Características Gentilhombres, Hidalgos y Feudalismo. Definiciones. Contexto histórico. Tradiciones.
TRABAJO
PRÁCTICO DE LITERATURA
¨ Cuestionario guía
1. ¿Qué son los gentilhombres?
2. ¿Y los hidalgos?
3. Explique brevemente el feudalismo

LOS GENTILHOMBRES
Que la nobleza se divide en determinados
estratos sociales, es cosa sabida. Tiene distintas categorías y hay que
procurar colocar a cada uno en su lugar correspondiente al formular una
explicación sobre la nobleza. Tratar el tema en su aspecto exacto, a la luz de
la historia.
Naturalmente que estas instituciones han ido
evolucionando a través de los siglos, pero sí puede hablarse, de sus
determinadas características, sin lastimar la exactitud de los datos.
Comencemos por lo que es definición básica de la nobleza: Veamos su primer
peldaño, al tiempo que vamos ascendiendo en su escala de valores.
La palabra "geltilhombre" tiene su
origen en Francia, país donde se desarrollaron primitivamente las instituciones
que formaron la Heráldica. El gentilhombre ya pertenecía a la nobleza. Se trata
de una voz que procede de la latina "gentil homo". Por cierto, citando
a Cicerón, habrá que decir que este ya hacía una definición de los gentiles,
advirtiendo que debían reunir las cuatro condiciones siguientes: La primera,
tener un nombre común con las personas de su familia, lo que puede traducirse
por el apellido; la segunda, ser un hombre libre, e hijo de personas libres; la
tercera, que esta condición de libertad, sea de nacimiento, es decir que
ninguno de sus antepasados perteneciera a la condición esclavos y la cuarta,
que no hubieran sufrido penas de privación de libertad o destierro del país.
De acuerdo a estas ideas, el gentil, para los
romanos pertenecía a una agrupación de familias que tenían un nombre común a
todos sus miembros, y esto hace muy difícil que existieran los gentilhombres
antes de la Edad Media. Si se tiene en cuenta que hasta los siglos Xl y XII no
comenzaron a fijarse los nombres o designaciones personales convirtiéndose en
apellidos. No obstante todo lo anterior, debemos tener en cuenta a otros
pueblos que, aparte de los romanos, también tenían ya, en la antigüedad, una
cierta nobleza. No debe olvidarse que para los denominados "Bárbaros"
que invadieron el Imperio Romano, la profesión de las armas era la más noble
que podía ejercer un hombre. Por cierto, hoy está totalmente admitido como un "bárbaro",
aquel individuo que comete una fechoría, una crueldad, etc. etc.
Originariamente ésto no fue así. Convendría dejar perfectamente aclarado que
los romanos no denominaron a los pueblos invasores de Roma,
"bárbaros" porque estos fueran una especie de fieras humanas.
Sencillamente, en latín "barbarus" viene del griego,
"bárbaro" y su significado es, "extranjero". Por lo tanto,
al citar a los bárbaros debe aplicarse la interpretación que los mismos romanos
le dieron a la palabra, al definirla como al individuo perteneciente a
cualquiera de los pueblos situados al margen de las civilizaciones griega o
romana que consiguieron abatir al Imperio de Roma. Sencillamente, eso, unos
extranjeros.
Pero no sólo fue entre los bárbaros donde los
hombres libres al entrar en la profesión de guerreros se convertían en nobles,
otro tanto sucedió con los francos. Fue el desarrollo de la institución feudal,
originaria de Germania, la que, al invadir el occidente europeo, dió origen a
la nobleza tal como hoy la concebimos, se trata del ejercicio de las armas.
Pero ¿qué era un gentilhombre? ¿Qué características sociales debía tener para
merecer tal dignidad? Eran hombres libres, que pertenecían a una familia
legítima y, sobre todo, eran hombres de espada. No eran personajes de una
categoría muy elevada, ni poseían grandes riquezas, ni extensos dominios.
Simplemente disfrutaban de una situación económica suficiente para mantener su
independencia. En España, la invasión musulmana dispersó a los elementos
godo-romanos o autóctonos del país, obligados a refugiarse en las montañas del
Norte de la península como su último baluarte frente a la marea sarracena que
avanzaba sin cesar. Refugiados en los montes, se fueron reagrupando para
emprender la contraofensiva que en la historia se conoce con el nombre de
Reconquista. Conforme estos elementos iban recuperando tierras, les eran
devueltas a sus antiguos propietarios, o dadas en propiedad a los hombres de
guerra que ayudaban al rey en sus batallas contra los moros invasores. A propósito
de esta calificación "invasores", entendemos que no debería cargarse
excesivamente la mano al referirse a los musulmanes, pues convendría no olvidar
que antes que ellos, los instalados en la península también fueron en su día
invasores (visigodos y ostrogodos, ramas godas germánicas) y antes que ellos,
los romanos también fueron invasores, al igual que los cartagineses. Si los
musulmanes permanecieron más que los otros pueblos invasores en la península
(800 años), naciendo como nacían en España, eran tan españoles o más que los
visigodos del rey Rodrigo. Si los moros se hubieran convertido al cristianismo,
no es arriesgado asegurar que posiblemente aún vivirían sus descendientes en
España. La clase social de los hombres que estudiamos, fue recibiendo tierras
otorgadas por los reyes y pequeños feudos con una sola condición: que
estuvieran siempre dispuestos a prestarles la ayuda militar cuando les fuera
solicitada.
Así fue como comenzó la nobleza natural,
social o de sangre y esta pequeña nobleza fue la que constituyó la clase de los
Gentilhombres o, si se quiere, la de los Ricoshombres. Hay que hacer una
distinción entre los caballeros y los Gentilhombres o Hijosdalgo. El rey podía
hacer al primero, pero no al segundo. Don Diego de Veira ya lo manifestaba al
afirmar que "Puede el Rey facer caballero mas no fijodalgo". Porque
el segundo tenía la nobleza de nacimiento y ya lo recogió el Conde de Lemos,
cuando Felipe V equiparó los Pares de Francia a los Grandes de España:
"Vuestra Majestad es muy dueño de mandar cubrirse en su presencia a quien
le plazca. Pero contele que a los Condes de Lemos les hizo Grandes Dios y el
tiempo". Esta distinción entre hidalguía y nobleza de nacimiento ha
continuado hasta los días presentes y una cosa es lo primero y otra muy
distinta la nobleza alcanzada mediante privilegios. Tanto es así que para el
ingreso en las distintas Ordenes Militares se especificaba bien claro que el
pretendiente debería ser "Hijodalgo de sangre" y no "Hijodalgo
de privilegio". La hidalguía les viene a los hombres por linaje, según
consta en las Partidas. Pero a diferencia de las costumbres francesas,
bastantes de las cuales trató de imponer el rey Felipe V en España, en Castilla
sólo se transmitía la condición de Hijodalgo por línea de varón, no como en
Francia en la cual la madre también ennoblecía.
Existe también un dato que no está de más
esclarecer: Cuando hablamos de solares, es decir de la casa principal donde se
originó, o se mantuvo un referido linaje, conviene tener en cuenta que los citados
solares se dividían en "primarios", que fueron los que se fundaron en
en las montañas del Norte de la Península, lugares de donde partió la
Reconquista, y "secundarios", que son aquellos heredados de sus
mayores.
En la categoría de Ricoshombres hay que
incluir a los denominados "infanzones", clase que se originó en
Aragón, equivalente a la de los "hidalgos" castellanos.
Existía una distinción: los denominados
"mesnaderos", que eran los hijos de Ricoshombres y que no heredaban
la Ricahombría, por disponer, el padre, testamentariamente de ella en favor de
determinado hijo.
Los restantes tenían que contentarse con el
título de "mesnaderos", si bien es cierto que la voz
"Infanzones" se utilizó en Castilla, pero fue quedando en desuso,
excepto en Aragón donde se mantuvo.
HIDALGOS
Hidalgo
es, en su definición "aquella persona que por su sangre pertenece a una
clase noble y distinguida".
¿Cuál es el origen de los hidalgos?.
Comencemos por la denominación de "Hijosdalgo" es decir "Hijos
de algo", esto es, que sus ascendientes se hubieran distinguido por sus
hechos o por su posición. Que hubieran tenido "algo". La etimología
de la palabra está perfectamente clara.
Primitivamente, en los reinos de Castilla y
León, los hidalgos se conocieron con el nombre de "infanzones", voz
que fue quedando en desuso, hasta que sólo quedó en Aragón. Pero unos y otros,
los hidalgos castellanos y los infanzones aragoneses dependían directamente del
rey.
En Castilla existió una muy amplia
legislación sobre los hidalgos, comenzando por el Fuero viejo, calificado como
el "Código de los Hijosdalgo", y siguiendo con el Fuero Real, las
leyes de Partidas, el Ordenamiento de Alcalá y la Novísima Recopilación.
La hidalguía, según las Partidas, es "la
nobleza que viene a los hombres por su linaje". En Castilla, la hidalguía,
en contraste con las costumbres francesas, sólo se trasmitía por linaje de
varón. Los hidalgos eran conocidos por diversas clases, siendo los más
importantes aquellos de "solar reconocido", o de casa solariega",
que pregonaba la nobleza e importancia de sus ascendientes.
A los que tomaron parte en la Reconquista y
alcanzaron la dignidad de hidalgos, se les denominaba "primarios" y
"secundarios" a los que después se establecieron ya en tierras conquistadas.
FEUDALISMO
El
término "Feudalismo", de acuerdo a la opinión de autorizados
tratadistas e historiadores, designa a todo aquello que atañe al
"feudo". Esto es, a una institución jurídica.
Pero existe también quien aplica la raíz de
dicha institución medieval en la organización de la familia germánica.
Posiblemente haya un punto de razón en la citada tesis: el feudalismo, que
apareció originariamente en Francia y casi simultáneamente en otros países
europeos, responde a determinadas concepciones de los pueblos germánicos,
significándose por su indudable oposición a las costumbres y organización de
los romanos.
La sociedad a la que podríamos llamar
anterior al estado feudal, se caracterizaba por ciertas determinantes: Al
establecerse los denominados bárbaros en lo que habían sido provincias del
Imperio Romano, los jefes se fueron repartiendo las tierras, en mayor o menor
proporción, según su suerte o sus méritos.
En esas zonas quedaron establecidas
poblaciones libres a cuyos habitantes únicamente se les imponía la obligación
de acudir con las armas en la defensa nacional. Pero, paulatinamente, los reyes
o caudillos con el fin de asegurarse el concurso político y militar de otros
personajes, o recompensar sus servicios, comenzaron a ceder parte de sus
propiedades en "beneficio", y estos beneficios eran vitalicios.
El beneficiario, se convertía en
"señor" y todos los que habitaban en sus tierras recibían el nombre
de "vasallos". Estos debían lealtad y obediencia a su señor y éste, a
su vez, se la debía al rey. Pero a partir del siglo XI, comenzó a operarse en
estas relaciones un cambio muy trascendental. Los vínculos del señor (duque,
conde, marqués, barón, etc.) con la monarquía se fueron debilitando y al mismo
tiempo que se iban achicando los poder reales, aumentaban los de la nobleza.
Los vasallos ya no se sentían obligados a
prestar su esfuerzo militar, si la ocasión llegaba, al rey sino a su señor. Y
así fue cómo se fue entrando en el verdadero feudalismo.
Los vasallos solicitaban a su señor
protección contra las incursiones enemigas y poder cultivar en paz las tierras
y a cambio recibían de éste la exigencia de que cuando lo necesitara, ellos
combatirían por él en todas las cuestiones que el señor feudal tuviera por
conveniente.
Los documentos de la época nos dan a conocer
la ceremonia en la que intervenían dos hombres, el señor y el vasallo. Uno de
ellos, en actitud de total humillación, se arrodillaba frente al otro.
BIBLIOGRAFÍA
*AA.VV.-HISTORIA, SEGUNDO CURSO- AZ- BS AS- 1995
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*DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO ILUSTRADO SOPENA- ED SOPENA- BARCELONA – 1978
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* ENCICLOPEDIA ESTUDIANTIL KAPELUZ, BS AS, 1979