PLAN GENERAL
Plan General
Introducción
I.
Desarrollo
del ojo y oídos
A. Desarrollo del ojo
A.1.
Desarrollo
de la retina
A.2.
Desarrollo
del cuerpo ciliar
A.3.
Desarrollo
del iris
A.4.
Desarrollo
del cristalino
A.5.
El
cuerpo vítreo
A.6.
Desarrollo
de la cámara acuosa
A.7.
Desarrollo
de la córnea
A.8.
Desarrollo
de coroides y esclerótica
A.9.
Desarrollo
de los párpados
A.10.
Desarrollo
de las glándulas lagrimales
A.11.
Anomalías
congénitas del ojo
A.11.1.
Desprendimiento
de congénito de la retina
A.11.2.
Coloboma
de la retina
A.11.3.
Ciclopía
A.11.4.
Cataratas
congénitas
A.11.5.
Glaucoma
congénito
A.11.6.
Microftalmos
A.11.7.
Anoftalmía
A.11.8.
Afaquia
Congénita
B. Desarrollo del oído
B.1.
Desarrollo
del oído interno
B.2.
Desarrollo
del oído medio
B.3.
Desarrollo
del oído externo
B.3.1.
La membrana timpánica
B.3.2.
El pabellón auricular
B.4.
Anomalías
del oído
B.4.1. Sordera congénita
B.4.2.
Anomalías de la oreja
B.4.3.
Atresia del meato acústico externo
C. Resumen del Desarrollo del Ojo y Oídos
Anexos
Conclusión
Bibliografía
INTRODUCCIÓN
En la presente monografía hemos querido presentar la formación embriológico de los ojos y oídos
de un embrión humano, detallando las etapas sucesivas, desde las membranas que los originan, las diferenciaciones
posteriores de los mismos en estructuras especializadas con una función
enfocada al desarrollo normal de la visión y audición, hasta completar su desarrollo.
Asimismo hacemos alusión de algunas de las anomalías
relacionadas con el mal desarrollo de ambas estructuras, su causa y transmisión
al futuro ser humano, ya sea por factores físicos o congénitos.
Además anexamos una serie de
imágenes que facilitan el entendimiento del proceso que conlleva el desarrollo
de ambas estructuras.
DESARROLLO DEL OJO Y OIDOS
A. Desarrollo del ojo:
El
desarrollo inicial del ojo resulta de una serie de señales de inducción, a
partir de cuatro fuentes que son:
Ø Neurodermo del cerebro anterior
Ø Mesodermo
Ø Ectodermo superficial de la cabeza
Ø Células de la cresta neural, (Ver esquema 1)
El desarrollo del ojo se pone de
manifiesto por primera vez al principio de la cuarta semana, cuando aparecen
los surcos ópticos en los pliegues neurales, a nivel del extremo caudal del
embrión. A
medida que los pliegues neurales se van fusionando y forman el encéfalo
anterior, los surcos ópticos se transforman
en un par de vesículas ópticas, que se proyectan de los costados del
encéfalo anterior. Al ir creciendo las vesículas ópticas, las
cuales tienen aspecto de bulbos, los extremos distales se expanden y sus
conexiones con el encéfalo anterior se constriñen y adelgazan para formar los
tallos ópticos.
A medida que las vesículas ópticas
crecen hacia fuera, el ectodermo superficial de las vesículas se espesa y forma
la placa del cristalino; está sufre una invaginación y se convierte
en la fóvea del cristalino. Los bordes de la fóvea se acercan y se
fusionan para formar las vesículas del cristalino. En las vesículas ópticas ocurre una invaginación
que dará origen a la cúpula óptica de doble capa. Es entonces cuando las
vesículas del cristalino se separan del ectodermo superficial y en los tallos
ópticos se desarrollan surcos lineales, llamados fisura óptica. De la mesénquima de estas fisuras
se desarrollan los vasos sanguíneos hialoides. Las arterias hialoideas irrigan
la capa interna de la cúpula óptica, la vesícula del cristalino y el
mesénquima, que se encuentra dentro de la cúpula óptica. Las venas hialoideas
devuelven la sangre desde estos tejidos. A medida que se acercan y fusionan los
bordes de la fisura ópticas, los vasos hialoideos quedan encerrados dentro del
nervio óptico. Las
porciones distales de los miembros degeneran y en la porción proximal persisten
como arterias y venas centrales de la retina.
A.1. Desarrollo de la retina
La retina se desarrolla a partir de la
copa óptica, y como ya habíamos mencionado es una invaginación del cerebro
anterior. La capa externa más delgada
de la copa óptica constituye el epitelio pigmentario de la retina y la más gruesa, se diferencian en la retina
neural. Durante los periodos de desarrollo embrionario y fetal,
estás capas se separan por un espacio intrarretiniano, el cual desaparece
gradualmente a medida que se fusionan las dos capas de la retina., El epitelio pigmentario permanece
fijo a la coroides, pero su fijación no es tan firme, debido a que la retina
neural se separa del epitelio pigmentario, por que la copa óptica es una
invaginación del cerebro anterior y sus capas se continúan con la pared del
cerebro. Por la influencia del cristalino en desarrollo, prolifera la copa
interna óptica y forma un neuroepitelio grueso. Después las
células de esta capa se diferenciaran dentro de la retina neural, la cual es la
región más sensible del ojo a la luz, porque contienen los fotorreceptores:
bastones y conos, y cuerpos celulares
de neuronas.
Como la vesícula óptica se invagina a
medida que forma la copa óptica, la retina neural se invierte, es decir las
células fotorreceptoras son adyacentes al epitelio pigmentado, esto ara que la
luz pase a través de la mayor p