"Biografía de Antonio Skarmeta, argumento de ""El Cartero de Neruda"", opinión personal."
INTRODUCCIÓN:
El autor representa en el presente libro, dos aspectos
bien diferenciados y que se entrelazan y complementan permanentemente.
Por un lado la ficción en donde el
personaje, Mario, de intelecto elemental, se relaciona con un escritor consolidado
en esa época como es Pablo Neruda.
Por otro lado la realidad social y política
de Chile que abarca el periodo de tiempo que va desde antes de la llegada al
poder de Salvador Allende hasta poco
después del golpe militar de 1973.
Con estas componentes se desarrollan
las imágenes que el autor presenta, haciendo muchas veces, que la realidad se
acentúe por efecto de la ficción y viceversa.
EL AUTOR:
Skarmeta, Antonio (1940- ), escritor chileno, nacido en
Antofagasta, que también ha destacado como director de cine.
Estudió Filosofía y Letras en el Instituto Pedagógico de la Universidad
de Chile, donde se graduó en 1964. Durante esos años era conocido en su país
por sus trabajos como actor y director del grupo de teatro estudiantil CADIP.
Amplió sus estudios en Estados Unidos y fue profesor en la Universidad de Chile
desde 1967 a 1973, año en el que, tras la caída de Salvador Allende, se
trasladó, primero, a Buenos Aires y después, en 1975, a Berlín. Desde entonces
se dedica a la literatura, el periodismo, el cine y a dar clases como profesor
invitado en diversas universidades estadounidenses y europeas.
Su primer libro fue una colección de cuentos, El entusiasmo (1967), al
que siguieron Desnudo en el tejado (1969, Premio Casa de las Américas), El ciclista
de San Cristóbal (1973) y Novios y solitarios (1975).
A partir de esta época se dedicó con gran entusiasmo al cine, como actor,
guionista y director. Su novela corta Ardiente impaciencia (1985), que
previamente había conocido una versión teatral (1984) y antes un guión para la
radio (1983), se llevó al cine en 1995 con el título de El cartero y Pablo
Neruda por Michael Radford e interpretada por Massimo Troisi y Philippe Noiret.
Fue esta película la que supuso el reconocimiento o recuperación de este
escritor chileno. Sus cualidades de amenidad, fluidez verbal y un agudo sentido
del humor es lo que caracteriza su literatura.
A esta obra han seguido No pasó nada (1982 primera versión, 1996), una
patética y poética historia sobre el exilio chileno en Berlín, visto y narrado
por un adolescente reflexivo e inocente, y La velocidad del amor (1997), en la
que con su humor habitual se hunde y analiza el mito de Lolita, de la obra
homónima de Nabokov.
Su actividad como guionista de cine incluye películas como Reina la
tranquilidad en el país, La insurrección, de Peter Lilienthal, y Desde lejos
veo este país, de Christian Ziewer.
DESARROLLO:
La monótona vida en la Isla
Negra, donde la pesca parece ser la única forma de procurarse el sustento, no
encuadra dentro de las pretensiones de Mario, que afanosamente busca escapar
del designio de ser pescador como su padre. Por esto, recibe con excitación la
posibilidad de ser cartero.
En este tramo el autor describe la
realidad de los pueblos chicos donde cada uno de los habitantes tiene
determinado un rol especifico conforme la historia de su propia ascendencia y
las dificultades que se le presentan a cualquiera que pretenda romper con esto
mandatos.
El hecho casi fortuito, de acceder
al trabajo de cartero, lo liga y compromete definitivamente con Pablo Neruda,
en una época donde el eximio escritor esta en su plenitud, nominado para el
premio Novel y comprometido políticamente, al punto tal que es postulado para
la presidencia de Chile.
En este contexto, Mario aprende lo
que es metáfora, y determina su futuro a partir de dos hechos trascendentales:
lo liga sentimentalmente con la que será su futura esposa , y lo define
políticamente detrás de la causa a la que adhiera Neruda.
De a poco, y dentro de un relato
fluido e hilarante, el autor nos muestran los cambios sociales que se producen
a partir de los modificaciones políticas que se suceden en Chile desde el
tiempo preelectoral, pasando por la elección de Salvador Allende como
presidente, y terminando con su derrocamiento en 1973.
En este tramo, mas que en ningún
otro, se presenta la interrelación entre la realidad y la ficción. Influido con
seguridad por su propia experiencia,
Skarmeta, presenta como los cambios sociales que desde el nuevo gobierno se
pretenden implementar, gana adeptos y detractores de acuerdo a los beneficios
que ganan o pierden cada uno .
Mario
en tanto, fascinado por la personalidad de su maestro, se involucra tanto,
intelectual como políticamente con Neruda. Y así como se introduce en la
lectura e intenta escribir metáforas emulándolo, lo defiende fervientemente del
ataque de sus adversarios políticos que en definitiva, y después del
derrocamiento, oficiaran como sus propios verdugos considerándolo una extensión
del escritor.
El nombramiento de Neruda como
embajador en Francia, no hace mas que soltar las alas del joven Mario para
consolidarse, en la medida de lo posible como escritor. Se nota en este tramo
un giro en su carácter hacia lo poético representado por la búsqueda incesante
de sensaciones atrapadas por los sonidos del lugar, en la grabadora que Don
Pablo le regalara y que pretendía
compensar enviándole cada pequeño detalle de la Isla Negra para que el
maestro no echará de menos su casa.
Es probable que su hijo Pablo Neftalí,
haya operado de catalizador para que sus dotes de escritor surgieran con mas
fuerza. De cualquier modo, pareciera que este hijo es usado como una metáfora
en el libro: por un lado el carácter libre y despreocupado del niño que se
muestra como una falta de compromiso de una gran parte de la sociedad para
aceptar los cambios estructurales propuestos desde el gobierno, y por otro lado
los frecuentes accidentes del mismo, que diezman los ahorros de sus padres
entre consultas al medico y compra de remedios, puede tomarse, también, como
una realidad de ese momento, donde el desabastecimiento de productos de primera
necesidad, hacia que se debieran conseguir en el mercado negro a un costo mucho
mayor que los precios estipulados por el gobierno, y en detrimento de la gente
de menores recursos.
En este contexto, el previsible
final, encuentra a Mario ilusionado por el desenlace del concurso donde
participa con su libro, y preocupado a
su vez, por la débil salud del maestro que a retornado para morir en casa.
Como un símbolo de ese tiempo
plagado de barbarie y revancha, no se le perdona a un simple cartero, ni su
afinidad con Pablo Neruda, ni la defensa política del mismo, y menos aun, que
haya participado en un concurso literario promovido por una editorial
considerada subversiva (QUIMANTU), y por eso es secuestrado y probablemente
asesinado .
CONCLUSIÓN:
Esta obra,
como casi ninguna, no esta exenta de las vivencias ni los pensamientos de su
autor, Antonio Skarmeta.
En la misma a querido mostrar pinceladas de la realidad propia de un tiempo
particular plagadas de contrasentidos, donde actos inocentes, presentados hasta
con humor, puede transfigurarse en subversivos
y ser pasibles de la mas encarnizada represión.
No
es casual que la frase que da nombre al libro, Ardiente Paciencia, sea tomada
de un discurso de Jacques Danton, quien fuera uno de los hombres que
participaron del proceso de la
Revolución Francesa, y que el mismo haya terminado en la guillotina, en manos
de la propia revolución. El idealismo revolucionario, probablemente, no haya
llegado nunca a la Isla Negra, sin embargo, si fue alcanzado por sus
consecuencias.
Skarmeta,
es en este sentido, y mas allá de sus circunstancias personales, presenta una
visión bastante imparcial de la situación, tal como se vivía. Refiere del mismo
modo la dureza de la vida antes de Salvador Allende, como durante el mismo sin
explicitar las causas políticas, económicas o sociales que producían ese
efecto, pero pone todo el acento cuando después del golpe, la maquinaria
militar se pone en movimiento para acallar, en forma irracional, tanto sea lo
que parece importante como lo que en realidad es accesorio, persiguiendo del
mismo modo a Pablo Neruda, un hombre moribundo pero con peso en su opinión,
como a un pobre cartero, Mario, cuyo mayor pecado fue escribir a un concurso
literario de La Quinta Rueda, publicación considerada subversiva.