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Catalogado en base de datos como: ÈTICA DEL AMOR (SUS CRISIS Y CONSECUENCIAS): ´El amor es el regalo sencial. Todo lo demás que se nos da sin merecerlo se convierte en regalo en virtud del amor´. (Summa Theologica, 1,38,2)
Agregado: 09 de JUNIO de 2001 (Por Lic. José Luis Dell Ordine) | Palabras: 7255 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario
Categoría: Apuntes y Monografías > Filosofía >

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  • ÈTICA DEL AMOR (SUS CRISIS Y CONSECUENCIAS)

      

    Área de publicación: Filosofía

    Trabajo enviado por:

    Lic. José Luis Dell'Ordine
    Buenos Aires - Argentina
    dellordine@arnet.com.ar
    http://dellordine.ecomundo.com.ar
    http://fundaciontm.ecomundo.com.ar

    Palabras claves: amor, esencia, pobreza, ascética, Dios, filosofía, gnoseología, ontología, ser.

    Descripción temática: “El amor es el regalo sencial.  Todo lo demás que se nos da sin merecerlo se convierte en regalo en virtud del amor”. (Summa Theologica, 1,38,2)

     

    ¿Es qué acaso  no existe la persona –podríamos preguntarnos- al margen completamente de que un amante la encuentre o no maravillosa, que esté de acuerdo o entusiasmado con ella? ¿Se consigue de verdad algo con decir: “Qué maravilla que tú existas”?  Con estas preguntas, traídas de la más fría sensatez en son de escepticismo, es evidente que se está interrogando, en el fondo, si el amor “hace” algo de verdad een el total de la existencia; se intenta con ellas saber cuál es su función y si tiene alguna en el terreno del ser.  Es exactamente el planteamiento del caso concreto que ahora reclama nuestra atención.  Para contestar no basta analizar la intencionalidad del amante ni lo que en esa inclinación hay “propiamente” como pensado o querido por el que ama.  En esto podríamos estar de acuerdo.  Será preciso que nos traslademos a la otra orilla, es decir, hay que considerar el problema desde el punto en que está situada la persona a quien sobreviene el amor del otro.  ¿Qué significa, visto con serenidad, para una persona el que otra la mire y le diga, a la vez que lo siente y lo “vive”: “Maravilloso que tú estés en el mundo”?.

    En este momento quiero, en primer lugar, conceder la palabra a JEAN-PAUL SARTRE, un autor del que habría esperado una respuesta radicalmente opuesta a la que nos da.  Dentro de su “teoría” sistemáticamente desarrollada, toda persona es en principio para otra un extraño que, con solo verla, amenaza con robarle el mundo; un verdugo potencial.  Por fortuna, contra esas tesis fríamente forjadas en el cerebro, se impone una y otra vez el poeta Sartre, o simplemente el genial observador y narrador de la ralidad humana.  Y este ultimo, completamente  de espaldas a su propia filosofía, es el que dice cosas como éstas: “Éste es el núcleo de la alegría del amor: que  en él sentimos justificado nuestro ser” (“C’est là  le fond de la joie d’amour...: nous sentir justifiés d’exister” L’Etre et le Néant (18 ed. París, 1949), 439).  Como podrá apreciarse, lo que dice no está tan lejos de aquellas ideas de “justificación de  la existencia” y “concesión del derecho a vivir”, sólo que ahora no se mira desde el punto de vista del amante, sino de la persona amada.  Por lo que se ve, no nos basta con existirsimplemente, lo que necesitamos, además de existir, es ser amados por otra persona.  Un fenómeno sorprendente, si se para uno a reflexionar.  El haber sido creado por Dios parece ahora que de verdad no basta; se precisa la continuación, la consumación...por la fuerza creadora del amor humano.

    Y por muy sorprendente que parezca, esta realidad está confirmada por la más elemental experiencia, por lo que cada día experimenta y vive cada una de esas personas.  Se oye decir: esa persona “florece” cuando se siente querida.  Sólo en ese momento parece que está en su propio ser, empieza para él una nueva vida, y otras expresiones análogas.

    ÍNDICE:

    *Introducción temática

    *Depresión:

    1. Introducción
    2. Tipología de la depresión
    3. Aparición
    4. Tratamiento

    *Trastornos de Relación

    *Psicología del envejecimiento

    1. Introducción
    2. Aspectos Clínicos-Psicológicos
    3. Aspectos Psicológicos-Evolutivos
    4. Aspectos Social-Psicógicos

    *Conclusión

    *Bibliografía

    *Links

     

    DESARROLLO:

    *INTRODUCCIÓN TEMÁTICA:

     

    Soledad, sentimiento de estar solo, unido con frecuencia a situaciones como el desamor. Durante los estados de soledad la incomunicación es absoluta y va en contra del hombre como ser social, cuya función más básica es comunicarse con los demás.
    En las comunidades tradicionales la soledad es un fenómeno poco frecuente, basado la mayor parte de las veces en motivos externos (enfermedades, sentimientos de culpa). Frente a ello, en las actuales sociedades industriales aparece el fenómeno del aislamiento del individuo, serio problema que requiere tratamiento psicológico, ya que la incomunicación puede provocar algunas enfermedades, como la depresión. Una de las causas más frecuentes es la debilidad relacional, es decir, la incapacidad para establecer relaciones personales. Asimismo la soledad, involuntaria o aparentemente elegida, es un trastorno psicosocial (hastío del mundo) que indica el inicio de determinadas etapas vitales, como la pubertad o la vejez (véase Psicología del envejecimiento).

    *DEPRESIÓN
    1. INTRODUCCIÓN:               Depresión (psicología), trastorno mental caracterizado por sentimientos de inutilidad, culpa, tristeza, indefensión y desesperanza profundos. A diferencia de la tristeza normal, o la del duelo, que sigue a la pérdida de un ser querido, la depresión patológica es una tristeza sin razón aparente que la justifique, y además grave y persistente. Puede aparecer acompañada de varios síntomas concomitantes, incluidas las perturbaciones del sueño y de la comida, la pérdida de iniciativa, el autocastigo, el abandono, la inactividad y la incapacidad para el placer.


    La depresión, el más frecuente de todos los trastornos mentales, afecta a hombres y a mujeres de cualquier edad y clase social, aunque las mujeres, y las personas en ciertos periodos del ciclo vital (adolescencia, menopausia y andropausia, y en general los periodos de crisis o cambios importantes) parecen ser las más afectadas.

    2. TIPOLOGÍA DE LA DEPRESIÓN: En psicopatología se reconocen dos grandes categorías dentro de la depresión, aunque en ambos la perturbación del estado de ánimo es el síntoma principal. En la primera, el trastorno depresivo, aparecen sólo episodios de depresión. En la segunda, depresión bipolar o síndromes maníaco-depresivos, se alternan periodos depresivos con otros de ánimo exaltado y euforia (manía).


    En las depresiones simples o en las fases depresivas de las bipolares, domina el ánimo depresivo, aunque el paciente puede no ser consciente de su tristeza. Suele haber pérdida de interés y abandono de las actividades habituales, y los síntomas pueden incluir: perturbaciones del sueño, pérdidas de apetito o apetito desmedido, incapacidad para concentrarse o para tomar decisiones, lentitud de ideación y energía decaída, sentimientos de inutilidad, culpa, desesperación y desprecio de uno mismo, disminución del interés sexual e ideas recurrentes de suicidio y muerte, que en ocasiones pueden llevar efectivamente al suicidio.
    En la fase maníaca, el ánimo del paciente es elevado, exaltado, expansivo o irritable. El comportamiento es extravagante y en ocasiones ofensivo. Otros síntomas son el exceso de locuacidad, la fuga de ideas, las ideas de grandeza, una actividad sexual, social y laboral excesivas, incapacidad de concentración, pérdida del juicio y disminución desmedida del sueño.

    3. APARICIÓN : 
    Al parecer, los trastornos depresivos pueden tener una cierta predisposición de tipo genético, por lo que el riesgo de sufrir un trastorno de este tipo es mayor en las familias de pacientes depresivos. La mayor proporción que se da en las mujeres quizá dependa de causas orgánicas, pero también parece estar condicionada por la adquisición de roles sociales más pasivos e incapacitantes, y por el hecho de que, al exteriorizar la necesidad de ayuda con más facilidad que el hombre, es probable que las depresiones masculinas pasen más desapercibidas.
    Los estudios realizados hasta la fecha han sugerido también que la predisposición genética a la depresión puede estar ligada a una sensibilidad anormal ante un neurotransmisor, la acetilcolina, en el cerebro. Los receptores de esta sustancia se han encontrado en mayor número en la piel, por ejemplo, de quienes sufren depresiones.

    4. TRATAMIENTO:
    Los trastornos depresivos son, por fortuna, los que presentan más tratamientos en psiquiatría, al haber sido ligados con la disfunción de dos de los principales sistemas de neurotransmisores cerebrales, la serotonina y la noradrenalina, por lo que se emplean dos tipos de fármacos: los antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos y los inhibidores de la MAO (monoaminooxidasa). Estos últimos requieren una dieta especial porque interactúan con la triamina, que aparece en los quesos, la cerveza, el vino, el hígado de pollo y otros alimentos, causando además un aumento de la tensión arterial. Los antidepresivos tricíclicos no requieren una dieta especial, pero tienen un efecto tóxico sobre el tejido cardiaco. Ambos tipos de fármacos actúan bloqueando la reabsorción de la serotonina y la noradrenalina en las neuronas, prolongando así los efectos de estos transmisores. Un avance en la farmacoterapia de la depresión ha sido el Prozac (fluoxetina), que inhibe la reabsorción de la serotonina en el cerebro. Introducido en 1986, este fármaco ha sido prescrito a más de 10 millones de personas en todo el mundo hasta 1994. Otro antidepresivo reciente, el Efexor (venlafaxina), actúa bloqueando la reabsorción tanto de serotonina como de nonadrenalina en el cerebro, y se supone que tiene menos efectos secundarios. Ha mostrado su eficacia en el tratamiento de diversos tipos de depresión. También se emplea el carbonato de litio, un mineral común, para controlar las fases maníacas de las enfermedades maníaco depresivas. En pequeñas dosis, también se emplea para controlar las fluctuaciones anímicas de este trastorno bipolar.
    La terapia electroconvulsiva o electroshock, terapia de choque, pese a sus riesgos y efectos secundarios se sigue utilizando en depresiones que no responden a la farmacoterapia antes descrita. En el otro extremo de este tratamiento agresivo estaría la psicoterapia, válida como seguimiento, tratamiento complementario y como prevención de las depresiones graves, así como para combatir las depresiones más leves (conocidas como depresiones neuróticas, por oposición a las psicóticas). La psicoterapia de diversos tipos, según varios paradigmas teóricos (desde los conductistas a los psicoanalíticos) cuenta con abundante apoyo empírico y clínico que la avalan como tratamiento optativo, ya que muchos trastornos depresivos tienen sus orígenes no tanto en disfunciones orgánicas sino en factores psicosociales (emocionales, conductuales y cognitivos) e incluso culturales.


    *TRASTORNOS DE RELACIÓN:

    Trastornos de relación, término que designa la incapacidad de una persona para establecer relaciones sociales o intensificar los contactos interpersonales. En relación con este tipo de problemas, ampliamente extendidos, está la baja intensidad o debilidad para relacionarse (véase Soledad) como resultado de especiales estados anímicos o situaciones vitales (la depresión, una perturbada autoestima y otras). La baja intensidad de las relaciones es característica en determinadas etapas de la vida y del desarrollo (en la tercera edad, pero también en situaciones de desempleo o por problemas psíquicos durante la pubertad), pero los trastornos de relación se generan, sobre todo, durante la primera etapa educativa.


    *PSICOLOGIA DEL ENVEJECIMIENTO:
    1. INTRODUCCIÓN: Psicología del envejecimiento, también denominada gerontopsicología, conjunto de investigaciones de la psicología del desarrollo, de la psicología social, de la psicología clínica y del estudio de la personalidad sobre el conjunto de los cambios y singularidades en la experiencia y los sentimientos relacionados con la vejez y el envejecimiento, y sobre la percepción en el aprendizaje, el pensamiento y el proceder.


    Según la definición usual, el envejecimiento empieza en el momento en el que la capacidad físico-psicológica supera su momento más álgido y comienza un paulatino proceso de declive. Debido a que este declinar se produce en cada individuo de forma distinta, sólo es posible manifestar generalidades acerca del envejecimiento en sí. En muchas personas se observa, por ejemplo, un rejuvenecimiento psíquico simultáneo a la decadencia corporal o, de forma paralela al paulatino retroceso de la memoria, una capacidad de reflexión mental absolutamente clara. En general, el proceso de envejecimiento se caracteriza por el retraso de las reacciones de conducta que rige el sistema nervioso central, aunque también su intensidad difiere según cada individuo.

    2. ASPECTOS CLÍNICO-PSICOLÓGICOS:
    En la vejez se acumulan los denominados acontecimientos vitales críticos. La capacidad para poder transformar estos acontecimientos depende de las perspectivas de vida, es decir, del tiempo que queda por vivir y de las posibilidades con que se cuenta, por ejemplo: la movilidad corporal, la capacidad de establecer nuevas relaciones sociales o de encontrar actividades basadas en la reflexión, entre otras. El más trascendente es la muerte de la pareja, aunque deben ser transformados también los acontecimientos menos drásticos, que suelen ser causa de enfermedades mentales. Al grupo de enfermedades frecuentes en los ancianos pertenece la depresión, sobre todo como consecuencia de la soledad.

    3. ASPECTOS PSICOLÓGICO-EVOLUTIVOS:
    Entre los aspectos psicológico-evolutivos se sitúa como elemento básico la personalidad de las personas mayores. Las posibilidades evolutivas de la personalidad son, en general, ilimitadas a determinada edad o periodo vital. Desde lo psicológico-evolutivo, el envejecimiento se considera como el efecto recíproco entre la evolución y estabilización de las características de la personalidad, y de su rendimiento y regresión.

    4. ASPECTOS SOCIAL-PSICOLÓGICOS: 
    La psicología social, especialmente en los últimos años, ha hecho del envejecimiento uno de sus campos centrales de investigación y ha influido y aportado con sus asertos a la totalidad de la psicología. A la vista del creciente número de personas mayores en la sociedad, originado por una mayor esperanza de vida y por el descenso de la natalidad en los países más avanzados, ha cambiado la relación entre las distintas generaciones y la comprensión de sus respectivos roles. Del mismo modo que los jóvenes redefinen sus roles y su papel en la sociedad, la tercera edad empieza a reivindicar nuevas funciones con más fuerza que en el pasado.

     

    CONCLUSIONES:
    Esperanza de vida, media o promedio de años de vida que una persona puede vivir según su año de nacimiento.
    La esperanza de vida constituye un indicador del nivel de vida y se tiene en cuenta para determinar el índice de desarrollo humano (IDH) de la ONU. En los países más pobres la esperanza de vida se sitúa entre los 40 y 50 años; es el caso de más de 20 países del África subsahariana. En cambio, en casi todos los países que pertenecen a la OCDE es de al menos 75 años.
    Por lo general, en cada país se estudian tres parámetros: la esperanza de vida de toda la población, la de los hombres y la de las mujeres. En la actualidad, en casi todos los países del mundo las mujeres viven más tiempo que los hombres, diferencia que en los países desarrollados puede suponer 6 o 7 años.
    En 1995 la esperanza de vida de toda la población era en los países del ámbito hispano la siguiente: España 77, Costa Rica 76, Cuba 75, Chile 74, Puerto Rico 73, Argentina y Panamá 72, México y Venezuela 71, Paraguay 70, Colombia y República Dominicana 69, Ecuador 68, Honduras 67, Perú, Nicaragua, El Salvador y Brasil 66, Guatemala 64 y Bolivia 59 años.
    Nivel de vida, en economía, estimación de la cantidad de riqueza y de la prosperidad de la población de un país. Por lo general se estima el nivel de vida en función de bienes materiales, de los ingresos obtenidos y los bienes de consumo que se pueden adquirir con aquéllos, pero no se tiene en cuenta, por ejemplo, la contaminación atmosférica, que sí se estima al analizar la 'calidad de vida'. Existen numerosos métodos para estimar y comparar el nivel de vida de un país con el de otro, pero ninguno de estos métodos tiene en cuenta conceptos como felicidad personal.
    La renta nacional per cápita es una de las formas más comunes para estimar el nivel de vida de un país y consiste en dividir el producto interior bruto (PIB) por la población, estableciendo así el PIB per cápita. Si la población crece a una tasa menor que la del PIB, el nivel de vida está aumentando. Si la población crece más deprisa que el PIB el nivel de vida disminuye. Pero el PIB per cápita, al ser una media aritmética, no permite ver la distribución de la renta entre la población. Por ejemplo, en algunos países latinoamericanos la riqueza está concentrada en manos de una pequeña minoría, y la amplia mayoría de la población no tiene ingresos y sobrevive con una agricultura de subsistencia.
    Para comparar el PIB per cápita entre países es necesario dar estas cifras en una única unidad monetaria, como por ejemplo el dólar estadounidense, lo que permite hacerse una idea aproximada de las diferencias en el nivel de vida entre países. Una de las desventajas de utilizar este método para comparaciones internacionales es que no tiene en cuenta el coste de la vida de cada país. Por ello, muchos analistas prefieren comparar el nivel de vida entre países utilizando la Paridad del Poder Adquisitivo (PPA), que tiene en cuenta la cantidad de bienes y servicios que se pueden adquirir en un país con el PIB per cápita dado en moneda nacional. Las estimaciones de la PPA suelen mostrarse según una escala que va de cero a 100, siendo 100 la PPA existente en Estados Unidos. Las diferencias entre países que se obtienen utilizando uno u otro método (el PIB per cápita o la PPA) varían mucho dependiendo de qué países se estén comparando. Por ejemplo, al margen del indicador que se aplique, los niveles de vida de Australia y del Reino Unido representan las tres cuartas partes del nivel de vida de Estados Unidos. Sin embargo, el PIB per cápita japonés es un 20% superior al estadounidense, mientras que la PPA en Estados Unidos es un 18% superior a la de Japón.
    Otro indicador del nivel de vida es el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Creado por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) en 1990, estima el nivel de vida teniendo en cuenta, además del PIB per cápita, el grado de alfabetización de la población adulta y la esperanza de vida, por lo que refleja, hasta cierto punto, la calidad de vida de la población en estudio. Al igual que la PPA, el IDH utiliza una escala que va de cero a 100. Según este indicador, los niveles de vida de Australia, Reino Unido, Japón y Estados Unidos son muy similares y están entre los 10 más altos del mundo.
    Existen muchos otros indicadores del nivel de vida, como la tasa de mortalidad infantil o la cantidad de coches por persona. Sin embargo, los niveles de consumo privado pueden reflejar los gustos de la sociedad, pero no el nivel de vida de los individuos.

     

    APÉNDICE: PARA UNA VIDA ESPERANZADA

    Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924)

    Poema 1

    Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,

    te pareces al mundo en tu actitud de entrega.

    Mi cuerpo de labriego salvaje te socava

    y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

     

    Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros

    y en mí la noche entraba su invasión poderosa.

    Para sobrevivirme te forjé como un arma,

    como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

     

    Pero cae la hora de la venganza, y te amo.

    Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.

    Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!

    Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

     

    Cuerpo de mujer mía, persistirá en tu gracia.

    Mi sed, mi ansia sin limite, mi camino indeciso!

    Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,

    y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

     

     

    Poema 2

     

    En su llama mortal la luz te envuelve.

    Absorta, pálida doliente, así situada

    contra las viejas hélices del crepúsculo

    que en torno a ti da vueltas.

     

    Muda, mi amiga,

    sola en lo solitario de esta hora de muertes

    y llena de las vidas del fuego,

    pura heredera del día destruido.

     

    Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro.

    De la noche las grandes raíces

    crecen de súbito desde tu alma,

    y a lo exterior regresan las cosas en ti ocultas.

    de modo que un pueblo pálido y azul

    de ti recién nacido se alimenta.

     

    Oh grandiosa y fecunda y magnética esclava

    círculo que en negro y dorado sucede:

    erguida, trata y logra una creación tan viva

    que sucumben sus flores, y llena es de tristeza.

     

     

    Poema 3

     

    Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,

    lento juego de luces, campana solitaria,

    crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,

    caracola terrestre, en ti la tierra canta!

     

    En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye

    como tú lo desees y hacia donde tú quieras.

    Márcame mi camino en tu arco de esperanza

    y soltaré en delirio mi bandada de flechas.

     

    En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla

    y tu silencio acosa mis horas perseguidas,

    y eres tú con tus brazos de piedra transparente

    donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.

     

    Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla

    en el atardecer resonante y muriendo!

    Así en horas profundas sobre los campos he visto

    doblarse las espigas en la boca del viento.

     

     

    Poema 4

     

    Es la mañana llena de tempestad

    en el corazón del verano.

     

    Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes,

    el viento las sacude con sus viajeras manos.

     

    Innumerable corazón del viento

    latiendo sobre nuestro silencio enamorado.

     

    Zumbando entre los árboles, orquestal y divino,

    como una lengua llena de guerras y de cantos.

     

    Viento que lleva en rápido robo la hojarasca

    y desvía las flechas latientes de los pájaros.

     

    Viento que la derriba en ola sin espuma

    y sustancia sin peso, y fuegos inclinado.

     

    Se rompe y se sumerge su volumen de besos

    combatido en la puerta del viento del verano.

     

     

    Poema 5

     

    Para que tú me oigas

    mis palabras

    se adelgazan a veces

    como las huellas de las gaviotas en las playas.

     

    Collar, cascabel ebrio

    para tus manos suaves como las uvas.

     

    Y las miro lejanas mis palabras.

    Más que mías son tuyas.

    Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

     

    Ellas trepan así por las paredes húmedas.

    Eres tú la culpable de este juego sangriento.

     

    Ellas están huyendo de mi guarida oscura.

    Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

     

    Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,

    y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

     

    Ahora quiero que digan lo que quiero decirte

    para que tú las oigas como quiero que me oigas.

     

    El viento de la angustia aún las suele arrastrar.

    Huracanes de sueños aún a veces las tumban

    Escuchas otras voces en mi voz dolorida.

    Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.

    Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.

    Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

     

    Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.

    Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

     

    Voy haciendo de todas un collar infinito

    para tus blancas manos, suaves como las uvas.

     

     

    Poema 6

     

    Te recuerdo como eras en el último otoño.

    Eras la boina gris y el corazón en calma.

    En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo

    Y las hojas caían en el agua de tu alma.

     

    Apegada a mis brazos como una enredadera.

    las hojas recogían tu voz lenta y en calma.

    Hoguera de estupor en que mi sed ardía.

    Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

     

    Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:

    boina gris, voz de pájaro y corazón de casa

    hacia donde emigraban mis profundos anhelos

    y caían mis besos alegres como brasas.

     

    Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.

    Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!

    Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.

    Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

     

     

    Poema 7

     

    INCLINADO en las tardes tiro mis tristes redes

    a tus ojos oceánicos.

     

    Allí se estira y arde en la más alta hoguera

    mi soledad que da vueltas los brazos como un

    náufrago.

     

    Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes

    que olean como el mar a la orilla de un faro.

     

    Solo guardas tinieblas, hembra distante y mía,

    de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.

     

    Inclinado en las tardes echo mis tristes redes

    a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.

     

    Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas

    que centellean como mi alma cuando te amo.

     

    Galopa la noche en su yegua sombría

    desparramando espigas azules sobre el campo.

     

     

    Poema 8

     

    Abeja blanca zumbas --ebria de miel en mi alma

    y te tuerces en lentas espirales de humo.

     

    Soy el desesperado, la palabra sin ecos,

    el que lo perdió todo, y el que todo lo tuvo.

     

    Última amarra, cruje en ti mi ansiedad última.

    En mi tierra desierta eres tú la última rosa.

     

    Ah silenciosa!

     

    Cierra tus ojos profundos. Allí aletea la noche.

    Ah desnuda tu cuerpo de estatua temerosa.

     

    Tienes ojos profundos donde la noche alea.

    Frescos brazos de flor y regazo de rosa.

     

    Se parecen tus senos a los caracoles blancos.

    Ha venido a dormirse en tu vientre una mariposa de sombra.

     

    Ah silenciosa!

     

    He aquí la soledad de donde estás ausente.

    Llueve. El viento del mar caza errantes gaviotas.

     

    El agua anda descalza por las calles mojadas.

    De aquel árbol se quejan, como enfermos, las hojas.

     

    Abeja blanca, ausente, aún zumbas en mi alma.

    Revives en el tiempo, delgada y silenciosa.

     

    Ah silenciosa !

     

     

    Poema 9

     

    Ebrio de trementina y largos besos,

    estival, el velero de las rosas dirijo,

    torcido hacia la muerte del delgado día,

    cimentado en el solido frenesí marino.

     

    Pálido y amarrado a mi agua devorante

    cruzo en el agrio olor del clima descubierto.

    aún vestido de gris y sonidos amargos,

    y una cimera triste de abandonada espuma.

     

    Voy, duro de pasiones, montado en mi ola única,

    lunar, solar, ardiente y frío, repentino,

    dormido en la garganta de las afortunadas

    islas blancas y dulces como caderas frescas.

     

    Tiembla en la noche húmeda mi vestido de besos

    locamente cargado de eléctricas gestiones,

    de modo heroico dividido en sueños

    y embriagadoras rosas practicándose en mí.

     

    Aguas arriba, en medio de las olas externas,

    tu paralelo cuerpo se sujeta en mis brazos

    como un pez infinitamente pegado a mi alma

    rápido y lento en la energía subceleste.

     

     

    Poema 10

     

    Hemos perdido aún este crepúsculo.

    Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas

    mientras la noche azul caía sobre el mundo.

     

    He visto desde mi ventana

    la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

     

    A veces como una moneda

    se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

     

    Yo te recordaba con el alma apretada

    de esa tristeza que tú me conoces.

     

    Entonces, dónde estabas?

    Entre qué genes?

    Diciendo qué palabras?

    Por qué se me vendrá todo el amor de golpe

    cuando me siento triste, y te siento lejana?

     

    Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,

    y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

     

    Siempre, siempre te alejas en las tardes

    hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

     

     

    Poema 11

     

    Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas

    la mitad de la luna.

    Girante, errante noche, la cavadora de ojos.

    A ver cuántas estrellas trizadas en la charca.

     

    Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye.

    Fragua de metales azules, noches de las calladas luchas,

    mi corazón da vueltas como un volante loco.

    Niña venida de tan lejos, traída de tan lejos,

    a veces fulgurece su mirada debajo del cielo.

    Quejumbre, tempestad, remolino de furia,

    cruza encima de mi corazón, sin detenerte.

    Viento de los sepulcros acarrea, destroza, dispersa tu raíz soñolienta.

    Desarraiga los grandes árboles al otro lado de ella.

    Pero tú, clara niña, pregunta de humo, espiga.

    Era la que iba formando el viento con hojas iluminadas.

    Detrás de las montañas nocturnas, blanco lirio de incendio,

    allá nada puedo decir! Era hecha de todas las cosas.

     

    Ansiedad que partiste mi pecho a cuchillazos,

    es hora de seguir otro camino, donde ella no sonría.

    Tempestad que enterró las campanas, turbio revuelo de tormentas

    para qué tocarla ahora, para qué entristecerla.

     

    Ay seguir el camino que se aleja de todo,

    donde no está atajando la angustia, la muerte, el invierno,

    con sus ojos abiertos entre el rocío.

     

     

    Poema 12

     

    Para mi corazón basta tu pecho,

    para tu libertad bastan mis alas.

    Desde mi boca llegará hasta el cielo

    lo que estaba dormido sobre tu alma.

     

    Es en ti la ilusión de cada día.

    Llegas como el rocío a las corolas.

    Socavas el horizonte con tu ausencia.

    Eternamente en fuga como la ola.

     

    He dicho que cantabas en el viento

    como los pinos y como los mástiles.

    Como ellos eres alta y taciturna.

    Y entristeces de pronto como un viaje.

     

    Acogedora como un viejo camino.

    Te pueblan ecos y voces nostálgicas.

    Yo desperté y a veces emigran y huyen

    pájaros que dormían en tu alma.

     

     

    Poema 13

     

    He ido marcando con cruces de fuego

    el atlas blanco de tu cuerpo.

    Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.

     

    En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.

     

    Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,

    muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.

    Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.

    El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.

     

    Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.

    La soledad cruzada de sueño y de silencio.

    Acorralado entre el mar y la tristeza.

    Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.

     

    Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.

    Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.

    Así como las redes no retienen el agua.

    Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.

    Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.

    Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.

    oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.

    Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.

    Triste ternura mía, qué te haces de repente?

    Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío

    mi corazón se cierra como una flor nocturna.

     

     

    Poema 14

     

    Juegas todos los días con la luz del universo.

    Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.

    Eres más que esta blanca cabecita que aprieto

    como un racimo entre mis manos cada día.

     

    A nadie te pareces desde que yo te amo.

    Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.

    Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?

    Ah déjame recordarte como eras entonces cuando aún no existías.

     

    De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.

    El cielo es una red c