Monografía sobre la Electroquímica
Electroquímica:
parte de la química que trata de la relación entre las corrientes eléctricas y
las reacciones químicas, y de la conversión de la energía química en eléctrica
y viceversa. En un sentido más amplio, la electroquímica es el estudio de las
reacciones químicas que producen efectos eléctricos y de los fenómenos químicos
causados por la acción de las corrientes o voltajes.
Corriente eléctrica y movimiento de
iones
La mayoría de los compuestos
inorgánicos y algunos de los orgánicos se ionizan al fundirse o cuando se
disuelven en agua u otros líquidos; es decir, sus moléculas se disocian en
componentes cargados positiva y negativamente que tienen la propiedad de
conducir la corriente eléctrica . Si se coloca un par de electrodos en una
disolución de un electrólito (o compuesto ionizable) y se conecta una fuente de
corriente continua entre ellos, los iones positivos de la disolución se mueven
hacia el electrodo negativo y los iones negativos hacia el positivo. Al llegar
a los electrodos, los iones pueden ganar o perder electrones y transformarse en
átomos neutros o moléculas; la naturaleza de las reacciones del electrodo
depende de la diferencia de potencial o voltaje aplicado.
La acción de una corriente sobre un
electrólito puede entenderse con un ejemplo sencillo. Si el sulfato de cobre se
disuelve en agua, se disocia en iones cobre positivos e iones sulfato
negativos. Al aplicar una diferencia de potencial a los electrodos, los iones
cobre se mueven hacia el electrodo negativo, se descargan, y se depositan en el
electrodo como elemento cobre. Los iones sulfato, al descargarse en el
electrodo positivo, son inestables y combinan con el agua de la disolución
formando ácido sulfúrico y oxígeno. Esta descomposición producida por una
corriente eléctrica se llama electrólisis.
En todos los casos, la cantidad de
material que se deposita en cada electrodo al pasar la corriente por un
electrólito sigue la ley descubierta por el químico físico británico Michael
Faraday. Esta ley afirma que la cantidad de material depositada en cada
electrodo es proporcional a la intensidad de la corriente que atraviesa el
electrólito, y que la masa de los elementos transformados es proporcional a las
masas equivalentes de los elementos, es decir, a sus masas atómicas divididas
por sus valencias.
Todos los cambios químicos implican
una reagrupación o reajuste de los electrones en las sustancias que reaccionan;
por eso puede decirse que dichos cambios son de carácter eléctrico. Para
producir una corriente eléctrica a partir de una reacción química, es necesario
tener un oxidante, es decir, una sustancia que gane electrones fácilmente, y un
reductor, es decir, una sustancia que pierda electrones fácilmente. Las
reacciones de este tipo pueden entenderse con un ejemplo, el funcionamiento de
un tipo sencillo de pila (batería) electroquímica. Al colocar una varilla de
cinc en una disolución diluida de ácido sulfúrico, el cinc, que es un reductor,
se oxida fácilmente, pierde electrones y los iones cinc positivos se liberan en
la disolución, mientras que los electrones libres se quedan en la varilla de
cinc. Si se conecta la varilla por medio de un conductor a un electrodo de
metal inerte colocado en la disolución de ácido sulfúrico, los electrones que
están en este circuito fluirán hacia la disolución, donde serán atrapados por
los iones hidrógeno positivos del ácido diluido. La combinación de iones y
electrones produce gas hidrógeno, que aparece como burbujas en la superficie
del electrodo. La reacción de la varilla de cinc y el ácido sulfúrico produce
así una corriente en el circuito externo. Una pila electroquímica de este tipo
se conoce como pila primaria o pila voltaica.
En la batería de acumuladores, o
acumulador (conocida comúnmente como pila secundaria), se proporciona energía
eléctrica desde una fuente exterior, que se almacena en forma de energía
química. La reacción química de una pila secundaria es reversible, es decir, se
produce en un sentido cuando se carga la pila, y en sentido opuesto cuando se
descarga. Por ello, una pila secundaria puede descargarse una y otra vez.
Aplicaciones industriales
La descomposición electrolítica es
la base de un gran número de procesos de extracción y fabricación muy
importantes en la industria moderna. La sosa cáustica (un producto químico
importante para la fabricación de papel, rayón y película fotográfica) se
produce por la electrólisis de una disolución de sal común en agua . La
reacción produce cloro y sodio. El sodio reacciona a su vez con el agua de la
pila electrolítica produciendo sosa cáustica. El cloro obtenido se utiliza en
la fabricación de pasta de madera y papel.
Una aplicación industrial
importante de la electrólisis es el horno eléctrico, que se utiliza para
fabricar aluminio, magnesio y sodio. En este horno, se calienta una carga de
sales metálicas hasta que se funde y se ioniza. A continuación, se deposita el
metal electrolíticamente.
Los métodos electrolíticos se
utilizan también para refinar el plomo, el estaño, el cobre, el oro y la plata.
La ventaja de extraer o refinar metales por procesos electrolíticos es que el
metal depositado es de gran pureza. La galvanotecnia, otra aplicación
industrial electrolítica, se usa para depositar películas de metales preciosos
en metales base. También se utiliza para depositar metales y aleaciones en
piezas metálicas que precisen un recubrimiento resistente y duradero. La
electroquímica ha avanzado recientemente desarrollando nuevas técnicas para
colocar capas de material sobre los electrodos, aumentando así su eficacia y
resistencia. Tras el descubrimiento de ciertos polímeros que conducen la
electricidad, es posible fabricar electrodos de polímeros.