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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A ROMA: Análisis literario de la Novela del escritor africano Lucio Apuleyo “El Asno de Oro”.PorMaria del Carmen Saldarriaga Muñoz, Estudiante de último semestre de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana (Medellín- Colombia) Agregado: 25 de NOVIEMBRE de 2001 (Por MARIA DEL CARMEN SALDARRIAGA MUÑOZ) | Palabras: 2595 | Votar! | 3 votos | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Literatura > |
"Fabulam
graecanicam incipimus"
Maria del Carmen Saldarriaga Muñoz
Estudiante de último semestre de Comunicación Social y Periodismo de
la Universidad Pontificia Bolivariana (Medellín- Colombia)
(Análisis literario de la Novela del escritor africano Lucio Apuleyo “El Asno de Oro”. Categoría recomendada: Literatura)
Noviembre de 2001
De la cultura griega nos llegan ecos de leyendas y dioses reales e irreales que ocuparon la vida y mentes de la sociedad antigua y que con gran vigencia lo siguen haciendo con la moderna. La violencia de sus voces llega hasta nosotros en forma oral y escrita como lo demuestra la obra clásica del escritor argelino Lucio Apuleyo “El Asno de Oro”.
El Asno de Oro, espejo de dichas sociedades, es una crítica satírica de la conformación social de los pueblos, de sus ideologías y creencias, que demuestra como magia y sociedad racional se dan la mano en una dicotomía de conceptos, con el asno como el animal representante de la metamorfosis de la ignorancia al conocimiento.
Desenmascarar pues la naturaleza humana es una de las tareas más difíciles impuestas al escritor, tarea que Apuleyo cumple a la perfección e incluso intenta superar; las pasiones, las iras, las venganzas, el amor, los impulsos potentes del erotismo han plasmado de colores la historia de las sociedades desde sus comienzos, y la antigua Grecia no ha sido la excepción a ello. Recordemos una comunidad que se establece en un sistema judicial y religioso determinado, una comunidad que expía su evolución en la higiene y la complacencia común, donde discurso y normas, prudencia y mitos establecen lo legal y donde la oscuridad de la noche protege el culto al Dios Baco, donde prostitutas, ladrones y brujas dominan el territorio por igual.
Dioses y hadas harían parte de los imaginarios colectivos, que como el
honor, el sexismo y los valores conformarían la red de las ciudades y las
naciones. Grecia es una de estas naciones, la más grande la más esplendorosa y
brillante que el mundo haya visto jamas, la tradición oral nos lo enseña y
Lucio Apuleyo en su libro “La Metamorfosis o el Asno de Oro” nos lo confirma.
El autor de origen africano, nacido entre los años 114-125, y su
historia personal tienen mucho que aportar al carácter del libro, ya que el
reflejo de la vida cotidiana en la cual se enmarcan las aventuras del
protagonista es el compendio de vivencias y lugares conocidos por Apuleyo
acerca de su tiempo. Las aventuras de Lucio, el Asno, se desarrollan en la
remota Tesalia, ciudad situada al norte de Grecia y famosa entre los viajantes
en una época en que la razón comenzaba a ser sustituida por la superstición convirtiendo
los viajes de Lucio en un paseo por los temores de su tiempo, por sus
exaltaciones y leyendas urbanas. Entre estos se desarrollan historias curiosas
y sencillas que entrelazadas proporcionan la Metamorfosis interna de nuestro
personaje.
El Asno de Oro es pues la transformación (narrada en primera persona)
del protagonista convertido en asno por equivocación, ya que aunque él le había
pedido a la criada de cierta bruja que lo transformase en búho, ésta se
equivocó de hechizo y lo transformó en el animal más inútil y menospreciado de
todos. Las vicisitudes de su existencia asnal ocupan entonces algo menos de la mitad del relato, si de este se exceptúa
el maravilloso cuento de “Amor y Psique”, contado por una vieja a una joven
cautiva en presencia del asno, reproducido por este, y que ocupa un espacio de
dos libros hacia el centro de la obra. “Los ladrones no tardaron en regresar
inquietos y afligidos, sin una triste túnica de botín, pero arrastrando entre
todos una muchacha de buen porte, con aspecto de pertenecer a la aristocracia
del país; era una chiquilla -¡Por Hércules! Apetecible incluso para un asno
como yo-, que venía llorosa, mesándose los cabellos y el vestido.” La historia
de “Amor y Psique” contada como una nana para dormir es la que calma a dicha
muchacha y la que da impulsos para que el asno, armándose de valor, ayude a
escapar a la chiquilla.
Y aunque cautivo y desafortunado en medio de sucesos como este la
transformación de Lucio le ha proporcionado aunque sea un consuelo: satisfacer
su innata curiosidad. De este modo se da comienzo a fábulas sociales como la
sustitución del marido, representante del status social de la pareja, por el joven amante; la exaltación a
ladrones y brujas; la insinuación de la religión deformada por homosexuales ó
el erotismo voluptuoso de lo secreto. Apuleyo juega a ser Dios, poniendo a
Lucio en situaciones imposibles e inverosímiles en las que la Fortuna se hace
merecedora y culpable de cuanto a este suceda y en las que temas como lo
religioso y lo pagano se conectan con la critica al adulterio y el fanatismo.
En este libro el rito se convierte en disfraz de la perversión y el monoteísmo
en mascara de la traición.
El oro de Lucio es concebido en el momento en que este es rescatado
por la “augusta diosa” Isis con la promesa de consagrase en culto a ella,
culminando el relato con la moraleja de la alienación de los seres humanos ante
lo divino y anulando cualquier divagación sobre lo sucedido en la mente del
protagonista.
El descubrimiento de la fuerza y los alcances de la naturaleza humana
no son nuevos, pero Apuleyo lo devela con innovadora ironía: Las mujeres echan
mano a lo que sea por lo que quieren y los hombres viven para complacerlas, y
esto se vuelve tan palpable que hasta se ve representado en la historia de las
divinidades.
Con sátira, impecable narración y perfecto hilamiento de las historias
se nos lleva por algunas horas a la Grecia que no se cuenta en los libros de
historia, a la nación fantástica y pagana que nace de las leyendas, donde la
cotidianidad es tan circular como la historia misma, los ciclos de los seres
humanos siempre marcarán con el mismo tempo y el motor de la voluntad y el
impulso será siempre el que nos lleve al “hacer”. Es la sociedad en la que el
corazón humano se transforma entendiendo el sentido de la fortuna en algunos casos
con la traición como mediadora en otros sobre la base de la magia y sus
artilugios; pero sin importar cual sea el caso ambas llegan a igual puerto: la
búsqueda de la verdad humana.
A imagen y semejanza de las vivencias de Lucio, en el Asno de Oro, la
vida se nos vuelve un caballo de Troya para conocer y aprender, el lograr
viajar imbuidos en un animal tan inútil, lento y menospreciado como es un asno
es la única forma de confiarnos solo de la naturaleza humana y sus instintos
para alcanzar la felicidad. A este respecto no hay mucho que decir ya que cada
cual debe saber que animales usa para viajar por la vida sin untarse de a
mucho, un gato tal vez a la hora de la seducción, un búho al momento de aprender, un cisne o un conejo cuando de
recibir se trata, pero nunca nadie, por seguro, se ha vestido de asno.
Vestirse de ignorancia, desaprender lo aprendido es la antítesis del
conocimiento y esto contextualizado en la patria de la razón y la lógica se
convierte en todo un desafío. Pensar que la actualidad de un libro como este
puede estar revaluada es esperar demasiado ya que, a pesar del hastío a las
cosas antiguas, que tan bien ha desarrollado el hombre, la historia sólo
demuestra su circularidad. Lo que los autores hacen con sus obras es demostrar
el peso de la ignorancia al querer olvidar las tradiciones, y si el asno se
viste de ignorancia, la ignorancia a su vez se viste de conocimiento. La
crítica a las formas de acceder a la verdad apunta hacia las formas sociales
utilizadas, reglas y parámetros que solo establecen limitaciones para la
verdadera sabiduría.
Narrar satíricamente, contar cuentos fantásticos y enmarcarlos con
cotidianidad es una maravillosa y acertada forma de contar una historia pero
sobretodo de develar un pensamiento humanista en concreto y hacer una crítica
social armada. La ridiculización de las costumbres, del sexismo, de los valores
o la fidelidad se hace evidente, y
culmina como una pieza musical, estupendamente bien dirigida, al demostrar que
todo cuanto hagamos determina unas consecuencias, que las religiones ya sean
monoteístas o politeístas confluyen en un todo absoluto, que la glorificación
de las ideas es solo un ardid publicitario y que lo mas importante para el ser
humano es el reconocimiento en la vida pública o el conocimiento en la privada.
Pero ante todo que lo que se desdeña como apreciable representa una nueva forma
de pensar. El Asno de Oro es un tratado de poder, que condena las costumbres
cotidianas de todas las grandes naciones y
glorifica a los individuos que entiendan la verdad de la humanidad.
Paganismo y magia, locura y necedad son los instrumentos principales de la
orquesta, ponen el picante en la Grecia del intelectual, establecen el desafío
en épocas de Oscurantismo y develan los vicios de sociales de las naciones.
En el Asno de Oro las aventuras, basadas en el continuo viajar de los
protagonistas muestran el método de la sobreviviencia, las acciones son solo
sus impulsos. Durante once libros y en medio de un mundo místico-religioso la
fábula del mundo latino nos muestra su brevedad y erotismo, inspirando así la
misma fábula que luego daría forma a la literatura de occidente. Y es que entre
templos y sectas el contexto histórico de Grecia ofrece un maravilloso mundo
para hablar de desapariciones, transformaciones, resurecciones o cuanta
aventura extraña se le haya ocurrido a la sociedad; el tener dioses que
controlan la vida y los milagros de la humanidad proporcionan pues el perfecto
escenario para la fantasía, la fantasía de la que Lucio Apuleyo hace gala.
El tipo de lenguaje producido en una época de turbulentas
comunicaciones se debe leer desde su propio contexto, el Asno de Oro se
desarrolla en medio de la elite social griega, entre la humildad de sus
campesinos y la perspicacia de los extranjeros romanos y bárbaros; los campos,
las ciudades, los caminos plagados de ladrones, prostitutas, brujas, nobles,
educados estudiantes, cortesanas, dioses, sabios y todo tipo de individuos que
recreaban la normalidad. La percepción de estos habitantes acerca de su sociedad
se vivía desde el teatro, la literatura y la música: desde la tragedia se
establecía la moral de estas poblaciones y desde la comedia se ridiculizaba
esta forma de establecimiento social. Estas obras de la literatura son el
resultado de una comedia que algunos años después de la caída de los imperios
griego y romano clásicos despliega entre las historias entrelazadas la verdad
de las naciones de los altos ideales. Aunque no trate de edificar la nación en
sí, Apuleyo recoge fragmentos de tradición oral que diversifican versiones, las
leyendas son el resultado de estas versiones. Podríamos tomar acaso este libro
como leyenda, pero claramente demuestra ser reflejo de las estructuras sociales
de cualquier época.
El que de La Metamorfosis haya resultado un Asno de Oro no es gratuito
más sí fortuito. Cuando el protagonista de la obra se transforma en asno pasa de
ser un joven estudiante educado y de buena familia a ser un inútil, torpe y humilde animal de quien los
humanos desconsideradamente abusan; pero cuando sufre la metamorfosis pasa de ser un
inútil estudiante de familia y educado a ser un humano que ha aprendido de la
verdad de su naturaleza mediante lo místico y lo fantástico.
Aunque sea entonces por fragmentos de tradición oral Apuleyo llega a
mostrar el nacimiento, muerte y resurrección de Grecia, por que Lucio puede ser
muchas cosas pero ante todo es un símbolo de las ideas de Apuleyo. Un símbolo
de nación, un símbolo de naturaleza humana o de ideologías políticas y morales,
sin importar desde que punto de vista el Asno de Apuleyo es el arma en la mano
con guante de terciopelo.
Francisco de Goya decía que la vida era un espiral que crecía de
acuerdo al dedo que lo dibujara. La vida de la humanidad se desarrolla en igual
medida, es un espiral desde su circularidad pero cambia de posición de acuerdo
al punto de vista. La verdad entonces puede no ser absoluta pero lo común entre
las personas siempre ha sido explicado de distintas maneras, en Grecia lo
hacían mediante la tradición oral y la fábula, en la modernidad lo hacemos
mediante los medios de comunicación en masa y la fantasía. Fantasía es término
difícil de pronunciar en la era de la tecnología, en la sincronía
oriente-occidente, pero es la clave a los puntos de vista del espiral; aunque
no lo veamos la forma de explicarnos el mundo sigue siendo fantástica y la
burla a lo establecido el mejor vehículo para afrontarla.
Así pues desde el principio de las sociedades hasta hoy las naciones,
las sociedades, los individuos y la historia en general han tenido un hilo en
común que ata las percepciones y esto es la HUMANIDAD.
Si intentamos descubrir en que punto del Asno de Oro se describen las
formas de comunicación y sus resultados es fácil localizar los principios de
los medios en occidente, pero Apuleyo ante todo hace gala de la comunicación que
va de lo individual a lo colectivo, de la sicología social entre las masas.
Cuando una persona debe asumir un rol (como le sucedió a Lucio al transformarse
en asno) encuentra en común lo que tiene y no tiene con dicho personaje,
buscando explicarse a sí mismo que cosas lo llevarían a hacer lo que ese
personaje hace, es entonces cuando deducimos que no se trata de aprender a SER
ese personaje (no se trataba de que Lucio aprendiera a ser asno o se conformara
con ello) sino aprender de las cosas que lo llevarían a hacer lo que hace dicho
personaje. Me explico, la curiosidad de Lucio lo llevo a transformarse en asno,
en este estado era muy difícil utilizar sus conocimientos para salir de
problemas o sobrevivir, pero aprendió que a usar el instinto natural de los
animales que es quien los hace humildes y feroces a la vez; cuando Lucio volvió
de su aventura y se transformó de nuevo en ser humano las enseñanzas de su
transformación lo llevaron a aceptar el culto a Isis, cosa que en otra situación
a lo mejor no hubiera hecho, ya que con su experiencia aprendió de sobrevivencia
y humildad. Apuleyo maneja unos hilos invisibles durante todo el libro que nos
quitan cualquier posibilidad de escapatoria, (aun si supusieramos por algún
momento que somos Lucio y que haríamos las cosas distinto) mostrando al final
que con su leyenda realmente no quería dejar ninguna moraleja, su intención era
mas bien plasmar la realidad de la forma mas global que podía.
Lucio Apuleyo transmite por medio de las formas de comunicación más básicas
que existen (leyendas, mitos y relatos) como era la Grecia de la época clásica
y como el paganismo matizaba el mundo de la razón.
La intencionalidad del libro es secundaria, su mensaje se ramifica
hasta donde no alcanza la vista y la personalidad del autor se convierte en un
misterio, pero si algo queda de verdadero en estas páginas es que la historia
de occidente comenzó mucho antes que este y los temores y vicios de la
humanidad siguen y seguirán siendo los mismos ya que esta es la naturaleza
humana.
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