![]() |
Haga click para publicitar en Alipso.com |
| Buscando Secundarios
| Universidades
| Carreras
| Test
Orientación Vocacional | Medios
| Profesores particulares
| Institutos
| Campus Material Monografias | Exámenes Secundarios | Exámenes Universitarios | Enlaces | Enviar material | Diversión Postales | Humor | Descargas | Juegos Comunidad Foros | Institucional Publicite | En su sitio | Contáctese Cursos en Buenos Aires Cursos de Informática | Cursos de apoyo al CBC | Carreras y Cursos de Diseño, Comunicación, Arte y Fotografía |
|
|
Imprimir apunte |
Recomendar a un amigo |
Recordarme el recurso |
|
Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Contaminacion del agua.: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 1328 | Votar! | 8 votos | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Ecología > |
Monografía sobre la
contaminación del agua
Contaminación del agua:
incorporación al
agua de materias extrañas, como microorganismos, productos químicos, residuos
industriales y de otros tipos, o aguas residuales. Estas materias deterioran la
calidad del agua y la hacen inútil para los usos pretendidos.
Principales contaminantes
Los principales
contaminantes del agua son los siguientes:
Aguas residuales y otros residuos
que demandan oxígeno (en su mayor parte materia orgánica, cuya descomposición
produce la desoxigenación del agua).
Agentes infecciosos.
Nutrientes vegetales que pueden
estimular el crecimiento de las plantas acuáticas. Éstas, a su vez, interfieren
con los usos a los que se destina el agua y, al descomponerse, agotan el
oxígeno disuelto y producen olores desagradables.
Productos químicos, incluyendo los
pesticidas, diversos productos industriales, las sustancias tensioactivas
contenidas en los detergentes, y los productos de la descomposición de otros
compuestos orgánicos.
Petróleo, especialmente el
procedente de los vertidos accidentales.
Minerales inorgánicos y compuestos
químicos.
Sedimentos formados por partículas
del suelo y minerales arrastrados por las tormentas y escorrentías desde las
tierras de cultivo, los suelos sin protección, las explotaciones mineras, las
carreteras y los derribos urbanos.
Sustancias radiactivas procedentes
de los residuos producidos por la minería y el refinado del uranio y el torio,
las centrales nucleares y el uso industrial, médico y científico de materiales
radiactivos.
El calor también
puede ser considerado un contaminante cuando el vertido del agua empleada para
la refrigeración de las fábricas y las centrales energéticas hace subir la
temperatura del agua de la que se abastecen.
Efectos de la contaminación del
agua
Los efectos de la
contaminación del agua incluyen los que afectan a la salud humana. La presencia
de nitratos (sales del ácido nítrico) en el agua potable puede producir una
enfermedad infantil que en ocasiones es mortal. El cadmio presente en los
fertilizantes derivados del cieno o lodo puede ser absorbido por las cosechas;
de ser ingerido en cantidad suficiente, el metal puede producir un trastorno
diarreico agudo, así como lesiones en el hígado y los riñones. Hace tiempo que
se conoce o se sospecha de la peligrosidad de sustancias inorgánicas, como el
mercurio, el arsénico y el plomo.
Los lagos son
especialmente vulnerables a la contaminación. Hay un problema, la
eutrofización, que se produce cuando el agua se enriquece de modo artificial
con nutrientes, lo que produce un crecimiento anormal de las plantas. Los
fertilizantes químicos arrastrados por el agua desde los campos de cultivo
pueden ser los responsables. El proceso de eutrofización puede ocasionar
problemas estéticos, como mal sabor y olor, y un cúmulo de algas o verdín
desagradable a la vista, así como un crecimiento denso de las plantas con
raíces, el agotamiento del oxígeno en las aguas más profundas y la acumulación
de sedimentos en el fondo de los lagos, así como otros cambios químicos, tales
como la precipitación del carbonato de calcio en las aguas duras. Otro problema
cada vez más preocupante es la lluvia ácida, que ha dejado muchos lagos del
norte y el este de Europa y del noreste de Norteamérica totalmente desprovistos
de vida.
Fuentes y control
Las principales
fuentes de contaminación acuática pueden clasificarse como urbanas,
industriales y agrícolas.
La contaminación
urbana está formada por las aguas residuales de los hogares y los
establecimientos comerciales. Durante muchos años, el principal objetivo de la
eliminación de residuos urbanos fue tan sólo reducir su contenido en materias
que demandan oxígeno, sólidos en suspensión, compuestos inorgánicos disueltos
(en especial compuestos de fósforo y nitrógeno) y bacterias dañinas. En los
últimos años, por el contrario, se ha hecho más hincapié en mejorar los medios
de eliminación de los residuos sólidos producidos por los procesos de
depuración. Los principales métodos de tratamiento de las aguas residuales
urbanas tienen tres fases: el tratamiento primario, que incluye la eliminación
de arenillas, la filtración, el molido, la floculación (agregación de los
sólidos) y la sedimentación; el tratamiento secundario, que implica la
oxidación de la materia orgánica disuelta por medio de lodo biológicamente
activo, que seguidamente es filtrado; y el tratamiento terciario, en el que se
emplean métodos biológicos avanzados para la eliminación del nitrógeno, y
métodos físicos y químicos, tales como la filtración granular y la adsorción por
carbono activado. La manipulación y eliminación de los residuos sólidos
representa entre un 25 y un 50% del capital y los costes operativos de una
planta depuradora.
Las características
de las aguas residuales industriales pueden diferir mucho tanto dentro como
entre las empresas. El impacto de los vertidos industriales depende no sólo de
sus características comunes, como la demanda bioquímica de oxígeno, sino
también de su contenido en sustancias orgánicas e inorgánicas específicas. Hay
tres opciones (que no son mutuamente excluyentes) para controlar los vertidos
industriales. El control puede tener lugar allí donde se generan dentro de la
planta; las aguas pueden tratarse previamente y descargarse en el sistema de
depuración urbana; o pueden depurarse por completo en la planta y ser
reutilizadas o vertidas sin más en corrientes o masas de agua.
La agricultura, la
ganadería comercial y las granjas avícolas, son la fuente de muchos
contaminantes orgánicos e inorgánicos de las aguas superficiales y subterráneas.
Estos contaminantes incluyen tanto sedimentos procedentes de la erosión de las
tierras de cultivo como compuestos de fósforo y nitrógeno que, en parte,
proceden de los residuos animales y los fertilizantes comerciales. Los residuos
animales tienen un alto contenido en nitrógeno, fósforo y materia consumidora
de oxígeno, y a menudo albergan organismos patógenos. Los residuos de los
criaderos industriales se eliminan en tierra por contención, por lo que el
principal peligro que representan es el de la filtración y las escorrentías.
Las medidas de control pueden incluir el uso de depósitos de sedimentación para
líquidos, el tratamiento biológico limitado en lagunas aeróbicas o anaeróbicas,
y toda una serie de métodos adicionales.
Contaminación marina
Los vertidos que
llegan directamente al mar contienen sustancias tóxicas que los organismos
marinos absorben de forma inmediata. Además forman importantes depósitos en los
ríos que suponen a su vez un desarrollo enorme de nuevos elementos
contaminantes y un crecimiento excesivo de organismos indeseables. Estos
depósitos proceden de las estaciones depuradoras, de los residuos de dragados
(especialmente en los puertos y estuarios), de las graveras, de los áridos, así
como de una gran variedad de sustancias tóxicas orgánicas y químicas.
Vertidos de petróleo (mareas
negras)
Las descargas
accidentales y a gran escala de petróleo líquido son una importante causa de
contaminación de las costas. Los casos más espectaculares de contaminación por
crudos suelen estar a cargo de los superpetroleros empleados para
transportarlos, pero hay otros muchos barcos que vierten también petróleo, y la
explotación de las plataformas petrolíferas marinas supone también una
importante aportación de vertidos. Se estima que de cada millón de toneladas de
crudo embarcadas se vierte una tonelada. Entre las mayores mareas negras
registradas hasta el momento se encuentran la producida por el petrolero Amoco Cádiz frente a las costas
francesas en 1978 (1,6 millones de barriles de crudo) y la producida por el
pozo petrolífero Ixtoc I en el golfo de México en 1979 (3,3 millones de
barriles). El vertido de 240.000 barriles por el petrolero Exxon Valdez en el Prince William Sound, en el golfo de Alaska, en
marzo de 1989, produjo, en el plazo de una semana, una marea negra de 6.700 km2,
que puso en peligro la vida silvestre y las pesquerías de toda el área. Por el
contrario, los 680.000 barriles vertidos por el Braer frente a la costa de las islas Shetland en enero de 1993 se
dispersaron en pocos días por acción de las olas propias de unas tormentas
excepcionalmente fuertes.
Los vertidos de
petróleo acaecidos en el golfo Pérsico en 1983, durante el conflicto Irán-Irak,
y en 1991, durante la Guerra del Golfo, en los que se liberaron hasta 8
millones de barriles de crudo, produjeron enormes daños en toda la zona, sobre
todo por lo que se refiere a la vida marina.
| ||||
| X | ||||