Dinosaurios
En australia, hace cien millones de años,
vivió un singular dinosaurio capaz de soportar muy bajas temperaturas y
arreglarse con poco alimento. Los cintíficos piensan que probablemente tenía
sangre caliente.
EN BUSCA DE FOSILES
Desde 1984
los paleontólogos Tom Rich y su esposa Pat Vickers-Rich vienen trabajando en el
interior de un acantilado de 90 metros de altura. El lugar, ubicado cerca de la
ciudad de Melbourne, en Australia es conocido como la Ensenada de los Dinosaurios.
Allí, ayudados por voluntarios, pasan semanas cavando túneles en busca de
fósiles. Quieren conocer más secretos de los antiquísimos restos de estos
animales.
EN LAS CUEVAS
Encontrar algún hueso de estos singulares animales no es nada fácil.
Hay que atravesar rocas durísimas con perforadoras y muchas veces recurrir a
explosivos. A lo largo de estos años cavaron 60 metros de túneles y movieron
casi 300 toneladas de piedra. El trabajo es muy duro e incómodo. Los buscadores
de dinosaurios trabajan, comen y duermen en el interior del acantilado. Y la
tarea es muy peligrosa, no tanto por los explosivos (que están a cargo de
ingenieros), sino por la cercanía de un mar muy turbulento. Una vez, por
ejemplo, Tom Rich se fracturó un brazo al ser lanzado por el oleaje contra unas
rocas.
OTROS DESCUBRIMIENTOS
En la misma región se encontraron otros
ejemplares interesantes. Se sabe, por ejemplo, que los allosaurios -dinosaurios
parecidos al tiranosaurio- vivieron allí después de que sus parientes de
América del Norte ya se habían extinguido. Y también allí se encontraron los
más antiguos ceratópsidos –pariente del conocido Triceratops- y también esqueletos
de plesiosaurios, grandes reptiles de hábitos marinos y con extremidades en
forma de remo.
VIVIR EN EL FRIO
Los especialistas se entusiasman ante la posibilidad de demostrar que
los dinosaurios podían regular la temperatura del cuerpo. En cambio, los
reptiles actuales (cocodrilos, tortugas o serpientes) no lo hacen. Si los
leaellinosaurios sobrevivían en tan bajas temperaturas, debían de poder
mantener regulado su calor corporal para no morir congelados. Esto llevaría a
afirmar que tenían sangre caliente como los mamíferos y las aves. Si además
aceptamos que podían ver bien en la penumbra para encontrar su alimento,
estamos reafirmando su capacidad de adaptación.
TAMBIEN EN LA ARGENTINA
En la Argentina también se han realizado
importantes hallazgos de dinosaurios. En 1964, en la Rioja, aparecieron fósiles
de antepasados de los dinosaurios. En 1991, en el Valle de la Luna, en San Juan,
paleontólogos argentinos y estadounidenses encontraron al Eoraptor, una de las
especies más antiguas de estos animales. En Neuquén se halló al Gigantosaurus
carolinii, o más familiarmente Carolina, que supera en tamaño al tiranosaurio,
hasta hace poco el carnívoro más grande del mundo. En la misma provincia apareció
el argentinosaurus huinculensis que, con sus cuarenta metros de longitud, dejó
atrás al enorme diplodoco. Y, como en Australia y la Antártida, en Neuquén se
descubrieron recientemente pequeños dinosaurios herbívoros.-

Recopilación:
Sergio Lana
Profesor de
Informática
Internet: lanasd@topmail.com.ar
Fuente:
Lic. Luis Forciniti -Revista A-Z diez-