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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Sebastian Bach: Trabajo dedicado a la vida y obra del compositor Sebastian Bach Agregado: 07 de JULIO de 2002 (Por Patricio Mosse) | Palabras: 2924 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Biografías > |
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Trabajo Práctico de Música:
Tema: Biografía de Sebastián Bach

Primer Biografía de
Johann Sebastian Bach (1685-1750), organista y
compositor alemán del periodo barroco. Fue uno de los más grandes y prolíficos
genios de la música europea.
Bach nació el 21 de marzo de 1685 en Eisenach,
Turingia, en el seno de una familia que durante siete generaciones dio origen,
al menos, a 52 músicos de importancia, desde Veit Bach (?-1577) hasta Regine
Susanna Bach (1742-1809). Johann Sebastian recibió sus primeras lecciones
musicales de su padre, Johann Ambrosius, que era músico de la ciudad. A la
muerte de su padre, se fue a vivir y estudiar con su hermano mayor, Johann
Christoph, por entonces organista de Ohrdruff.
Primera época
En 1700 Bach comenzó a ganarse la vida como miembro
del coro de la iglesia de San Miguel, en Lüneburg. En 1703 pasó a ser
violinista de la orquesta de cámara del príncipe Johann Ernst de Weimar, pero
más tarde, ese mismo año, se fue a Arnstadt, donde se convirtió en organista de
iglesia. En octubre de 1705 Bach consiguió un mes de permiso para estudiar con
Dietrich Buxtehude, renombrado organista y compositor danés, aunque afincado en
Alemania, quien por entonces se encontraba en Lübeck y cuya música influyó
enormemente en Bach. Entre ambos músicos se establecio un relación tan positiva
que su estancia Lübeck se prolongó un mes más de lo acordado. Esto levantó
críticas por parte de las autoridades eclesiásticas, que además se quejaban de
las extravagantes florituras y armonías con las que acompañaba a la
congregación en sus cantos religiosos. A pesar de todo, su arte ya era
demasiado respetado como para que estas críticas pudieran desembocar en su
despido.
En 1707 se casó con su primera esposa, Maria Barbara
Bach, prima segunda suya, y marchó a Mulhose (en alemán, Mülhausen) como
organista en la iglesia de San Blas. Al año siguiente volvió a Weimar como
organista y violinista de la corte del duque Wilhelm Ernst. Allí permaneció
durante los siete años siguientes, y se convirtió en concertino de la orquesta
de la corte en 1714. En Weimar compuso unas 30 cantatas, incluida la conocida
cantata de funeral Gottes Zeit ist die allerbeste Zeit (c. 1707), y también
compuso obras para órgano y clavicémbalo. Comenzó a viajar por Alemania como
virtuoso del órgano y como asesor de organeros.
Desde 1717 hasta 1723 trabajó como maestro de capilla
y director de música de cámara en la corte del príncipe Leopoldo de
Anhalt-Köthen. Durante este periodo escribió fundamentalmente música profana
para conjuntos instrumentales e instrumentos solistas. También compuso libros
de música para su mujer e hijos, con el objeto de enseñarles la técnica del
teclado y el arte de la música en general. Estos libros incluyen el Clave bien
temperado (I, 1712; II, 1742), las Invenciones (1722-1723) y el Orgelbüchlein
(Pequeño libro para órgano, 1713-1717).
Un año después de que su primera mujer muriera en
1720, Bach se casó con Anna Magdalena Wilcken, cantante e hija de un músico de
la corte que le dio trece hijos, además de los siete que había tenido con su
anterior mujer, y lo ayudó en la labor de copiar las partituras de sus obras
para los músicos que debían interpretarlas.
Madurez
Bach se trasladó a Leipzig en 1723 y allí permaneció
el resto de sus días. Su cargo de director musical y jefe de coro en la iglesia
de Santo Tomás y en la escuela eclesiástica de Leipzig no le satisfacía por
diversas razones: tenía disputas continuas con los miembros del consejo
municipal, y ni ellos ni el pueblo apreciaban su talento musical. Lo veían como
a un anciano estirado que se aferraba a formas obsoletas de música. A pesar de
ello, las 202 cantatas que nos han quedado de las 295 que compuso en Leipzig
todavía se siguen escuchando, mientras que música que entonces parecía novedosa
ha quedado en el olvido. La mayoría de las cantatas se inician con una sección
de coro y orquesta, a ella sigue una alternancia de recitativos y arias para
voces solistas y acompañamiento, y concluyen con un coral basado en un simple
himno luterano La música está siempre muy ligada al texto, y lo ennoblece con
su expresividad e intensidad espiritual. Entre estas obras destacan la Cantata
de la Ascensión y el Oratorio de Navidad, formado este último por seis
cantatas. La Pasión según san Juan y la Pasión según san Mateo también están
escritas durante el periodo de su estancia en Leipzig, al igual que su
magnífica Misa en si menor. Entre las obras para teclado compuestas durante
este periodo destacan las famosas Variaciones Goldberg, el segundo libro del
Clave bien temperado y el Arte de la fuga, magnífica demostración de su
conocimiento contrapuntístico, formada por 16 fugas y cuatro cánones, todos
sustentados en el mismo tema. Bach comenzó a quedarse ciego el último año de su
vida, y murió el 28 de julio de 1750, después de someterse a una fallida
operación ocular.
El resurgimiento de Bach
Bach, tras su muerte, era recordado más como virtuoso
del órgano y el clavicémbalo que como compositor. Sus frecuentes giras le
habían asegurado una reputación como gran organista de su tiempo, pero el
estilo contrapuntístico de sus composiciones sonaba anticuado para sus
contemporáneos, quienes preferían el estilo neoclásico que comenzaba a
imponerse, más homofónico y menos contrapuntístico que la música de Bach.
Debido a esto, durante los 80 años siguientes, su música fue rechazada por el
público, a pesar de la admiración que le profesaban ciertos músicos como
Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven. El resurgimiento del interés
por su música se produjo a mediados del siglo XIX. El compositor alemán Felix
Mendelssohn preparó una audición de la Pasión según san Mateo en 1829, lo cual
facilitó el nacimiento de un nuevo interés por Bach. La Bach Gesellschaft
surgió en 1850 a fin de encontrar, editar y publicar los trabajos de Bach.
Como este renacimiento de Bach coincidió con el
florecimiento del romanticismo musical, los estilos utilizados para
interpretarlo fueron a menudo distorsiones de lo que Bach pretendía en
realidad. La escuela musical del siglo XX, inspirada por el entusiasmo de Albert
Schweitzer, misionero protestante alemán, médico, organista y musicólogo, ha
ido estableciendo unos principios de interpretación más próximos a la época de
Bach y a su música.
Bach fue, en buena medida, autodidacta en lo que
se refiere a la composición musical. Siguiendo la costumbre de su época, su
principal método de estudio consistía en copiar en un cuaderno la música de
compositores franceses, alemanes e italianos de su tiempo o anteriores a él.
Hizo esto durante toda su vida y con frecuencia realizó arreglos sobre los
trabajos de otros compositores.
Maestro del contrapunto
La trascendencia de la música de Bach se debe, en
gran parte, al alcance de su intelecto. Es conocido como el maestro supremo del
contrapunto. Era capaz de entender y usar cualquier tipo de recurso musical
existente en el barroco. Si quería, podía combinar en una misma composición los
esquemas rítmicos de las danzas francesas, la dulzura de las melodías italianas
y el rebuscado estilo contrapuntístico alemán. Al mismo tiempo, podía escribir
para voz y para diversos instrumentos sacando el máximo partido de las
propiedades de construcción y afinación de cada uno de ellos.
Su capacidad para explotar y valorar los recursos,
estilos y géneros musicales le permitió introducir importantes cambios de
lenguaje instrumental. Así por ejemplo, podía tomar una composición italiana
para varios instrumentos, como un concierto para violín, y transformarla en una
obra para cémbalo solo. Mediante el estudio de intrincadas líneas melódicas,
era capaz de reducir la compleja estructura de una fuga a varias voces y
adaptarla para un instrumento como el violín o el violonchelo. Los juegos de
preguntas y respuestas, y las dispersas texturas de los recitativos
operísticos, se pueden encontrar en algunas de sus obras para tecla. La
grandeza de Bach no se debió, por supuesto, sólo a su facilidad técnica. Es la
expresividad de su música, presente sobre todo en sus trabajos vocales, lo que
transporta y transmite su humanidad, y conmueve a quienes la escuchan.
Segunda
Biografía de Johann Sebastian Bach:
Nació en
Eisenach, Alemania, el 21 de marzo de 1685, formando parte de una familia
turingia en la que muchos de sus miembros fueron músicos. El patriarca de esta
famila fue Veit Bach, muerto en 1615 y el último de los nietos de Juan
Sebastian, Wilhelm Friederich, maestro de capilla en la corte de Berlín, murió
en 1846. Fueron padres de Juan Sebastián, Juan Ambrosio Bach y Elizabeth
Lämberhirt; se educó en un medio familiar musical extraodinario, donde todo
concurría a estimular sus poderosas facultades; célebres eran las reuniones de
toda la familia Bach, en las que todos los componentes, eran relevantes músicos
ya sea tocando o componiendo. Quedó huérfano de madre a los nueve años, y un
año más tarde moría su padre, por lo que hubo de ir a vivir con su hermano
mayor, Juan Cristóbal, que desempeñaba el cargo de organista en Ohrdruf, y con
quien continuó sus estudios. Su pasión por la música era manifiesta; se cuenta
que, en esta época, habiéndose rehusado su hermano a prestarle un libro que
contenía piezas de Fröberger, Kerl y Pachelbel, se apoderó de él a escondidas y
lo copió a la luz de la luna durante seis meses; se agrega que cuando ya había
avanzado bastante en esta labor, fue descubierto por su propio hermano, quien,
en un momento de ira, por la desobediencia del niño, destruyó el manuscrito
llenando de desolación el corazón del pequeño Juan. A los quince años entró en
la escuela de S. Miguel, en Lüneburgo, quizás recomendado por su maestro Elías
Herder, y en atención a su dedicación a la música y asu excepcional voz de
soprano en este lugar permaneció ters años, llegando a desempeñar el cargo de
"Prefecto de los niños del Coro", y teniendo en ocasiones,
oportunidad de actuar no solamente como organista, sino como director del
propio coro. A los dieciocho años ocupó un puesto como violinista en la
orquesta del conde Juan Ernesto de Weimar, donde permaneció algunos meses. En
1703 pasó como maestro de capilla a Arnstadt, donde tuvo tiempo suficiente para
dedicarse al órgano y a la composición. Estando en este lugar hizo el viaje a
Lübeck para oír al gran organista Buxtehude, pidiendo, para tal fin, cuatro
semanas de permiso, que se convirtieron en tres meses: por este comportamiento
recibió una reprimenda del Consistorio Condal, (de la que se conserva el acta
correspondiente), a la cual contestó que "estuvo en Lübeck para imponerse
allí de diversas cuestiones relacionadas con su arte... " En el mismo
documento se le llama la atención por no querer atender el "Coro de
Niños", ocupación a la cual se revelaría toda su vida. En 1707, se
transladó a Mulhausen, como organista de la iglesia de S. Blas, tomando
posesión el 15 de junio. El 17 de octubre del mismo año contrajo matrimonio con
su prima María Bárbara Bach. En 1708 vuelve a Weimar como organista y músico de
cámara del dque reinante. Su estancia se prolonga hasta 1717. En esta etapa de
su vida el repertorio del órgano y de diversos instrumentos reciben la
magistral aportación de J.S. Bach: entre las composiciones de este período
figuran la "Toccata y fuga en re menor" y la monumental
"Pasacalle en do menor". Uno de los más importantes acontecimientos
ocurridos en esta época fue su "tournée" artística a Dresde en 171:
se hallaba allí el notable organista Jean Luis Marchand, (1669-1732) quien no
solamente exaltaba la superioridad del arte francés, sino que, además, se
proclamaba a sí mismo como el mejor organista, añadiendo que no había en toda
Alemania quien pudiese comparársele. Entre los músicos de Dresde había varios
que conocían a Bach, (uno de ellos Jean Baptiste Volumier), quienes le
invitaron para competir con Marchand. Aceptó, y despues de oír, secretamente,
al organista francés, lo desafió por escrito para efectuar un concurso, que
consistiría en desarrollar un tema, dado por el oponente en el mismo momento en
que se efectuase el acto. Señalado el jurado, el lugar, (la casa del primer
ministro Flemming) y la fecha (desafortunadamente perdida), Bach se presentó
puntualmente a la hora convenida, pero esperó puntualmente a su rival: Marchand
se ausentó de la ciudad en la mañana de ese mismo día, por la posta ligera,
dando así, implícitamente, la victoria al maestro alemán, quien recibió de los
asistentes no solamente felicitaciones, sino innumerables consideraciones que
llevaron su fama por distintos países. Pero el príncipe de Weimar, Wilhelm
Ernest, permaneció indiferente al triunfo de su músico: veamos como lo
recompensó. En 1714 había sido designado Bach violín concertista de la
orquesta, y con este carácter substituía al director titular, Samuel Drese:
esta circunstancia le hizo concebir esperanzas, cuando murió este maestro, de
que sería nombrado para sucederle en el puesto; y al no haber sucedido así
manifestó su disgusto en forma tan ostensibel y destemplada, que fue a dar a la
cárcel, arrestado por cuatro semanas. Al ser puesto en libertad presentó su
dimisión. En 1717 fue a Cöthen, donde entró al servicio del príncipe Anhalt,
quien le confió la dirección de su orquesta. Se inauguró para Juan Sebastián
una de las etapas más felices de su vida, gozando de grandes consideraciones y
estimación: aquí escribió la primera parte del "Clavecín bien
temperado", los "Concertos de Brandeburgo", música de cámara y
obras que tituló "Sonatas", para violín, flauta, viola de gamba,
etc., que llegan al límite de las posibilidades técnicas de los instrumentos.
En 1720, mientras acompañaba al príncipe en Carlsbad, murió su esposa, que fue
enterrada el 7 de julio. Bach recibió con dolorosa entereza la noticia de la
muerte de su mujer, que era "apacible, tranquila y dulce, adornada por
dotes musicales suficientes para comprender la obra de su esposo, y ofrecerle,
de puertas adentro, un hogar honrado y virtuoso". Sin embargo, al año
siguiento contrajo nuevas nupcias con Ana Magdalena Wülken, efectuándose la
ceremonia en el hogar del maestro el 3 de diciembre de 1721. La forma en que se
conocieron se encerró dentro de las siguientes circunstancias: Bach había ido a
Hamburgo a escuchar, una vez más, al orgnista Reinken, quien después de oirlo
improvisar le dijo: "Creía que este arte había muerto ya, pero veo que
sigue viviendo en vos". Durante su estancia en esta ciudad conoció a Ana
Magdalena: ella misma lo relata en su "Pequeña Crónica", que ha sido
calificada como "un canto de amor al hogar". Dice así: "En el
invierno de 1720 acompañe a mi padre a Hamburgo... Al día siguiente de mi
llegada, mi tía me llevó de compras por la ciudad y, a la vuelta, al pasar
frente al templo, se me ocurrió la idea de conocerlo. Empujé la puerta y tales
sonidos maravillosos escuché difundirse por el aire, que me parecieron
arrancados por algún arcángel. Deslíceme en silencio hasta el interior y me
quedé inmóvil. Miraba hacia el órgano situado sobre la galeía del oeste; subían
hacia la bovéda los enormes tubos, pero no podía ver al organista. No sé cuánto
tiempo permanecí de ese modo en la iglesia vacía, toda oídos, cual si hubiera
echado raíces en las baldosas. En la embriaguez de aqeulla música perdí por
completo la sensación de las horas. Cuando, tras haber estremecido el espacio
con una serie de radiantes acordes, la melodía cesó, súbitamente, yo permanecía
aún de pie, estupefacta, como si los truenos que brotaban de las galerías
mágicas debieran seguir vibrando todavía. Entonces el organista, Sebastián en persona,
apareció en la tribuna y se acercó a la baranda; yo tenía aún los ojos alzados
cuando él me vió. Le miré un instante, demasiado asustada por su repentina
aparición, para hacer un movimiento. Tras un concierto semejante, más que a un
hombre, esperaba contemplar a S. Jorge mismo. Me eché a templar, cogí mi capa,
caída al suelo y presa del incotenible pánico, me precipité fuera de la
iglesia..." "La figura de Juan Sebastián Bach era extraordinaria: aún
cuando no era demasiado alto, sigue diciendo Ana Magdalena, daba la impresión
de ser muy grande, grueso, ancho y fuerte como una roca. Rodeado de otros
hombres, parecía, físicamente, más considerable, aún cuando sólamente su
corazón y su espíritu fueran más grandes y poderosos que los demás. Era grave y
calmado, pero estando cerca de él, se sentía que sobrepasaba a todos en calidad
espiritual y humana". En 1723, Bach parte para Leipzig a tomar posesión
del puesto que ocuparía hasta su muerte: "Cantor de la iglesia de Santo
Tomás y director de la música de la Universidad". Cumpliendo rigurosamente
con los deberes que tenía encomendados, encontró la manera de hacer algunos
viajes, entre ellos e
l que
emprendió a la corte de Federico el Grande, llegando a Postdam el 7 de mayo de
1747, acompañado de su hijo Emmanuel. Se cuenta que cuando el monarca fue
enterado de que había llegado, voliéndose a los músicos de su orquesta, dijo
con cierto tono de impaciencia: "Señores: el viejo Bach acaba de
llegar". Y dio las órdenes para que el gran maestro se presentara inmediatamente
en palacio. Al llegar dijo: "señores: ponéos de pie, que el gran Bach está
entre nosotros". En los últimos años de su vida, Bach padeció una
enfermedad de los ojos que empeoró hasta dejarlo completamente ciego. Su muerte
ocurrió el martes 29 de julio de 1750, alas ocho y cuarto de la noche.
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