Trabajo
Práctico
Tema:
“La Destilación”
Destilación: proceso que consiste en calentar un líquido hasta
que sus componentes más volátiles pasan a la fase de vapor y, a continuación,
enfriar el vapor para recuperar dichos componentes en forma líquida por medio
de la condensación. El objetivo principal de la destilación es separar una
mezcla de varios componentes aprovechando sus distintas volatilidades, o bien
separar los materiales volátiles de los no volátiles. En la evaporación y en el
secado, normalmente el objetivo es obtener el componente menos volátil; el
componente más volátil, casi siempre agua, se desecha. Sin embargo, la
finalidad principal de la destilación es obtener el componente más volátil en
forma pura. Por ejemplo, la eliminación del agua de la glicerina evaporando el
agua, se llama evaporación, pero la eliminación del agua del alcohol evaporando
el alcohol se llama destilación, aunque se usan mecanismos similares en ambos
casos.
Si la diferencia en volatilidad (y por tanto en punto de ebullición)
entre los dos componentes es grande, puede realizarse fácilmente la separación
completa en una destilación individual. El agua del mar, por ejemplo, que
contiene un 4% de sólidos disueltos (principalmente sal común), se puede
purificar con facilidad evaporando el agua, y condensando después el vapor para
recoger el producto: agua destilada. Para la mayoría de los propósitos, este
producto es equivalente al agua pura, aunque en realidad contiene algunas
impurezas en forma de gases disueltos, siendo la más importante el dióxido de
carbono.
Si los puntos de ebullición de los componentes de una mezcla sólo
difieren ligeramente, no se puede conseguir la separación total en una
destilación individual. Un ejemplo importante es la separación de agua, que
hierve a 100 °C, y alcohol, que hierve a 78,5 °C. Si se hierve una
mezcla de estos dos líquidos, el vapor que sale es más rico en alcohol y más
pobre en agua que el líquido del que procede, pero no es alcohol puro. Con el
fin de concentrar una disolución que contenga un 10% de alcohol (como la que
puede obtenerse por fermentación) para conseguir una disolución que contenga un
50% de alcohol (frecuente en el whisky), el destilado ha de destilarse una o
dos veces más, y si se desea alcohol industrial (95%) son necesarias varias
destilaciones.
Teoría de la destilación
En la mezcla simple de dos líquidos solubles entre sí, la volatilidad de
cada uno es perturbada por la presencia del otro. En este caso, el punto de
ebullición de una mezcla al 50%, por ejemplo, estaría a mitad de camino entre
los puntos de ebullición de las sustancias puras, y el grado de separación
producido por una destilación individual dependería solamente de la presión de
vapor, o volatilidad de los componentes separados a esa temperatura. Esta sencilla
relación fue anunciada por vez primera por el químico francés François Marie
Raoult (1830-1901) y se llama ley de Raoult. Esta ley sólo se aplica a mezclas
de líquidos muy similares en su estructura química, como el benceno y el
tolueno. En la mayoría de los casos se producen amplias desviaciones de esta
ley. Si un componente sólo es ligeramente soluble en el otro, su volatilidad
aumenta anormalmente. En el ejemplo anterior, la volatilidad del alcohol en
disolución acuosa diluida es varias veces mayor que la predicha por la ley de
Raoult. En disoluciones de alcohol muy concentradas, la desviación es aún
mayor: la destilación de alcohol de 99% produce un vapor de menos de 99% de
alcohol. Por esta razón el alcohol no puede ser concentrado por destilación más
de un 97%, aunque se realice un número infinito de destilaciones.
Aparato de destilación
Técnicamente el término alambique se aplica al recipiente en el que se
hierven los líquidos durante la destilación, pero a veces se aplica a todo el
aparato, incluyendo la columna fraccionadora, el condensador y el receptor en
el que se recoge el destilado. Este término se extiende también a los aparatos
de destilación destructiva o craqueo. Los alambiques para trabajar en el
laboratorio están hechos normalmente de vidrio, pero los industriales suelen
ser de hierro o acero. En los casos en los que el hierro podría contaminar el
producto se usa a menudo el cobre, y los alambiques pequeños para la
destilación de whisky están hechos frecuentemente de vidrio y cobre. A veces
también se usa el término retorta para designar a los alambiques.
Destilación fraccionada
En el ejemplo anterior, si se consigue que una parte del destilado vuelva
del condensador y gotee por una larga columna a una serie de placas, y que al
mismo tiempo el vapor que se dirige al condensador burbujee en el líquido de
esas placas, el vapor y el líquido interaccionarán de forma que parte del agua
del vapor se condensará y parte del alcohol del líquido se evaporará. Así pues,
la interacción en cada placa es equivalente a una redestilación, y construyendo
una columna con el suficiente número de placas, se puede obtener alcohol de 95%
en una operación individual. Además, introduciendo gradualmente la disolución
original de 10% de alcohol en un punto en mitad de la columna, se podrá extraer
prácticamente todo el alcohol del agua mientras desciende hasta la placa
inferior, de forma que no se desperdicie nada de alcohol.
Este proceso, conocido como rectificación o destilación fraccionada, se
utiliza mucho en la industria, no sólo para mezclas simples de dos componentes
(como alcohol y agua en los productos de fermentación, u oxígeno y nitrógeno en
el aire líquido), sino también para mezclas más complejas como las que se
encuentran en el alquitrán de hulla y en el petróleo. La columna fraccionadora
que se usa con más frecuencia es la llamada torre de burbujeo, en la que las
placas están dispuestas horizontalmente, separadas unos centímetros, y los
vapores ascendentes suben por unas cápsulas de burbujeo a cada placa, donde
burbujean a través del líquido. Las placas están escalonadas de forma que el
líquido fluye de izquierda a derecha en una placa, luego cae a la placa de
abajo y allí fluye de derecha a izquierda. La interacción entre el líquido y el
vapor puede ser incompleta debido a que se puede producir espuma y arrastre de
forma que parte del líquido sea transportado por el vapor a la placa superior.
En este caso, pueden ser necesarias cinco placas para hacer el trabajo de
cuatro placas teóricas, que realizan cuatro destilaciones. Un equivalente
barato de la torre de burbujeo es la llamada columna apilada, en la que el
líquido fluye hacia abajo sobre una pila de anillos de barro o trocitos de
tuberías de vidrio.
La única desventaja de la destilación fraccionada es que una gran
fracción (más o menos la mitad) del destilado condensado debe volver a la parte
superior de la torre y eventualmente debe hervirse otra vez, con lo cual hay
que suministrar más calor. Por otra parte, el funcionamiento continuo permite grandes
ahorros de calor, ya que el destilado que sale puede ser utilizado para
precalentar el material que entra.
Cuando la mezcla está formada por varios componentes, éstos se extraen en
distintos puntos a lo largo de la torre. Las torres de destilación industrial
para petróleo tienen a menudo 100 placas, con al menos diez fracciones
diferentes que son extraídas en los puntos adecuados. Se han utilizado torres
de más de 500 placas para separar isótopos por destilación.
Destilación por vapor
Si dos líquidos insolubles se calientan, ninguno de los dos es afectado
por la presencia del otro (mientras se les remueva para que el líquido más
ligero no forme una capa impenetrable sobre el más pesado) y se evaporan en un
grado determinado solamente por su propia volatilidad. Por lo tanto, dicha
mezcla siempre hierve a una temperatura menor que la de cada componente por
separado. El porcentaje de cada componente en el vapor sólo depende de su
presión de vapor a esa temperatura. Este principio se puede aplicar a sustancias
que podrían verse perjudicadas por el exceso de calor si fueran destiladas en
la forma habitual.
Destilación al vacío
Otro método para destilar sustancias a temperaturas por debajo de su
punto normal de ebullición es evacuar parcialmente el alambique. Por ejemplo,
la anilina puede ser destilada a 100 °C extrayendo el 93% del aire del
alambique. Este método es tan efectivo como la destilación por vapor, pero más
caro. Cuanto mayor es el grado de vacío, menor es la temperatura de
destilación. Si la destilación se efectúa en un vacío prácticamente perfecto,
el proceso se llama destilación molecular. Este proceso se usa normalmente en
la industria para purificar vitaminas y otros productos inestables. Se coloca
la sustancia en una placa dentro de un espacio en el que se ha hecho el vacío y
se calienta. El condensador es una placa fría, colocada tan cerca de la primera
como sea posible. La mayor parte del material pasa por el espacio entre las dos
placas, y por lo tanto se pierde muy poco.
Destilación
molecular centrífuga
Si una columna larga que contiene una mezcla de gases se cierra
herméticamente y se coloca en posición vertical, se produce una separación
parcial de los gases como resultado de la gravedad. En una centrifugadora de
alta velocidad, o en un instrumento llamado vórtice, las fuerzas que separan
los componentes más ligeros de los más pesados son miles de veces mayores que
las de la gravedad, haciendo la separación más eficaz. Por ejemplo, la
separación del hexafluoruro de uranio gaseoso, UF6, en moléculas que
contienen dos isótopos diferentes del uranio, uranio 235 y uranio 238, puede
ser llevada a cabo por medio de la destilación molecular centrífuga.
Sublimación
Si se destila una sustancia sólida, pasándola directamente a la fase de
vapor y otra vez a la fase sólida sin que se forme un líquido en ningún
momento, el proceso se llama sublimación. La sublimación no difiere de la
destilación en ningún aspecto importante, excepto en el cuidado especial que se
requiere para impedir que el sólido obstruya el aparato. La rectificación de
dichos materiales es imposible. El yodo se purifica por sublimación.
Destilación destructiva
Cuando se calienta una sustancia a una temperatura elevada,
descomponiéndose en varios productos valiosos, y esos productos se separan por
fraccionamiento en la misma operación, el proceso se llama destilación
destructiva. Las aplicaciones más importantes de este proceso son la
destilación destructiva del carbón para el coque, el alquitrán, el gas y el
amoníaco, y la destilación destructiva de la madera para el carbón de leña, el
ácido etanoico, la propanona y el metanol. Este último proceso ha sido
ampliamente desplazado por procedimientos sintéticos para fabricar distintos
subproductos. El craqueo del petróleo es similar a la destilación destructiva.