Monografía sobre
la CIA
CIA (Central Intelligence Agency,
Agencia Central de Inteligencia), agencia de la Oficina Ejecutiva del
presidente de Estados Unidos, creada en 1947 junto con el Consejo de Seguridad
Nacional. La CIA es la primera agencia permanente de información responsable de
mantener al Gobierno al día de las acciones extranjeras que afecten a los
intereses del Estado. Fue establecida por la Ley de Seguridad Nacional de 1947
y se encarga de coordinar todas la actividades estadounidenses de información,
además de otras funciones y tareas relacionadas con ésta, tal y como estipula
el Consejo de Seguridad Nacional. El presidente, con la aprobación del Senado,
es quien nombra al director y al vicedirector de la Agencia.
Historia
En un
principio, la misión de la CIA consistía sobre todo en recabar información,
pero después de la II Guerra Mundial y la creación de regímenes comunistas en
Europa del Este y China continental, el Consejo de Seguridad Nacional ordenó
que la Agencia tomara parte en operaciones económicas, paramilitares y
políticas de manera encubierta. La participación de Estados Unidos en la guerra
de Corea (1950-1953) impuso a la CIA una serie de requisitos adicionales para
apoyar a las fuerzas de combate.
El
periodo comprendido entre 1953 y 1961 representa el momento álgido de las
actividades que la CIA llevó a cabo durante la Guerra fría, con la realización
de numerosas operaciones de acción política, propaganda, información del
extranjero y contraespionaje. A finales de 1961 fue reorganizada para hacer
mayor hincapié en la ciencia, la tecnología y la gestión interna. La Agencia
participó de forma activa en la guerra de Vietnam. En 1963 se estableció una
Oficina de Evaluación de los Programas Nacionales de Información para coordinar
las actividades municipales, que fue sustituida en 1972 por un Departamento de
Información Municipal.
Actividades
Las
actividades de la CIA son heteróclitas y variadas. La recogida clandestina de
información que no puede ser obtenida por ningún medio público requiere la
contratación de agentes que puedan recabar la información necesaria sin que
sean descubiertos. Informes procedentes de todas las fuentes posibles son
revisados por analistas que, a su vez, elaboran estudios que van desde informes
básicos hasta estimaciones sobre futuros proyectos. La información considerada
de primordial importancia queda recogida de forma detallada en boletines
diarios, semanales o mensuales. Asimismo se presentan de forma periódica
estudios relativos a Estados concretos, considerados de vital interés bajo
forma de estimaciones informativas.
La CIA
es además responsable de las actividades de contraespionaje. Su misión consiste
en impedir que agentes extranjeros se infiltren en organismos vitales para los
Estados Unidos. En el ámbito nacional este trabajo se coordina en conjunción
con el FBI (Oficina Federal de Investigación).
Las
operaciones políticas encubiertas abarcan desde la subvención de partidos,
grupos de presión o políticos extranjeros considerados favorables, hasta la ayuda
para combatir la subversión. Las operaciones paramilitares proporcionan a
algunas fuerzas en el exilio formación y equipamiento. Un ejemplo de esto fue
el apoyo dado por la CIA a los exiliados cubanos antes y durante el desembarco
de bahía de Cochinos, en Cuba y a la guerrilla antisandinista en Nicaragua
durante la década de 1980.
La
tecnología moderna ha aumentado las posibilidades para conseguir información.
En la década de 1960, los aviones de observación, con posibilidades de vuelo
muy elevado, introdujeron una nueva era en la fotografía aérea, a la que
siguieron poco después las transmisiones procedentes de satélites espaciales.
De igual forma, las misiones de consecución de información submarina
registraron importantes avances gracias a naves sumergibles pero capaces
también de salir a superficie desde grandes profundidades.
Polémicas
e investigaciones
Muchas
personas no aprueban ningún tipo de actividad clandestina. Otras, sin embargo,
reconocen que conseguir información secreta es algo necesario para proteger la
seguridad nacional. En términos generales, la gente apoya las actividades
políticas encubiertas en tiempos de crisis.
El
papel del director de la CIA como principal funcionario de información del
Estado y coordinador de actividades de las otras agencias ha sido a menudo
discutido. En el transcurso de los años se han efectuado frecuentes propuestas
para retirar al jefe de la CIA su papel de coordinador y asignar dicha función
a miembros del personal de la Casa Blanca.
La CIA
ha sido investigada en varias ocasiones por diversas comisiones creadas al
efecto, de las cuales una recomendó en 1949 una significativa reorganización de
las operaciones de la Agencia. A raíz de la invasión de bahía de Cochinos de
1961, el presidente John Fitzgerald Kennedy nombró un grupo de grandes
profesionales en la materia para que analizara este horrísono fracaso.
En
1975 la CIA fue objeto de examen muy minucioso por parte del Congreso y la Casa
Blanca, que puso al descubierto que la Agencia había realizado actividades
ilícitas de espionaje dentro del país y había estado involucrada en intentos de
asesinato en el extranjero. Como resultado de estas y otras investigaciones
complementarias, se establecieron comités permanentes en el seno del Congreso
para supervisar sus operaciones. Hacia 1980 estos comités tenían exclusiva
jurisdicción sobre el análisis de las actividades de la Agencia.
Sin
embargo, en 1986 la CIA resultó implicada en una nueva polémica originada por
la venta secreta de armas a Irán y el pago del dinero resultante de esta venta
a los rebeldes que luchaban contra el Gobierno revolucionario de Nicaragua,
conocidos con el nombre de 'contras'. Se sospechó que el director de la CIA
William J. Casey, ya fallecido, había estado implicado en esta trama de corrupción
a gran escala. A principios de la década de 1990, el derrumbamiento del bloque
soviético y la disolución de la URSS obligó a la CIA a replantearse su misión y
organización para adaptarse a la cambiante situación mundial.