"CORTE TRANSVERSAL DE LA
TIERRA"
Corte transversal de la Tierra
La Tierra se compone de una serie
de capas. La exterior, gaseosa, llamada atmósfera, tiene un grosor de unos
1.100 km. Los océanos y los lagos constituyen la hidrosfera, la capa de agua que
cubre el 70% de la superficie terrestre. La litosfera, formada por los
continentes y el suelo marino, es una capa rocosa que se extiende a una
profundidad de unos 100 km. El denso estrato que rodea el núcleo interior de la
Tierra se llama manto y alcanza una profundidad de 2.900 km. Los radios
combinados de los núcleos interior y exterior tienen 3.500 km de longitud. El
núcleo puede alcanzar temperaturas de hasta 6.650 ºC.
"COMPOSICIÓN"
Se puede
considerar que la Tierra se divide en cinco partes: la primera, la atmósfera,
es gaseosa; la segunda, la hidrosfera, es líquida; la tercera, cuarta y quinta,
la litosfera, el manto y el núcleo son sólidas. La atmósfera es la cubierta
gaseosa que rodea el cuerpo sólido del planeta. Aunque tiene un grosor de más de
1.100 km,
aproximadamente la mitad de su masa se concentra en los 5,6 km más bajos. La litosfera, compuesta sobre todo por
la fría, rígida y rocosa corteza terrestre, se extiende a profundidades de 100 km. La hidrosfera es la capa de agua que, en forma de
océanos, cubre el 70,8% de la superficie de la Tierra. El manto y el núcleo son
el pesado interior de la Tierra y constituyen la mayor parte de su masa.
La hidrosfera se
compone principalmente de océanos, pero en sentido estricto comprende todas las
superficies acuáticas del mundo, como mares interiores, lagos, ríos y aguas
subterráneas. La profundidad media de los océanos es de 3.794 m, más de cinco veces la altura media de los
continentes. La masa de los océanos es de 1.350.000.000.000.000.000 (1,35 × 1018)
toneladas, o el 1/4.400 de la masa total de la Tierra.
Las rocas de la
litosfera tienen una densidad media de 2,7 veces la del agua y se componen casi
por completo de 11 elementos, que juntos forman el 99,5% de su masa. El más
abundante es el oxígeno (46,60% del total), seguido por el silicio (27,72%),
aluminio (8,13%), hierro (5,0%), calcio (3,63%), sodio (2,83%), potasio
(2,59%), magnesio (2,09%) y titanio, hidrógeno y fósforo (totalizando menos del
1%). Además, aparecen otros 11 elementos en cantidades del 0,1 al 0,02%. Estos
elementos, por orden de abundancia, son: carbón, manganeso, azufre, bario,
cloro, cromo, flúor, circonio, níquel, estroncio y vanadio. Los elementos están
presentes en la litosfera casi por completo en forma de compuestos más que en
su estado libre.
La litosfera
comprende dos capas (la corteza y el manto superior) que se dividen en unas
doce placas tectónicas rígidas (véase Tectónica de placas). La corteza
misma se divide en dos partes. La corteza siálica o superior, de la que forman
parte los continentes, está constituida por rocas cuya composición química
media es similar a la del granito y cuya densidad relativa es de 2,7. La
corteza simática o inferior, que forma la base de las cuencas oceánicas, está
compuesta por rocas ígneas más oscuras y más pesadas como el gabro y el
basalto, con una densidad relativa media aproximada de 3.
La litosfera
también incluye el manto superior. Las rocas a estas profundidades tienen una
densidad de 3,3. El manto superior está separado de la corteza por una
discontinuidad sísmica, la discontinuidad de Mohorovicic, y del manto inferior
por una zona débil conocida como astenosfera. Las rocas plásticas y
parcialmente fundidas de la astenosfera, de 100 km de grosor, permiten a los continentes trasladarse
por la superficie terrestre y a los océanos abrirse y cerrarse.
El denso y
pesado interior de la Tierra se divide en una capa gruesa, el manto, que rodea
un núcleo esférico más profundo. El manto se extiende desde la base de la
corteza hasta una profundidad de unos 2.900 km. Excepto en la zona conocida como astenosfera, es
sólido y su densidad, que aumenta con la profundidad, oscila de 3,3 a 6. El
manto superior se compone de hierro y silicatos de magnesio como el olivino y
la parte inferior de una mezcla de óxidos de magnesio, hierro y silicio.
La investigación
sismológica ha demostrado que el núcleo tiene una capa exterior de unos 2.225 km de grosor con una densidad relativa media de 10.
Esta capa es probablemente rígida y los estudios demuestran que su superficie
exterior tiene depresiones y picos, y estos últimos se forman donde surge la
materia caliente. Por el contrario, el núcleo interior, cuyo radio es de unos
1.275 km, es sólido. Se cree que ambas
capas del núcleo se componen en gran parte de hierro con un pequeño porcentaje
de níquel y de otros elementos. Las temperaturas del núcleo interior pueden
llegar a los 6.650 °C y
se considera que su densidad media es de 13.