La guerra de secesión y sus consecuencias
económicas en la actualidad norteamericana
Nosotros elegimos desarrollar el
tema de la guerra de secesión en nuestro trabajo porque consideramos que fue un
hecho de gran importancia política y económica
en su momento y que tuvo importantes consecuencias.
Durante
la guerra se movilizó masivamente la población, se realizaron largas campañas
destinadas a arrasar el territorio enemigo, con grandes pérdidas de vidas.
Aunque la cantidad de muertes fue muy alta y nos parece que la guerra en sí
misma es un hecho repudiable no queremos hacer hincapié en esto sino que
queremos centrar nuestro trabajo en el aspecto político y económico, con las
consecuencias que trajo aparejadas este enfrentamiento bélico, ideológico, político
y económico.
Queremos concentrarnos principalmente
en el aspecto político por dos razones: la primera de éstas es que las
decisiones políticas y económicas que se tomaron una vez finalizada la guerra
son importantes aun en la actualidad por lo que explicaremos más adelante; la
segunda de estas razones es que sostenemos que los intereses políticos y
económicos fueron los principales causantes de la guerra. En esto diferimos con
la gente que afirma que la principal causa de la guerra fue la diferencia
ideológica entre la población del norte y la del sur en cuanto a esclavitud.
Para entender mejor por qué pensamos
que los aspectos políticos y económicos fueron los principales causantes de la
guerra vamos a analizar la organización económica de los bandos contrincantes
desde que Estados Unidos se independizó.
Desde la época colonial Estados
Unidos presentaba una singular característica: la diferencia radical entre los
territorios del norte y los del sur. Esa diferencia originada en sus dispares
economías, se tradujo en sociedades, modos de vida y pensamientos diferentes.
En 1789 el país tenía 4 millones de
habitantes, distribuidos sobre la franja oriental de su territorio. El 20% de
su población era de raza negra, sometida a la esclavitud y concentrada en
labores rurales, sobre todo en la zona meridional del país. La economía, por su
parte, dependía esencialmente de la agricultura y la ganadería; mientras el
porcentaje de población urbana era inferior al 3,5%. Esto nos indica que el
país recién independizado tenía una organización económica muy diferente a la
actual ya que la base de la economía eran las actividades primarias como la
agricultura y la ganadería.
En el norte se había imitado el sistema
económico inglés, buscando desarrollar una economía basada en la
industrialización, evitando depender de las materias primas, que por otra parte
escaseaban en las trece colonias originales.
La economía del norte se distinguía por
su diversificación: agricultura, ganadería, comercio e industria. La economía
del sur, en cambio, era esencialmente agrícola: cultivo de algodón, caña de
azúcar y tabaco. En el norte se prefería la mano de obra libre y especializada,
en gran parte de origen inmigratorio europeo, mientras que en el sur, la mano
de obra esclava negra de origen africano. La sociedad norteña se inclinaba
hacia formas de vida democráticas y burguesas; en contraposición, en el sur,
crecía un fuerte sentimiento aristocratizante. En el norte, a raíz de la
emergente industria local, se buscaba defensas frente al exterior a través de
una política proteccionista. En cambio, en el sur, la necesidad de exportar
materias primas e importar manufacturas impulsaba a una política librecambista.
A partir de esto podemos deducir que el
sur era económicamente más importante que el norte dado que las actividades
agrícolas y ganaderas eran las más importantes del país. La actividad
industrial que luego desarrollaría el norte recién estaba comenzando, y al no
estar todavía desarrollada no tenía la importancia económica que tenían
entonces las actividades agrícolas y ganaderas.
Al hacer esto podemos argumentar
nuestra idea de que la guerra de secesión se produjo principalmente por motivos
políticos y económicos, los cuales fueron impulsados por intereses. No es raro
que la población del norte quisiera poner en práctica una política
proteccionista ya que ésta era la mejor manera de desarrollar sus industrias.
Tampoco es extraño que la población del sur impulsase una política
librecambista ya que de esta manera podían exportar con mayor facilidad sus
materias primas. Si se practicase una política proteccionista, como finalmente
sucedió el sur no podría exportar ya que no tendría con quien comerciar (esto
pasa porque cuando un país no le compra a otro este último tampoco le compra al
primero para no verse perjudicado). De esta manera, vemos que en la guerra cada
región defendió sus propios intereses económicos.
A la región del sur le favorecía que
la esclavitud no se aboliese ya que de este modo tenía mano de obra barata para
explotar su agricultura y su ganadería. Por esto sostenemos que el sur no
defendía la esclavitud por motivos ideológicos sino por motivos de conveniencia
económica. Sí consideramos que es probable que el norte no estuviera
ideológicamente de acuerdo con la esclavitud pero pensamos que éste no fue la
principal causa de la guerra sino los intereses económicos como ya explicamos
antes. Suponemos que de haber existido solamente la diferencia de pensamiento
en cuanto a la esclavitud la guerra no se hubiera producido, pero esto es
imposible de saber.
Con el tiempo estas diferencias se
acentuaron. La economía agraria de los estados del sur adquirió gran difusión y
volumen. En el norte, la tendencia abolicionista respecto de la esclavitud se
hizo cada vez más fuerte y se buscaba proteger a la economía para favorecer a
las jóvenes industrias.
Como las diferencias entre ambas
regiones fueron insalvables se llegó a una guerra caracterizada por los
intereses económicos. Este conflicto, cuyo desarrollo bélico no nos interesa
analizar en este trabajo, finalizó con la victoria militar de la región del
norte. Como consecuencia de este resultado se afirmó definitivamente la Unión,
comenzó el proceso que llevaría a Estados Unidos a ocupar un puesto de
privilegio en el orden mundial, y fue abolida la esclavitud aunque subsistió el
problema de la segregación racial, sobre todo en la zona sur del país.
Al ganar el norte la guerra se
practicó, desde esa época en adelante, una política proteccionista. Desde antes
de la guerra el sur era más importante económicamente por tenía más materias
primas. Pero al ganar el norte se hizo
un proyecto industrial, se fomentó la industrialización. Se cerraron las
fronteras, no se hicieron importaciones. No se compitió con los países más
desarrollados sino que se aisló al país. Como Estados Unidos no mantenía
comercio con otros países el sur se empobreció por no poder exportar muchas
materias primas. La materia prima del sur, en parte, se utilizó en las
industrias del nordeste, región en la que hubo un boom industrial.
La política proteccionista duró
aproximadamente 50 años, desde el fin de la guerra de secesión hasta la primera
guerra mundial. Después de esta guerra se atenuó el proteccionismo y más aun
después de la segunda guerra mundial.
Estados Unidos consiguió al expandirse todas las materias primas
fundamentales: carbón y hierro en la zona de los Grandes Lagos, petróleo en el
oeste. Teniendo estas materias pudo fortalecer su industria y de esta manera se
convirtió en una superpotencia mundial.
El país tuvo su apogeo económico en
las décadas del 50 y del 60. Actualmente sigue siendo una potencia mundial
aunque muchos aseguran que está en decadencia.
Vemos que es gracias a que se adoptó
una política proteccionista que Estados
Unidos se convirtió en una potencia mundial. En un país donde había dos
realidades económicas diferentes, una de base agrícola-ganadera y otra de base
industrial hubo que tomar una importante decisión política para definir la
organización económica del país. Si bien nosotros sostenemos que la decisión de
implementar una política proteccionista se tomó por intereses económicos,
consideramos que fue un gran mérito de los políticos de la época el haberla
tomado. Pensamos que es muy importante que un país planifique su economía, así
como otros aspectos, ya que de esta manera se pueden tomar decisiones
correctas. En Estados Unidos, antes de la guerra de secesión, las materias primas
eran muy importantes. Por ejemplo, el algodón era de vital importancia para la
industria textil. Probablemente, si el país hubiese seguido una política
librecambista, hoy Estados Unidos sería un país con una economía basada en la
exportación de materias primas. De esta manera, podría parecerse más a un país
del tercer mundo, como la mayor parte de los países latinoamericanos que no
pudieron desarrollar una gran industria.
Por eso, destacamos como un hecho
muy importante y positivo que se haya planificado la economía del país y no se
haya basado la misma en las materias primas. Se supo aplicar la política
proteccionista a tiempo y de esta manera se pudieron desarrollar las
industrias, lo cual trajo grandes beneficios económicos en el futuro, llegando
a convertirse Estados Unidos en una potencia.
Al desarrollar sus industrias, lo
que consiguió el país fue lograr autonomía económica, no depender de otros
países. Muy probablemente, si hubiese seguido una política basada en la
exportación de materias primas, hoy se asemejaría a países subdesarrollados que
dependen económicamente de países del primer mundo ya que su economía está
basada en las materias primas y en la exportación de las mismas.
Por todas estas razones queremos
destacar la importancia de la planificación en la economía de los países, la
importancia de pensar en el desarrollo futuro de los países. Sostenemos que no
se debe buscar simplemente la solución momentánea de los problemas.