TRABAJO
PRACTICO SOBRE LA BICICLETA
Alumno: Nicolas
Arrearte
15 de Julio de
1999
Bicicleta,
vehículo que consta de dos ruedas alineadas fijas a un cuadro, se dirige
mediante un manillar y es impulsada por una combinación de pedales y engranajes
movidos por los pies. El nombre del vehículo moderno data de 1869. Varios
antecedentes de esta máquina se conocieron como ‘velocípedos’, a partir de un
nombre francés que data del siglo XVIII.
Historia
Vehículos toscos de dos ruedas propulsados por los pies
eran corrientes en los primeros años de la segunda mitad del siglo XVII. En
1690, un francés inventó la célérifère, que consistía en un bastidor
de madera al que se añadían las ruedas. El vehículo no tenía manillar; el
asiento era una almohadilla en el bastidor y se propulsaba y dirigía impulsando
los pies contra el suelo. En 1816, un noble alemán diseñó el primer vehículo de
dos ruedas con dispositivo de dirección. Esta máquina, denominada draisiana (en
honor a su inventor), tenía un manillar que pivotaba sobre el cuadro,
permitiendo el giro de la rueda delantera. Después, inventores franceses,
alemanes y británicos introdujeron mejoras. En Inglaterra, estos primeros
modelos se conocieron como balancines; el nombre de dandy horse quedó para el
vehículo inventado en 1818. El balancín era más ligero que la draisiana y tenía
un asiento ajustable y un apoyo para el codo. Fue patentado en Estados Unidos
en 1819, pero suscitó poco interés. En 1839, el escocés Kirkpatrick Macmillan
añadió las palancas de conducción y los pedales a una máquina del tipo de la
draisiana. Estas innovaciones permitieron al ciclista impulsar la máquina con
los pies sin tocar el suelo. El mecanismo de impulsión consistía en pedales
cortos fijados al cubo de la rueda de atrás y conectados por barras de palancas
largas, que se encajaban al cuadro en la parte superior de la máquina. Las
barras de conexión se unían a las palancas a casi un tercio de su longitud
desde los pedales. La máquina era impulsada por el empuje de los pies hacia
abajo y hacia adelante. En 1846, un modelo mejorado de esta máquina, diseñado
por un escocés, tomó el nombre de dalzell, muy utilizado en Gran Bretaña.
El precursor directo de la bicicleta moderna fue el
modelo francés dirigido por manivela, velocípedo de pedaleo sin presión, que se
hizo popular en Francia hacia 1855. El cuadro y las ruedas se fabricaban en
madera. Los neumáticos eran de hierro y los pedales estaban colocados en el
cubo de la rueda delantera o del conductor, que era un poco más alta que la
rueda de atrás. En Gran Bretaña esta máquina se conoció como el
‘quebrantahuesos’, a causa de sus vibraciones cuando circulaba sobre carreteras
pedregosas o en calles adoquinadas.
La
bicicleta moderna
En 1869, en Gran Bretaña se introdujeron neumáticos de
goma maciza montados en el acero, y el vehículo fue el primero en ser patentado
con el nombre moderno de bicicleta. En 1873, James Starley, un inventor inglés,
produjo la primera máquina con casi todas las características de la famosa
bicicleta común o de rueda alta. La rueda delantera de la máquina de Starley
era tres veces más grande que la de atrás.
Las modificaciones y mejoras en los 15 años siguientes
incluyeron el cojinete de bolas y el neumático. Estos inventos, junto con el
uso de tubos de acero soldados y los asientos de muelles, llevaron a la
bicicleta a la cumbre de su desarrollo. Sin embargo, la vibración excesiva y la
inestabilidad de la bicicleta de rueda alta obligó a los inventores a
esforzarse por reducir la altura de la bicicleta. Hacia 1880 apareció la
conocida máquina segura o baja. Las ruedas eran casi del mismo tamaño y los pedales,
unidos a una rueda dentada a través de engranajes y una cadena de transmisión,
movían la rueda de atrás.
En las décadas de 1960 y 1970, la contaminación
atmosférica por los gases de los automóviles incrementó el interés hacia la
bicicleta, a lo que se unió la grave crisis mundial del petróleo durante varios
años. En parte, a causa de estos estímulos, la popularidad de la bicicleta se
incrementó enormemente. En muchas ciudades se establecieron carriles para
bicicleta y rutas de ciclistas propias. La importancia dada a la forma física
en las décadas de 1970 y 1980 aumentaron su popularidad. Se generalizó la
bicicleta de carreras ligera de diez velocidades, con frenos de mano y
neumáticos estrechos de alta presión. Después, las bicicletas todoterreno, con
neumáticos de banda de rodadura profunda y un cuadro más fuerte, tuvieron una
gran aceptación.