LEOPOLDO ALAS "CLARÍN"
Escritor español nacido en Zamora en 1852 y
muerto en Oviedo en 1901.
Su padre, de origen asturiano, era
gobernador civil de Zamora y luego lo fue de otras ciudades españolas. A los
siete años se trasladó con su familia a Oviedo, donde "Clarín" pasó gran parte de su vida.
Desde los primeros años de su juventud mostró una gran afición hacia la
literatura, en particular el teatro y el periodismo satírico.
En 1871, se licenció en derecho por la
universidad de Oviedo y pocos meses después se trasladó a Madrid para cursar
estudios de filosofía y letras, y más tarde doctorarse en leyes. Permaneció en
la capital hasta 1882.
"Clarín"
se dio a conocer como periodista satírico y crítico literario en las
publicaciones radicales de la época. En abril de 1875, firmó un artículo,
aparecido en el periódico El solfeo,
con el seudónimo de "Clarín" que haría famoso. Tres años después,
ganó unas oposiciones a la cátedra de economía y estadística de la universidad
de Salamanca.
En 1882, fue nombrado catedrático de la
misma asignatura en la universidad de Zaragoza. "Clarín" había publicado ya dos libros
de crítica, Solos de Clarín y La literatura en 1881, éste en
colaboración con Palacio Valdés, y su tesis doctoral, El derecho y la
moralidad, aparecida en la Revista Europa.
En el mismo año 1882 contrajo matrimonio y su viaje de novios, por tierras de
Andalucía, le permitió recoger datos para una serie de artículos sobre la
situación social en el sur de España que aparecieron en el periódico madrileño El día.
Al año siguiente, se le concedió el
traslado ala universidad de Oviedo. Fueron éstos sus años de más intenso y
fructífero trabajo. A su llegada a Oviedo escribió La Regenta.
Al mismo tiempo que preparaba o escribía
novelas, seguía colaborando con artículos literarios o satíricos en numerosas
publicaciones periódicas; los titulados Palique, aparecidos en su mayor
parte en la revista madrileña Madrid Cómico,
alcanzaron gran popularidad.
Una pequeña parte de sus artículos, especialmente
los de interés literario, los recogió en diversos volúmenes: Sermón perdido,
Nueva campaña, Mezclilla, Ensayos y revistas, Crítica
popular y Siglo pasado.
Dentro de su producción crítica hay que colocar los Folletos literarios,
serie de ocho opúsculos publicados, entre los cuales destacan Cánovas y su
tiempo, por la fuerza satírica, y Apolo en Pafos y la segunda parte
del tercero, Un discurso de Núñez de Arce.
Otro aspecto importante de la personalidad
literaria de Leopoldo Alas es el de autor de relatos breves. A este apartado
pertenecen a las tres novelas cortas publicadas en volumen en 1892, Doña
Berta, Superchería y Cuervo y las colecciones de cuentos Pipá,
El Señor y lo demás son cuentos, Cuentos morales, El gallo
Sócrates, Doctor Sutilis y Cuesta abajo.
Toda su producción narrativa se caracteriza
por la ironía o la ternura. Su temprana vocación por el teatro y sus aciertos
críticos le llevaron en 1895 a estrenar una obra dramática, Teresa, que
representa uno de los más importantes intentos de renovación del teatro español
del siglo XIX.
PIPÁ
Ya nadie se acuerda
de él. Y sin embargo, tuvo un papel importante en la comedia humana, aunque
sólo vivió doce años sobre el haz de la tierra. A los doce años muchos hombres
han sido causa de horribles guerras intestinas, y son ungidos del Señor, y
revelan en sus niñerías, al decir de las crónicas, las grandezas y hazañas de
que serán autores en la mayor de edad. Pipá, a no ser por mí, no tendría
historiador; ni por él se armaron guerras, ni fue ungido sino de la desgracia.
Con sus harapos a cuestas, con sus vicios precoces sobre el alma, y con su
natural ingenio por toda gracia, amén de un poco de bondad innata que tenía muy
adentro, fue Pipá un gran problema que nadie resolvió, porque pasó de esta vida
sin que filósofo alguno de mayor cuantía posara sobre él los ojos.