[1]Por que
se juega ?
Imaginad un mundo sin juegos
de ajedrez, sin dominó, sin juegos de letras ni de azar, sin cartas, sin
balones.
Qué sería de los niños sin
rompecabezas, sin muñecas, sin construcciones?
El mundo sería demasiado
serio, incluso peligroso, pues el juego permite liberar la agresividad, en un
enfrentamiento pacífico con los demás y, a veces, con uno mismo.
Jugar responde a la necesidad de expresar los deseos y
ambiciones ocultas. Jugar es también soñar conscientemente, siendo vital esta
dimensión del sueño.
El juego adopta formas tan
diversas que puede afirmarse que cada uno de nosotros, en un momento u otro del
día, se encuentra ante una de las 9999 facetas del juego.
Jugando a crecer
0-1 año
En los primeros meses, los
padres y el propio cuerpo son el primer gran juguete para los niños. Pero los
móviles les ayudan a focalizar la atención y la música a estimular su sentido
auditivo. Cascabeles, sonajeros, mordedores para desarrollar la coordinación
visomotora, la muscular y la orientación espacial. Alrededor de los cinco
meses, juguetes que ofrezcan interacción y que le permiten desarrollar la
motricidad fina: espejos, un pequeño gimnasio, encajes. Además, de juguetes
para el baño, pelotas que rebotan, etc.
1-2 años
Cuando los niños empiezan a
caminar, les resultan llamativos los juguetes para empujar o tirar, pelotas
pequeñas y rodados sin pedales, que ayudan al desarrollo de la motricidad
gruesa y la orientación espacial. Es hora de iniciar a los niños con
rompecabezas de 4 a 10 piezas -de gran tamaño- que les ayudan a formar el
pensamiento geométrico, les estimulan la concentración y la asociación de
ideas, además de favorecer su motricidad fina.
Para esto último también se
recomiendan sets de construcción sencillos y bloques de gran tamaño, como la
variedad más grande del Lego o los Megablocks, que además incentivan la
creatividad. También es importante iniciar la estimulación del lenguaje con
libros de cuentos con grandes dibujos y pocas letras.
2-5 años
Es la etapa del juego de
roles, por lo que es ideal regalarles a los pequeños juegos de té, casas de
muñecas, juegos de doctor y otros que se asemejen a la realidad. Además, se
recomienda tenerles un baúl con disfraces, los que se pueden fabricar en casa.
Para estimular la motricidad fina, bloques y puzzles de mayor complejidad, sets
de construcción, además de lápices, témperas, cartulinas y plastilina, todo lo
cual favorecerá su imaginación.
Para la coordinación motora,
se recomiendan pelotas de mayor tamaño y rodados como triciclos, autos a
pedales y bibicletas con ruedas de apoyo.
Aunque es preferible ir
quemando etapas: pasar al auto y a la bicicleta, sólo después de que el niño ha
adquirido control sobre el triciclo. Para la estimulación del lenguaje y la
imaginación, libros de cuentos. También puede ser la edad para iniciarlo en el
mundo de la computación. Claro que se deben adquirir CD ROMs para su edad y que
un adulto los acompañe, en esta primera etapa. Lo mismo con los juegos de
consola, pero aquí es conveniente fijar horarios para que éstos no sean
esclavizantes y filtrar cualquier juego con exceso de violencia.
6-10 años
Para la motricidad gruesa,
cuerdas para saltar, bicicletas, patines, skateboard. Como aparece el juego
reglado y el predeportivo, les son atractivos los juegos de salón, de magia y
todos aquellos que favorezcan la interactividad entre los niños. Además, de los
artículos deportivos, como camisetas de los clubes favoritos, balones de fútbol
o de básquetbol, aros para encestar o artículos de buceo. También es el turno
de los juguetes más sofisticados que incentiven la imaginación, como
instrumentos musicales, variedades manuales como los mecanos y trenes. Y no hay
que olvidar los siempre presentes bloques, como los Lego, y los libros de
contenidos más amplios como el mundo animal.
10 años en adelante
Como los intereses de cada
niño están más definidos, los juguetes suelen ser más específicos y suelen
gustarles los orientados al conocimiento: telescopios, microscopios, proyectos
científicos, juegos de estrategias o hobbies. También es cuando a las niñitas
les interesa tener diario de vida, a los niños clubes de chicos, etc. Pero
siempre hay que tener presente las bicicletas y patines, y otros juegos
interactivos.
Jugar
para crecer
Cuando nos acercamos a una
juguetería, pensamos en lo que nos gustaría comprarle al destinatario del
regalo. Pero el regalo debería ser elegido también de acuerdo a lo que le
gustaría recibir al niño que va a jugar con él, y a lo que es adecuado para su desarrollo.
El juego es la manera en que
los chicos conocen, descubren, aprenden y vivencian su entorno y sus
experiencias cotidianas. A medida que
crecen, los juegos y juguetes cambian para adecuarse a las nuevas necesidades y
experiencias.
No existe un patrón exacto por el cual a cada edad
le corresponda un tipo de juego. Cada chico tiene sus preferencias y gustos
personales, algunos evolucionan más rápido en un área que en otro, hay chicos
con mayor capacidad para unas actividades que para otras. El adulto que elige un juguete que permita
al chico desarrollar sus capacidades, adquirir nuevos conocimientos o
profundizar los que ya tiene, y que también estimule la creatividad, está
eligiendo un juguete didáctico. Estos juguetes tienen la característica de
desarrollar objetivos específicos y presentar diferentes maneras de jugarlos.
Son amplios en propuestas de juego, para adecuarse a cada chico y crecer con
él.
Los juguetes también deben
ser seguros, para no provocar accidentes, ni frustrar las ilusiones de un niño
cuando se rompe al primer intento de uso. Porque el juguete es el destinatario
de muchos sueños, es la herramienta para crear y aprender el mundo que nos
rodea.
Los juguetes para los más
chiquitos, son juegos blandos, suaves, con sonidos, para ayudar a conocer
diferentes texturas y colores, y estimular los cinco sentidos que comienzan a desarrollarse. Bloques en goma espuma para apilar y
arrojar, colchonetas con actividades para alentar a gatear, rodillos inflables
con cascabeles para estimular el desplazamiento, sonajeros con texturas y
sonidos diferentes para investigar...
Para los chicos que
comienzan a caminar son atractivos los juguetes que se arrastran y los baldes
para meter y sacar formas, reconociendo las diferencias. Las pelotas y carros son una alternativa
para los que están ejercitando los primeros pasos.
Entre los 2 y 4 años los
chicos comienzan a buscar un lugar en el mundo, un espacio propio donde guardar
sus cosas para volver a encontrarlas más tarde. Una mesa para sentarse a dibujar, un cajón para guardar los
juguetes, una biblioteca para sus libritos.
Para conocer un poco más acerca del espacio, comienzan a construir con
ladrillos, disponer torres con bloques de madera, armar rompecabezas de
diferentes cantidades de piezas.
Cerca de los 4 y 6 años, los
compañeros de juego comienzan a ser importantes, y los juegos pueden
compartirse. Juegos de mesa, como los de recorrido o las loterías, también el
dominó en sus diferentes versiones, son adecuados para sentarse a jugar con
reglas e instrucciones que los adultos
ayudan a comprender.
Las letras y números que
aparecen en el jardín y la escuela, tienen el atractivo del descubrimiento
continuo. Reconocer letras de madera o goma, pegadas a un pizarrón magnético o
en una lotería con dibujos y palabras, son alternativas para empezar a jugar
con lo que luego será un aprendizaje estructurado por la escuela. Contar
dibujitos o sumar los puntos de los dados, acompaña el aprendizaje de los
números y cantidades que nos rodean.
...Y así podemos seguir...
Pero en cada caso es importante elegir con criterio, adecuándose al
destinatario del juego, para estimular el despliegue de la creatividad y el
descubrimiento.
Un juego didáctico es un
juguete inteligente, porque estimula la inteligencia del niño que lo recibe, y
evidencia la del adulto que lo elige.
Por que hay reglas y porque se cambian ?
La sociedad necesita
leyes, el juego también. Cualquiera que sea el tipo de juego, hay que encontrar
la fórmula a la que todo el mundo se atenga para que adquiera vida. Sin ley ni
regla no existen ni la sociedad ni el juego. La sociedad evoluciona, las leyes
y las reglas deben adaptarse a esa evolución, pues de no hacerlo, corren
peligro de aniquilarse.
Existen reglas escritas y
reglas orales. Estas últimas evolucionan con mayor rapidez, más concretamente,
cada cual puede modificar las reglas a partir del momento en que sus compañeros
de juego estén de acuerdo en aceptar cambios.
Para algunos, las reglas han
sido hechas, asimismo, para poder hacer trampas, y de no existir !este
seria motivo suficiente para inventarlos !
Juguetes:
Cada vez que un niño juega, construye un espacio imaginario en el
cual ensaya destrezas y capacidades que no están dentro de sus posibilidades
inmediatas, pero que utilizará a futuro.
Pasado,
presente y futuro de los juguetes Una revisión de la historia
juguetera en el mundo, sus principales hitos y qué veremos en el futuro, quizás
más temprano que tarde.
Lo prohibido
No siempre todos los
juguetes son adecuados para los niños: ya sea por la edad, complejidad o simplemente
porque son peligrosos para su integridad física. Por eso, los especialistas
hacen una serie de recomendaciones sobre lo que NO se debe regalar a los
pequeños:
- Libros con imágenes en blanco para colorear y que
traen instrucciones sobre qué colores poner. Según los especialistas,
desincentivan la imaginación. Por lo que es más útil regalarles los lápices y
blocks en blanco.
- Juguetes a pilas o a cuerda con una serie de
funciones automáticas como hablar o moverse: no suelen concentrar el interés de
los niños. Los menos nocivos son aquellos con control remoto que favorecen una
mínima interacción con el pequeño. Pero hay que tener ojo con la edad:
antes de los 7 años, un niño no podrá manejarlos.
- Las motos o triciclos con motor no se recomiendan
porque son absolutamente pasivos.
- Evitar todo lo violento, como pistolas, tanques,
CD ROMs o juegos de consola con alto contenido agresivo.
- Para los menores de tres años, evitar los juguetes
con piezas pequeñas o bordes filudos, además de los productos con pinturas
tóxicas.
-
Los menores no
deben manipular globos sin la supervisión de un adulto.
Juguetes
futuristas
La robótica y la tecnología
digital prometen revolucionar el mercado de los juguetes durante los próximos
años: chips incorporados a muñecos y mascotas virtuales inteligentes, son los
primeros en esta línea.
Si bien los juguetes
tradicionales como las consolas Sega, Sony y la más moderna: el Nintendo de 64
bits, continúan en la competencia por rapidez y mejoramiento de la calidad
gráfica, otras tecnologías también comienzan a introducirse al rubro y prometen
revolucionar el mercado de los juguetes: la robótica y la informática. Las
posibilidades que ofrecen son aún más sorprendentes que las incorporadas por
las mascotas virtuales, que se llevan a modo de llavero exigiendo que su
propietario las alimente y cuide por medio de botones especiales. Están
produciendo los primeros muñecos animados interactivos y las primeras formas de
vida virtual con inteligencia artificial, que reaccionan ante la presencia del
usuario.
Fin Fin es la primera en su
tipo. Mitad pájaro y mitad delfín, esta mascota virtual no es sólo una
colección de imágenes de animación de una creatura virtual (como las conocidas
hasta el momento), sino que es, además, una forma de inteligencia artificial
que vive dentro del computador y que responde a los estímulos externos. A
través de un sensor ubicado sobre el monitor del computador, Fin Fin reconoce
el tipo de lenguaje, tono de voz, expresiones faciales y gestualidad de su
"amo" y, con la información que obtiene, define su modo de actuar.
El CD-ROM que contiene a Fin
Fin, además de Teo (el planeta virtual donde viven) y otras 40 especies
diferentes de inteligencia artificial que lo acompañan, ya está siendo
comercializado en los Estados Unidos, cuenta con su página oficial en Internet
y otras tantas realizadas por sus fans. Además, el programa permite monitorear
en pantalla el estado físico y emocional de la mascota, alimentarla y obtener
imágenes para enviarlas a los amigos.
Pero los descubrimientos de
la robótica no se han quedado atrás: el tradicional muñeco norteamericano
Barney, ahora se distribuye en ese país con un CD-ROM y conexiones de
transmisión al computador.
La nueva versión canta,
habla, motiva a los niños a participar en juegos educativos y aplaude sus
éxitos, gracias a un chip incorporado. Su cabeza y brazos se mueven y sus ojos
son sensibles a la luz. Basta tomar su mano para que el muñeco pregunte a su
dueño lo que desea hacer: cantar o jugar.
La robotización de Barney
coincide con más de una década de estudios desarrollados en el Instituto
Tecnológico de Massachusetts (MIT) en esta misma línea y que, por estos días,
están exponiéndose en el Museo de Ciencia e Industria de Chicago. A través de
chips introducidos en muñecos o piezas tipo Lego, los investigadores pretenden
que pronto los niños puedan crear sus propias creaturas (tangibles, no
virtuales) e instrumentos científicos.
Sin embargo, el muñeco Barney no es el único que se
modernizó. Existen varias empresas que introducen cambios a sus juguetes; la
principal tendencia es digitalizar los hasta ahora análogos. Un ejemplo de ello
es el caso de la empresa Lego que durante 1997 introdujo al mercado una versión
en CD-ROM de los tradicionales ladrillos para armar. Si bien en la nueva
versión digital se pierde el contacto físico con las piezas, éste se cambia por
un juego en el cual se construyen figuras con ladrillos virtuales para defender
la Isla Lego. Además, los niños interactúan con los 35 "personajes-ladrillos"
que poseen diferentes personalidades.
A medida que las nuevas
tecnologías se desarrollen será mayor el aporte de éstas en el área de la
juguetería, las siguientes navidades traerán de seguro más sorpresas que el
solo mejoramiento en rapidez de procesamiento o calidad de materiales. Aunque,
por más innovaciones tecnológicas que se realicen, nada anticipa que los más
clásicos, como las muñecas y bicicletas, desaparezcan.
No se deja de jugar porque se es viejo, se es viejo porque se deja
de jugar.
Bernard
Shaw
Restituir
totalidades - El proceso del conocimiento
Reportaje a Juan
Samaja, UBA
Fragmentación y
síntesis, especialización e integración, son momentos ineludibles en el
desarrollo de los seres vivientes y de la propia sociedad. Juan Samaja
-profesor de Metodología de la Investigación Psicológica- los analiza en el
proceso de formación del espíritu humano.
La Educación en nuestras manos: ¿Cómo ubica el
debate disciplina-área en relación a los procesos del conocimiento?
Juan Samaja: Los estudios clásicos -Vigotzky, Bruner, Piagget, etc.- nos
indican que el proceso formativo del espíritu humano comienza desde un acceso
al mundo del sentido y de la realidad integrado, holístico, sincrético. O sea,
que tenemos no una mirada disciplinaria del mundo, sino una mirada
globalizadora, totalizadora. Las experiencias que hacen los psicogenetistas
muestran que los niños al comienzo no saben desacoplar los objetos en entidades
abstractas, sino que los piensan en función de sus ligaduras funcionales con los
vínculos de sentido; tempranamente nuestra idea se dirige a los objetos tal
como los encuentra organizados en unidades concretas, es decir como unidades de
cosas diversas que hacen a un sentido. Pareciera que la tarea es enseñarle al
niño a desacoplar con vistas a reacoplar de múltiples maneras. El
desacoplamiento de lo concreto cumple una función esencial a los fines de poder
descubrir nexos -ocultos, nuevos, inadvertidos- que lo obvio, lo concreto dado,
nos oculta. De manera que el trabajo disciplinario, la fragmentación, es un
momento importante en el proceso formativo del espíritu humano.
Apuesto a que ese proceso sea un momento intermediario. Es decir, el resultado
final no es la disciplinariedad, la división, sino la restitución de
totalidades. Claro que totalidades mejor comprendidas, innovadoras en función
de lo que se pudo abrir como horizonte de posibilidades luego del
desacoplamiento. No sé en qué momento habría que hacer transitar al estudiante
por procesos en donde las áreas le brindan un escenario más integrador, lo que
sí puedo decir es que desde el comienzo debe haber áreas. Desde el jardín
maternal, el jardín de infantes y los primeros años escolares no debe haber una
división disciplinaria marcada. Luego el momento de la disciplina y del cultivo
ensimismado en ciertos tópicos debe recorrer algún tramo de la educación del
sujeto. Finalmente, tarde o temprano, hay que ir proveyendo a los alumnos de
instrumentos para fomentar la síntesis. Ese instrumento, desde el punto de
vista curricular, podrá ser el área de docentes, podrá ser la aparición de
unidades integradoras o de pronto alguien dice vamos a mantener las disciplinas
separadas pero vamos a poner una disciplina que sea, por ejemplo,
"reflexión, problematización e investigación"; como un eje que
atraviesa todos los niveles, no pertenece a ninguna y quiere estar con todas.
El ritmo sincrético-analítico-sintético a lo largo del sistema formativo es una
clave de orientación para pensar los grandes momentos de la formación del
sujeto.
P.: ¿Por qué el conocimiento está organizado por
disciplinas?
J.S.: Aparentemente el proceso del desarrollo está signado por un movimiento
que incluye la división, la especialización, y la reorganización. En el
desarrollo de los seres vivientes, pareciera que el camino va de la ameba
omnifuncional -con una célula hace todo: camina con su protoplasma, digiere con
su protoplasma, se reproduce con su protoplasma- a los primates y a nosotros
mismos con organismos altamente diferenciados, con funciones muy especializadas
donde ciertas células hacen esa cosa pero en una unidad de conjunto muy fuerte.
Si recorremos la historia humana pareciera también que vamos de la horda
primitiva, que era un todo, a sociedades con altísima división del trabajo
social y con una fuerte vinculación pero sobre la base de la especialización.
De modo que hay indicios fuertes para pensar que la historia del conocimiento
también está signada por ese movimiento que va de un conocimiento sapiencial
-que es todo: es ética, es filosofía, es medicina- a una creciente separación
de los conocimientos. Pero en donde el hecho de que los campos temáticos se
vayan especializando no indica una separación sino, al contrario, un momentáneo
alejarse para vincularse más estrechamente todavía. De pronto podemos encontrar
que campos disciplinarios tan distantes como la lingüística y la química se
reencuentran a través de los códigos y una particular semiótica que va desde la
biología molecular hasta los sistemas de comunicación masivos. Es decir que las
separaciones están permanentemente compensadas por reintegraciones.
Los indicios que nos da la naturaleza, la sociedad y la historia de la cultura
nos debieran alertar acerca de cualquier extremismo: o un holismo exacerbado en
donde lo único que importa es la unidad del todo o un particularismo o
parcialización extrema. Por momentos pareciera que le toca la hora a la
especialización pero pronto surgen movimientos centrípetos que tienden a frenar
ese movimiento de fuga. Podemos evitar andar a los bandazos y prever que en
todo proceso, a lo largo mismo de su desarrollo, estén previstos el momento de
la división y el momento de la integración.
Bibliografía:
Rodríguez Estrada M., Ketchum M. “CREATIVIDAD EN
JUEGOS Y JUGUETES”, Editorial Pax México, pág. 21.
Galperin y otros: “Un jardín de infantes mejor.
Siete propuestas” Ed. Paidos, Bs. As. 1979, pag.
97.
PROF. JOSÉ LUIS DELL’
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