimiento.

    Contacto »
    Contacto

    Teléfono: +54 (011) 3535-7242
    Email:

    Formulario de Contacto Online »
     
    Cerrar Ventana
    ALIPSO.COM
    Cursos Multimedia Online, CD y DVD