Trabajo Práctico
Tema: Ciencia Ficción
Profesor: Sureta
Ciencia ficción: género literario que parte de las ideas científicas
para narrar una historia sobre sociedades futuras o mundos paralelos. El género
se ha cultivado tanto en la literatura como en el cine. Más exactamente, la
ciencia ficción se ocupa de sucesos que aún no han tenido lugar, ofreciendo un
análisis racional de sus causas y consecuencias. La ciencia ficción aborda los
efectos que los cambios producen sobre las personas en particular y sobre la
especie humana en general. Sus temas predilectos son el mundo del futuro, los
viajes a través del espacio o el tiempo, la vida en otros planetas y las crisis
generadas por la tecnología o la presencia de criaturas y entornos extraños.
Antecedentes del género
El tema de la ciencia ficción en un sentido amplio ha sido abordado por
la literatura fantástica desde tiempos remotos. Así por ejemplo, la epopeya
babilónica de Gilgamesh habla de la búsqueda del conocimiento verdadero y
la inmortalidad; mientras que el mito griego de Dédalo abre las puertas a la
posibilidad de volar; y la Verdadera Historia (c. 160 d. C.) de
Luciano de Samosata relata un viaje a la Luna. Los viajes imaginarios y los
cuentos de seres extraños que habitan en tierras lejanas fueron comunes en las
literaturas griega y romana y hallaron una nueva forma de expresión en los
libros de viajes del siglo XIV escritos en francés bajo el seudónimo de John
Mandeville. El tema del viaje a la Luna fue tratado por personajes tan dispares
como el escritor francés Cyrano de Bergerac y el astrónomo alemán Johannes
Kepler en el siglo XVII; o el filósofo novelista británico William Godwin en el
siglo XIX. Otro de los temas generalmente tratados en los relatos de ciencia
ficción es la estructura de sociedades o mundos mejores. En este sentido cabe
considerar La
República de Platón (siglo IV a. C.) como una primera muestra del
género, que revivió posteriormente con la publicación de la Utopía
(1516) de Tomás Moro. Las historias basadas en viajes imaginarios tenían por lo
general una finalidad satírica; tal es el caso de los Viajes de Gulliver (1726),
obra del genial escritor satírico inglés Jonathan Swift y acaso uno de los
ejemplos más logrados y exquisitos del género. Pero la ciencia ficción no
habría podido existir en su vertiente moderna sin el reconocimiento de los
profundos cambios sociales derivados de la Revolución Industrial
(c. 1750). La novela gótica del siglo XVIII tiene uno de sus más
brillantes ejemplos en Frankenstein (1818) de la novelista
británica Mary Shelley, una obra impregnada por la creencia en las infinitas
posibilidades de la ciencia. Numerosos autores del siglo XIX escribieron
relatos o novelas de ciencia ficción en uno u otro momento. Sin embargo, el
gran maestro del género fue sin lugar a dudas el escritor francés Jules Verne,
que aborda cuestiones como la geología y la espeleología en Viaje al
centro de la tierra (1864), el viaje espacial en De la tierra
a la luna (1865), y describe las maravillas de las profundidades
oceánicas en Veinte mil leguas de viaje submarino (1870).
La moderna ciencia ficción
El principal autor de ciencia ficción en lengua inglesa, que comparte con
Jules Verne la distinción de máximo creador del género fue H. G. Wells. Más
interesado por la biología y la evolución de las especies que por las ciencias
físicas, y más preocupado por las consecuencias sociales de la tecnología,
Wells escribió numerosas novelas de carácter científico, aderezadas de ironía y
realismo. Su fama creció rápidamente tras la publicación de La máquina
del tiempo (1851), novela a la que siguieron La isla del Doctor Moreau, El hombre
invisible, La guerra de los mundos y El primer
hombre en la luna.
Ya en el siglo XX destacan especialmente las obras de Aldous Huxley, Un mundo
feliz, y George Orwell, 1984, famosísimas utopías negativas que
describen una sociedad terrorífica, asfixiante y deshumanizada, sometida a la
tiranía de la ciencia y la política. Ambas obras se han convertido en clásicos
del género. La explosión de la bomba atómica sobre Hiroshima en 1945 y el
periodo posterior de la Guerra fría introdujeron en la ciencia ficción
preocupaciones de tipo político. Entre los autores más relevantes de la
posguerra destacan Isaac Asimov, sabio y prolífico divulgador científico, y Ray
Bradbury, más conocido como escritor de literatura fantástica.
El cine
El género de la ciencia ficción fascinó a los cineastas desde los
primeros días del cine. La mayoría de las películas de ciencia ficción son
adaptaciones de novelas o cómics. A diferencia de la literatura, la ciencia
ficción cinematográfica se preocupó principalmente por crear monstruos
alienígenas, lo que propició el nacimiento de un género conocido como cine de
terror. Las películas basadas en seres de otros planetas, criaturas mutantes o
humanos carentes de alma eran por lo general melodramas estereotipados. Entre
los temas más frecuentes en la ciencia ficción cinematográfica figuran la
falibilidad de los científicos, la urgente necesidad de cooperar en el ámbito
internacional contra posibles invasiones extraterrestres, la hostilidad de la
gente hacia cualquier criatura extraña y los aspectos perversos de la
tecnología.
La primera muestra de cine fantástico, si bien no puede considerarse
ciencia ficción propiamente dicha, fue El viaje a la luna (1902), del cineasta
francés Georges Méliès. El fecundo movimiento expresionista alemán produjo en
el cine dos obras maestras: El gabinete del Doctor Caligari (1919), de
Robert Wiene, y Metrópolis (1926) de Fritz Lang. Entre las principales
muestras del género en Estados Unidos cabe mencionar Frankenstein (1931), Drácula
(1931), King
Kong (1933) y El hombre invisible (1933). A partir de
1960 las películas de ciencia ficción se centraron ante todo en las aventuras
espaciales, cosechando un éxito sin precedentes hasta la fecha.
Radio y televisión
En 1938 el actor y director estadounidense Orson Welles hizo cundir el
pánico entre los oyentes radiofónicos con su célebre retransmisión de La guerra de
los mundos, que anunciaba con absoluto realismo la noticia de una
invasión marciana de la Tierra. A partir de 1950 se realizaron series de
televisión enormemente populares, entre las que destaca Star Trek. El éxito de
ésta se ha convertido en un fenómeno social capaz de atraer a miles de
seguidores a congresos, convenciones y eventos similares de carácter
internacional.
Ciencia ficción y ciencia
Entre los principales factores que contribuyeron al reconocimiento
generalizado de la ciencia ficción en el ámbito literario cabe destacar dos
acontecimientos claves en la historia del siglo XX: el lanzamiento de la
primera bomba atómica en 1945 y la llegada del hombre a la Luna, el 20 de julio
de 1969. La energía nuclear y los vuelos espaciales figuran entre los
principales temas del género desde sus comienzos, si bien han sido objeto de
las críticas y la ironía de numerosos científicos. El reconocimiento de los
cambios introducidos en la vida de las personas por la ciencia y la tecnología
ha contribuido a crear lo que Asimov llamó un mundo de ciencia ficción. Esta conciencia
creció en julio de 1976 cuando un vehículo espacial culminó con éxito su
travesía hasta Marte y transmitió hasta la Tierra las primeras fotografías de
otro planeta tomadas sobre el terreno. El proceso se vio asimismo estimulado en
noviembre de 1980 cuando la aeronave estadounidense Voyager I partió con destino
a Saturno y envió desde allí una serie de fotografías de notable calidad
tomadas a más de mil millones de kilómetros de nuestro planeta. Científicos y
exploradores han reconocido y avalado la obra de Verne y otros autores por la
demostración posterior de los hechos relatados, así como por el estímulo que ha
supuesto para muchos científicos. La exploración del espacio por parte de los
científicos soviéticos está directamente influida por las novelas de Konstantin
Tsiolkovsky, mientras que la carrera espacial alemana extrae en parte su
inspiración de las obras de Kurd Lasswitz.