Enrique
VIII
(1491-1547), rey de Inglaterra (1509-1547), y fundador de la Iglesia de
Inglaterra. Hijo de Enrique VII, influyó profundamente en el carácter de la
monarquía inglesa.
Enrique nació en Londres el 28 de
junio de 1491, y tras la muerte de su padre en 1509, accedió al trono. Se casó
con la viuda de su hermano, Catalina de Aragón, con quien se comprometió en
matrimonio gracias a una dispensa papal obtenida en 1503. Fue el primero de los
seis matrimonios de Enrique, que se vieron afectados por las condiciones
políticas y religiosas de la época y por el comportamiento cada vez más
despótico del monarca. Al comienzo de su reinado, el atractivo y la simpatía de
Enrique, su afición a los deportes y a la caza, y su valor militar le
granjearon las simpatías de sus súbditos. En su papel de monarca renacentista,
recibió en su corte a numerosos eruditos y artistas, como el pintor alemán Hans
Holbein el Joven, quien pintó varios retratos suyos y de miembros de su corte.
La cuestión del divorcio
En 1511 Enrique se unió a la Liga
Santa en contra de Francia y en 1513 dirigió a las tropas inglesas en una
victoriosa campaña al norte de Francia. Una vez abandonado por sus aliados,
Enrique concertó (1514) el matrimonio de su hermana María con Luis XII de
Francia, con quien formó una alianza. En 1525 estallaron disturbios en
Inglaterra en protesta por el intento de Enrique de recaudar impuestos con
fines militares y tuvo que renunciar a participar en las principales empresas
militares de Europa.
En 1527 Enrique anunció su deseo de
divorciarse de su esposa, alegando que la dispensa papal que hizo posible su
matrimonio era nula. El principal motivo del divorcio era que Catalina no le
había dado un heredero varón. Su único descendiente era María, más tarde María
I de Inglaterra. Además, Enrique estaba enamorado de Ana Bolena, una joven y
bella dama de honor de la reina. Sin embargo, existían varios obstáculos para
el divorcio. El emperador Carlos V, sobrino de Catalina, se oponía al divorcio,
y el papa Clemente VII, a quien Carlos había hecho prisionero, no podía anular
el matrimonio sin disgustar a su captor. En 1528 convenció al Papa para nombrar
al político y cardenal inglés Thomas Wolsey y al legado papal Lorenzo Campeggio
jueces del caso ante un tribunal inglés. En 1529, el Papa llevó la causa a
Roma. Cuando perdió la esperanza de una anulación papal, Enrique destituyó a
Wolsey y nombró en su lugar a Tomás Moro. No obstante, éste último no estaba de
acuerdo con el divorcio.
Ruptura con el Papado
Enrique procedió a romper, uno por
uno, sus lazos con el Papado. Con ayuda de la legislación parlamentaria obtuvo
el control del clero obligando, a dicho estamento a reconocerle como jefe de la
Iglesia inglesa (1532). Al año siguiente, Enrique se casó en secreto con Ana
Bolena, quien fue coronada reina por el obediente arzobispo de Canterbury,
Tomás Cranmer, declarándose nulo el matrimonio con Catalina y válido el
contraído con Ana. Una ley de sucesión confirmó la actuación del arzobispo y
designó a la progenie de Ana heredera del trono.
Aunque Enrique fue inmediatamente
excomulgado, repudió la jurisdicción papal en 1534, y se nombró a sí mismo
autoridad eclesiástica suprema en Inglaterra. El pueblo inglés tuvo que
reconocer, bajo juramento, la supremacía de Enrique y la ley de sucesión. Tomás
Moro y el cardenal inglés Juan Fisher fueron ejecutados por negarse a aceptar
la supremacía religiosa del monarca inglés. Enrique disolvió todas las
comunidades monásticas y entregó casi todas sus propiedades a los nobles a
cambio de su apoyo.
En 1536, después de acusar a Ana
Bolena de incesto y adulterio, Enrique ordenó su ejecución. Unos días después
de la muerte de Ana se casó con Juana Seymour, quien murió en 1537 al dar a luz
al único hijo legítimo de Enrique, Eduardo, más tarde Eduardo VI. En 1540
concertó su matrimonio con Ana de Clèves con el fin de establecer un lazo entre
Inglaterra y los príncipes protestantes de Alemania. Unos meses después, debido
al poco atractivo de Ana y dado que la alianza política con Alemania ya no le
favorecía, Enrique se divorció de ella, y ese mismo año se casó con Catalina
Howard. Esta última fue ejecutada en 1542 acusada de falta de castidad antes
del matrimonio y por haber cometido adulterio. Al año siguiente Enrique se casó
con su sexta (y última) esposa, Catalina Parr, que fue la única que le
sobrevivió.
Entre 1542 y 1546, Enrique VIII
estuvo en guerra con Escocia y Francia. Sus tropas derrotaron a los escoceses
en Solway Moss, en 1542. Arrebataron Boulogne a los franceses en 1544, y cuando
se alcanzó la paz, en 1546, Enrique recibió una compensación de Francia. Murió
el 28 de enero de 1547 en Londres.
Consecuencias del reinado de Enrique VIII
Aunque modificó la Iglesia, Enrique
nunca quiso introducir la doctrina protestante. Todos aquellos que se negaron a
aceptar las enseñanzas de la Iglesia de Inglaterra, así como los que rechazaron
la autoridad eclesiástica de Enrique, fueron ejecutados. La autorización de una
traducción inglesa de la Biblia, la promulgación de la letanía de Cranmer y la
traducción al inglés de algunas partes del servicio tradicional, fueron los
únicos cambios importantes en materia de religión llevados a cabo durante el
reinado de Enrique. En cuanto a la monarquía, intensificó los elementos
autoritarios característicos de la dinastía Tudor, a la cual pertenecía. La
gran solidez del gobierno desarrollado por Enrique fue poderosamente utilizada
durante el reinado de Isabel I, la hija que tuvo con Ana Bolena.