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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Los bosques: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 1702 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Botánica > |
Bosque: comunidad vegetal, predominantemente de árboles u
otra vegetación leñosa, que ocupa una gran extensión de tierra. En su estado
natural, el bosque permanece en unas condiciones autorreguladas durante un
largo periodo de tiempo. El clima, el suelo y la topografía de la región
determinan los árboles característicos del bosque. En su entorno local, los
árboles dominantes están asociados con ciertas hierbas y arbustos. Tanto las
plantas altas y grandes como la vegetación baja, que afecta a la composición
del suelo, influyen en el tipo de vegetación que se da en el sotobosque.
Alteraciones como los incendios forestales o la tala de árboles por parte de la
industria maderera, pueden cambiar el tipo de bosque. Si no se dan estas
circunstancias, el desarrollo ecológico puede llevar a la comunidad vegetal a
su clímax. En la actualidad, se están llevando a cabo programas para la
conservación y usos forestales apropiados, con el fin de mantener y proteger
determinados tipos de bosques.
Clasificación
Se pueden
distinguir ocho tipos fundamentales de bosques en función del clima y del tipo
de hoja.
1. Los bosques
caducifolios de las regiones templadas están prácticamente limitados a zonas
continentales de latitudes medias del hemisferio norte, donde las
precipitaciones se producen durante todo el año y se suceden una estación
cálida y un invierno frío. Constituyen la típica formación de una gran parte de
Europa, América del Norte y Asia Oriental. Pese a la distancia que los separa,
todos estos bosques son muy parecidos, tanto en su aspecto como en las especies
que los componen: alisos, abedules, hayas, carpes, castaños, tilos, olmos,
nogales, robles, fresnos y arces.
2. Los bosques
monzónicos de hoja caduca son característicos del Sureste asiático e India;
también se desarrollan a lo largo de las costas del Pacífico en México y
Centroamérica. El clima se caracteriza por fuertes precipitaciones, aliviado
por periodos estacionales secos durante los cuales los árboles pierden sus hojas.
3. La sabana
tropical cubre regiones comprendidas entre el desierto y el bosque tropical. En
las sabanas, habituales en África y Sudamérica, conviven herbazales de
distintas alturas con algunos árboles y arbustos frecuentemente espinosos y
dispersos en espacios abiertos. A medida que disminuye la distancia al ecuador,
los árboles se vuelven más altos y numerosos hasta dar lugar a bosques claros;
esto es lo que ocurre en los llanos de Venezuela y en la meseta o campos de
Brasil. El mantenimiento de algunas sabanas se atribuye a los incendios y
pastos.
4. Los bosques de
coníferas del norte de Eurasia y de América del Norte forman un cinturón en las
regiones subárticas y alpinas del hemisferio norte. Es el bosque típico boreal,
que limita con una formación semejante aunque más clara y abierta, la taiga,
que da paso a la tundra. Piceas y abetos son las especies características de
estos bosques septentrionales; el pino, el alerce, y la tsuga dominan hacia el
sur, cuando las condiciones climáticas se tornan más benignas.
5. La pluvisilva
es característica de África Central, cuenca del Amazonas y algunas regiones de
Indonesia, donde las lluvias son abundantes y están bien distribuidas a lo
largo del año. La vegetación es profusa y, debido a que la caída y el nacimiento
de las hojas se produce continuamente, el bosque está siempre activo, en
constante crecimiento. Las especies arbóreas son muy numerosas y forman
estratos diversos a diferentes alturas. Se encuentran entrelazados por
enredaderas leñosas y tienen grandes raíces, pero el crecimiento enmarañado de
la jungla, que lo hace impenetrable, sólo sucede cuando la selva ha sido
alterada por talas o incendios.
6. Los bosques
templados y subtropicales de hoja perenne se localizan, principalmente, a lo
largo de la costa de América del Norte, y en las regiones subtropicales de Asia
Oriental e islas del Caribe, que tienen un clima marítimo templado y la humedad
constante evita periodos de sequía que provocan la caída de las hojas. Los
árboles característicos son los robles, los magnolios, las palmeras y las
bromeliáceas.
7. Los bosques
mediterráneos constituyen una variante dentro de la vegetación de las regiones
de clima templado. Se trata de un bosque esclerófilo y siempre verde donde
predominan las especies del género quercus, el roble, la encina y el
alcornoque, y algunas coníferas como los cipreses y los pinos.
8. El monte bajo
tropical se localiza en regiones con precipitaciones escasas y rodea bosques
más húmedos. El clima seco ha dado lugar a la sustitución de las especies
arbóreas por arbustivas; es el caso de los cerrados en Brasil, los chaparrales
de California y los maquis en la cuenca del Mediterráneo.
Enfermedades
y epidemias
Los insectos y
las enfermedades son una continua amenaza para los bosques. Diversos insectos,
como la lagarta y larvas de distintos tipos de polillas y gusanos, devastan
grandes áreas por defoliación. Otros actúan como transmisores de las
enfermedades de las plantas que destruyen los árboles. Las enfermedades
parasitarias pueden ser causadas por bacterias, hongos, virus y nematodos, o
por algunas plantas parasitarias como el muérdago o el altramuz. Las
enfermedades no infecciosas de los árboles incluyen la quema por el fuego,
daños causados por las sequías o el frío intenso, raíces inundadas o sofocadas,
excesos o deficiencias nutricionales y enfermedades provocadas por la
contaminación atmosférica.
Bosque templado, tipo de bosque
que representa más o menos la mitad de la superficie forestal del planeta y
cubre unos 1.400 millones de hectáreas. La mayor parte de los bosques
templados, junto con los bosques boreales situados más al norte, se encuentran
en Rusia, América del Norte y Europa, y hay áreas significativas en Australia,
Nueva Zelanda, Chile, Argentina, el norte de Asia, el norte de África y las
costas de Suráfrica. Hay muchos tipos diferentes de bosques templados,
incluyendo los de coníferas y bosques de hoja ancha, tanto perenne como caduca.
Su biodiversidad suele ser inferior a la de los bosques tropicales, pero varía
mucho. Ciertos bosques boreales contienen tan sólo cuatro o cinco especies de
árboles, incluyendo varios tipos de picea (Picea) y abedul (Betula), mientras que la
diversidad de los bosques templados húmedos se aproxima a la de los bosques
tropicales. Otros grupos comunes de especies presentes en los bosques templados
incluyen el roble (Quercus) y el haya (Fagus). Desde la más remota
antigüedad, los seres humanos han utilizado los bosques templados para obtener
leña, materiales de construcción, alimento, plantas medicinales y refugio;
además constituyen un elemento común a muchas religiones, mitos y folclores.
Tras una larga
historia de deforestación, que se remonta a tiempos prehistóricos, la
superficie que ocupan los bosques de la zona templada del planeta está hoy
estabilizada y, a través de los procesos de conservación y gestión forestal,
incluso puede estar aumentando, al contrario de lo que ocurre con los bosques
tropicales. No obstante, cantidad no significa calidad. Se siguen talando
bosques templados naturales y seminaturales (llamados también bosques vírgenes)
en todo el mundo, que son reemplazados por medios naturales (a través del
proceso llamado sucesión) o, cada vez más, por plantaciones de árboles
diseñadas con la producción maderera en mente. Si bien las plantaciones
producen madera, aportan pocos de los beneficios ambientales y los bienes
sociales derivados de los bosques naturales. Por ejemplo, sólo una pequeña
proporción de las plantas y animales silvestres pueden vivir en las
plantaciones, a menudo monocultivos de especies foráneas. La pérdida del bosque
autóctono está poniendo en peligro la supervivencia de ciertas especies, como
el búho moteado (Strix occidentalis) en Norteamérica y el pico dorsiblanco (Dendrocopos
leucotos) en Escandinavia.
En términos de
bosques naturales, las pérdidas en las regiones templadas han sido aún más
dramáticas que en los bosques tropicales. En Europa occidental y Estados Unidos
sólo queda un 1% del bosque original, y el resto es repoblado o bosque
regenerado por medios naturales. Cuando se tala totalmente un bosque (es decir,
cuando se cortan de una sola vez todos sus árboles), los árboles que vuelven a
crecer en él son muy distintos de los originales. Hoy se debate el futuro de
los bosques vírgenes en muchos lugares, incluyendo el noroeste de Estados
Unidos; Columbia Británica, Alberta y Ontario en Canadá; y el norte de Laponia.
Los bosques
templados se enfrentan a otras amenazas. La contaminación atmosférica y la
lluvia ácida, debidas a los óxidos de nitrógeno y azufre, han sido vinculadas
con la pérdida de salud de los árboles de Europa, Norteamérica y algunas partes
de Asia. Las investigaciones sugieren que, en los últimos años, casi una cuarta
parte de los árboles europeos han sufrido una defoliación superior a un 25 por
ciento. La contaminación parece actuar junto con otros factores, incluidos el
clima, los métodos de gestión del suelo y los ataques de plagas y enfermedades,
para producir la debilitación, y en ocasiones la muerte, de los árboles.
El fuego
constituye también un problema. En áreas como el mediterráneo, la presión
humana aumenta la incidencia de éste, por accidente o vandalismo, produciendo
la destrucción de hábitats delicados. Por otra parte, en algunos lugares de
Norteamérica, los esfuerzos por controlar los incendios forestales han tenido
tal éxito que la ecología forestal está cambiando en áreas que, en
circunstancias naturales, habrían sufrido gran número de incendios.
Bosque boreal, también bosque
frío, bioma que se caracteriza porque las plantas predominantes son coníferas,
como los pinos y los abetos. Se encuentra en grandes extensiones de América del
Norte, Siberia y Escandinavia, aunque también se puede encontrar en las
montañas situadas en latitudes menores. Para ciertos autores, el término bosque
boreal es sinónimo de taiga.
El clima en el
bosque boreal presenta inviernos muy fríos y con precipitaciones abundantes en
forma de nieve. Los veranos son húmedos. Como consecuencia de estas condiciones
meteorológicas, el suelo es muy pobre. Las plantas que pueden soportar estas
condiciones tan severas son muy pocas. Por esta razón, el bosque boreal está
formado mayoritariamente por pinos y abetos, y por los abedules que crecen
cerca de los lagos y torrentes. Los animales característicos de este bosque son
los que se alimentan de piñones, como las ardillas, los piquituertos y los
cascanueces. También se encuentran en estos bosques el glotón, la marta, el
alce, el cárabo lapón y el lince boreal.
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