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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Biografia de Bach: Agregado: 24 de MAYO de 2000 | Palabras: 1355 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Música > |
Biografía
de Sebastian Bach
Profesor:
Legaspi
Bach,
Johann Sebastian (1685-1750),
organista y compositor alemán del periodo barroco. Fue uno de los más grandes y
prolíficos genios de la música europea.
Bach nació el 21 de marzo de 1685 en Eisenach, Turingia,
en el seno de una familia que durante siete generaciones dio origen, al menos,
a 52 músicos de importancia, desde Veit Bach (?-1577) hasta Regine Susanna Bach
(1742-1809). Johann Sebastian recibió sus primeras lecciones musicales de su
padre, Johann Ambrosius, que era músico de la ciudad. A la muerte de su padre,
se fue a vivir y estudiar con su hermano mayor, Johann Christoph, por entonces
organista de Ohrdruff.
Primera época
En 1700 Bach comenzó a ganarse la vida como miembro del
coro de la iglesia de San Miguel, en Lüneburg. En 1703 pasó a ser violinista de
la orquesta de cámara del príncipe Johann Ernst de Weimar, pero más tarde, ese
mismo año, se fue a Arnstadt, donde se convirtió en organista de iglesia. En
octubre de 1705 Bach consiguió un mes de permiso para estudiar con Dietrich
Buxtehude, renombrado organista y compositor danés, aunque afincado en
Alemania, quien por entonces se encontraba en Lübeck y cuya música influyó
enormemente en Bach. Entre ambos músicos se establecio un relación tan positiva
que su estancia Lübeck se prolongó un mes más de lo acordado. Esto levantó
críticas por parte de las autoridades eclesiásticas, que además se quejaban de
las extravagantes florituras y armonías con las que acompañaba a la
congregación en sus cantos religiosos. A pesar de todo, su arte ya era
demasiado respetado como para que estas críticas pudieran desembocar en su
despido.
En 1707 se casó con su primera esposa, Maria Barbara
Bach, prima segunda suya, y marchó a Mulhose (en alemán, Mülhausen) como organista
en la iglesia de San Blas. Al año siguiente volvió a Weimar como organista y
violinista de la corte del duque Wilhelm Ernst. Allí permaneció durante los
siete años siguientes, y se convirtió en concertino de la orquesta de la corte
en 1714. En Weimar compuso unas 30 cantatas, incluida la conocida cantata de
funeral Gottes Zeit ist die allerbeste Zeit (c. 1707), y también compuso obras
para órgano y clavicémbalo. Comenzó a viajar por Alemania como virtuoso del
órgano y como asesor de organeros.
Desde 1717 hasta 1723 trabajó como maestro de capilla y
director de música de cámara en la corte del príncipe Leopoldo de
Anhalt-Köthen. Durante este periodo escribió fundamentalmente música profana
para conjuntos instrumentales e instrumentos solistas. También compuso libros
de música para su mujer e hijos, con el objeto de enseñarles la técnica del
teclado y el arte de la música en general. Estos libros incluyen el Clave bien
temperado (I, 1712; II, 1742), las Invenciones (1722-1723) y el Orgelbüchlein
(Pequeño libro para órgano, 1713-1717).
Un año después de que su primera mujer muriera en 1720,
Bach se casó con Anna Magdalena Wilcken, cantante e hija de un músico de la
corte que le dio trece hijos, además de los siete que había tenido con su
anterior mujer, y lo ayudó en la labor de copiar las partituras de sus obras
para los músicos que debían interpretarlas.
Madurez
Bach se trasladó a Leipzig en 1723 y allí permaneció el
resto de sus días. Su cargo de director musical y jefe de coro en la iglesia de
Santo Tomás y en la escuela eclesiástica de Leipzig no le satisfacía por
diversas razones: tenía disputas continuas con los miembros del consejo
municipal, y ni ellos ni el pueblo apreciaban su talento musical. Lo veían como
a un anciano estirado que se aferraba a formas obsoletas de música. A pesar de
ello, las 202 cantatas que nos han quedado de las 295 que compuso en Leipzig
todavía se siguen escuchando, mientras que música que entonces parecía novedosa
ha quedado en el olvido. La mayoría de las cantatas se inician con una sección
de coro y orquesta, a ella sigue una alternancia de recitativos y arias para
voces solistas y acompañamiento, y concluyen con un coral basado en un simple
himno luterano La música está siempre muy ligada al texto, y lo ennoblece con su
expresividad e intensidad espiritual. Entre estas obras destacan la Cantata de
la Ascensión y el Oratorio de Navidad, formado este último por seis cantatas.
La Pasión según san Juan y la Pasión según san Mateo también están escritas
durante el periodo de su estancia en Leipzig, al igual que su magnífica Misa en
si menor. Entre las obras para teclado compuestas durante este periodo destacan
las famosas Variaciones Goldberg, el segundo libro del Clave bien temperado y
el Arte de la fuga, magnífica demostración de su conocimiento contrapuntístico,
formada por 16 fugas y cuatro cánones, todos sustentados en el mismo tema. Bach
comenzó a quedarse ciego el último año de su vida, y murió el 28 de julio de
1750, después de someterse a una fallida operación ocular.
El resurgimiento de Bach
Bach, tras su muerte, era recordado más como virtuoso
del órgano y el clavicémbalo que como compositor. Sus frecuentes giras le
habían asegurado una reputación como gran organista de su tiempo, pero el
estilo contrapuntístico de sus composiciones sonaba anticuado para sus
contemporáneos, quienes preferían el estilo neoclásico que comenzaba a
imponerse, más homofónico y menos contrapuntístico que la música de Bach.
Debido a esto, durante los 80 años siguientes, su música fue rechazada por el
público, a pesar de la admiración que le profesaban ciertos músicos como
Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven. El resurgimiento del interés
por su música se produjo a mediados del siglo XIX. El compositor alemán Felix
Mendelssohn preparó una audición de la Pasión según san Mateo en 1829, lo cual
facilitó el nacimiento de un nuevo interés por Bach. La Bach Gesellschaft
surgió en 1850 a fin de encontrar, editar y publicar los trabajos de Bach.
Como este renacimiento de Bach coincidió con el
florecimiento del romanticismo musical, los estilos utilizados para
interpretarlo fueron a menudo distorsiones de lo que Bach pretendía en
realidad. La escuela musical del siglo XX, inspirada por el entusiasmo de
Albert Schweitzer, misionero protestante alemán, médico, organista y
musicólogo, ha ido estableciendo unos principios de interpretación más próximos
a la época de Bach y a su música.
Bach fue, en buena medida,
autodidacta en lo que se refiere a la composición musical. Siguiendo la
costumbre de su época, su principal método de estudio consistía en copiar en un
cuaderno la música de compositores franceses, alemanes e italianos de su tiempo
o anteriores a él. Hizo esto durante toda su vida y con frecuencia realizó
arreglos sobre los trabajos de otros compositores.
Maestro del contrapunto
La trascendencia de la música de Bach se debe, en gran
parte, al alcance de su intelecto. Es conocido como el maestro supremo del
contrapunto. Era capaz de entender y usar cualquier tipo de recurso musical
existente en el barroco. Si quería, podía combinar en una misma composición los
esquemas rítmicos de las danzas francesas, la dulzura de las melodías italianas
y el rebuscado estilo contrapuntístico alemán. Al mismo tiempo, podía escribir
para voz y para diversos instrumentos sacando el máximo partido de las
propiedades de construcción y afinación de cada uno de ellos.
Su capacidad para explotar y valorar los recursos,
estilos y géneros musicales le permitió introducir importantes cambios de
lenguaje instrumental. Así por ejemplo, podía tomar una composición italiana
para varios instrumentos, como un concierto para violín, y transformarla en una
obra para cémbalo solo. Mediante el estudio de intrincadas líneas melódicas,
era capaz de reducir la compleja estructura de una fuga a varias voces y
adaptarla para un instrumento como el violín o el violonchelo. Los juegos de
preguntas y respuestas, y las dispersas texturas de los recitativos
operísticos, se pueden encontrar en algunas de sus obras para tecla. La grandeza
de Bach no se debió, por supuesto, sólo a su facilidad técnica. Es la
expresividad de su música, presente sobre todo en sus trabajos vocales, lo que
transporta y transmite su humanidad, y conmueve a quienes la escuchan.
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