![]() |
Haga click para publicitar en Alipso.com |
| Buscando Secundarios
| Universidades
| Carreras
| Test
Orientación Vocacional | Medios
| Profesores particulares
| Institutos
| Campus Material Monografias | Exámenes Secundarios | Exámenes Universitarios | Enlaces | Enviar material | Diversión Postales | Humor | Descargas | Juegos Comunidad Foros | Institucional Publicite | En su sitio | Contáctese Cursos en Buenos Aires Cursos de Informática | Cursos de apoyo al CBC | Carreras y Cursos de Diseño, Comunicación, Arte y Fotografía |
|
|
Imprimir apunte |
Recomendar a un amigo |
Recordarme el recurso |
|
Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Historia del fascismo: Trabajo sobre la historia del fascismo Agregado: 02 de OCTUBRE de 2002 (Por Betiana) | Palabras: 1360 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Derecho > |
·
¿Es posible una experiencia fascista en la Argentina
de principios del siglo XXI?
·
Nuestra respuesta es afirmativa y lo argumentaremos
relacionando lo ocurrido en Italia durante el gobierno de Mussolini y Alemania
bajo el régimen Nazi con episodios desarrollados en Argentina en estos últimos
años.
1)
Después de la derrota de Mussolini en 1919, éste
pasa de la izquierda a la derecha fascista, lo cual demuestra que el Duce no
prestaba atención a los medios, sino que se concentraba específicamente en los fines, en sus objetivos a cumplir.
Mientras tanto, en Italia se daba una sucesión de presidentes. Giolitti
renunciaba y se hacía cargo del gobierno Bononi, quien firmaría un pacto de paz
con Mussolini. Pero la situación era demasiado crítica y éste caería y sería
reemplazado por Facta. El vacío de poder en la Italia de los años 20 es
comparable a lo ocurrido en la Argentina durante el gobierno de Fernando De La
Rúa: tras la renuncia del vicepresidente Carlos “Chacho” Álvarez –sumado a la
recesión económica que el país venía
viviendo desde tiempos anteriores- se desencadenó una crisis social, económica
y política prácticamente incontrolable.
En los pasillos del Poder Ejecutivo pasaron diferentes ministros y personajes
políticos, todos incapaces de concretar algunos de los utópicos planes
confeccionados para salir de la recesión. Ni José Luis Machinea, ni Ricardo
López Murhy ni Domingo Cavallo
-ministros de Economía de cortas estadías en sus puestos- pudieron
conducir la economía nacional. Ante un
descontento social generalizado, el presidente De La Rúa se vio obligado
a renunciar conjuntamente con su Ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo y
la totalidad de su gabinete. Quedaba así demostrado que la coalición
política “Alianza” no había podido
concretar sus fines. Llegaría al poder el presidente del Senado Ramón Puerta
quien entregaría el mando al gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá,
político que estaría como presidente interino sólo seis días. Al renunciar Saá,
tomará las riendas del país por 24 horas Eduardo Camaño, quien aceptará la
dimisión de Saá y designará al nuevo presidente, a quien completaría el mandato abandonado por De La Rúa: Eduardo
Duhalde (hasta entonces senador nacional).
2)
La falta de ética de quienes llegaron al poder: en
las elecciones de 1924, Mussolini resulta electo. Pero el dirigente Matteotti,
socialista y reformista, denunciaría el fraude electoral. Horas después este
dirigente será asesinado. El panorama demuestra las ansias de Mussolini por
llegar al poder, y los medios delictivos utilizados por éste. Esta situación
también puede relacionarse con el caso del actual presidente argentino acusado
por muchos de haber organizado, conjuntamente con Carlos Ruckauf, la caída de
Fernando de La Rúa; hablamos de saqueos a supermercados, panaderías y demás
agitaciones sociales.
3)
Mussolini instauraría una dictadura plena y el
partido fascista se encontraría dividido entre quienes apoyaban los actos del
conductor y quienes lo desaprobaban. Ya en la Italia de los años 20, quedaba
demostrado las diferencias de ideologías –por llamarlo de alguna manera- en el
seno de un mismo partido, esto se refuerza en la actualidad si se tienen en
cuenta situaciones como la división del partido peronista – a modo de ejemplo-
en la Argentina, en donde sus principales referentes (Menem, Rodríguez Saá,
Reuteman, De La Sota y Duahlde) desencadenaron una lucha en las internas del
justicialismo por la aspiración al poder.
4)
En 1926 Italia ya era un Estado con un solo partido
político, pero Mussolini tenía que enfrentarse a la Corona, a la iglesia y a
las grandes finanzas. En cambio, el gobierno argentino, no sólo no tiene que
enfrentarse a la iglesia porque ésta mantiene una postura demagógica, ni al
ejército por el estado de debilitamiento del mismo, sino además negocia, desde
seimpre, con las grandes finanzas. Tal vez el actual problema de la Argentina
radique en que siempre se gobernó para estos últimos; es decir, para un grupo
minoritario de acuerdo con los gobernantes de turno.
5)
Mussolini, en 1927 había creado un Ministerio de
Corporaciones y un Consejo Nacional de Corporaciones. Se organizaba al sector
patronal por un lado y al sector obrero por otro, según las ramas de
actividades. Se restringían los derechos de los trabajadores y se les prohibía
hacer huelgas. Esto trae a la memoria el “estado de sitio” implantado en la
Argentina el 18 de diciembre de 2001, horas después de que los sectores de la
CGT habían convocado a una huelga general por tiempo indeterminado.
6)
Mussolini tomó diferentes medidas para controlar la
economía nacional: Quota Novata, Batalla del Trigo, Obras Públicas, pero no
logró conducir el destino económico de Italia. Algo similar aconteció en la
Argentina, donde a principios de este siglo se tomaron gran cantidad de medidas
que no contribuyeron beneficiosamente a la economía nacional: recorte de
salarios y pensiones públicas, prórroga de los tenedores locales de títulos
para el canje de deuda, leyes de restricción bancaria (corralito financiero),
flexibilización del corralito, pesificación de la economía argentina,
devaluación del peso, emisión de bonos,
nuevos impuestos a las exportaciones, leyes de quiebra y subversión económica,
etc. Es difícil denominar y/o titular a quienes están al frente del gobierno
argentino, porque no son ni tradicionales, ni racionales –ya que las leyes
constitucionales establecidas son modificadas constantemente ante presiones y
requerimientos del Fondo Monetario
Internacional- ni carismáticos (como lo fue Mussolini en Italia y Hitler en
Alemania), porque ante el desalentador panorama nacional, no hay un líder
aclamado y legitimado por la sociedad civil. (De acuerdo con los diferentes
tipos de liderazgos establecidos por Weber).
7)
Si nos ubicamos en la Alemania de Hitler también
podemos establecer parámetro de comparación con la situación de la República
Argetnina.
El legado de Gramsci en
donde se analiza la crisis del
capitalismo y del Estado en general y la situación de “crisis orgánica” es
aplicable a nuestro días ya que muchos
de los sectores sociales ya no se sienten identificados con ningún partido
político. La falta de representatividad y el descreimiento se apoderaron de
la sociedad civil.
Además, la ausencia de
planificación coherente y clara en la Argentina condujo a una caída hacia impulsos destructivos y cada
vez mas salvajes. Las complicidad de las elites tradicionales en este proceso
apoyaron el estilo caprichoso de quienes
estaban de turno en el poder, por lo cual se agravó más aún la situación
(Mommsenen Argentina del 2000).
8)
Alemania en los años 20 y Argentina en el siglo XXI
compartieron una situación similar: una importante inflación provoca una
redistribución de riquezas, donde se benefician sólo unos pocos. Los bancos,
que prestan dinero a los empresarios caen en efecto dominó conjuntamente con la pequeña burguesía*
–prudente y ahorrativa, actual clase media- mientras que los grandes inversores
y productores se ven beneficiados. En ambos países la industria salió muy mal
parada.
* Hitler supo cautivar a esta pequeña burguesía prometiéndole destruir
la gran competencia.
9) Los puntos entablados, conjuntamente a otros episodios
acontecidos en los últimos días –como
el caso de los tres estudiantes de Moreno que reclamaban un boleto estudiantil
y fueron secuestrados y marcados físicamente, en este caso con tres letras “A”
que aluden a la época de dictadura militar en Argentina- demuestran que raíces
fascistas y nazis están arraigadas en diferentes sectores de la sociedad
argentina.
Europa
se enfrentaba a una situación de post guerra, en donde se comenzaba a
cuestionar la economía liberal, donde había una gran inestabilidad del
capitalismo, una caída de las acciones, del comercio mundial y de la producción agropecuaria y un fuerte crecimiento
de la desocupación. Si bien este contexto es diferente al que vive la Argentina
hoy por hoy, no son incomparables. Nuestro país no participó en una guerra pero
sí sufrió una desintegración nacional. Se vendieron los bienes y empresas
públicas irrisoriamente sin encontrar oposición social, se estableció una
convertibilidad monetaria utópica e insostenible y sólo se beneficiaron los
grandes empresarios. La corrupción política se devoró al país, dejándolo tan
difícil de conducir como lo fueron Italia y Alemania luego de la caída de sus
grandes conductores.
| ||||
| X | ||||