Trabajo Práctico
Tema: Enfermedades Genéticas
Profesor:
Ferrari
Anomalías congénitas o Enfermedades congénitas:enfermedad
estructural o funcional presente en el momento del nacimiento. El desarrollo
embrionario y fetal puede ser alterado por diversos factores externos como:
radiaciones, calor, sustancias químicas, infecciones y enfermedades maternas.
Estos agentes externos se llaman teratógenos (del griego teratos, ‘monstruo’, y genes,
‘nacimiento’). Las anomalías congénitas también pueden ser causadas por una
alteración genética del feto, o por la acción conjunta de un agente teratógeno
y una alteración genética.
Más del 20% de
los fetos malformados terminan en aborto espontáneo; el resto nacen con una
enfermedad congénita. Hasta un 5% de los recién nacidos presenta algún tipo de
anomalía congénita, y éstas son causa del 20% de las muertes en el periodo
posnatal. Un 10% de las enfermedades congénitas son hereditarias por alteración
de un solo gen; otro 5% son causadas por alteraciones en los cromosomas.
Causas
genéticas
Algunas anomalías
genéticas presentan síntomas evidentes ya en el momento del nacimiento. Pueden
ser causadas por mutaciones de un gen, de varios genes (herencia poligénica), o
por alteraciones cromosómicas complejas. Muchas enfermedades se heredan de modo
recesivo: ninguno de los padres padece la enfermedad pero ambos son portadores
del gen causante de ella. Cuando ambos padres presentan un gen dominante A
y un gen recesivo a, sus descendientes pueden heredar una de las cuatro
posibles combinaciones: AA, Aa, aA, o aa. Si el gen recesivo a
transmite la enfermedad, existe un 25% de probabilidades de que cada hijo esté
enfermo. En otras anomalías congénitas la presencia de un solo gen recesivo
produce la enfermedad.
Agentes
externos
En torno a un 10%
de las anomalías congénitas están causadas por factores externos. Se
demostraron los efectos de la radiación por la gran incidencia de
malformaciones en los hijos de las japonesas embarazadas expuestas a las bombas
atómicas de 1945, así como en las gestantes sometidas a radioterapia. El riesgo
para el feto es menor en las radiografías utilizadas para la elaboración de
diagnósticos; no obstante, los radiólogos recomiendan realizar sólo las
necesarias durante el embarazo. Someter a una gestante a temperaturas elevadas
(como la de un baño muy caliente) también puede producir anomalías congénitas.
Se creía que la
placenta (órgano de unión del feto a la madre) era una barrera protectora
frente a sustancias químicas presentes en la sangre materna. Este concepto
condujo a finales de la década de los años cincuenta al nacimiento de muchos
niños con focomelia (miembros ausentes de forma total o parcial) debido a la
utilización del sedante talidomida. Otros teratógenos conocidos son el alcohol,
los anticonvulsivos, los quimioterapéuticos antineoplásicos, la cocaína, el
ácido retinoico (tratamiento para el acné), y los antibióticos tetracilinas y
aminoglucósidos (estreptomicina, gentamicina, tobramicina). En 1955 se
descubrió en Japón una ‘epidemia’ de parálisis cerebral debida a que las
embarazadas consumían pescado contaminado con el producto industrial
metilmercurio.
Diferentes
infecciones padecidas por una gestante pueden lesionar al feto. La más típica,
la rubéola, puede producir retraso mental, ceguera y/o sordera en el recién
nacido. La vacunación de niñas y adolescentes evita que se produzca la
infección durante los embarazos futuros de esas mujeres. Otras infecciones que
pueden dañar al feto si se producen durante la gestación son el síndrome de
inmunodeficiencia adquirida (SIDA), la varicela, la toxoplasmosis y la
infección por citomegalovirus.
Las mujeres con
diabetes mellitus tipo I (insulín-dependiente), mal controlada durante la
gestación, pueden tener hijos con cardiopatías congénitas y otros problemas. La
fenilcetonuria (enfermedad del metabolismo) puede producir polimalformaciones y
retraso mental en el niño, si no se controla durante el embarazo.
Causas
poligénicas y multifactoriales
Hoy en día no se
conoce la causa de las dos terceras partes de las anomalías genéticas. Se
piensa que algunas malformaciones cardiacas y de la columna vertebral son
poligénicas,
es decir, producidas por la presencia simultánea de varios genes anómalos.
Otras anomalías congénitas parecen ser multifactoriales, esto es, producidas por
genes anormales que interactúan con agentes ambientales perjudiciales. Algunas
malformaciones se producen con más frecuencia en padres de edades avanzadas;
por ejemplo, el riesgo de que nazca un niño con síndrome de Down se incrementa
con la edad de la madre.
Diagnóstico
y detección
Se han
desarrollado diferentes pruebas diagnósticas para detectar los genes defectivos
y las anomalías fetales. Para algunas enfermedades hereditarias como la
enfermedad de Tay-Sachs y la anemia de células falciformes se dispone de
pruebas para detectar los genes defectuosos en los padres sanos.
Muchas
enfermedades congénitas se pueden diagnosticar mediante amniocentesis. Se toma
una muestra del líquido amniótico que rodea al feto para analizarlo y se
cultivan las células fetales descamadas para estudiarlas. Otro método para
obtener células fetales consiste en la realización de la biopsia de
vellosidades coriónicas. En las células fetales cultivadas se puede estudiar
una función concreta o analizar su ADN para detectar una anomalía congénita.
También se puede obtener una muestra de sangre fetal del cordón umbilical.
Existen algunas
pruebas diagnósticas menos agresivas que las anteriores. La más utilizada es la
ecografía (basada en los ultrasonidos), útil para diagnosticar malformaciones,
la edad fetal, los embarazos múltiples y el sexo fetal. Los niveles elevados de
alfa-fetoproteína en sangre materna pueden indicar la presencia de una espina
bífida; los niveles bajos pueden indicar síndrome de Down. En este caso también
pueden aparecer niveles anormales en sangre materna de estriol no conjugado y
de gonadotrofina coriónica humana.
Muchas
malformaciones congénitas estructurales pueden ser corregidas mediante cirugía.
Entre ellas se incluyen el paladar hendido y el labio leporino, los defectos de
desarrollo de partes del tubo digestivo, las malformaciones cardiacas, el pie
zambo y la escoliosis congénita. El tratamiento de algunas enfermedades
hereditarias utilizando la ingeniería genética es un avance reciente que se encuentra
en fase de ensayo clínico.