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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: RESUMENES Y APUNTES DE LA UBA: APUNTE DE CIVIL (PARTE GENERAL) CATEDRA AMEAL-BRAVO Agregado: 02 de OCTUBRE de 2002 (Por María Jimena D Orazio) | Palabras: 3148 | Votar! | 1 voto | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Derecho > |
Cap. I - De los
hechos producidos por ignorancia o error
Art. 923.- La ignorancia de las leyes, o el
error de derecho en ningún caso impedirá los efectos legales de los actos
lícitos, ni excusará la responsabilidad por los actos ilícitos.
Art. 924.- El error sobre la naturaleza del
acto jurídico anula todo lo contenido en él.
Art. 925.- Es también error esencial y anula
el acto jurídico, el relativo a la persona, con la cual se forma la relación de
derecho.
Art. 926.- El error sobre la causa principal
del acto, o sobre la cualidad de la cosa que se ha tenido en mira, vicia la
manifestación de la voluntad, y deja sin efecto lo que en el acto se hubiere
dispuesto.
Art. 927.- Anula también el acto, el error
respecto al objeto sobre que versare, habiéndose contratado una cosa
individualmente diversa de aquélla sobre la cual se quería contratar, o sobre
una cosa de diversa especie, o sobre una diversa cantidad, extensión o suma, o
sobre un diverso hecho.
Art. 928.- El error que versare sobre alguna
calidad accidental de la cosa, o sobre algún accesorio de ella, no invalida el
acto, aunque haya sido el motivo determinante para hacerlo, a no ser que la
calidad, erróneamente atribuida a la cosa, hubiese sido expresamente
garantizada por la otra parte, o que el error proviniese de dolo de la parte o
de un tercero, siempre que por las circunstancias del caso se demuestre que sin
el error, el acto no se habría celebrado, o cuando la calidad de la cosa, lo
accesorio de ella, o cualquiera otra circunstancia tuviesen el carácter expreso
de una condición.
Art. 929.- El error de hecho no perjudica,
cuando ha habido razón para errar, pero no podrá alegarse cuando la ignorancia
del verdadero estado de las cosas proviene de una negligencia culpable.
Art. 930.- En los actos ilícitos la
ignorancia o error de hecho sólo excluirá la responsabilidad de los agentes, si
fuese sobre el hecho principal que constituye el acto ilícito.
Cap. II - De los
hechos producidos por dolo
Art. 931.- Acción dolosa para conseguir la
ejecución de un acto, es toda aserción de lo que es falso o disimulación de lo
verdadero, cualquier artificio, astucia o maquinación que se emplee con ese
fin.
Art. 932.- Para que el dolo pueda ser medio
de nulidad de un acto es preciso la reunión de las circunstancias siguientes:
1 - Que haya sido grave;
2 - Que haya sido la causa determinante de la acción;
3 - Que haya ocasionado un daño importante;
4 - Que no haya habido dolo por ambas partes.
Art. 933.- La omisión dolosa causa los mismos
efectos que la acción dolosa, cuando el acto no se hubiera realizado sin la
reticencia u ocultación dolosa.
Art. 934.- El dolo incidente no afectará la
validez del acto; pero el que lo comete debe satisfacer cualquier daño que haya
causado. Es dolo incidente el que no fue causa eficiente del acto.
Art. 935.- El dolo afectará la validez de los
actos entre vivos, bien sea obra de una de las partes, o bien provenga de
tercera persona.
Si proviene de tercera persona, regirán los artículos 941, 942 y 943.
Cap. III - De los
hechos producidos por la fuerza y el temor
Art. 936.- Habrá falta de libertad en los
agentes, cuando se emplease contra ellos una fuerza irresistible.
Art. 937.- Habrá intimidación, cuando se
inspire a uno de los agentes por injustas amenazas, un temor fundado de sufrir
un mal inminente y grave en su persona, libertad, honra o bienes, o de su
cónyuge, descendientes o ascendientes, legítimos o ilegítimos.
Art. 938.- La intimidación no afectará la
validez de los actos, sino cuando por la condición de la persona, su carácter,
habitudes o sexo, pueda juzgarse que ha debido racionalmente hacerle una fuerte
impresión.
Art. 939.- No hay intimidación por injustas
amenazas, cuando el que las hace se redujese a poner en ejercicio sus derechos
propios.
Art. 940.- El temor reverencial, o el de los
descendientes para con los ascendientes, el de la mujer para con el marido, o
el de los subordinados para con su superior, no es causa suficiente para anular
los actos.
Art. 941.- La fuerza o la intimidación hacen
anulable el acto, aunque se haya empleado por un tercero que no intervenga en
él.
Art. 942.- Si la fuerza hecha por un tercero,
fuese sabida por una de las partes, el tercero y la parte sabedora de la fuerza
impuesta, son responsables solidariamente para con la parte violentada, de la
indemnización de todas las pérdidas e intereses.
Art. 943.- Si la fuerza hecha por un tercero,
fue ignorada por la parte que se perjudica con la nulidad del acto, el tercero
será el único responsable de todas las pérdidas e intereses.
Tít. II - De los
actos jurídicos
Art. 944.- Son actos jurídicos los actos
voluntarios lícitos, que tengan por fin inmediato, establecer entre las
personas relaciones jurídicas, crear, modificar, transferir, conservar o
aniquilar derechos.
Art. 945.- Los actos jurídicos son positivos
o negativos, según que sea necesaria la realización u omisión de un acto, para
que un derecho comience o acabe.
Art. 946.- Los actos jurídicos son
unilaterales o bilaterales. Son unilaterales, cuando basta para formarlos la
voluntad de una sola persona, como el testamento. Son bilaterales, cuando
requieren el consentimiento unánime de dos o más personas.
Art. 947.- Los actos jurídicos cuya eficacia
no depende del fallecimiento de aquellos de cuya voluntad emanan, se llaman en
este Código "actos entre vivos", como son los contratos. Cuando no
deben producir efecto sino después del fallecimiento de aquellos de cuya
voluntad emanan, se denominan "disposiciones de última voluntad",
como son los testamentos.
Art. 948.- La validez o nulidad de los actos
jurídicos entre vivos o de las disposiciones de última voluntad, respecto a la
capacidad o incapacidad de los agentes, será juzgada por las leyes de su
respectivo domicilio (artículos 6 y 7).
Art. 949.- La capacidad o incapacidad de derecho,
el objeto del acto y los vicios sustanciales que pueda contener, serán juzgados
para su validez o nulidad por las leyes de este Código.
Art. 950.- Respecto a las formas y
solemnidades de los actos jurídicos, su validez o nulidad será juzgada por las
leyes y usos del lugar en que los actos se realizaren (art. 12).
Art. 951.- Comenzará la existencia de los
actos entre vivos, el día en que fuesen celebrados, y si dependiesen para su
validez de la forma instrumental, o de otra exclusivamente decretada, desde el
día de la fecha de los respectivos instrumentos.
Art. 952.- La existencia de las disposiciones
de última voluntad comenzará el día en que fallecieren los respectivos
disponentes, o en que la ley presumiese que hubiesen fallecido (art. 117).
Art. 953.- El objeto de los actos jurídicos
deben ser cosas que estén en el comercio, o que por un motivo especial no se
hubiese prohibido que sean objeto de algún acto jurídico, o hechos que no sean
imposibles, ilícitos, contrarios a las buenas costumbres o prohibidos por las
leyes, o que se opongan a la libertad de las acciones o de la conciencia, o que
perjudiquen los derechos de un tercero. Los actos jurídicos que no sean
conformes a esta disposición, son nulos como si no tuviesen objeto.
Art. 954.- Podrán anularse los actos viciados
de error, dolo, violencia, intimidación o simulación.
También podrá demandarse la nulidad o la modificación de los actos jurídicos
cuando una de las partes explotando la necesidad, ligereza o inexperiencia de
la otra, obtuviera por medio de ellos una ventaja patrimonial evidentemente
desproporcionada y sin justificación. Se presume, salvo prueba en contrario,
que existe tal explotación en caso de notable desproporción de las
prestaciones.
Los cálculos deberán hacerse según valores al tiempo del acto y la
desproporción deberá subsistir en el momento de la demanda.
Sólo el lesionado o sus herederos podrán ejercer la acción cuya prescripción se
operará a los cinco años de otorgado el acto.
El accionante tiene opción para demandar la nulidad o un reajuste equitativo
del convenio, pero la primera de estas acciones se transformará en acción de
reajuste si éste fuere ofrecido por el demandado al contestar la demanda.
Cap. I - De la
simulación en los actos jurídicos
Art. 955.- La simulación tiene lugar cuando
se encubre el carácter jurídico de un acto bajo la apariencia de otro, o cuando
el acto contiene cláusulas que no son sinceras, o fechas que no son verdaderas,
o cuando por él se constituyen o transmiten derechos a personas interpuestas,
que no son aquellas para quienes en realidad se constituyen o transmiten.
Art. 956.- La simulación es absoluta cuando
se celebra un acto jurídico que nada tiene de real, y relativa cuando se emplea
para dar a un acto jurídico una apariencia que oculta su verdadero carácter.
Art. 957.- La simulación no es reprobada por
la ley cuando a nadie perjudica ni tiene un fin ilícito.
Art. 958.- Cuando en la simulación relativa
se descubriese un acto serio, oculto bajo falsas apariencias, no podrá ser éste
anulado desde que no haya en él la violación de una ley, ni perjuicio a
tercero.
Art. 959.- Los que hubieren simulado un acto
con el fin de violar las leyes o de perjudicar a un tercero, no pueden ejercer
acción alguna el uno contra el otro, sobre la simulación, salvo que la acción
tenga por objeto dejar sin efecto el acto y las partes no puedan obtener ningún
beneficio de la anulación.
Art. 960.- Si hubiere sobre la simulación un
contradocumento firmado por alguna de las partes, para dejar sin efecto el acto
simulado, cuando éste hubiera sido ilícito, o cuando fuere lícito, explicando o
restringiendo el acto precedente, los jueces pueden conocer sobre él y sobre la
simulación, si el contradocumento no contuviese algo contra la prohibición de
las leyes, o contra los derechos de un tercero.
Sólo podrá prescindirse del contradocumento para admitir la acción, si mediaran
circunstancias que hagan inequívoca la existencia de la simulación.
Cap. II - Del fraude
en los actos jurídicos
Art. 961.- Todo acreedor quirografario puede
demandar la revocación de los actos celebrados por el deudor en perjuicio o en
fraude de sus derechos.
Art. 962.- Para ejercer esta acción es
preciso:
1 - Que el deudor se halle en estado de insolvencia. Este estado se presume
desde que se encuentra fallido;
2 - Que el perjuicio de los acreedores resulte del acto mismo del deudor, o que
antes ya se hallase insolvente;
3 - Que el crédito, en virtud del cual se intenta acción, sea de una fecha
anterior al acto del deudor.
Art. 963.- Exceptúanse de la condición 3 del
artículo anterior, las enajenaciones hechas por el que ha cometido un crimen,
aunque consumadas antes del delito, si fuesen ejecutadas para salvar la
responsabilidad del acto, las cuales pueden ser revocadas por los que tengan derecho
a ser indemnizados de los daños y perjuicios que les irrogue el crimen.
Art. 964.- Si el deudor por sus actos no
hubiere abdicado derechos irrevocablemente adquiridos, pero hubiese renunciado
facultades, por cuyo ejercicio hubiera podido mejorar el estado de su fortuna,
los acreedores pueden hacer revocar sus actos, y usar de las facultades
renunciadas.
Art. 965.- La revocación de los actos del
deudor será sólo pronunciada en el interés de los acreedores que la hubiesen
pedido, y hasta el importe de sus créditos.
Art. 966.- El tercero a quien hubiesen pasado
los bienes del deudor, puede hacer cesar la acción de los acreedores,
satisfaciendo el crédito de los que se hubiesen presentado, o dando fianzas
suficientes sobre el pago íntegro de sus créditos, si los bienes del deudor no
alcanzaren a satisfacerlos.
Art. 967.- Si el acto del deudor insolvente
que perjudicase a los acreedores fuere a título gratuito, puede ser revocado a
solicitud de éstos, aun cuando aquel a quien sus bienes hubiesen pasado,
ignorase la insolvencia del deudor.
Art. 968.- Si la acción de los acreedores es
dirigida contra un acto del deudor a título oneroso, es preciso para la
revocación del acto, que el deudor haya querido por ese medio defraudar a sus
acreedores, y que el tercero con el cual ha contratado, haya sido cómplice en
el fraude.
Art. 969.- El ánimo del deudor de defraudar a
sus acreedores por actos que les sean perjudiciales, se presume por su estado
de insolvencia.
La complicidad del tercero en el fraude del deudor, se presume también si en el
momento de tratar con él conocía su estado de insolvencia.
Art. 970.- Si la persona a favor de la cual
el deudor hubiese otorgado un acto perjudicial a sus acreedores, hubiere
transmitido a otro los derechos que de él hubiese adquirido, la acción de los
acreedores sólo será admisible, cuando la transmisión de los derechos se haya
verificado por un título gratuito. Si fuese por título oneroso, sólo en el caso
que el adquirente hubiese sido cómplice en el fraude.
Art. 971.- Revocado el acto fraudulento del
deudor, si hubiere habido enajenaciones de propiedades, éstas deben volverse
por el que las adquirió, cómplice en el fraude, con todos sus frutos como
poseedor de mala fe.
Art. 972.- El que hubiere adquirido de mala
fe las cosas enajenadas en fraude de los acreedores, deberá indemnizar a éstos
de los daños y perjuicios, cuando la cosa hubiere pasado a un adquirente de
buena fe, o cuando se hubiere perdido.
Tít. VI - De la
nulidad de los actos jurídicos
Art. 1037.- Los jueces no pueden declarar
otras nulidades de los actos jurídicos que las que en este Código se
establecen.
Art. 1038.- La nulidad de un acto es
manifiesta, cuando la ley expresamente lo ha declarado nulo, o le ha impuesto
la pena de nulidad. Actos tales se reputan nulos aunque su nulidad no haya sido
juzgada.
Art. 1039.- La nulidad de un acto jurídico
puede ser completa o sólo parcial. La nulidad parcial de una disposición en el
acto, no perjudica a las otras disposiciones válidas, siempre que sean
separables.
Art. 1040.- El acto jurídico para ser válido,
debe ser otorgado por persona capaz de cambiar el estado de su derecho.
Art. 1041.- Son nulos los actos jurídicos
otorgados por personas absolutamente incapaces por su dependencia de una
representación necesaria.
Art. 1042.- Son también nulos los actos
jurídicos otorgados por personas relativamente incapaces en cuanto al acto, o
que dependiesen de la autorización del juez, o de un representante necesario.
Art. 1043.- Son igualmente nulos los actos
otorgados por personas, a quienes por este Código se prohibe el ejercicio del
acto de que se tratare.
Art. 1044.- Son nulos los actos jurídicos en
que los agentes hubiesen procedido con simulación o fraude presumido por la
ley, o cuando fuese prohibido el objeto principal del acto, o cuando no tuviese
la forma exclusivamente ordenada por la ley, o cuando dependiese para su
validez de la forma instrumental, y fuesen nulos los respectivos instrumentos.
Art. 1045.- Son anulables los actos
jurídicos, cuando sus agentes obraren con una incapacidad accidental, como si
por cualquiera causa se hallasen privados de su razón, o cuando no fuere
conocida su incapacidad impuesta por la ley al tiempo de firmarse el acto, o
cuando la prohibición del objeto del acto no fuese conocida por la necesidad de
alguna investigación de hecho, o cuando tuviesen el vicio de error, violencia,
fraude o simulación; y si dependiesen para su validez de la forma instrumental,
y fuesen anulables los respectivos instrumentos.
Art. 1046.- Los actos anulables se reputan
válidos mientras no sean anulados; y sólo se tendrán por nulos desde el día de
la sentencia que los anulase.
Art. 1047.- La nulidad absoluta puede y debe
ser declarada por el juez, aun sin petición de parte, cuando aparece manifiesta
en el acto.
Puede alegarse por todos los que tengan interés en hacerlo, excepto el que ha
ejecutado el acto, sabiendo o debiendo saber el vicio que lo invalidaba. Puede
también pedirse su declaración por el ministerio público, en el interés de la
moral o de la ley. La nulidad absoluta no es susceptible de confirmación.
Art. 1048.- La nulidad relativa no puede ser
declarada por el juez sino a pedimento de parte, ni puede pedirse su
declaración por el ministerio público en el sólo interés de la ley, ni puede
alegarse sino por aquéllos en cuyo beneficio la han establecido las leyes.
Art. 1049.- La persona capaz no puede pedir
ni alegar la nulidad del acto fundándose en la incapacidad de la otra parte.
Tampoco puede pedirla por razón de violencia, intimidación o dolo, el mismo que
lo causó, ni por el error de la otra parte el que lo ocasionó.
Art. 1050.- La nulidad pronunciada por los
jueces vuelve las cosas al mismo o igual estado en que se hallaban antes del
acto anulado.
Art. 1051.- Todos los derechos reales o
personales transmitidos a terceros sobre un inmueble por una persona que ha
llegado a ser propietario en virtud del acto anulado, quedan sin ningún valor y
pueden ser reclamados directamente del poseedor actual; salvo los derechos de
los terceros adquirentes de buena fe a título oneroso, sea el acto nulo o
anulable.
Art. 1052.- La anulación del acto obliga a
las partes a restituirse mutuamente lo que han recibido o percibido en virtud o
por consecuencia del acto anulado.
Art. 1053.- Si el acto fuere bilateral, y las
obligaciones correlativas consistiesen ambas en sumas de dinero, o en cosas
productivas de frutos, no habrá lugar a la restitución respectiva de intereses
o de frutos, sino desde el día de la demanda de nulidad. Los intereses y los
frutos percibidos hasta esa época se compensan entre sí.
Art. 1054.- Si de dos objetos que forman la
materia del acto bilateral, uno solo de ellos consiste en una suma de dinero, o
en una cosa productiva de frutos, la restitución de los intereses o de los
frutos debe hacerse desde el día en que la suma de dinero fue pagada, o fue
entregada la cosa productiva de frutos.
Art. 1055.- Si la obligación tiene por objeto
cosas fungibles no habrá
lugar a la restitución de las que hubiesen sido consumidas de buena fe.
Art. 1056.- Los actos anulados, aunque no
produzcan los efectos de actos jurídicos, producen sin embargo, los efectos de
los actos ilícitos, o de los hechos en general, cuyas consecuencias deben ser
reparadas.
Art. 1057.- En los casos en que no fuese
posible demandar contra terceros los efectos de la nulidad de los actos, o de
tenerlos demandados, corresponde siempre el derecho a demandar las
indemnizaciones de todas las pérdidas e intereses.
Art. 1058.- La nulidad relativa puede ser
cubierta por confirmación del acto.
Art. 1058 bis.- La nulidad o anulabilidad,
sea absoluta o relativa, puede oponerse por vía de acción o de excepción.
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