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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: El barroco.: Culteranismo y conceptismo, LUIS DE GONGORA, vida y obra, PRINCIPALES POEMAS, FRANCISCO DE QUEVEDO, PRINCIPALES POEMAS, argumento, ESTRUCTURA EXTERNA. Agregado: 29 de AGOSTO de 2000 | Palabras: 1975 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Literatura > |
EL BARROCO
INTRODUCCIÓN:
El barroco fue un periodo que sucedió al
renacimiento, entre finales del siglo XVI y finales del siglo XVII, impregnó
todas las manifestaciones culturales y artísticas europeas y se extendió
también a los países hispanoamericanos.
Como etapa preparatoria, que coincide
cronológicamente con el renacimiento y el barroco, debe tenerse en cuenta el
manierismo. La palabra barroco tuvo originalmente un sentido peyorativo, ligado
con la extravagancia y la exageración, que aún se mantiene en ciertos tópicos
del lenguaje no especializado. Se dice que el término deriva del portugués
barroco (castellano barrueco), que significa ‘perla irregular’. También suele
relacionarse con baroco, nombre que recibe una figura del silogismo.
Desde el punto de vista estético, sobresale la búsqueda de la novedad y
de la sorpresa; el gusto por la dificultad, vinculada con la idea de que si
nada es estable, todo debe ser descifrado; la tendencia al artificio y al
ingenio; la noción de que en lo inacabado reside el supremo ideal de una obra
artística. La búsqueda de la novedad y de lo extraño explica la admiración del
barroco por pintores flamencos como El Bosco, Arcimboldo y Brueghel el Viejo:
así lo demuestran, entre otros textos, los Sueños del escritor español
Francisco de Quevedo.
Culteranismo y conceptismo
La retórica barroca puede sintetizarse en la
coexistencia de dos corrientes: el conceptismo y el culteranismo. Aunque
generalmente suele afirmarse que se trata de dos estilos opuestos, lo cierto es
que los dos buscan la complicación formal. El culteranismo pretende crear un
mundo de belleza atendiendo, sobre todo, a valores sensoriales y al cudado de
la forma. Para ello acude a la acumulación de los recursos expresivos ya
existentes en la literatura renacentista: uso audaz e intensivo de la metáfora,
del neeolofismo, del hiperbatón, de alusiones a la mitología, etc. Con ello,
pretende coonseguir imágenes brillantes y una expresión culta y refinada.
He aquí un ejemplo:
Era de mayo la estación florida
en que el mentido robador de Europa
—media luna las armas en la frente
y el sol todos los rayos de su pelo—,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas.
El conceptismo busca la ingeniosidad en la
asociación de las ideas y palabras (conceptos). Pretende la “sutileza de
pensamiento” y la “agudeza en el decir”. Para conseguirlo, retuerce el lenguaje
habitual artificiosamente, buscando significados y contenidos nuevos y
violentando la sintaxis. A veces , ese afán de agudeza se reduce a juegos verbales
de doble significado, de semejanzas fonéticas, de contraposición de palabras o
frases, ... .
Hay muchos poetas barrocos, pero se conocen a tres principalmente: Luis
de Gongora, Lope de Vega y Francisco de Quevedo.
LUIS DE GONGORA:
Poeta español, cima de la elegancia de la
poesía barroca y modelo de poetas posteriores.
Vida
Nació en Córdoba en el seno de una ilustre
familia y estudió en la Universidad de Salamanca. Recibió órdenes religiosas y
en su juventud ya era bastante famoso puesto que Cervantes habla de él cuando
Góngora sólo tiene 24 años. Obtuvo un cargo eclesiástico de poca importancia
pero que le permitió viajar por España con frecuencia y frecuentar la Corte en
Madrid. Se establece en esta ciudad y consigue que Felipe III le nombre su
capellán. A diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, en Góngora, ni la
religión ni el amor, pese a algunas aventuras juveniles, ocupan un lugar
importante en su vida o en su poesía. Parece que le domina un solo sentimiento,
el de la belleza, pues el amor y la naturaleza, asuntos de los que trató con
perfecto dominio, más que sentimientos en él aparecen como pretextos para la
creación poética. Al final de su vida, agobiado por las deudas, se traslada a
Córdoba, donde muere.
PRINCIPALES
POEMAS:
Gongora escribió muchos poemas, y uno de ellos es el de A CORDOBA:
ARGUMENTO:
Este soneto escrito por Gongora es una disculpa del autor hacia la ciudad de
Cordoba.
ESTRUCTURA EXTERNA: Este poema es de arte mayor, ya que los catorce versos son
endecasílabos. A su vez, está dividido en cuatro párrafos, dos cuartetos y dos
tercetos, en los que los versos son de rima consonante ABBA ABBA CDE CED. Dicho
esto, solo falta decir que este sublime inconmesurable poema es un soneto.
ESTRUCTURA INTERNA: En el primer párrafo Góngora se dedica a describir Cordoba mediante una
serie de ajetivos calificativos y de recursos estilísticos. Primero describe
los muros y las torres “coronadas”, mediante una personificación y unas
exclamaciones, para más tarde, con una topografía describir al río mediante un
símil, ya que lo compara con un gran rey. Concluye el cuarteto con una
metáfora.
En el segundo cuarteto, también describe a Cordoba produciéndose otra
topografía en la que incluye una metáfora; ya que cuando dice sierras levantadas,
se refiere a que los montes y montañas de Cordoba son muy altas. Al final,
concluye con una exclamación que es a su vez una metonimia, porque cuando dice
lo de las plumas y las espadas se refiere a los guerreros, militares,... .
En los tercetos llegamos a la conclusión en la que el autor dice que si
la historia de esta ciudad no le gusta, que no se merece ver a los monumentos y
ruinas que la misma posee.
PLANO MORFOSINTÁCTICO: En este punto hay que comentar que hay muchos recursos de tipo gramatical. En el primer párrafo hay un paralelismo y un asindetón. A su vez, en el segundo cuarteto también hay recursos como la anáfora.
PLANO SEMÁNTICO: Aquí, respecto a la transcendencia semantica y significativa de este poema, hay que decir mucho. Para empezar, el texto está cargado de hipérboles repartidas por las cuatro estrofas, y también de exclamaciones, las cuales se encuentran principalmente en los primeros cuartetos y en el último. También se puede ver una topografía en los dos primeros párrafos y una personificación en el segundo verso cuando dota de cualidades humanas a unas torres. A su vez, también hay diversas metaforás y una metonimia al final del segundo cuarteto.
COMENTARIO CRÍTICO: Pienso que este poema es muy bonito e interesante aunque un poco confuso debido a que recarga demasiadola poesía de metáforas y recursos, en parte causado por las tendencias barrocas.
Luis de Góngora también escribió otras poesías como la que relata la amargura y la muerte de una viuda.Esta última poesía está dividida en estrofas de ocho versos cada una, y cada verso de cinco o seis sílabas. Este poema tiene anáforas y repeticiones ya que entre las estrofas hay dos pequeños versos de rima consonante que dicen así: “Dejadme llorar / orillas del mar”
Otra de sus poesias es la que habla sobre el mar. Esta última poesía está dividida en estrofas de cuatro versos cada una siendo a su vez los versos octosílabos. En este poema podemos encontrar hiperbatones (por todo el poema), exclamaciones (en la segunda y novena estrofa), hipérboles e aliteraciones.
FRANCISCO DE QUEVEDO:
Escritor español, que cultivó tanto la prosa
como la poesía, y que es una de las
figuras más complejas e importantes del barroco español.
Vida
Nació en Madrid en el seno de una familia de
la aristocracia cortesana. Era el tercero de los cinco hijos de Pedro Gómez de
Quevedo, que ocupó cargos palaciegos, y de María de Santibañez. Estudió en el
colegio de la Compañía de Jesús en Madrid y en la Universidad de Alcalá
(Madrid); después cursó estudios de teología en la Universidad de Valladolid
(1601-1606), pues allí se había desplazado la Corte. En esta época ya destacaba
por su gran cultura y por la acidez de sus críticas contra Luis de Góngora. En
1606 marcha a Madrid en busca de éxito y fortuna a través del duque de Osuna
que se convierte en su protector; también entabla un pleito por la posesión del
señorío de La Torre de Juan Abad, pueblo de la provincia de Ciudad Real, en el
que hasta 1631 gastó una gran fortuna y muchas energías.
En 1613 viaja a Italia llamado por el duque
de Osuna, entonces virrey de Nápoles, el cual le encarga importantes y
arriesgadas misiones diplomáticas con el fin de defender el virreinato que
empezaba a tambalearse; entre éstas intrigó contra Venecia y tomó parte en una
conjuración. El duque de Osuna cayó en desgracia en 1620 y Quevedo sufrió
destierro en La Torre (1620), después presidio en Uclés (1621) y, por último,
destierro de nuevo en La Torre. Esta etapa azarosa y desgraciada marcó todavía
más su carácter agriado y además entró en una crisis religiosa y espiritual,
pero desarrolló una gran actividad literaria. Con el advenimiento de Felipe IV
cambia algo su suerte, el rey levanta su destierro pero el pesimismo ya se
había hecho dueño de él.
En 1643, es un hombre acabado y se retira a
La Torre para después instalarse en Villanueva de los Infantes donde el 8 de
septiembre de 1645 murió.
PRINCIPALES
POEMAS:
Este magnífico poeta escribió muchos poemas y de gran calidad todos
ellos, pero tan solo comentaré a fondo uno, el archiconocido SALMO XVII:
ARGUMENTO: Este poema de Quevedo trata sobre un
hombre ya mayor que vuelve a su
aldea natal, y a su casa después de un tiempo.
ESTRUCTURA EXTERNA: Este poema es de arte mayor, ya que los
catorce versos son
endecasílabos. A su vez, está dividido en cuatro párrafos, dos
cuartetos y dos tercetos, en los que los versos son de rima consonante ABBA
ABBA CDE CDE. Si reunimos todas estas características, podremos decir que este
poema es un soneto.
ESTRUCTURA INTERNA: En el primer párrafo, Quevedo, mediante
una topografía describe la edad, la vejez y la decrepitud de los muros de su
patria, y finaliza con una personificación de estos.
En el segundo párrafo, también con una topografía describe ahora el
campo con una cierta melancolía, y con una serie de similes.
En las últimas estrofas parece que llega a la conclusión donde el
poeeta nos descubre lo que ha estado describiendo con detalle anteriormene.
Allí, en su antigua casa, en una “anciana habitación” (persosinificación), hay
algo que le trae malos recuerdos sobre alguans muertes.
PLANO SONORO: En este poema, el plano sonoro o fónico
no tiene muchas intervenciones, aunque si importantes. Tine rima consoonante y
el único recurso que se puede encontrar es el asindetón.
PLANO MORFOSINTÁCTICO: Respecto al
plano gramatical hay que destacar que hay varios recursos de tipo gramatical.
Hay asindetones y pleonasmos.
PLANO SEMÁNTICCO: Aquí, en este punto sobre la
trasccendencia semántica hay que decir mucho. Lo primero que los dos primeros
párrafo son una topografía con personificaciones añadidas como la del verso
tres la de los versos cinco y seis. También podemos observar una metafora
cuando escribe: “vi que le sol bebía / los arroyos del yelo desatados”, ya que
se refiere a la evaporación del agua que los arroyos llevaban debido a los
deshielos. También hay una metáfora con una personificación ya que cuando dice:
“vencida de la edad sentí mi espada”, se refiere a que su espada ya estaba
vieja.
COMENTARIO CRÍTICO: Este poema me ha gustado mucho aunque es
un poco confuso debido a sus numerosas metáforas, las cuales te impiden
entender el verdadero sentido del poema.
Quevedo, a parte de escribir este poema escribió muchos más,
principalmente sonetos de temas mitológicos, de amor, etc. También escribió
alguno que otro a su “enemigo” el sr. Góngora, al cual le escribió el de: “A UN
HOMBRE DE GRAN NARIZ”.
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