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Derecho a la Vida

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Agregado: 10 de OCTUBRE de 2002 (Por ) | Palabras: 17293 | Votar! |
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    Derecho a la vida-Derecho a la muerte

    Declaracin americana de los derechos y deberes del hombre (aprobada en la novena conferencia internacional americana-Bogot, Colombia 1948).

    Artculo primero: Todo ser humano tiene derechos a la vida, a la libertad y a la integridad de su persona.

    El derecho a la vida es el ms esencial de los derechos de los que goza una persona, es el derecho a vivir.

    Con respecto al derecho a la muerte, queremos dejar en claro que no figura en ninguna declaracin de derechos humanos. Desde nuestro punto de vista, consideramos correcto interpretar que el derecho a la muerte implica prescindir del derecho a la vida, puesto que cada uno puede hacer con este ltimo lo que crea conveniente.


    EUTANASIA

    Es indudable que para el paciente muy enfermo o terminal, para su familia y para los mdicos que lo atienden, las decisiones sobre el curso del tratamiento a seguir acarrean graves consecuencias. Muchos factores son especialmente relevantes en la toma de estas decisiones ante una muerte inminente, y los dilemas que se originan no fuerzan a examinar nuestras prioridades ticas -el respeto por la vida; es la vida algo sagrado?, a que debe darse prioridad, a la cantidad o a la calidad de vida?-; el respeto por la autonoma de la persona - qu papel deben jugar los deseos del enfermo en estos casos?- y nuestra concepcin de los fines de la medicina - es el salvar vidas su nica funcin, o acaso no cuenta entre sus objetivos aliviar el sufrimiento del enfermo?.

    En este artculo nos centraremos en los problemas que surgen cuando pacientes y mdicos consideran seriamente dos opciones lmite:

    a) no realizar un tratamiento considerado intil (lo que, si produce la muerte de la persona, se considera eutanasia pasiva)

    b) ayudar a morir al paciente competente que as lo solicita, con el objeto de aliviar su sufrimiento y de evitar una muerte prolongada (eutanasia activa y suicidio asistido).

    El propsito de este artculo es abrir el debate sobre las diversas formas de eutanasia, examinado algunos argumentos importantes que han sido presentados a favor y en contra de estas prcticas.

    Tipos de eutanasia

    El trmino eutanasia proviene del griego y significa buena muerte . Interpretada de manera general, se puede decir que se refiere al acto de inducir la muerte en una persona, ya sea pasivamente (al no administrar el tratamiento requerido), o activamente [dando los pasos especficos para provocar la muerte del paciente, por ejemplo, al aplicar una inyeccin letal). Estas distinciones, como ya veremos, son bastante cuestionables.

    La posicin estndar considera que la eutanasia pasiva es aceptable desde el punto de vista moral, y no hay dudas de que es usual en la prctica mdica. De esta manera, se acepta la idea de que a los pacientes competentes -o a las personas competentes que toman decisiones en nombre de un paciente incompetente- se les debe permitir evaluar las ventajas y desventajas de diferentes tratamientos alternativos. A partir de dicha evaluacin, pueden rechazar un determinado tratamiento o elegir entre las alternativas (algunas formas de eutanasia pasiva, entonces, surgen del rechazo del tratamiento por el paciente; se trata de casos de eutanasia pasiva voluntaria.).

    Eutanasia voluntaria y no- voluntaria

    Se habla de eutanasia voluntaria cuando el paciente competente, despus de evaluar la informacin necesaria sobre su situacin, solicita la eutanasia. En cambio, cuando se carece del consentimiento de la persona, dado que el paciente es incompetente para proveerlo, y no puede expresar sus deseos, se trata de eutanasia no-voluntaria. En el caso de pacientes que por edad, un handicap mental o por estar inconscientes no son competentes para tomar decisiones de vida o muerte y, por este motivo, otros toman las decisiones en lugar de ellos. Mientras que la eutanasia voluntaria puede justificarse ms fcilmente aludiendo al principio de autonoma y respeto por la persona, la eutanasia no-voluntaria plantea problemas mucho ms difciles, y puede dejar en estado de indefensin a quienes no son competentes para tomar una decisin. En general, se argumenta en su favor aludiendo al sufrimiento o a la calidad de vida, pero estos son conceptos complicados en tanto implican un grado bastante alto de subjetividad.

    Eutanasia activa voluntaria y suicidio asistido: argumentos a favor y en contra.

    El debate sobre la justificacin moral de la eutanasia no es nuevo, pero actualmente este tema est cobrando una repercusin indita en la prensa. Este fenmeno se explica a partir de nuevos factores: la tolerancia y la reciente legislacin holandesa acerca de la eutanasia, nuevos intentos legislativos en los E.E.U.U. y la aparicin, en el mismo pas, del doctor Kervorkian y de otras organizaciones que ayudan a pacientes. La eutanasia est dejando de ser una prctica negada, realizada en silencio.

    Argumentos en contra:

    Existen diferentes argumentos en contra de la eutanasia activa voluntaria; esencialmente stos tratan de fomentar el valor del respeto por la vida y sealan la necesidad de evitar posibles abusos. Los detallaremos a continuacin junto con las respuestas que ofrecen aquellos que estn a favor de tal prctica.

    1. Jugar a ser Dios: se trata de un argumento que proviene de un marco terico religioso. La idea es que al matar a una persona el ser humano se est atribuyendo derechos que no tiene. Slo Dios puede quitar la vida. A esta objecin se suele responder que tambin jugamos a ser Dios cuando tratamos de curar a una persona y no acatamos los designios de Dios. Sin embargo, en este caso, no se considera que la medicina sea inmoral. Es difcil saber qu es lo que el ser humano tiene derecho a hacer y qu no, cules son los lmites del poder humano frente a la Providencia divina. Dado que la medicina muchas veces va en contra del llamado designio divino, prolongando artificialmente vidas, uno se puede preguntar si no se puede aplicar a estas acciones el mismo argumento que se acaba de enunciar.

    2. Argumento de la ley natural: tenemos una inclinacin natural a vivir, y esta inclinacin natural es violada cuando se practica la eutanasia.

    Respondiendo a esta objecin, podemos preguntarnos qu se entiende por natural. Si por natural se entiende no intervencin humana, casi ninguna intervencin mdica es natural. Si por natural se alude a la no correccin de desviaciones o problemas de la naturaleza, el uso de anteojos no es natural. Por otro lado, tambin es lcito cuestionar por qu lo natural debe ser lo bueno. En qu se funda el que adscribamos a lo natural un juicio de valor positivo? Derivar del ser, de aquello que es, aquello que debe ser podra llegar a criticarse como un tipo de falacia. El filsofo britnico G. E. Moore, sostena en 1903 que lo bueno no era una cualidad natural. As, aquellos que identificaban la bondad con una cualidad natural seran culpables de una falacia naturalista.

    3. Argumento de la competencia: cuestiona la posibilidad de que el paciente otorgue un verdadero consentimiento informando. En principio, debido a la enfermedad, que lo colocara en un especial estado de inferioridad, el paciente deja de ser competente. Con frecuencia, para aliviar el dolor se administran drogas que provocan en el enfermo una especie de sopor, estado en el cual tambin sera incompetente. Finalmente, el argumento seala que, an si a veces el enfermo es competente, es muy difcil discriminar a los pacientes competentes de los que no lo son.

    Frente a esta objecin, se seale que es posible recurrir a evaluaciones psiquitricas que permiten saber con certeza si el consentimiento del paciente es producto del dolor y de la depresin o, por el contrario, de su autonoma.

    4. Puede haber un derecho a matar?:: An cuando se determine la competencia del enfermo y se justifique su pedido, falta establecer la legitimidad de la accin, esto es, el derecho moral del mdico de matar al paciente. Se apunta al hecho de que la eutanasia no implica slo la auto-determinacin del paciente, sino una decisin social mutua entre dos personas. La pregunta es quin otorga ese derecho al mdico? Despus de todo, prcticas tales como la esclavitud fueron abolidas fundndose en el principio segn el cual ninguna persona goza del derecho de poseer a otra, aun con el consentimiento de esta ltima.

    Esta es una objecin de peso. Sin embargo, por un lado, se apoya en la distincin entre matar y dejar morir. En el contexto de la medicina, la prohibicin moral de matar al inocente es plausible si se supone que nada de lo que hace el mdico en la prctica mdica es matar. Esta objecin requiere que el discontinuar un tratamiento (prctica comn en medicina) no sea considerado matar. De esta manera se tendra una posicin coherente.

    Por otro lado, se ha sealado que la analoga que se hace entre el individuo que se vende para ser esclavo y el que pide a otro ser humano que le quite la vida en una situacin extrema, no es vlida. Cuando una persona elige ser esclava de otra, esa persona se somete a la dominacin y posiblemente a la opresin del otro.

    En cambio, el resultado de pedir a otro ser humano que lo asista en la propia muerte no implica opresin por parte del otro, ni implica que uno pase a ser propiedad ajena. As, se puede decir que mientras ayudar a otro e morir es una manera de preservar su dignidad, no lo es tomar a otro como esclavo. Adems, el resultado final es uno que de todas maneras era inevitable: la muerte. La vida del paciente no pertenece al mdico; en tanto los seres humanos tienen derecho a la vida, pueden eventualmente transferir ese derecho.

    5. Argumento del error de diagnstico o de pronstico: Una decisin como la que est en discusin es irreversible. Por lo tanto este argumento considera la posibilidad de errores de diagnsticos respecto de la posibilidad de encontrar una cura en el futuro. Aqu se apunta, por un lado, a la falibilidad de nuestro conocimiento y, por el otro, se demuestra una confianza optimista con respecto al mismo.

    6. Argumento de la pendiente resbaladiza: se seala que mientras la eutanasia activa puede ser moralmente aceptable en ciertos casos en los que, sin duda, se posee el consentimiento del paciente, la legalizacin de la prctica llevar inevitablemente a que se practique eutanasia activa en otros casos en los cuales no se explicitara ese consentimiento y, en consecuencia, no estara moralmente justificada. Si permitimos la eutanasia activa se puede llegar al asesinato involuntario de personas, es decir, a abusos terribles.

    Mientras que no se puede negar la posibilidad que la prctica legal de la eutanasia pueda tener malos usos, esta posibilidad no es suficiente para prohibirla, dado que el que se pueda abusar de una prctica no implica, necesariamente que vaya a ser abusada. La existencia de abusos depende del tipo de medidas que se establezcan para protegernos de los mismos.

    Argumentos a favor:

    1. Derecho a la vida y a la muerte: el derecho a vivir implica el derecho a morir. En la medida en que poseemos ese derecho, podemos hacer con l lo que creamos conveniente. Segn ya hemos sealado, se ha argumentado que el derecho a morir de una persona no implica una obligacin de matar por parte del mdico.

    2. Eliminacin del sufrimiento y bienestar: una persona enferma que sufre est siendo torturada por la naturaleza. Debemos dejar que elija su destino y ayudar a evitar su sufrimiento. Oponerse a estos principios implicara la conducta sdica de continuar manteniendo el sufrimiento de esa persona.

    3. Distincin entre calidad y cantidad de vida: como hemos mencionado anteriormente, este argumento distingue entre la cantidad y la calidad de vida de la que puede gozar una persona; esgrimiendo que lo que debe promoverse no es mera cantidad de vida -das en agona y sufrimiento-, sino la posibilidad de disfrutar una vida mnimamente digna. Las objeciones que surgen se resumen en dos interrogantes: Qu es la calidad de vida y quin la determina?

    4. Argumento basado en la no diferencia entre matar y dejar morir: si se acepta la eutanasia pasiva, debe consentirse la eutanasia activa, dado que no habra una diferencia moral entre matar y dejar morir. En ambos casos, la intencin es la misma. No parece haber, entonces, diferencia en culpabilidad moral. Paradjicamente, este mismo argumento se puede utilizar para rechazar totalmente la eutanasia: la eutanasia pasiva no es moralmente diferente de la eutanasia activa, por lo tanto, no habra que aceptar ninguna de las dos.

    5. Autonoma o autodeterminacin del individuo: todo individuo racional es libre y tiene derecho a tomar decisiones relativas a su vida y a ser responsable de dichas decisiones.

    Decisiones de tratamientos en pacientes incompetentes.

    Ya hemos visto que cuando el paciente no puede expresar sus deseos y otra persona decide por l, se trata de un acto de eutanasia no voluntaria. Los casos de eutanasia no voluntaria son muy polmicos: considrese, por ejemplo, los casos de recin nacidos con serias minusvalas. Estos bebs, a veces, necesitan de una operacin simple para, por ejemplo, poder alimentarse naturalmente. En ciertos caso, los padres se han opuesto a consentir a la operacin y los mdicos no han cuestionado la decisin, provocando as la muerte del recin nacido. No realizar tal intervencin quirrgica, en el caso de un beb normal no se plantea.

    No slo son los menores quienes pueden ser considerados incompetentes. Tambin las personas en coma, las que han perdido la consciencia o con ciertas deficiencias mentales son incompetentes. Frente a estas situaciones en las que los pacientes no son competentes, surgen los siguientes interrogantes: Quines deben decidir?, Los familiares?, Los mdicos?, Los jueces? Generalmente, se considera que la decisin puede ser tomada por los familiares del paciente.

    Tambin se plantean problemas respecto de cul debe ser el criterio de decisin, esto es, qu principios deben guiar la toma de decisin por parte de los representantes del paciente. Se pueden considerar cuatro posibilidades:

    1.      Criterio de la persona razonable: considera intuitivamente lo que cualquier individuo razonable, en esa situacin elegira.

    2.     Criterio sustantivo: una vez evaluados los riesgos y los beneficios, se busca lo mejor para el paciente.

    3.     Criterio de identidad de intereses: los intereses de los terceros y de la persona incompetente estn tan ligados, que al elegir su propia conveniencia, la persona que decide protege los intereses del individuo incompetente.

    4.     Criterio de procedimiento: se sustituye el propio juicio por el del paciente: requiere que el representante sostenga lo que el paciente incompetente hubiera preferido. Se puede aplicar en el caso de personas que fueron competentes y expresaron sus preferencias.

    A veces, estos criterios coinciden y refuerzan una decisin pero otras, conducen a respuestas diferentes. Los mdicos y los familiares del paciente pueden estar considerando diferentes criterios. Existe, aun, otra dificultad, y sta reside en una adecuada interpretacin y aplicacin a los casos concretos de los criterios recin mencionados. En estas situaciones es donde el Comit de Etica juega un papel esencialmente importante, ya que hay que decidir qu es lo mejor para el paciente y, a veces, cul es la posicin que debe prevalecer (la de los mdicos o la de sus familiares).

    Los interrogantes que surgan en el caso de menores, se pueden aplicar tambin a casos de pacientes que, en el pasado, han sido competentes pero que ya no lo son. Muchas veces, ciertas condiciones fsicas incurables o el proceso mismo de muerte conducen a esta situacin. Cmo pueden dichos pacientes asegurarse de que sus deseos van a ser respetados en caso de que no puedan tomar decisiones? En muchos pases, la forma ms segura de respetar los deseos del paciente se da a travs de lo que se conoce como directivas adelantadas o testamentos vitales. A travs de ellos, los pacientes pueden estipular anticipadamente cules son los tratamientos que estn dispuestos a aceptar y cules no.


    ABORTO

    Se llama aborto a la terminacin de un embarazo.

    Existen leyes y reglamentos que regulan el aborto, as como la asistencia sanitaria en general, en cuanto a la formacin profesional, y a la licencia del ejercicio de la prctica mdica, el tipo de instalaciones, la dotacin de personal, la publicidad, la financiacin y los honorarios. Pero, ms all de la regulacin del aborto, en la permisibilidad de dicha prctica reside una cuestin moral.

    La prestacin de asistencia urgente al aborto es una norma tica de la prctica de la medicina en todos los pases, ya que dicha asistencia es esencial para salvar la vida de la mujer y proteger su salud.

    Legislacin en el aborto

    Los reglamentos, la legislacin sobre medicina y los cdigos de prctica profesional, , duelen el modo y las circunstancias en que puede prestarse asistencia urgente al aborto y las personas capacitadas para hacerlo.

    Las leyes sobre el aborto han cambiado con el tiempo, llevando a una liberalizacin de las disposiciones que rigen el aborto voluntario, an quedan reminiscencias de la antigua legislacin restrictiva en pases como Burkina Faso, Indonesia, Kenya, Mali, Nigeria y muchos pases de Amrica Latina.

    La reforma o la liberalizacin de las leyes no siempre conduce de inmediato ala mejora de la prctica y la seguridad del aborto ni asegura la prestacin de servicios a las mujeres de todos los grupos socioeconmicos o culturales o a las que viven en zonas apartadas. En algunos pases en que dicha reforma ha limitado la prctica del aborto voluntario y su disponibilidad, siguen practicndose abortos en condiciones de riesgo, por lo que persiste la necesidad de asistencia urgente.

    Los ltimos cambios de la legislacin han sido para admitir nuevos casos en que el aborto est permitido, a saber: el embarazo de adolescentes, la edad avanzada de la madre, las circunstancias familiares y la infeccin de las madres por el virus del HIV.

    Legalmente, el aborto est contemplado por los artculos 85, 86, 87, 88 del Cdigo Penal de nuestro pas. El artculo 86 establece que el aborto provocado slo es legal si:

           se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios;

          el embarazo proviene de una violacin o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente.

    Fuera de estos casos, el aborto es considerado un hecho delictivo, en el que, generalmente, la vida de la madre corre grave peligro ya que, la mayora de las veces, el aborto es practicado por personas irresponsables, que no tienen conocimientos mdicos, y en sitios que no cuentan con las medidas de higiene y asepsia necesarias para la realizacin de una intervencin quirrgica. Adems de los riesgos de hemorragias, infecciones y de secuelas que pueden conducir a la esterilidad, es factible que queden marcas emocionales profundas, como sentimientos de culpa, estados de angustia, temor a nuevas relaciones sexuales, etctera.

    La motivacin para interrumpir un embarazo puede ser tan fuerte que se da el caso de mujeres normalmente respetuosas de las normas y atentas a su propia salud, que hacen caso omiso de las creencias tradicionales y estn dispuestas a transgredir la ley y a exponerse a la enfermedad, la muerte y las consecuencias sociales y legales del aborto con tal de evitar un nacimiento no deseado.

    En general, las razones que se citan para justificar la prctica del aborto pueden dividirse en cinco categoras principales:

    1.      El embarazo pone en peligro la entonces una medida teraputica cuyo objetivo es preservar la salud fsica materna);

    2.     Se descubre en el feto una deformidad o discapacidad severa (en cuyo caso el aborto se convierte en una medida eugensica cuyo objetivo es evitar el nacimiento de un nio severamente discapacitado);

    3.     El embarazo es producto de la violacin de la madre o de incesto por lo cual la madre sufre problemas psicolgicos y emocionales serios (el aborto en estos casos se propone por razones humanitarias siendo el objetivo preservar la salud mental materna);

    4.     La mujer embarazada o la pareja carece de medios econmicos para criar al nio que va a nacer (en cuyo caso el aborto se propone por una razn socio-econmica);

    5.     El nio que va a nacer interfiere con la felicidad y el bienestar de la mujer, la pareja o la unidad familiar. En general, muchos lo defienden cuando el embarazo es el resultado de la violacin de la mujer o de incesto. Pero su permisividad moral se cuestiona mucho ms cuando se sugiere por cualquiera de las otras razones mencionadas.

    Las posiciones conservadora y liberal

    En los ltimos aos el debate sobre la moralidad del aborto se ha polarizado, oponiendo de manera dramtica dos tradiciones morales importantes: la de respeto por la vida (que se conoce como posicin conservadora o pro-vida) y la de respeto por la autonoma y bienestar de la persona (posicin liberal). La primera postura afirma que el aborto es inmoral (con la posible excepcin de algunos casos en los que se hace necesario para salvar la vida de la madre) y pone un nfasis especial en el status moral del embrin y del feto. La postura liberal considera que el aborto es una alternativa moralmente legtima, y se concentra en la necesidad de reconocer el derecho de la mujer a su autonoma e integridad corporal. Entre estas dos posiciones extremas encontramos una variedad de versiones moderadas, de acuerdo con las cuales el aborto es a veces inmoral y otras no, segn las circunstancias o la etapa del embarazo en la que se produce. Hay una conviccin que comparten la postura liberal y algunas versiones de la moderada: que el aborto es una cuestin privada y personal que debe ser decidida por la mujer sin que la ley interfiera con su decisin. Por su nfasis en la importancia de la eleccin estas posturas se conocen generalmente como posiciones pro-eleccin.

    En gran medida, para los conservadores, el status moral de la vida embrionaria y fetal es el eje de la disputa sobre el aborto. En general, este status se expresa en trminos de derechos: decir que el feto tiene status moral significa atribuirle derechos, entre ellos, el derecho a la vida.

    Las discusiones sobre el status moral del feto generalmente se conectan con el desarrollo biolgico del mismo y con su status ontolgico. Sin embargo, la controversia no se soluciona simplemente analizando las caractersticas biolgicas del feto (sobre las cuales tanto los liberales como los conservadores estn de acuerdo). La polmica es conceptual: Cul es el criterio para determinar si un ser puede considerarse humano con derechos plenos?, En qu momento del desarrollo continuo del feto nos hallamos en presencia de vida humana (donde el adjetivo humana implica posesin de status moral con todo en lo que esto supone)?.

    Intuitivamente parece cierto que la vida de los seres humanos nacidos tiene valor. Por ello, el acto de matar a un ser humano inocente es condenado moralmente. Pero cmo se evala moralmente el acto de terminar la vida de un cigoto o un embrin?. Para sostener que el aborto es un asesinato y por ello moralmente condenable, hay que demostrar que el cigoto, que a primera vista no es un ser humano, posee el mismo status moral. Por otra parte, para juzgar legtimo el aborto, se debe mostrar que hay un momento a partir del cual la vida humana comienza a tener valor y a merecer proteccin especial.

    Para la posicin conservadora el momento de concepcin marca la diferencia entre lo humano y lo no-humano, en sentido no solo biolgico sino tambin moral. Es decir, para el conservador la condicin necesaria para que una entidad sea considerada humana en sentido pleno es puramente biolgica. Por ello, a partir del momento de la concepcin, se considera al cigoto como un ser humano individual poseedor de los derechos humanos que tiene un adulto. As, esta posicin describe de manera elocuente el valor de la vida humana inocente argumentando que la vida embrionaria o fetal merece la misma proteccin que la de un recin nacido o un adulto.

    La posicin liberal presenta dos estrategias importantes con respecto al status moral del feto y lo que dicho status implica:

    a) Algunos liberales niegan directamente que el feto tenga status moral y, consecuentemente, derechos y por ello niegan que el aborto sea una forma de homicidio como afirman los conservadores.

    b) Otros consideran que el status moral del feto es irrelevante en la determinacin de la moralidad o inmoralidad del adulto y se concentran en los derechos de la mujer, a los cuales dan prioridad.

    Quienes niegan que el feto tiene status moral sealan que, aunque el feto es biolgicamente humano, no posee caractersticas que sean significativas desde el punto de vista moral-especialmente en las etapas tempranas del embarazo-, lo cual implica que terminar con su vida no es incorrecto. La nocin que defienden es que no todos los seres humanos son efectivamente personas, concepto al cual dan relevancia moral. De sta manera presentan argumentos destinados a mostrar que slo las entidades que satisfacen ciertas caractersticas especficas que tienen que ver con la presencia de vida mental -tales como la racionalidad y la autoconciencia- y con un tipo determinado de comportamiento merecen la denominacin de personas , y por lo tanto se les puede atribuir derechos. Como los fetos no son ni racionales ni autoconcientes, carecen de este derecho y no se tienen obligaciones morales con respecto de ello. Por ello, aunque el aborto pone fin a la vida del feto, no hace del feto una vctima (ya que participa de la comunidad moral). La decisin sobre el aborto depende de cada mujer y no es justificacin para que dicha decisin sea regulada legalmente.

    Esta lnea de argumento es la que Mary Anne Warren desarrolla en defensa del derecho de la mujer para obtener un aborto. Warren considera que si se parte del supuesto de que el feto es una persona, es muy difcil justificar moralmente el aborto. Pero en tanto no lo es -dado que no satisface los criterios que lo acreditan como tal- el terminar con su vida no es un homicidio. Por otro lado, la mujer es una persona y por ello tiene derecho a decidir por s misma la continuacin de su embarazo.

    La segunda estrategia liberal seala que lo importante no es el status moral del feto sino la autonoma de la mujer y sus derechos a controlar su cuerpo. Esto significa que aun si el feto tuviera status moral, el aborto es moralmente legtimo. Dentro de esta posicin encontramos una versin ms radical y otra ms moderada. Para la primera postura, la mujer en tanto autnoma, tiene un derecho absoluto sobre su cuerpo. Este derecho lo permite, si as lo desea, hacer lo necesario para deshacerse del feto incluso matndolo.

    Esta posicin no considera que los casos de aborto son verdaderamente problemticos dado que se le da una total preeminencia a los derechos de la mujer, a su autonoma e integridad corporal. El aborto es una opcin a la cual las mujeres deben tener acceso si quieren ser dueas de su cuerpo y en cierta medida controlar sus capacidades reproductivas. La idea es que la mayor libertad reproductora de las mujeres las llevara a su madurez moral en tanto les otorgara la posibilidad genuina de tomar decisiones y ser responsables por ellas.

    La versin ms moderada ve los casos de aborto como una lucha entre los derechos maternales y los derechos fetales.

    Adems de presentar argumentos sobre el status moral del feto y los derechos de la mujer, algunos liberales apelan tambin a las consecuencias sociales positivas de la prctica legal del aborto para defender su legitimidad moral. Rechazando la crtica conservadora que sostiene que abortar daa fsica y psicolgicamente a las mujeres, los liberales afirman que, a corto plazo, la legalizacin del aborto beneficia a las mujeres y a los nios. A las primeras porque si desean abortar (y as ejercer un derecho que poseen) pueden hacerlo en hospitales atendidas por mdicos, en vez de tener que recurrir a abortos clandestinos que ponen en peligro sus vidas. Consideran que una legislacin que prohiba el aborto, en definitiva no lo elimina, sino que determina una praxis mucho mas peligrosa. Beneficia a los nios porque solo nacen aquellos que son sanos y realmente deseados. Consideran, por otro lado que el beneficio es tambin para la supervivencia de los sistemas sociales de los cuales dependemos. Argumentan que la libertad reproductora de las mujeres es no slo esencial para su bienestar, sino tambin un requisito indispensable de toda sociedad bien constituida. Adems actualmente, el crecimiento de poblacin es descontrolado y, por la falibilidad de los mtodos contraceptivos, el aborto se presenta como una alternativa aceptable.

    Finalmente, al argumento conservador que sostiene que la prctica del aborto promueve la falta de respeto por la vida humana, los liberales responden que dicho argumento no es verificado por la experiencia ya que en pases los cuales el aborto es legal no se ha notado una mayor incidencia de crmenes que en aquellos en los que se prohibe la prctica.

    Desarrollo fetal y derecho a la vida

    En la aplicacin de estas sugerencias para definir la comunidad moral se plantean dos problemas con respecto a la determinacin del status moral preciso de un feto humano. Dado que el ejemplo paradigmtico de una persona es un ser humano adulto normal, entonces, 1) Cun parecido a este paradigma y en particular cun avanzado desde la concepcin debe ser un ser humano para que comience a tener derecho a la vida, no por ser plenamente una persona todava sino por ser parecido a una persona?, y 2)En qu medida, si la hay, el hecho de que un feto tiene el potencial de convertirse en persona lo dota de algunos de los mismos derechos?. Cada una de estas preguntas requiere de algn comentario.

    Para contestar a la primera pregunta, no necesitamos intentar una consideracin detallada de los derechos morales de los organismos que no estn lo suficientemente desarrollados, o no son lo suficientemente conscientes e inteligente, etctera, como para ser considerado gente, pero que se parecen a la gente en algunos aspectos. Parece razonable sugerir que, cuanto ms parecido a una persona es un ser (en sus aspectos relevantes), ms fuerte es el argumento para considerarlo poseedor de derecho a la vida, y realmente ms fuerte es su derecho a ella. As, debemos tomar en cuenta seriamente la sugerencia de que, en la medida en que el individuo humano se desarrolla biolgicamente de manera continua...los derechos de una persona humana pueden desarrollarse en la misma forma. Pero debemos recordar que los atributos que son relevantes para determinar si una entidad es lo suficientemente parecida a una persona o no como para considerarla con algunos derechos humanos no son diferentes de aquellos que determinan si es o no es una persona completa -es decir, no son diferentes de uno a cinco- y que ser genticamente humana, o tener caractersticas faciales o fsicas reconocidamente humanas, o actividad cerebral detectable o la capacidad de sobrevivir fuera del tero, simplemente no estn entre esos atributos relevantes.

    De este modo resulta claro que, an cuando un feto de siete u ocho meses tenga caractersticas que lo hacen apto para despertar en nosotros el mismo y poderoso instinto protector que despierta un nio pequeo, no es significativamente ms parecido a una persona de lo que es un embrin muy pequeo. Es un poco ms parecido a una persona; aparentemente puede sentir y responder al dolor, y hasta puede poseer una forma rudimentaria de conciencia en la medida en que su cerebro es bastante activo. Sin embargo, parece seguro decir que no es completamente consciente en la forma en que lo es un nio de pocos meses, y que no puede razonar o comunicar mensajes de maneras indefinidamente diversas, no tiene actividad automotivada y no posee autoconciencia. De este modo, en los aspectos relevantes, un feto -an uno completamente desarrollado- es considerablemente menos parecido a una persona que los mamferos maduros promedio (y, ciertamente, el pez promedio). Y creo que una persona racional debe concluir que si el derecho a la vida de un feto esta basado a una persona, entonces no puede decidirse que tiene mas derecho a la vida que, digamos, un pececito de color recin nacido (que tambin parece capaz de sentir dolor), y que un derecho de esa magnitud nunca podra anular el derecho de una mujer a obtener un aborto, cualquiera sea la etapa de su embarazo.

    Por su puesto que puede haber otros argumentos en favor de poner limites legales al estadio de embarazo en el que pueda practicarse el aborto. Dada la relativa seguridad de las nuevas tcnicas de induccin artificial del trabajo de parto durante el tercer trimestre, el riesgo de vida o la salud de la mujer ya no es un argumento. Tampoco lo es el hecho de que la gente tienda a responder a la idea del aborto, en los ltimos estadios de embarazo, con repulsin emocional, ya que las meras respuestas emocionales no pueden remplazar el razonamiento moral para determinar lo que debe permitirse. Finalmente, tampoco (vale) el argumento frecuentemente escuchado de que legalizar el aborto, especialmente en el embarazo avanzado, pueda desgastar el respeto por la vida humana, llevando quizs a un aumento de la eutanasia injustificada y de otros crmenes. Porque esta amenaza, si es una amenaza, puede cubrirse mejor educando a la gente con los tipos de distinciones morales que marcamos aqu, que limitando el acceso al aborto (limitacin que puede, en su descuido de los derechos femeninos, ser igualmente daina para el nivel de respeto de los derechos humanos).

    De este modo, el hecho que aun un feto completamente desarrollado no es lo suficientemente parecido a una persona como para tener algn derecho importante a la vida sobre la base de tal semejanza muestra que ninguna restriccin legal respecto del momento del embarazo en que se haga un aborto puede justificarse sobre la base de que debemos proteger los derechos del feto de ms edad, y dado que no hay otra justificacin aparente para otras restricciones, podemos concluir que ellas son completamente justificadas. Si es o no indecente (cualquiera sea su significado) para una mujer abortar en su sptimo mes slo para no posponer un viaje a Europa no sera en s mismo inmoral, y por lo tanto debera permitirse.

    MITOS Y REALIDADES SOBRE EL ABORTO

    PRIMER MITO

    Debera permitirse el aborto cuando el embarazo no es deseado, porque trauma a la mujer.

    REALIDAD

    Las consecuencias de un embarazo no deseado pueden llegar a ser graves a lo largo de la vida de una mujer, ms aun si se trata de una muchacha adolescente o no casada, sin embargo, todos sabemos que la vida humana se compone de momentos felices y momentos tristes e incluso amargos.

    El llevarse un disgusto grave, es algo que ocurre continuamente en todos los rdenes de la vida, sin que por ello se pueda decirse en serio que se sufre un trauma. An cuando una mujer se encuentre embarazada sin querer estarlo, la experiencia demuestra que si se deja nacer al beb, muchos hijos no deseados se convierten en muy queridos.

    Stan Sinberg confiesa en The Baltimore Sun (8-II-93) estar perplejo, como partidario del derecho al aborto, desde el da en que supo que l estuvo a punto de ser abortado: en una reunin su propia madre le confes que al enterarse que estaba embarazada, intent abortarlo; su padre dijo que tratara de encontrar a alguien que realizara el aborto y al no encontrarlo - o no buscarlo-, lo tuvieron. As pues, l deba su existencia a una legislacin social represiva al aborto; vive gracias a que su mam no tuvo el derecho al aborto .

    Cuntos debern su vida a la legislacin! En los partidarios del aborto existe el convencimiento de que todo deseo si tiene pblico, tiene derecho a que se le satisfaga; siendo que la verdadera importancia lo da la justicia en la pretensin, as por ejemplo, ante el deseo que alguien pueda tener de matar a su suegra o a su vecino, no debe llevarse a la prctica tan slo porque se contrapone al deseo que ella tiene de conservar su vida, sino porque no es justo hacerlo. Y tratndose del deseo, tambin habra que preguntarse cul es el deseo del beb? Cmo se puede negar la vida a quien no ha cometido ningn delito? El aborto no es alternativa, como tampoco lo es robar si faltara el dinero, la lcita sera trabajar. En la actualidad existe un ambiente antinatal que favorece la falta de acogida para los hijos por venir; anteriormente ser madre era considerado un gran honor, y las mujeres desde muy jvenes pensaban en cmo habran de educar a sus futuros hijos.

    El Papa comenta en la carta a las mujeres "te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegra y los dolores de parto de una experiencia nica, la cual te hace sonrisa de Dios para el nio que viene a la luz y te hace gua de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida" .

    "Y qu decir de los obstculos que, en tantas partes del mundo, impiden an a las mujeres su plena insercin en la vida social, poltica y econmica? Baste pensar en cmo a menudo es penalizado, ms que gratificado, el don de la maternidad, al que la humanidad debe tambin su misma supervivencia. Ciertamente, an queda mucho por hacer para que el ser mujer y madre no comporte una discriminacin" .

    Un equipo de mdicos canadienses presentaron en el Congreso Mundial sobre la Salud y la Infancia, celebrado en Roma en 1993, un estudio sobre los problemas fsicos y psicolgicos que suceden en una familia despus de haber sufrido un aborto voluntario. El estudio, conducido por el Dr. Philip Nev, del estado de Columbia Britnica sobre ms de 3,000 pacientes, ha puesto de manifiesto lo que llama "sndrome de sobrevivencia post-aborto", cuyos sntomas comprenden diversos daos a la salud de la madre, incluyendo alteraciones del sistema inmunitario y aumento de episodios de violencia contra los nios. Respecto a la psicologa del hermano del nio que no ha llegado a nacer, se ve perturbada por que no suele fiarse de sus padres porque teme que l tambin ha sido un hijo no deseado, o se siente incluso culpable de que su hermano no haya visto la luz, pues si l no hubiera existido, probablemente sus padres no hubieran abortado .

    La mujer que acude a una clnica de aborto, puede tener por seguro que no le informarn bien acerca de los traumas que podr sufrir. Nadie le dice que se podra sentir loca despus del aborto; ni que lo ms probable es que termine con el novio; dejar de sentirse respeto a ella misma y posteriormente a los dems, incluso pensar en el suicidio; celos de las mujeres embarazadas y dificultad para llevarse bien con los hijos propios y ajenos; etc. El trauma para la mujer se dar aos ms tarde, si toma la decisin de abortar.

    SEGUNDO MITO

    El embrin es slo una masa de clulas, es dudoso de que se trate de un verdadero ser humano.

    REALIDAD

    Los abortistas nunca hablan de un nio no nacido. Es el fruto y el invento de un prejuicio, nada ms. puede alguien sostener seriamente que lo que hoy es humano y lo que ayer estaba en el tero no lo era? Y si es cuestin de viabilidad se podra decir que un nio recin nacido es significativamente ms viable que el nio fuera del tero? Ms bien, que es bastante menos viable. Hay que poner ms cuidados, ms atencin. Lo que se extrae del tero cuando se realiza un aborto es una cosa o un ser viviente? Y si es ser viviente, a qu especie pertenece? La posicin de los abortistas no responde a la ciencia; responde a un inters, y a un inters nada humanitario.

    Y la "duda". La nica actitud cuerda sera cuidar el embarazo, estar a favor de la vida y no destruirla, as por ejemplo: si voy de cacera con un amigo y escucho un ruido, no disparo, ante la duda de si es un jabal o mi compadre que ronca muy parecido.

    "Desde el momento en que el vulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por s mismo. Jams llegar a ser humano si no lo ha sido desde entonces. A esta evidencia de siempre ... la gentica moderna otorga una preciosa confirmacin ... Con la fecundacin inicia la aventura de una vida humana, cuyas principales capacidades requieren un tiempo para desarrollarse y poder actuar ... El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepcin".

    En los seres humanos, recin efectuada la fecundacin, estamos ante una sola clula compuesta de 23 pares de cromosomas, que va creciendo, trasladndose y multiplicando; al poco tiempo se nos presentan un conjunto de clulas bien organizadas, al igual que en un ser humano adulto. Es exclusivo de los seres humanos poseer 23 pares de cromosomas en las clulas.

    La gentica nos dice que desde la concepcin estamos ante un ser humano con sus 46 cromosomas y con esto se tiene todo el material gentico que se va a desarrollar a lo largo del tiempo.

    No existe un ser humano adulto que no haya pasado antes por ser embrin, feto y beb. Por eso se dice que si el vientre de la madre fuera transparente, el aborto provocado se vera de otra manera. El sentido comn -que no necesita conocimientos cientficos- nos dice que lo que se lleva en el seno materno es algo vivo, sin embargo algunos dudan de que se trate de un ser humano, pero, si no es un ser humano, qu tipo de ser es?, si no se tuviera la conviccin de que es un ser humano por qu se interrumpe su crecimiento? y por qu se espera el nacimiento de un beb?

    TERCER MITO

    El aborto debera permitirse, porque la mujer tiene derecho a disponer de su cuerpo.

    REALIDAD

    El derecho al propio cuerpo, siendo verdadero, tiene sus lmites, por ejemplo, no es permitido manejar en estado de ebriedad, drogarse, o desvestirse en va pblica, y es que "ser dueos" del propio cuerpo no justifica cualquier accin y menos an tratndose del aborto en donde se acaba con la vida de otra persona.

    En aos recientes la gentica, la inmunologa y la fecundacin in vitro (FIV) lo han demostrado cada quien por su cuenta y desde hace mucho ms tiempo los exmenes clnicos lo han anunciado: madre e hijo son seres distintos. De la madre slo recibe alimento y espacio para vivir, de la misma manera que un adulto requiere oxgeno, alimento, calor, y ni el oxgeno, ni el alimento, ni el calor son el mismo hombre.

    El cdigo Penal para el Distrito Federal reconoce al no nacido como un ser humano al incluir el aborto entre los delitos contra "la vida y la integridad corporal", similar al trato que le da el cdigo en Sonora dentro de los delitos contra "la vida y la salud" .

    Cuando se defiende la vida humana no se est en contra de la liberacin femenina, al contrario, se est a favor de ella evitando el homicidio de muchas mujeres, ya que estadsticamente est demostrado que por cada dos abortos, uno era del sexo femenino. No porque una mujer est en posibilidad de destruir a su hijo, en razn de su tamao y dependencia, se le concede el derecho a tirarlo a la basura, sera un inters egosta y caprichoso.

    La mujer que ha procurado un aborto sabe que ha procurado la muerte de su propio hijo, y se queda con la conciencia torturada. Una sociedad permisiva quiz no encuentre gran dificultad en dejar pasar esa accin, lo peor es que ella misma no se lo perdonar fcilmente. Y si efectivamente se sobrepone a s misma, y hace callar a su conciencia, lo hace a base de insensibilizarse moralmente, de destruir su sentido de valores, de desfeminizarse, de deshumanizarse. Su capacidad de amar, su instinto maternal, pueden sufrir una enorme e irreparable lesin.

    A aquellas que pretenden reivindicar unos "derechos" contraponindolos a la vida de sus hijos, habra que recordarles que tambin existe el amor incondicional. Ningn tipo de mujer normal apoya la muerte de los hijos, en todo caso buscara iniciativas que contribuyeran al amor quin se sentira afortunado de casarse con una de esas mujeres?, o de tenerla por madre, hermana, hija, o suegra.

    CUARTO MITO

    Que el aborto lo decidan los mdicos, ellos saben si es conveniente o no realizarlo en cada caso.

    REALIDAD

    En Estados Unidos desde hace aos existe un negocio llamado "Industria del aborto". Anualmente se realizan en ese pas alrededor de 1.3 millones de abortos y se cobra un promedio de 350 dlares por cada uno. Carol Everett estuvo envuelta en la "Industria del aborto" en el rea de Dallas, Texas desde 1977 hasta 1983, como directora de cuatro clnicas y duea de dos de stas. En aqul entonces el precio oscilaba entre los 185 y 1,250 dlares segn el estado de adelanto del embarazo. Ella personalmente lleg a ganar 150,000 dlares anuales. La Sra. Everett se alej de la industria del aborto por una conversin religiosa.

    Por otro lado, cada vez son menos los mdicos en los Estados Unidos que estn practicando el aborto, porque empiezan a estar marginados dentro del ambiente de su profesin, y es que la medicina est para curar, no para comerciar con el homicidio de seres humanos.

    El gineclogo norteamericano George Flesh, decidi abandonar la prctica del aborto cuando empez a sufrir ataques de ansiedad, con nuseas, palpitaciones y vrtigo. El mismo explica por qu, en un artculo (International Herald Tribune, 18-IX-91) "Ya no estaba orgulloso de ser cirujano. Cuando volva del trabajo y abrazaba a mis hijos, me senta indigno de que Dios me hubiera bendecido con sus caras sonrientes. Al comienzo de mi ejercicio profesional, una pareja de casados vino y me pidi que les practicara un aborto. Como el cuello uterino de la paciente estaba rgido, no pude dilatarlo para llevar a cabo la operacin. Le dije que volviera la semana siguiente, pasada la cual el cuello uterino estara ms blando. La pareja volvi y me dijo que haba cambiado de opinin. Les asist en el nacimiento de su hijo siete meses despus. Aos ms tarde, pude jugar con el pequeo Jeffrey en la piscina del club de tenis del que sus padres y yo ramos miembros. Era un nio precioso y feliz. Yo estaba horrorizado al pensar que tan slo un obstculo tcnico me impidi terminar con su vida en formacin ... Todas las maanas, cuando abrazaba a mis hijos, empezaba a pensar en el aspirador que usara dos horas despus. Era una tensin emocional que no poda aguantar".

    La cuestin del aborto no es algo que deba resolver el mdico, como tampoco la aplicacin de la silla elctrica es asunto de los ingenieros elctricos.

    QUINTO MITO

    Legalizar el aborto por los que s lo deseen hacer, si alguno no est de acuerdo, que no lo haga, pero no quiera imponer su criterio sobre los dems.

    REALIDAD

    Es frecuente entre polticos decir que estn personalmente en contra del aborto, pero que lo apoyan por respeto a los que mantienen otros puntos de vista. Pero ese "respeto" por la conciencia ajena, nunca debe exigir abdicar de la propia. Ningn poltico apoyara una ley que protegiera la vida de todos, pero permitiera a cualquiera privarle de la suya.

    En este, como en otros casos, no es posible estar en una posicin neutral porque se favorecera el aborto. Quien est a favor de la libre eleccin, realmente est a favor del aborto; al igual que si alguien sostuviera que no est a favor de los accidentes de trnsito, pero defendiera la libre eleccin de la velocidad en las calles de la ciudad.

    Cambiando de giro, sera tanto como aceptar que, por ejemplo, en la Alemania Nazi se dijera: yo soy neutral, pero si t quieres realizar el genocidio es asunto tuyo, t escoge. La "neutralidad" favorece al opresor, perjudicando al oprimido. El aborto es un acto de violencia que no debe ser alentado.

    En el caso Dred Scott de los Estados Unidos del 6 de marzo de 1857 la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, a travs de el juez Roger B. Taney confirm y extendi la esclavitud; declar que los negros no eran personas y por tanto podan ser esclavos. Actualmente existe un acuerdo general en que la postura de Taney fue la peor decisin constitucional. Pero hay un hecho curioso. Treinta aos antes, Taney haba liberado a sus propios esclavos. Hoy podramos decir que estaba personalmente en contra de la esclavitud, pero que no quera imponer sus puntos de vista a otros. La contradiccin de Taney -la de oponerse en privado, pero tolerar pblicamente una extendida prctica social- es la postura preferida respecto al aborto por los que se declaran pro-choice.

    Se envuelve el slogan de ser pro-choice (pro-eleccin) del aborto en un ropaje falto de claridad. Le llaman eleccin a que otro pague el precio con su muerte. Siguiendo la "lgica" del mito tambin se podra decir: si t no quieres violar, no violes, pero no impongas tu criterio sobre los dems. Cmo suena esto?

    Si se desconoce el derecho a la vida, qu derecho subsiste?; el aborto es una eleccin de la madre o tiene otro nombre? acaso se puede "escoger" la suerte del vecino, de la suegra o del hermano? por qu se ha de poder escoger la suerte del hijo?

    SEXTO MITO

    El aborto es un asunto de la propia conciencia, es una cuestin personal, ntima, en la que ni la legislacin, ni la religin, ni nadie, excepto la propia madre, debe intervenir.

    REALIDAD

    Aunque todos debemos seguir la propia conciencia, el papel de ella no es crear la verdad moral, sino percibirla y comunicarla. La verdad moral es la ley natural, y es posible que una persona se equivoque al percibir la realidad moral en una situacin particular. Esa persona puede ser sincera, pero est sinceramente equivocada.

    No es verdad que el aborto sea un asunto de la propia conciencia, una cuestin personal, ntima, en la que ni la legislacin, ni nadie, excepto la propia madre, debe intervenir, sino que afecta en concreto a una persona, al no nacido, que es asesinado.

    Si actualmente se realizan campaas a favor de la conciencia ecolgica, cuanto ms hacerlo por los seres humanos.

    No hay que perder de vista que quien aborta acaba con la vida, la libertad, la intimidad y la conciencia de otra persona.

    SPTIMO MITO

    El aborto eugensico debera permitirse, porque nadie desea tener un hijo que nazca con malformaciones.

    REALIDAD

    Fallecen en forma natural, los no nacidos con cierto tipo de deficiencias; otros no podrn llegar a la vida adulta porque su naturaleza no est preparada para alcanzarla por qu acabar con ellos intencionadamente?

    La Fundacin Kennedy haba presentado una pelcula para mostrar al pblico la gravedad de los problemas de la gentica moderna y para hacer sentir cun abominable era rechazar a los nios porque estuvieran enfermos. Esta pelcula haba sido filmada basndose en una historia real, acaecida en el hospital John Hopkins de Baltimore algunos meses antes. La historia es la siguiente: poco despus del nacimiento de un nio afectado de mongolismo (trisoma) se descubri que tena adems atresia del duodeno, es decir, un estechamiento en el tubo digestivo que le impeda alimentarse. Esta anomala condenaba al nio a la muerte, a menos que se le hiciera una operacin quirrgica relativamente sencilla. Los padres rechazaron la intervencin. El cirujano se dirigi entonces al juez del distrito del hospital proponindole lo siguiente: -Si le pido, oficialmente, que me autorice a no hacer caso de la negativa paterna, usted, Tribunal de Justicia, me apoyara? La opinin del juez, que se ha hecho pblica, fue la siguiente: -Los padres tienen el derecho a oponerse a la intervencin. Despus de esta respuesta el jefe de Pediatra decidi no operar al nio, que fue colocado en una habitacin separada con aviso 'Nothing by mouth' (Nada por la boca) y tard quince das en morir de hambre en uno de los mayores hospitales del pas ms rico del mundo".

    Gracias a los avances de la tcnica aplicada en la medicina se han conseguido adelantos que antiguamente eran inimaginables, y entre ellos est la posibilidad de obtener datos suficientes para pronosticar alguna patologa del ser en gestacin. Pero, quin dir qu enfermedad es definitiva para optar por el aborto, o por el infanticidio? lo que realmente importa es que estamos ante una persona humana, no es cra de ganado de primera clase.

    La realidad ha demostrado que siempre existen personas que aceptan, y acogen como hijo muy querido a un beb discapacitado; y en cualquier caso, habra que esperar a que sea l quien elija su destino, no adelantarnos tomando una decisin tan drstica que no admite rectificacin.

    Qu opinaramos si ahora, mientras estamos reunidos, alguien llegara y nos sentenciara a muerte, con el pretexto de aliviarnos los aos futuros de vejez y enfermedades? qu tipo de muerte eligiramos: veneno, cuchillo, succionador?

    La vida humana est por encima de la apariencia fsica o psquica; nios y adultos con malformaciones viven muy felices.

    En un debate ante la televisin francesa, Lejeune pregunt a Monod: de un padre sifiltico y una madre tuberculosa que tuvieron cuatro hijos, el primero naci ciego, el segundo muri al nacer, el tercero naci sordomudo, y el cuarto es tuberculoso; la madre queda embarazada de un quinto hijo. Ud. qu hara?. -Yo interrumpira ese embarazo- respondi Monod con toda seguridad; a lo que su contrincante le contest: - Tengamos un minuto de silencio, pues hubiera matado a Beethoven .

    OCTAVO MITO

    Slo las mujeres con recursos tienen acceso a buenos abortos ilegales, mientras la mayora arriesga sus vidas debido a la penalizacin y miles fallecen a causa de un aborto mal realizado.

    REALIDAD

    Si la funcin de la ley fuera consagrar el estado de hecho, es claro que no podra ser as slo en el caso del aborto. Ante la extensin de hechos como el robo, la violencia, el fraude, las torturas, el pandillerismo, los secuestros, el adulterio, los atentados terroristas, el homicidio, la drogadiccin, el maltrato, etc., al legislador no le quedara otro camino que decorar la injusticia declarando legal lo que por naturaleza, independientemente de su extensin social, es ilegtimo.

    Y es que las estadsticas no slo manifiestan que el nmero de abortos es elevado, dicen tambin, por ejemplo, que lo es el robo, la violencia y el fraude; sealan tambin que muchas personas evaden el pago de impuestos, etc.

    Indudablemente en toda legislacin hay algunas normas que, tanto si son incumplidas como si no, se podran cambiar con ventaja para todos; los que apelan a las costumbres para pedir la abolicin de una ley, presuponen que se trata de una norma que depende de las circunstancias.

    Existen normas inderogables que hacen posible disfrutar de cierta seguridad jurdica y social. La vida es un bien tan preciado, que pertenece a esas normas no derogables; de no respetarla, caeramos en la ley del ms fuerte, as por ejemplo, en la Alemania de Hitler los exterminios eran legales, pero seguan siendo ilcitos.

    Un Estado que autorice el aborto no merece ningn respeto, porque una vez negado el valor de la vida, no es posible defender establemente ningn otro valor de qu servira tener derecho a votar, a elegir estado civil, a transitar, si no se protegiera la vida, que es la que sustenta cualquier otro derecho?. Si en nombre de la libertad un Estado permite el aborto, produce una confusin sobre los ciudadanos asignando calidades distintas de vida.

    Nunca se haba hablado tanto de derechos humanos y nunca, tampoco, se haban pisoteado tanto; tratndose del aborto, resulta bochornoso que existan legisladores que permitan el atentado sobre la vida humana. Es una de las mayores cobardas que se han inventado contra los ms inocentes, dbiles e indefensos.

    Es un hecho que en aquellos pases en los que el aborto est reglamentado, continan con la prctica clandestina. Siempre habr motivos -injustificados- para intentar realizar un aborto clandestino, aunque ste se ofrezca de forma gratuita y voluntaria, puesto que el fin primario de la clandestinidad es el ocultamiento de la accin a los ojos de alguien: para no aparecer como madre soltera; para ocultar una aventura, por odio contra el padre de la criatura.

    El aborto es un peligro en s mismo, realizado o no clandestinamente, no existen los "abortos buenos", porque se est violentando la naturaleza humana de la madre. Algunas de las posibles consecuencias son: hemorragias, perforacin uterina, infecciones genitales, esterilidad permanente, embarazos extrauterinos, apertura permanente del cuello uterino, perforacin de intestino, y perturbaciones psquicas, ms graves y profundas que las anteriores: la madre se acordar del hijo que abort al ver nios de la edad que tendra el suyo si viviera.

    El argumento de quienes buscan el aborto es: si la madre arriesga la vida por matar a su hijo, dmosle permiso para que pueda destruirlo sin arriesgarse. Como es sabido, el Estado tiene el deber de proteger los valores que ataen el mbito comn de la vida de los hombres; entre ellos est la libertad, la dignidad personal, la propiedad y la vida. La legislacin tiene como fin determinar cules son estos valores, para protegerlos y resolver los casos de conflicto que puedan surgir. La vida de los miembros de la comunidad ha sido siempre considerada como el valor preponderante entre todos aquellos bienes que han de ser protegidos por el Estado.

    Si no se reconoce el derecho a la vida como el primero y fundamental, si no se protege antes y ms que cualquier otro, pierden su sentido los dems derechos. Si se autoriza legalmente atentar contra la vida del ms indefenso e inocente de los individuos, la ley se convierte tan slo en un modus vivendi, que se aprovecha para realizar los propios proyectos y perseguir los propios intereses.

    Cul es, entonces, el sentido de la ley? es slo un ropaje jurdico que disfraza -segn convenga- la injusticia? Porque admitir el aborto es menospreciar la vida, la que no debe quedar sujeta la aceptacin "benevolente" de sus progenitores.

    Los derechos humanos fueron declarados por la O.N.U. como manifestacin de un ideal comn de la humanidad, tendiente a conseguir un estado de cosas en el que los seres gocen de toda la dignidad que les corresponde por naturaleza.

    El primero de los derechos enunciados por tal declaracin es precisamente el derecho a la vida: "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona" (art. 3ro.). La liberalizacin del aborto deja la puerta abierta al menosprecio de la vida humana. As, por ejemplo, debido a la tolerancia o a la autorizacin del aborto, en los ltimos aos se han eliminado ms vidas humanas mediante las tcnicas abortivas que en las dos confrontaciones mundiales.

    En China continental la poltica del hijo nico, iniciada en 1979 para estabilizar su poblacin en el ao 2000 en torno a los 1,200 millones de habitantes, ha provocado el infanticidio femenino, puesto que los hijos varones representan la nica seguridad en la vida rural para unos padres ancianos que ya no pueden laborar.

    "La mayor industria qumica inglesa, la Imperial Chemical Industries (I.C.I.) utiliza como cobayas para sus propios experimentos cientficos a nios no natos pero vivos. El director de la I.C.I., Garnett Davey, ha dicho a un enviado del Daily Telegraph: no se trata de un secreto, lo estamos haciendo desde hace ... aos" .

    El Parlamento sueco inform que, desde 1954, ciertas industrias farmacuticas fabrican medicamentos utilizando tejidos de fetos vivos, mantenidos con vida artificialmente durante el tiempo necesario para que proporcionen el material. Los laboratorios de la Clnica Universitaria de Estocolmo poseen un aparato capaz de mantener con vida, durante algunas horas, fetos de 17 a 18 semanas para fines experimentales.

    Los partidarios del aborto mencionan cifras alarmantes de mujeres fallecidas por causa de abortos realizados clandestinamente y sin las condiciones de higiene necesarias. A quienes dan las cifras habra que preguntarles cuntas miles de mujeres fallecen anualmente?, porque sera una locura matar a unos inocentes por un dato impreciso o dudoso.

    Diversas organizaciones internacionales de planificacin familiar, como el instituto Alan Guttmacher -entidad financiada en gran parte por la International Planned Parenthood Federation (IPPF)-, han difundido datos sobre mujeres muertas a causa de los abortos clandestinos en Latinoamrica. Segn sus cifras, estos fallecimientos son, cada ao, 300,000 en Mxico. Pero el ltimo Anuario estadstico de la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) desmiente tales nmeros. As, en 1989 fallecieron en nuestro pas 172,423 mujeres, de las cuales 21,177 se encontraban en edad frtil, y de esas muertes, la OMS slo registra 149 en Mxico debidos al aborto, incluidos los espontneos.

    No resulta novedoso manipular las cifras para conseguir implantar el aborto, as lo consigui Bernard Nathanson, el llamado "Rey del aborto" en Nueva York desde 1970, y para todo Estados Unidos a partir de 1973. Como l mismo declar una vez cambiada su opinin acerca de esta aberrante actividad. En 1968 organiz la "Asociacin Nacional para la Revocacin de las Leyes del Aborto", y afirmaba que de 10 a 15 mil mujeres moran cada ao debido a los abortos clandestinos, cuando de hecho l saba que eran entre 200 y 300 los casos. Fue director de la clnica "Centro de Salud Sexual y de la Reproduccin" y se practicaron 60,000 abortos en su administracin, realizando l mismo ms de 5,000 de ellos.

    En 1991 hubo un caso que conmovi a muchos norteamericanos. Una nia que naci tullida a las 34 semanas de gestacin a consecuencia de un aborto ilegal y no consumado. La madre quiso abortar y acudi a un mdico que atiende una clnica abortiva ilegal en Nueva York. Realiz una exploracin superficial y puso manos a la obra, con el resultado de amputar un brazo a la nia, que sobrevivi a la operacin. Al aparecer en los peridicos la foto de la nia, la indignacin pblica se verti sobre el autor del aborto fallido. Lo que l hizo no es sino lo que a diario se practica en multitud de abortos legales consumados, slo que en estos el beb es despedazado por completo. Cuando el trabajo consiste en matar, el ms incompetente hace menos dao.

    "Y es que el no nacido es dbil, inerme, hasta el punto de estar privado incluso de aquella mnima forma de defensa que constituye la fuerza implorante de los gemidos y del llanto del recin nacido. Se halla totalmente confiado a la proteccin y al cuidado de la mujer que lo lleva en su seno".

    Se tiene la experiencia de que los abortos son evitables. Las mujeres que abortan por lo general ignoran que estn matando a su propio hijo, aunque el cadver sea muy pequeo.

    NOVENO MITO

    El aborto es una buena medida de control natal, para qu traer ms gente al mundo?

    REALIDAD

    Para asegurar el recambio generacional en el mundo se necesitan 2.1 nacimientos por pareja. Actualmente hay Pases que su ndice de crecimiento es menor a cero, empieza a desaparecer su poblacin despus de aos de estar controlando la natalidad. Es que como dice el dicho: Dios perdona siempre, los hombres algunas veces, pero la naturaleza, nunca.

    En Suecia se est apoyando a las familias y han conseguido que la tasa de fecundidad haya pasado de 1.6 en 1983 a 2.17 en 1993. Los medios que se han utilizado son un generoso permiso laboral cuando nace un hijo, en virtud del cual los dos padres pueden quedarse en casa durante un ao cobrando el 90% de su sueldo. El tiempo de este permiso puede utilizarse tambin trabajando parcialmente. Adems, en la enseanza primaria los padres eligen la escuela y el municipio paga al colegio una subvencin que es igual al 85% del costo medio por alumno en la ciudad donde reside.

    En Asia, los pases con mayor densidad de poblacin son los ms ricos: Hongkong, Singapur, Taiwan, Corea del Sur y Japn.

    El programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, United Nations Development Programme (UNDP) contiene datos muy significativos sobre indicadores econmicos de calidad de vida en 173 economas en desarrollo ... El UNDP public en 1990 el primer informe sobre el desarrollo humano, combinando factores tales como la esperanza de vida, grado de educacin, porcentaje de poblacin con acceso a agua potable, dosis diarias de caloras, etc. ... En todos los pases en vas de desarrollo, la esperanza de vida al nacer se increment desde 46.2 aos en 1960 a 62.8 aos en 1990...El porcentaje de poblacin con acceso a agua potable creci del 36% al 68%...La dosis diaria de caloras, expresada en porcentaje frente a la dosis mnima, creci de 90% en 1960 a 107% en 1990. Todo esto en los pases en va de desarrollo. La poblacin de los pases desarrollados se contrae y envejece desde los aos 60. La baja tasa de natalidad y la mayor esperanza de vida se estn combinando para producir pases despoblados con un alto nmero de personas ancianas. El problema de quienes ven en el crecimiento de la poblacin una dificultad, es asumir que vivimos en un mundo esttico, que los estados distribuyen recursos mejor que los mercados, y que la gente ser incapaz de reaccionar inteligentemente para sustituir recursos naturales cuando la oferta disminuya y los precios suban.

    La insistencia con que algunos profetizan una crisis mundial de la poblacin obedece a razones ideolgicas, ms que a un anlisis objetivo. Existe una extensa red internacional de organizaciones que dirigen sus esfuerzos a la reduccin de la poblacin. Algunas de estas organizaciones colaboran a menudo con campaas que experimentan, producen y distribuyen anticonceptivos, o que recomiendan la esterilizacin e incluso el aborto.

    Julian J. Simn, en su obra "El ltimo recurso", comenta que Thaman Singh, hind, le dio la bienvenida y le dijo: Ustedes trataban de convencerme en 1960 de que no tuviera ms hijos. Ahora ya ve usted, tengo seis hijos y dos hijas y estoy en casa descansando. Usted me dijo que yo era un hombre pobre y no poda sostener a una familia grande. Ahora, gracias a mi familia soy hombre rico.

    Mxico no es un pas sobrepoblado, sino con una gran cantidad de hijos fuera de matrimonio; situacin que nos lo han indicado los censos poblacionales realizados. No es solucin acabar con los seres humanos sino destinar recursos para resolver los problemas, pero algunos quieren aplicar en humanos aqul dicho de: muerto el perro, acabada la rabia.

    DCIMO MITO

    El aborto por violacin salva el honor de la vctima

    REALIDAD

    Esas mujeres lo que necesitan es apoyo, ayuda, no que se les mate a sus hijos. Es innegable que sufrir una violacin resulta traumtico, y la ley concede a la mujer la posibilidad de optar por el aborto, matar a su hijo; sin embargo es imposible demostrar que un embarazo fue fruto de una cpula violenta. El llamado aborto por violacin aunque legal, resulta ilcito, pues permite dar una sentencia de muerte a un inocente, por el delito que cometi su padre: al violador se le impondrn de 2 a 12 aos de prisin (en el estado de Sonora), al hijo de la vctima, la pena de muerte. Cmo salvara su honor la homicida de su propio hijo? Resulta ms deshonroso ser homicida del propio hijo, que el tener un hijo de un padre odiado.

    Sin embargo una vez ocurrida la violacin no es factible reparar la situacin de tal forma que se regrese al estado anterior; lo nico que se consigue con el aborto es no continuar con el embarazo, en cambio a ella es imposible sustituirla, por eso lo lgico es que d a luz; respecto del beb, puede darlo en adopcin, pero por ningn motivo matarlo.

    Rara vez se han estudiado los mejores modos de ayudar a las vctimas de violacin. En este sentido, es revelador lo que comenta Sandra Mahkorn en su obra titulada Psychological Aspects of Abortion; ella se especializ en el asesoramiento a mujeres violadas:

    En 1979 estudi los casos de unas mujeres embarazadas por violacin. De entre ellas, slo cinco eligieron abortar. De las 28 restantes, que dieron a luz, 17 dejaron a sus pequeos en adopcin, y 3 se hicieron cargo del beb. En los 8 partos restantes fue imposible saber cul fue el destino del nio. Estas mujeres encontraron razones de peso para no abortar. En primer lugar, varias pensaban que el aborto era simplemente otro acto de violencia, inmoral y homicida. Una de ellas afirm que el quitar la vida al pequeo slo le causara nuevos motivos de ansiedad. En segundo lugar, algunas vean un significado en ese hijo. El nio haba irrumpido en sus vidas sin pedir su parecer pero, por otra parte, intuan algn tipo de sentido oculto tras ese acontecimiento. Y aunque no eran responsables en su concepcin, lo cierto es que haba sucedido y afrontaran las consecuencias. Adems, la vctima de una violacin entiende, en lo ms profundo de s, que si lleva a trmino el embarazo, habr triunfado sobre la violacin. Seguir adelante es la mejor manera de demostrar que ella es mejor que el hombre que la forz.

    El aborto no ayuda a las vctimas de una violacin. Al contrario, anima a la mujer a descargar su ansia de venganza contra el nio no nacido. Por otro lado, el nacimiento del beb puede ser una victoria, y es muy probable que el aborto dificulte su recuperacin, al aumentar los sentimientos de culpabilidad y vergenza, que socavan su propia estima.

    Cunto reconocimiento merecen --comenta el Papa Juan Pablo II-- las mujeres que, con amor heroico por su criatura, llevan a trmino un embarazo derivado de la injusticia de relaciones sexuales impuestas con la fuerza.

    Respecto al violador, si alguien sugiriera seriamente que se penalizara con la muerte a todos los violadores, seguramente se levantara polmica en la sociedad:

    1.Por la incertidumbre que se generara de si matar al culpable sera solucin para este problema social;

    2.Otros quiz, por lo desproporcionado de la penalizacin;

    3.Probablemente algunos ms por la sola posibilidad de no haber acertado con el culpable.

    La pregunta es entonces por qu se insiste en matar a nios inocentes?

    DCIMO PRIMER MITO

    En los pases con mayor desarrollo poltico, econmico y de derechos humanos se practica el aborto a peticin, Mxico debera autorizarlo.

    REALIDAD

    Es verdad que en la actualidad son muchos Estados los que han autorizado la prctica del aborto a peticin, en distintos momentos del embarazo, pero tambin lo es que eso no significa ningn adelanto social, sino al revs; la que promueve el aborto es una cultura antisolidaria, una verdadera cultura de la muerte.

    Constituye un retroceso para la humanidad que los sistemas jurdicos quieran hacer legtimo en nombre de la libertad, la supresin de vidas inocentes, provocando tambin una posible desorientacin en las conciencias de sus ciudadanos.

    El enfoque de esos pases muestra una forma hedonista y utilitarista de su visin acerca de la vida humana y de la sexualidad.

    En los pases en donde el aborto a peticin es un "derecho" de sus ciudadanos, tambin suceden casos como los que Faith Abbot comenta en The Human Life Review (Nueva York, primavera de 1993) los relatos de dos mujeres que, en momentos distintos, estaban en circunstancias similares. Ambas tenan tres hijos cuando se encontraron con un embarazo inesperado. Las dos se daban cuenta de que un hijo ms supondra incomodidades y problemas, y les obligara a renunciar a los planes que se haban hecho respecto de su trabajo y a su vida familiar. Una quiso tener el nio; la otra abort. Los relatos son los siguientes:

    La escritora Elizabeth Klein esperaba el cuarto hijo en torno a su cuarenta cumpleaos. Sus amigos le preguntaban y tu libro?. Tienes tres hijos adorables. T ya has cumplido ... Hasta que vio por la pantalla del scanner la cabeza perfectamente formada del nio que llevaba dentro, dese tener el beb. Despus escribe: desde que naci nuestra hija pequea ya no podemos imaginarnos la vida sin ella.

    Cuando Elinor Nelson supo que estaba embarazada, se llev una fuerte impresin. En su caso, quedar embarazada por los medios naturales era un milagro, pero mediante la fecundacin in vitro haba tenido trillizos. Despus de todo, era la ms normal de las experiencias reproductivas que haba tenido, sin embargo al ver el desorden que sus hijos de dos aos hacan, decidi abortar.

    Klein escribe que: nos resulta especialmente grato tener nuestra hija de propina ahora que sus hermanos se han ido de casa. Ahora tenemos con ella esas conversaciones ntimas de sobremesa que rara vez eran posibles cuando nuestro ruidoso tro se sentaba a comer (uno se pregunta cmo se sentira Elinor Nelson si leyera esto).

    En los pases desarrollados tambin existen muchas reacciones en favor de la vida, como por ejemplo en Estados Unidos las llamadas operaciones rescate que buscan dificultar, pacficamente, la entrada a las clnicas abortistas, con el objeto de rescatar de una muerte segura al menos a algunos no nacidos. Recientemente el Congreso norteamericano aprob una ley que establece penas muy severas para los responsables de manifestaciones delante de clnicas abortistas. Los castigos pueden llegar hasta un ao de prisin y 100,000 dlares de multa la primera vez, o hasta tres aos y 250,000 dlares para los reincidentes, si concurre violencia.

    Tambin hemos conocido el testimonio edificante de madres que, en pases del llamado primer mundo, han preferido tener a su beb a optar por un aborto, como por ejemplo a Gianna Beretta Molla, y ms recientemente el de Carla Pomella, que dio a luz el 22 de abril de 1995, falleciendo ella en junio de ese mismo ao.

    "Si un doctor acepta dinero por matar al inocente en el seno materno, el mismo mdico te matar con una inyeccin cuando tus hijos se lo paguen" (Dr. Galopo, demgrafo, Jefe del Departamento de Ciencias de la Alimentacin de la Universidad de Maniota).

    Nuevas tcnicas reproductivas

    En este articulo examinaremos el debate constante al que da lugar el uso de las nuevas tcnicas reproductivas. Trataremos los problemas ticos asociados con dos tcnicas por medio de las cuales se puede asistir en el proceso reproductivo: la fertilizacin in vitro (FIV) y la maternidad sustituta o subrogada.

    Inseminacin artificial.

    Este procedimiento reemplaza la relacin sexual en la pareja como medio para lograr el embarazo y se utiliza, especialmente, para superar la infertilidad masculina. La inseminacin artificial se puede realizar con el esperma de la pareja o con el de un donante.

    Una critica que se ha hecho a esta tcnica es que no es natural.

    No obstante, la oposicin mas importante a esta tcnica proviene del campo de la religin. Pese a que coexisten diferentes posiciones entre los distintos representantes de una misma religin, se puede decir que la religin catlica prohibe la inseminacin artificial, la fecundacin in vitro y el recurso de la donacin de esperma y vulos. Es una de las posiciones mas estrictas, prohibe la inseminacin con esperma del marido cuando media una masturbacin en la obtencin del semen. La religin juda y musulmana tambin rechaza la donacin de esperma y vulos.

    En el caso de la inseminacin artificial realizada por medio de la esperma de un donante se hacen estudios de los antecedentes hereditarios, familiares y una extensa historia clnica donde consta el aspecto fsico, coeficiente intelectual y otros datos particulares. En algunos pases el receptor, teniendo en cuenta esos datos, efecta la seleccin del donante; en otros, la seleccin la hace el medico respetando el grupo sanguneo y caractersticas fenotpicas de la pareja. La pregunta que suele, inevitablemente, es si la identidad del donante debe ser revelada a las parejas inseminadas y que informacin se debe dar, en un futuro al nio.

    Otra causa de preocupacin con respecto a esta causa y las nuevas tcnicas reproductivas en general es la posible implementacin de programas eugensicos, los cuales propondran la utilizacin de las tcnicas con fines moralmente cuestionables, que no se vinculan con la superacin del problema de infertilidad. En este sentido cabe hacer una distincin entre fines teraputicos y fines eugensicos. Una tcnica tiene un fin teraputico cuando se la utiliza para superar una enfermedad, un problema fsico grave o una malformacin. Una tcnica tiene un fin eugensico, cuando se la utiliza para controlar la calidad del nio que resulta, es decir, es un instrumento para elegir y crear nios a gusto del consumidor. Esta distincin es muy interesante porque, autorizadas estas tcnicas, permite discriminar entre ciertos mas aceptables que otros. Por ejemplo, una situacin es recurrir a un donante para evitar transmitir al posible hijo una terrible enfermedad gentica, como la Corea de Huntington, y otra es buscar un donante de determinada raza o recurrir al banco de esperma de los premios Nobel con el fin de mejorar al nio o lograr una criatura de nivel superior.

    Fecundacin in vitro

    La tcnica consiste en extraer vulos de la mujer para ponerlos en una probeta con una solucin similar a la que se encuentra en las trompas de Falopio. A esta solucin se le agrega el esperma y luego el vulo fertilizado se introduce por la vagina en el tuero. Cuando el embrin se implanta en la pared uterina hay embarazo. De esta manera, la tecnologa logra superar, por ejemplo, el bloqueo de las trompas de Falopio, el que impeda que el esperma llegara al vulo.

    Una de las primeras criticas que se dirigieron contra esta tcnica apuntaba a sus defectos, se cuestionaba si el uso de este mtodo poda traer malformaciones en el nio o problemas de salud de la mujer.

    Actualmente, existe un nuevo procedimiento que es fuente de controversias: el congelamiento y sobreproduccin de embriones. Esta posibilidad plantea problemas morales difciles de resolver, que tienen que ver con que tipo de entidad es el embrin: Se trata de una persona plena, una persona potencial, o simplemente un conjunto de clulas al cual no se puede atribuir derechos? Otro problema estrechamente vinculado al anterior, plantea como se debe tratar al embrin. Puede usarse para investigacin, donarse, o eventualmente descartarse?

    Finalmente, un problema que se presenta con esta tcnica (y con la anterior tambin) es la posibilidad de embarazos mltiples. La existencia de estos puede acarrear otro problema y este es el verse en la necesidad de hacer una reduccin embrionaria o abortos selectivos. Esto permitira continuar con el embarazo de dos o a lo sumo tres embriones si peligro para la madre y para los embriones, pero implica verse en la paradjica situacin de tener que someterse a un aborto, cuando lo que se quiere es concebir un nio.


    PENA DE MUERTE

    Ante la difcil pregunta Est usted de acuerdo con la pena de muerte?, un simple si o no como respuesta resultara apresurado y carente de reflexin.

    Qu opinar cuando se habla de acerca de la vida de un ser humano que delinqui o que, incluso, dispuso de la vida de otro?. En principio, nadie tiene derecho a matar, tampoco el Estado. Qu ejemplo se da a la sociedad acerca del asesinato si las mismas instituciones legales promueven la muerte como castigo?. La pena de muerte es una forma de responder a la violencia con mas violencia, es un ojo por ojo, diente por diente (poco tico y humano, por cierto). Adems, se debe tener en cuenta que la de la pena capital es una decisin irreversible, que no hay vuelta atrs ante un error y que no da al delincuente la posibilidad de resarcirse de sus actos.

    Pero, por otro lado, es muy difcil responder simplemente no cuando se est disponiendo de la vida de una persona que viol o mat a un ser querido, por ms que uno est en contra de la violencia organizada. En este caso entraran en juego factores psicolgicos y emocionales que llevaran no slo al apoyo de la pena capital sino, incluso, al deseo de justicia por mano propia, lo cual constituye una reaccin totalmente comprensible, pero que no puede ser justificada. De cualquier forma, sigue siendo un acto de violencia ante un hecho similar.

    Creemos que es muy difcil llegar a una respuesta concreta, tratar de hacer una conclusin o, incluso, cerrar esta opinin. Quiz una respuesta ante la gran pregunta podra ser depende. Y con un depende no alcanza para instalar la pena de muerte de una sociedad.

    Sntesis del informe del Consejo Econmico y Social

    La informacin que se presenta a continuacin est basada en el quinto informe quinquenal realizado por el Secretario General para el perodo 1989-1993.

    Para comenzar debemos clasificar a los pases segn mantengan o no la pena capital:

           Abolicionistas: pases que no prevn la pena de muerte en sus legislaciones, ni para los delitos comunes, ni para los militares.

           Abolicionistas de facto: mantienen la pena de muerte para los delitos comunes, pero no han ejecutado a nadie durante los ltimos 10 aos al menos.

           Retencionistas: en estos pases la pena de muerte est vigente y ha habido ejecuciones.

    Segn los resultados de la ltima encuesta:

    Alemania, Austria, Australia, Colombia, Dinamarca, Ecuador, Finlandia, Francia, Islandia, Luxemburgo, Mnaco, Noruega, Los Pases Bajos, Portugal, San Marino, Suecia, Uruguay y Venezuela, desde 1989 hasta 1993 han seguido siendo totalmente abolicionistas.

    En Ecuador y Venezuela se habran presentado proyectos para reintroducir la pena de muerte, pero no fueron aceptados.

    Encontramos que cinco estados de reciente independencia se han convertido en totalmente abolicionista: Checoslovaquia, Repblica Checa, Croacia, Eslovenia y la ex Repblica Yugoslava de Macedonia. Bolivia, Namibia, Paraguay, Rumania, Santo Tom y Prncipe, Suiza, el Parlamento espaol ha votado la abolicin de la pena de muerte.

    Polonia ha suspendido sus ejecuciones y espera abolir totalmente la pena de muerte.

    Argentina, Brasil, Chipre, Israel, Malta, Mxico, Per y el Reino Unido han seguido siendo abolicionistas para los delitos comunes. Aunque estos pases mantenan la pena de muerte en circunstancias excepcionales, en particular en tiempo de guerra para los delitos militares y para ciertos delitos contra la seguridad del Estado, en ninguno de ellos haba habido ninguna ejecucin en los diez aos anteriores por lo menos. Las iniciativa polticas de reinstaurar la pena de muerte en Argentina no tuvieron aprobacin parlamentaria.

    Grecia se ha convertido en abolicionista para los delitos comunes.

    Bosnia y Herzegovina y Sri Lanka han seguido siendo abolicionistas de facto.

    Burundi, Guatemala, Guinea, Tonga y Turqua se han convertido en abolicionistas de facto.

    Mauricio, Chile y Tailandia: tendencia hacia la situacin de abolicionistas de facto ya que las ltimas ejecuciones se realizaron en 1987, 1985 y 1987 respectivamente.

    Bangladesh, Belars, Egipto, Marruecos, Qatar, Tnez y Ucrania llevaron a cabo ejecuciones recientemente y no tienen planes de abolir la pena de muerte o abstenerse a ejecutarla; excepto Tnez.

    Evolucin de la abolicin de la pena de muerte

    Basndonos en los resultados de la quinta encuesta podemos afirmar que existe un gran desplazamiento hacia la abolicin de la pena de muerte, tanto de jure como en la prctica.

    Existe una tendencia creciente, tanto en la Iglesia como en la sociedad civil, a exigir que la pena de muerte se aplique de un modo muy limitado o sea totalmente abolida. El Papa Juan Pablo II sostiene que el problema debe considerarse en el contexto de un sistema de justicia penal ms conforme con la realidad humana... La finalidad primaria del castigo es reparar el desorden causado por el delito de que se trate. La autoridad pblica debe reparar la violacin de los derechos personales y sociales imponiendo al delincuente un castigo adecuado por su delito, como una condicin para que ste recupere el ejercicio de su libertad. As la autoridad cumple el propsito de defender el orden pblico y garantizar la seguridad de la poblacin, al tiempo que ofrece al delincuente un incentivo y le ayuda a modificar su conducta y a rehabilitarse. Para lograr estos objetivos es preciso evaluar la naturaleza y la cuanta del castigo (arts. 40 y 41 CP) y decidir al respecto. No se debe llegar al extremo de ejecutar al delincuente salvo cuando no sea posible defender de otro modo a la sociedad. Hoy estos casos son prcticamente inexistentes.

    Sin embargo, el movimiento hacia la abolicin de la pena de muerte no ha sido universal; sta ha sido reintroducida en al menos cuatro pases desde 1989.

    Ejecucin de la pena de muerte

    Respecto de la ejecucin de la pena de muerte podemos concluir, de acuerdo con los informes, que ha sido mayor el nmero de condenados a pena de muerte que el nmero de ejecuciones.

    Instrumentos Internacionales

    En los instrumentos internacionales encontramos como primordial la defensa del derecho a la vida. Ello implica que aunque no llegan a la suspencin de la pena de muerte, s prohiben que se extienda su uso. Los pases que han ratificado estos instrumentos internacionales no pueden aplicar la pena capital, aunque existan Estados que a pesar de su adhesin a los pactos y convenciones, la ejecuten.

    En el ao 1982 se produjo un caso as en Guatemala (O/C-3/83 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos). Este Estado a fines de 1982 y principio de 1983 ha sentenciado a varios hombres a muerte actuando conforme con el Decreto Ley 46-82 de ese pas. Ese Estatuto estipula el juzgamiento acelerado de civiles por tribunales militares secretos, y autoriza la imposicin de la pena de muerte para varios delitos. Los procesos en Guatemala tuvieron varias irregularidades: los abogados no fueron autorizados a representar a los acusados durante el juicio; las apelaciones no estaban permitidas; despus de su promulgacin los recursos de Habeas Corpus y Amparo fueron desalentados.

    Por todo esto, la Comisin tom varias medidas para tratar de disuadir las ejecuciones previstas. As envi al gobierno de Guatemala un cable sugiriendo que la aplicacin de la pena de muerte infringe la ltima parte del art. 4 inc.2 de la Convencin Americana de Derechos Humanos, del que Guatemala es firmante. All se dispone que tampoco se extender su aplicacin a delitos a los que no se la aplique actualmente. Guatemala argument que los instrumentos internacionales no pueden restringir la prerrogativa de un Estado a enmendar las leyes de su propio pas. Y sostuvo que su reserva al art.4 inc.4 de la Convencin -en ningn caso se puede aplicar la pena de muerte por delitos polticos ni comunes conexos con los polticos- debera ser ledo de forma que permita la aplicacin de la pena de muerte a delitos para los cuales no era ella una sancin en la fecha de la ratificacin de la Convencin.

    El art. 4 inc.2 de la Convencin dispone que tampoco se extender su aplicacin a los delitos a los que no se la aplique actualmente. Que un Estado haya hecho una salvedad al art. 4 inc. 4 no debera afectar esta regla puesto que no est relacionado con el 4.2. Un Estado que no hubiera revocado la pena de muerte hasta la fecha de la ratificacin de la Convencin, podra haber intentado una salvedad para el art. 4.4 slo para anticiparse a la necesidad de modificar las leyes domsticas existentes de manera de acceder a las normas estrictas de la Convencin en lo que hace a delitos polticos y comunes conexos con los polticos.

    El texto claro de la Convencin trata de impedir la imposicin de la pena de muerte -aun en los lugares donde exista anteriormente a la ratificacin- para la estrecha categora de los delitos polticos y los conexos con ellos, mientras la ltima frase del art. 4.2, menciona slo las tentativas de extender la aplicacin de la pena de muerte a cualquier delito nuevo. Las dos clusulas se refieren a reas de inters separadas y fueron discutidas separadamente por los redactores de la Convencin; no hay razn para creer que una reserva a una de ellas, podra tener impacto alguno sobre la otra.

    Salvaguardias:

    Son garantas bsicas que ha de respetar la justicia penal para garantizar los derechos de los delincuentes sentenciados a la pena capital. Esta slo podr imponerse como sancin para los delitos ms graves. Abarcan: El derecho a beneficiarse de penas menores en ciertas circunstancias y a apelar y solicitar el indulto; la exencin de la pena capital en menores de 18 aos, las mujeres embarazadas o que hayan dado a luz recientemente y las personas que hayan perdido la razn; los requisitos necesarios en materia de prueba; y la suspensin de las ejecuciones.

    El Sptimo Congreso de las Naciones Unidas invit a los Estados que mantuvieran la pena de muerte a que adoptaran las salvaguardias y tomaran las medidas necesarias para aplicarlas. Se pidi al Secretario General que las diera a conocer y divulgara los mecanismos de su aplicacin.

    Salvaguardia 1. En los pases que no la hayan abolido, la pena de muerte slo podr imponerse como sancin para los delitos ms graves, entendindose que su alcance se limitar a los delitos intencionales que tengan consecuencias fatales u otras consecuencias extremadamente graves.

    Hay que hacer una distincin entre los delitos comunes y los delitos contra el Estado y los tipificados en la legislacin militar o para circunstancias especiales en tiempo de guerra. En cada caso habr que observar en qu medida los delitos punibles con la pena de muerte cumplen los criterios establecidos en la salvaguardia 1.

    La definicin de los delitos ms graves puede variar en diferentes contextos, pero la importancia que se da en la salvaguardia a la intencionalidad y a las consecuencias fatales u otras consecuencias extremadamente graves pretende hacer constar que los delitos deben suponer una amenaza a la vida; debe interpretarse en forma restrictiva, de modo que la pena de muerte constituya una medida verdaderamente excepcional.

    Los delitos contra el Estado dan una amplia facultad discrecional a los fiscales para solicitar la pena de muerte, a los tribunales para imponerla y a las autoridades competentes para decidir si un condenado debe ser ejecutado. En esos casos la imposicin de la pena de muerte puede no ajustarse plenamente a la definicin de la salvaguardia 1.

    El hecho de que en muchos pases se haya abolido la pena de muerte para los delito militares y en tiempo de guerra, muestra que no se considera de un modo universal que esa pena sea un medio necesario para garantizar que los soldados cumplan su deber.

    Otra categora a tener en cuenta es la pena de muerte forzada existente en algunos pases.

    Salvaguardia 2. La pena de muerte slo podr imponerse por un delito para el que la ley estipulara la pena capital en el momento en que fue cometido, quedando entendido que si con posterioridad a la comisin del delito, la ley estableciere una pena menor, el delincuente se beneficiar del cambio.

    Excepto Israel, ningn pas de los que respondieron a la encuesta que mantenan la pena de muerte para delitos comunes inform que la aplicar retroactivamente. Israel permitira la aplicacin retroactiva de la pena de muerte en relacin con las atrocidades y los crmenes de guerra cometidos durante el perodo nazi.

    Salvaguardia 3. No sern condenados a muerte los menores de 18 aos en el momento de cometer el delito, ni se ejecutar la sentencia de muerte en el caso de mujeres embarazadas o que hayan dado a luz recientemente, ni cuando se trate de personas que hayan perdido la razn.

    En el Cdigo Penal Militar Argentino no se prohiba condenar a muerte a los delincuentes menores de 18 aos, aunque la minora de edad constitua un factor atenuante.

    Ninguna mujer que estuviera embarazada al momento del juicio haba sido ejecutada en ningn pas durante el quinquenio sobre el que se realiz la encuesta.

    Respecto de las personas que hubieren perdido la razn, en algunos pases, se aplazara hasta que la recuperaran. Sin embargo, en los pases que respondieron la encuesta, no haba sido ejecutada ninguna persona que hubiera perdido la razn despus de haber sido condenada a muerte.

    En algunos pases, el retraso mental se consideraba generalmente una de las circunstancia eximentes de la responsabilidad penal que podan llevar a la absolucin.

    Salvaguardia 4. Slo se podr imponer la pena capital cuando la culpabilidad del acusado se base en pruebas claras y convincentes, sin que quepa la posibilidad de una explicacin diferente de los hechos.

    Todos los pases respondieron que sus normas procesales penales o su Constitucin exigan que las pruebas fuesen examinadas ante un tribunal y que la culpabilidad del acusado se estableciera ms all de cualquier duda razonable o verdadera y plenamente.

    Salvaguardia 5. Slo podr ejecutarse la pena capital de conformidad con la sentencia definitiva dictada por un tribunal competente, tras un proceso jurdico que ofrezca todas las garantas posibles para asegurar un juicio justo, equiparables como mnimo a las que figuran en el art. 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos, incluido el derecho de todo sospechoso o acusado de un delito sancionable con la pena capital a la asistencia letrada adecuada en todas en todas las etapas del proceso.

    En Bosnia y Herzegovina exista la posibilidad de que un condenado fuera ejecutado antes de que la autoridad judicial competente hubiera dictado un fallo definitivo. Tampoco se garantizaba en todos los casos una audiencia justa y pblica.

    Todos los dems pases retencionistas afirmaron que la pena capital slo poda ejecutarse tras un fallo definitivo pronunciado por un tribunal competente en el curso de un proceso judicial en el que se garantizara una audiencia justa y pblica, se informara al acusado de la naturaleza de los cargos y de las pruebas existentes en su contra y se le consideran el tiempo y los medios necesarios para preparar su defensa, examinar los testigos, etc. y se le presumiera inocente hasta que se probara su culpabilidad.

    En la mayora de los pases, los delitos comunes tipificados en el derecho penal que fueren punibles con la pena de muerte eran enjuiciados ante los tribunales penales de mayor categora o el Tribunal Supremo.

    En muchos Estados, sin embargo, existieron irregularidades procesales. En 1993-1994 el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias recibi informaciones alarmantes respecto a leyes y prcticas que promovan la imposicin y ejecucin de la pena de muerte sin que los acusados gozaran de los derechos y garantas de un juicio imparcial.

    Salvaguardia 6. Toda persona condenada a muerte tendr derecho a apelar ente un tribunal de jurisdiccin superior, y debern tomarse medidas para garantizar que esas apelaciones sean obligatorias.

    Todos los pases que respondieron al cuestionario garantizaban el derecho a apelar contra les sentencia de muerte. Sin embargo, el plazo concedido para esa apelacin variaba considerablemente.

    Salvaguardia 7. Toda persona condenada a muerte tendr derecho a solicitar el indulto o la conmutacin de la pena; en todos los casos de pena capital se podr conceder el indulto o la conmutacin de la pena.

    Esta salvaguardia estaba garantizada en todos los pases que respondieron a la encuesta; aunque en algunos pases exista una limitacin de plazo para la preparacin de una solicitud de indulto o clemencia.

    Salvaguardia 8. No se ejecutar la pena capital mientras estn pendientes algn procedimiento de apelacin u otros procedimientos de recurso o relaciones con el indulto o la conmutacin de la pena.

    Todos los Estados manifestaron que la ejecucin se aplazaba invariablemente hasta que se hubieran agotado todos los procedimientos de apelacin, recurso, indulto y clemencia y se hubiera comunicado el resultado al acusado y sus asesores letrados. Las ejecuciones slo podan ejecutarse mediante un mandamiento escrito expedido despus del examen de la apelacin y la solicitud de indulto.


    Salvaguardia 9. Cuando se aplique la pena capital, su ejecucin se har de forma que se cause el menor sufrimiento posible.

    Los mtodos de ejecucin de que se inform fueron el ahorcamiento y el fusilamiento. En ninguno se permita al condenado a elegir el mtodo de ejecucin, y slo cuatro pases dijeron que se procuraba minimizar el sufrimiento del delincuente.

    Con arreglo al derecho penal militar argentino, el condenado poda ser fusilado en pblico, pero no haba habido ninguna ejecucin en el quinquenio 1989-1993.

    Difusin de las salvaguardias para garantizar la proteccin de los derechos de los condenados a la pena de muerte.

    En ciertos pases nada se haba realizado al efecto de tal difusin, no tenan disposicin alguna que garantizara que los acusados o sus representantes legales tuvieran conocimiento de las salvaguardias o de las disposiciones correspondientes en la legislacin nacional, tampoco tenan planes para establecer un sistema adecuado. En otros las salvaguardias eran conocidas en la medida en que estaban incorporadas a las leyes y reglamentos nacionales o se haban publicado en las gacetas oficiales.

    Investigacin

    En ningn pas se haban establecido actividades gubernamentales encaminadas a promover la investigacin en esa esfera.

    Un nmero sin precedentes de pases han abolido la pena de muerte o han suspendido su utilizacin.

    La tendencia hacia un ritmo creciente de abolicin se observ ya en la cuarta encuesta. Slo 7 de los 57 pases que respondieron a la encuesta haban llevado a cabo alguna ejecucin en los ltimos aos, y la mayora de ellos eran aparentemente muy remisos a la utilizacin de la pena capital.

    La poltica criminal verde

    En contra de los planes de produccin y de la sociedad de consumo de estos das, aparecen partidos polticos minoritarios que proponen precisamente otros planes de produccin y de tipo de sociedad.

    Es una reaccin a las alternativas polticas centrales; un movimiento que revalora el mensaje de todas las grandes religiones, con particular inclinacin al espiritualismo.

    Hulsman defiende la abolicin del sistema penal, tal cual es actualmente, esta tesis se conoce con el nombre de abolicionismo. Hulsman sostiene que podra suprimirse la justicia penal, en su forma actual, reemplazndola por otras alternativas que permiten la solucin de conflictos: la reparacin, la conciliacin, etc.

    Esta tesis lleva razn en cuanto se refiere a la represin del sistema actual y propone resolver los conflictos sociales por va no punitiva.

    Crtica al abolicionismo: no sita claramente el problema en la historia.

    El sistema penal es slo una forma del control social institucionalizado. Cede mucho margen de control social, ste se ejercer igualmente con otras formas que no siempre sern mejores en cuanto al respeto a la dignidad humana.

    Hulsman propone una justicia no penal pero cuidadosa y vigilante respecto del espacio de los Derechos Humanos.


    Esta es la entrevista a un hombre que prefiri la muerte digna antes de una larga agona.

    Roberto, que sufra de cncer luch contra su enfermedad sometindose a tratamientos y operaciones que no lograban mejorar su estado, sino que, contrariamente, acrecentaban su dolor. Roberto supo que vivira en un constante sufrimiento.

    Este hombre, sabiendo que todo tratamiento sera intil, para terminar con su enfermedad, decidi vivir con dignidad el tiempo que le quedara. Para Roberto, es el dolor lo que hace la indignidad de la persona, y l eligi la muerte digna.

    En este caso, los tratamientos a los que el paciente podra someterse no prolongaban su vida, sino la agona. Es esto justo?, Quin lo decide?, Qu derecho tiene la ley para determinar que una persona debe seguir sufriendo aun sabiendo que su situacin es irreversible?

    La ley no se sensibiliza, no entiende

    a una persona o caso particular. Dictamina lo que corresponde hacer. Pero una ley puede ir en contra de la voluntad de una persona, y en este caso, la eutanasia es la voluntad de elegir la muerte, exigirla como un derecho. Va esto en contra del derecho a la vida? En definitiva, es un derecho que todos tenemos, y en esa condicin uno puede elegir prescindir de tal derecho.


    Por un lado, la agona es parte de la vida, y mientras haya vida hay esperanzas. Pero en el caso de la mujer con muerte cerebral en que no se puede ofrecer ninguna esperanza de supervivencia natural, es una vida intil. Quin decide si es una vida til o no? Quin tiene derecho a disponer de la vida de otro ser humano? En este caso es lcito dejar morir a un paciente incapaz de tomar decisiones, suspendindole un tratamiento intil. Este derecho reside en los responsables del paciente. Es justo para el paciente no disponer de su vida, no decidir su muerte?.

    Seguramente, no es fcil cargar con una vida sin esperanzas, pero tampoco debe serlo cargar con la responsabilidad de decidir qu se debe hacer con esa vida, si se debe hacer algo.

    Si decidir sobre s mismo es un derecho, si el derecho a la vida es el mximo y principal, si la persona no puede tomar decisiones debido a sus condiciones fsico-psquicas, quien sea responsable de esa decisin, dispone de la vida de la persona tambin? En estos casos se abre la discusin acerca de si hay que valorar la cantidad de vida por encima de la calidad.



    Bibliografa

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