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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: La Pobreza: Se toma como indicador general el comportamiento del Gran Buenos Aires para analizar la evolución de la pobreza en la presente década. ¿Qué es la pobreza?, ¿Cuáles son sus causas y sus consecuencias?, ¿Cómo esta distribuida? ¿Cómo se mide?, ¿Cuáles son lo Agregado: 25 de DICIEMBRE de 2001 (Por Juan Ignacio Pontis) | Palabras: 9523 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Historia > |
Por Juan Ignacio
Pontis
juninacio@yahoo.com.ar
Prologo
Al definir
pobreza podemos decir que un individuo
que la sufre es aquel que no puede satisfacer las necesidades básicas que todo
ser humano se merece.
Una primera
definición de pobreza sería aquella que hace referencia a la falta de bienes
materiales para el desarrollo de la vida humana; sin embargo, esta seria la
interpretación más materialista de la misma y que tiene una traducción directa
con una visión económica: "pobre es quien no tiene dinero."
Se
determina si un hogar es pobre o no de
acuerdo al nivel de ingreso per cápita (por persona) familiar. Mediante este procedimiento se determina el nivel de
ingreso mínimo per capita que una familia tipo necesita para acceder a un nivel
de vida decente. Este enfoque toma en cuenta las necesidades del hogar del tipo
alimentarias y, en base a éstas, construye una canasta alimentaria y una
canasta total (la cual incluye además otras necesidades). De esta forma, si el
ingreso corriente per capita de la familia no alcanza para adquirir esta
mencionada canasta alimentaria básica, el hogar queda por debajo de la línea de
carencia. En cambio, si a pesar de cubrir esta canasta básica alimentaria, sus
ingresos no son suficientes para la canasta total, se dice que el hogar se
encuentra por debajo de la línea de pobreza.
En
Argentina se dispone de los tres indicadores de pobreza, medidos periódicamente
en el Gran Buenos Aires a través de la Encuesta Permanente de Hogares. En el
caso de las provincias argentinas, existen algunos estudios aislados sobre la
pobreza, sin embargo el único indicador homogéneo es el de las NBI del Censo
Nacional de Población y Vivienda de 1991. Por tal motivo, se toma como
indicador general el comportamiento del Gran Buenos Aires para analizar la
evolución de la pobreza en la presente década.
¿Qué es la
pobreza?, ¿Cuáles son sus causas y sus consecuencias?, ¿Cómo esta distribuida?
¿Cómo se mide?, ¿Cuáles son los países que la sufren?.
Ética
Del griego
ethika,
de ethos,
‘comportamiento’, ‘costumbre’; principios o pautas de la conducta humana, a
menudo y de forma impropia llamada moral (del latín mores, ‘costumbre’) y por
extensión, el estudio de esos principios a veces llamado filosofía moral. Este
artículo se ocupa de la ética sobre todo en este último sentido y se concreta
al ámbito de la civilización occidental, aunque cada cultura ha desarrollado un
modelo ético propio.
La ética,
como una rama de la filosofía, está considerada como una ciencia normativa,
porque se ocupa de las normas de la conducta humana, y para distinguirse de las
ciencias formales, como las matemáticas y la lógica, y de las ciencias
empíricas,
como la química y la física. Las ciencias empíricas sociales, sin embargo,
incluyendo la psicología, chocan en algunos puntos con los intereses de la
ética ya que ambas estudian la conducta social. Por ejemplo, las ciencias
sociales a menudo procuran determinar la relación entre principios éticos
particulares y la conducta social, e investigar las condiciones culturales que
contribuyen a la formación de esos principios.
PRINCIPIOS
ÉTICOS
Los
filósofos han intentado determinar la bondad en la conducta de acuerdo con dos
principios fundamentales y han considerado algunos tipos de conducta buenos en
sí mismos o buenos porque se adaptan a un modelo moral concreto. El primero
implica un valor final o summum bonum, deseable en sí mismo y no sólo como un
medio para alcanzar un fin. En la historia de la ética hay tres modelos de
conducta principales, cada uno de los cuales ha sido propuesto por varios
grupos o individuos como el bien más elevado: la felicidad o placer; el deber,
la virtud o la obligación y la perfección, el más completo desarrollo de las
potencialidades humanas. Dependiendo del marco social, la autoridad invocada
para una buena conducta es la voluntad de una deidad, el modelo de la
naturaleza o el dominio de la razón. Cuando la voluntad de una deidad es la
autoridad, la obediencia a los mandamientos divinos o a los textos bíblicos
supone la pauta de conducta aceptada. Si el modelo de autoridad es la
naturaleza, la pauta es la conformidad con las cualidades atribuidas a la
naturaleza humana. Cuando rige la razón, se espera que la conducta moral
resulte del pensamiento racional.
HISTORIA
Desde que
los hombres viven en comunidad, la regulación moral de la conducta ha sido
necesaria para el bienestar colectivo. Aunque los distintos sistemas morales se
establecían sobre pautas arbitrarias de conducta, evolucionaron a veces de
forma irracional, a partir de que se violaran los tabúes religiosos o de
conductas que primero fueron hábito y luego costumbre, o asimismo de leyes
impuestas por líderes para prevenir desequilibrios en el seno de la tribu.
Incluso las grandes civilizaciones clásicas egipcia y sumeria desarrollaron
éticas no sistematizadas, cuyas máximas y preceptos eran impuestos por líderes
seculares como Ptahhotep, y estaban mezclados con una religión estricta que
afectaba a la conducta de cada egipcio o cada sumerio. En la China clásica las
máximas de Confucio fueron aceptadas como código moral. Los filósofos griegos,
desde el siglo VI a.C. en adelante, teorizaron mucho sobre la conducta moral,
lo que llevó al posterior desarrollo de la ética como una filosofía.
LAS LEYES DE NEWTON
La mayoría
de los grandes descubrimientos científicos han afectado a la ética. Los
descubrimientos de Isaac Newton, el filósofo científico inglés del siglo XVII,
aportaron uno de los primeros y más claros ejemplos de esta influencia. Las
leyes de Newton se consideraron como prueba de un orden divino racional. La
opinión contemporánea al respecto fue expresada por el poeta inglés Alexander
Pope en el verso “Dios dijo: ¡dejad en paz a Newton!, y se hizo la luz”. Los
hallazgos e hipótesis de Newton provocaron que los filósofos tuvieran confianza
en un modelo ético tan racional y ordenado como se suponía que era la
naturaleza.
FILOSOFIAS ETICAS ANTERIORES AL
DARWINISMO
Durante el
siglo XVIII, los filósofos británicos David Hume, en Ensayos morales y políticos
(1741-1742), y Adam Smith, autor de la teoría económica del laissez-faire,
en su Teoría
de los sentimientos morales (1759), formularon modelos éticos del
mismo modo subjetivos. Identificaron lo bueno con aquello que produce
sentimientos de satisfacción y lo malo con lo que provoca dolor. Según Hume y
Smith, las ideas de moral e interés público provocan sentimientos de simpatía
entre personas que tienden las unas hacia las otras incluso cuando no están
unidas por lazos de parentesco u otros lazos directos.
UTILITARISMO
La doctrina
ética y política conocida como utilitarismo fue formulada por el británico
Jeremy Bentham hacia finales del siglo XVIII y más tarde comentada por el
también filósofo y británico James Mill y su hijo John Stuart Mill.
Creía que
todas las acciones humanas están motivadas por un deseo de obtener placer y evitar
el sufrimiento. Al ser el utilitarismo un hedonismo universal, y no un
hedonismo egoísta como podría interpretarse el epicureísmo, su bien más elevado
consiste en alcanzar la mayor felicidad para el mayor número de personas.
ETICA HEGELIANA
En La filosofía
del Derecho (1821), el filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel aceptó el
imperativo categórico de Kant, pero lo enmarcó en una teoría universal
evolutiva donde toda la historia está contemplada como una serie de etapas
encaminadas a la manifestación de una realidad fundamental que es tanto
espiritual como racional. La moral, según Hegel, no es el resultado de un
contrato social, sino un crecimiento natural que surge en la familia y culmina,
en un plano histórico y político, en el Estado prusiano de su tiempo. “La
historia del mundo, escribió, es disciplinar la voluntad natural incontrolada,
llevarla a la obediencia de un principio universal y facilitar una libertad
subjetiva”.
ETICA A PARTIR DE DARWIN
El
desarrollo científico que más afectó a la ética después de Newton fue la teoría
de la evolución presentada por Charles Darwin. Los hallazgos de Darwin
facilitaron soporte documental al modelo, algunas veces denominado ética
evolutiva, término aportado por el filósofo británico Herbert Spencer, según el
cual la moral es sólo el resultado de algunos hábitos adquiridos por la
humanidad a lo largo de la evolución. El filósofo alemán Friedrich Nietzsche
dio una explicación asombrosa pero lógica de la tesis darwinista acerca de que
la selección natural es una ley básica de la naturaleza. Según Nietzsche, la
llamada conducta moral es necesaria tan sólo para el débil. La conducta moral
—en particular la defendida por el judeocristianismo, que según él es una
doctrina esclava— tiende a permitir que el débil impida la autorrealización del
fuerte.
Los
antropólogos han aplicado los principios evolutivos al estudio de las
sociedades y las culturas humanas. Estos análisis han vuelto a subrayar los
distintos conceptos del bien y del mal planteados por diferentes sociedades;
por lo tanto, se creía que la mayoría de esos conceptos tenía un valor más
relativo que universal. De entre los conceptos éticos basados en un enfoque
antropológico resaltan los del antropólogo finlandés Edvard A. Westermarck en
Relatividad ética (1932).
TENDENCIAS RECIENTES
El filósofo
británico Bertrand Russell marcó un cambio de rumbo en el pensamiento ético de
las últimas décadas. Muy crítico con la moral convencional, reivindicó la idea
de que los juicios morales expresan deseos individuales o hábitos aceptados. En
su pensamiento, tanto el santo ascético como el sabio independiente son pobres
modelos humanos porque ambos son individuos incompletos. Los seres humanos
completos participan en plenitud de la vida de la sociedad y expresan todo lo
que concierne a su naturaleza. Algunos impulsos tienen que ser reprimidos en
interés de la sociedad y otros en interés del desarrollo del individuo, pero el
crecimiento natural ininterrumpido y la autorrealización de una persona son los
factores que convierten una existencia en buena y una sociedad en una
convivencia armoniosa.
Varios
filósofos del siglo XX, algunos de los cuales han asumido las teorías del
existencialismo, se han interesado por el problema de la elección ética
individual lanzada por Kierkegaard y Nietzsche. La orientación de algunos de
estos pensadores es religiosa, como la del filósofo ruso Nikolái Alexándrovich
Berdiáiev, que subrayó la libertad del espíritu individual; la del filósofo
austro-judío Martin Buber, que se ocupó de la moral de las relaciones entre
individuos; la del teólogo protestante germano-estadounidense Paul Tillich, que
resaltó el valor de ser uno mismo, y la del filósofo y dramaturgo católico
francés Gabriel Marcel y el filósofo y psiquiatra protestante alemán Karl
Jaspers, ambos interesados en la unicidad del individuo y la importancia de la
comunicación entre los individuos. Una tendencia distinta en el pensamiento
ético moderno caracteriza los escritos de los filósofos franceses Jacques
Maritain y Étienne Gilson, que siguieron la línea marcada por santo Tomás de
Aquino. Según Maritain, “el existencialismo verdadero” pertenece a esta
tradición cristiana.
Otros
filósofos modernos no aceptan ninguna de las religiones tradicionales. El
filósofo alemán Martin Heidegger mantenía que no existe ningún Dios, aunque
alguno puede surgir en el futuro. Los seres humanos, por lo tanto, se hallan
solos en el Universo y tienen que adoptar y asumir sus decisiones éticas en la
conciencia constante de la muerte. El filósofo y escritor francés Jean-Paul
Sartre razonó su agnosticismo pero también resaltó la heideggeriana conciencia
de la muerte. Sartre mantuvo que los individuos tienen la responsabilidad ética
de comprometerse en las actividades sociales y políticas de su tiempo. El
supuesto conflicto sobre la existencia de un Dios omnipresente, no revestía
ningún sentido de trascendencia para el individuo, pues en nada afectaba a su
compromiso con la libertad personal.
Entre otros
filósofos modernos, como el estadounidense John Dewey, figuran los que se han
interesado por el pensamiento ético desde el punto de vista del
instrumentalismo. Según Dewey, el bien es aquello que ha sido elegido después
de reflexionar tanto sobre el medio como sobre las probables consecuencias de
llevar a cabo ese acto considerado bueno o un bien.
La
discusión contemporánea sobre la ética ha continuado con los escritos de George
Edward Moore, en particular por los efectos de su Principia ethica. Moore mantuvo que los
principios éticos son definibles en los términos de la palabra bueno,
considerando que ‘la bondad’ es indefinible. Esto es así porque la bondad es
una cualidad simple, no analizable.
Conclusión
La
ética es el estudio de la conducta
humana. Son los derechos y obligaciones que tiene el hombre por su condición de
tal. Todo ser humano tiene el derecho de ser respetado y la obligación de
respetar a su prójimo.
Todo ser
humano tiene ética sea cual fuere su condición social, racial, económica,
etcétera.
Muchas
personas se olvidan de esto y no tratan a las personas como debe ser.
La pobreza
Es la circunstancia económica en la que una
persona carece de los ingresos suficientes para acceder a los niveles mínimos
de atención médica, alimento, vivienda, vestido y educación.
La pobreza
relativa es la experimentada por personas cuyos ingresos se encuentran muy por
debajo de la media o promedio en una sociedad determinada. La pobreza absoluta
es la experimentada por aquellos que no disponen de los alimentos necesarios
para mantenerse sanos. Sin embargo, en el cálculo de la pobreza según los
ingresos, hay que tener en cuenta otros elementos esenciales que contribuyen a
una vida sana. Así, por ejemplo, los individuos que no pueden acceder a la
educación o a los servicios médicos deben ser considerados en situación de
pobreza.
CAUSAS
Las personas que, por
cualquier razón, tienen una capacidad muy por debajo de la media para ganar un
salario, es probable que se encuentren en situación de pobreza. Históricamente,
este grupo viene formado por personas mayores, discapacitados, madres solteras
y miembros de algunas minorías. En los países occidentales, un sector
considerable de población en situación de pobreza (el 30%) está constituido por
madres solteras con hijos. Esto no se debe únicamente a que las mujeres que
trabajan fuera de casa suelen ganar menos que los hombres, sino
fundamentalmente a que una madre soltera tiene dificultades para poder cuidar a
sus hijos, ocuparse de su vivienda y obtener unos ingresos adecuados al mismo
tiempo. Otros grupos son los discapacitados con personas a su cargo, familias
numerosas y otras en las que el cabeza de familia está en situación de
desempleo o tiene un salario mínimo.
La falta de
oportunidades educativas es otra fuente de pobreza, ya que una formación
insuficiente conlleva menos oportunidades de empleo.
Gran parte
de la pobreza en el mundo se debe a un bajo nivel de desarrollo económico.
China e India son ejemplos de países superpoblados en vías de desarrollo en
donde, a pesar de la creciente industrialización, la pobreza es notoria. El
desempleo generalizado puede crear pobreza incluso en los países más
desarrollados. La crisis de 1929 empobreció a millones de estadounidenses y
europeos durante la década de 1930. Lógicamente las fluctuaciones económicas
menos graves, denominadas recesiones, causan un aumento menor del índice de
pobreza.
EFECTOS
Decenas de miles de personas en
situación de pobreza fallecen cada año a causa del hambre y la malnutrición en
todo el mundo. Además, el índice de mortalidad infantil es superior a la media
y la esperanza de vida inferior.
Parece
inevitable que la pobreza esté, según los criminólogos, vinculada al delito,
aun cuando la mayor parte de las personas con muy bajos ingresos no sean
delincuentes y estos últimos no suelan sufrir graves carencias. Otros problemas
sociales, como las enfermedades mentales y el alcoholismo, son más habituales,
debido a que son causas y efectos de la escasez de recursos económicos y de una
atención médica inadecuada.
La
pobreza ha sido considerada como indicador de desigualdad de clase social y
sexo en las sociedades industriales, en donde las mujeres que viven solas y las
familias de clase baja presentan el nivel más bajo de pobreza. Asimismo, ha
sido considerada como un indicador de trato económico desigual entre los países
desarrollados y en vías de desarrollo, estando la riqueza acumulada en los
primeros y la pobreza en los segundos, lo que forma la denominada línea Norte -
Sur. Las zonas más pobres del mundo son el sur de Asia (Bangladesh, India y
Pakistán), los países subsaharianos, norte de África, Oriente Próximo,
Latinoamérica y este de Asia.
EL ANALISIS DE LA POBREZA
Al estudiar
el tema de la pobreza se pueden utilizar dos enfoques alternativos para
clasificar a los hogares pobres. Ambos métodos intentan medir el mismo
fenómeno, pero la información que requieren y los resultados obtenidos pueden
diferir considerablemente.
Por un
lado, el enfoque de la línea de la pobreza pretende determinar si un hogar es
pobre o no de acuerdo al nivel de ingreso per capita familiar. Mediante este
procedimiento se determina el nivel de ingreso mínimo per capita que una
familia tipo necesita para acceder a un nivel de vida decoroso. Este enfoque
toma en cuenta las necesidades del hogar del tipo alimentarias, en base a
éstas, construye una canasta alimentaria y una canasta total (la cual incluye
además otras necesidades). De esta forma, si el ingreso corriente per capita de
la familia no alcanza para adquirir esta mencionada canasta alimentaria básica,
el hogar queda por debajo de la línea de indigencia. En cambio, si a pesar de
cubrir esta canasta básica alimentaria, sus ingresos no son suficientes para la
canasta total, se dice que el hogar se encuentra por debajo de la línea de
pobreza.
Por otro lado,
el enfoque de las necesidades básicas insatisfechas apunta hacia aquellos
hogares que sufren situaciones críticas en cuanto a la privación de bienes,
recursos u oportunidades que posibilitan la subsistencia y el desarrollo en
condiciones mínimas de acuerdo a la dignidad humana. El indicador de las NBI
muestra el porcentaje de hogares que poseen al menos una de las siguientes
características: a) más de tres personas por cuarto (hacinamiento crítico), b)
habitan en viviendas inadecuadas (tipo de vivienda), c) carecen de baño con
arrastre de agua (condiciones sanitarias), d) algún niño entre 6 y 12 años no
asiste al colegio (asistencia escolar) o e)que en el hogar haya 4 o más
personas por miembro ocupado y cuyo jefe tenga bajo nivel de educación (capacidad
de subsistencia). Este enfoque no depende de las variaciones del nivel de
ingreso corriente como la línea de pobreza, sino que apunta a la dimensión
estructural de la misma y permite analizar la problemática a largo plazo.
Se debe
considerar que el valor de la canasta que conforma la línea de pobreza es de
tipo normativo y no representa adecuadamente a varias situaciones de la
realidad. Puede resultar confuso que una persona sea calificada como no pobre
por el sólo hecho de ganar un peso más que el límite indicado por la línea de
la pobreza. Lo que se pretende medir es la calidad de vida y un peso puede
marcar una gran diferencia, cuando realmente no debería ser un cambio
significativo para medir el nivel de pobreza de la población.
En estos
aspectos entran en juego una gran cantidad de variables tales como el nivel
educativo, el acceso a servicios de salud y saneamiento, las oportunidades
laborales, etc. El círculo vicioso de la pobreza es un proceso
intergeneracional. Los bajos ingresos y las altas tasas de natalidad son
obstáculos a las posibilidades de progreso educativo de los niños pobres. Los
menores logros educativos juegan un rol decisivo en la posterior inserción
laboral y las posibilidades de ascenso en este mercado, además de determinar el
nivel de ingresos. Los trabajadores pobres realizan en general tareas no
calificadas y poco remuneradas, con menores oportunidades de insertarse fuera
del mercado informal o de empleos precarios.
Las
políticas a aplicar para lograr disminuciones en los niveles de pobreza deben
apuntar hacia la provisión básica de los bienes y servicios que aseguran la
cobertura de las necesidades mínimas para llevar una vida digna. El objetivo es
alcanzar la igualdad de oportunidades.
Una de las
formas de definir la pobreza, más sencilla y más clara y sobre la que puede
haber un consenso más generalizado, es aquella que hace referencia a la falta
de elementos básicos para la vida integra del ser humano, como son salud,
educación, cultura, desarrollo del ocio, vida social etc.
Un decálogo
de elementos que constituirían los derechos básicos de cualquier ser humano:
Acceso a
agua limpia y potable, vivienda digna, alimentación suficiente para una
nutrición adecuada, un entorno y medio ambiente seguro, protección contra la
violencia, igualdad de oportunidades, tener derecho a opinar sobre su propio
futuro, acceso a medios para el sustento cotidiano, salud, educación.
Estos diez
puntos constituirían un decálogo de derechos básicos a tener en cuenta, y
cuando estos no se dan en su integridad, o alguno de ellos está ausente,
podríamos hablar de pobreza. Así pues, podríamos hablar de la pobreza como algo
multidimensional, definiendo tres ejes:
a) La
pobreza material, aquella que hace referencia a la ausencia de bienes y
servicios básicos.
b) La
pobreza intelectual, aquella que condiciona el desarrollo cultural, ideológico,
de pensamiento y político de las personas.
c) La
pobreza social, aquella que afecta a la integración dentro de un colectivo
referencial con plenos derechos, la participación dentro de la sociedad, la
identidad diferenciada y respetada dentro del colectivo de inserción. Por lo
tanto cuando hablamos de la multidimensionalidad de la pobreza hay que tener en
cuenta su diversidad y complejidad, de forma que cuando se aborde la lucha
contra la misma, se haga desde esta misma multidimensionalidad.
La pobreza
tiende además a perpetuarse en si misma, generando lo que se ha venido en
denominar, la cultura de la pobreza, que tiende a transmitirse de generación en
generación haciendo cada vez más difícil la salida de la misma.
La pobreza
es todo un entorno, es todo un medio ambiente, es un conjunto de condicionantes
que impiden el desarrollo de personas concretas, que acostumbramos a llamar
pobres. La pobreza no es el cúmulo de los sujetos que la padecen, es decir,
"los pobres", sino que es el entorno donde un conjunto de personas se
desenvuelven y viven.
Podríamos
decir que la pobreza no es "tener poco", la pobreza es esencialmente
el conjunto de barreras que hacen indigna la vida humana y en esencia es
consecuencia de una relación injusta entre grupos humanos.
DATOS BÁSICOS DEL MUNDO
Una cuarta
parte de la humanidad vive en estado de pobreza absoluta, es decir más de 1.000
millones de personas no pueden adquirir el alimento necesario para llevar una
vida activa.
35.000
niños mueren cada día por causas directamente relacionadas con la pobreza. 130
millones de niños no reciben educación básica (de estos el 70% son niñas).
1.300
millones de personas no tienen acceso al agua potable (el 80% de las
enfermedades del mundo se deben a beber agua no potable).
La
distribución de la riqueza en el mundo es terriblemente injusta: un 15% de la
población posee el 79% de la riqueza mundial y el 85%, el 21 % restante.
La
población de los países industrializados representa aproximadamente un 20% de
la población mundial, pero consume 10 veces más energía comercial que la de los
países en desarrollo, y produce un 70% de las emisiones mundiales de monóxido
de carbono y el 68% de los residuos industriales del mundo.
Un 70% de
las personas que viven en pobreza extrema son mujeres.
Un informe
de las Naciones Unidas de hace tres años afirmaba que en 1960 la proporción
entre ricos y pobres era de 1 a 30 (un norteamericano o europeo valía lo que 30
haitianos). Ahora 40 años después, sin comunismo, con avances democráticos y el
todopoderoso y todoprometedor capitalismo neoliberal, la proporción no ha
disminuido, ni siquiera se ha mantenido, sino que ha pasado a ser de 1 a 60. Y
si se compara los más ricos de los ricos con los más pobres de los pobres esta
proporción es de 1 a 180.
¿Quiénes
son y dónde viven unos y otros? Según la prestigiosa revista The Economist estos son
los diez países donde mejor se vive:
1 Suiza - 2
Alemania - 3 España - 4 Suecia - 5 Italia - 6 Japón - 7 Australia
8 Estados
Unidos - 9 Gran Bretaña - 10 Hon Kong.
Y estos son los 20 países con
mayor sufrimiento en el mundo:
1
Mozambique - 2 Somalia - 3 Afganistán - 4 Haití - 5 Sudán - 6 Zaire - 7 Laos -
8 Angola- 9 Guinea - 10 Etiopía - 11 Uganda - 12 Cambodia - 13 Sierra Leona -
14 Chad - 15 Guinea Bissau - 16 Ghana -
17 Myamnar - 18 Malaui - 19 Comerán - 20 Mauritania.
En el año
2.010 el sida reducirá a la mitad la expectativa de vida en Zambia y la
reducirá en treinta años en Tailandia según nuevas y espeluznantes proyecciones
sobre los efectos en la población mundial de la epidemia de sida. Los
demógrafos añaden que la expectativa de vida en otros 14 países en vías de
desarrollo, mayoritariamente en el Africa sub-sahárica, será mucho más corta en
el año 2.010 cuando la epidemia alcance su pico más alto.
En los
próximos 20 años se duplicará la mortalidad infantil en Zambia, Zimbawe y
Tailandia, mientras que en Uganda y Kenia aumentarán en un 50%. La epidemia de
sida puede llegar a cobrar 121 millones de vidas para el año 2.020.
Debido a
que las muertes por sida se concentran en la infancia y en los adultos de
mediana edad, la expectativa de vida en muchos países del tercer mundo
decrecerá de forma increíble, si no se detiene la epidemia.
Para
realizar el estudio de los países más pobres se ha empleado el Índice de
Sufrimiento Humano (ISH), obtenido a partir de la suma de diez medidas del
bienestar humano: esperanza de vida, suministro calórico diario, agua para
beber, inmunización infantil, matrícula en las escuelas secundarias, PNB per
cápita, tasa de inflación, tecnología de las comunicaciones, libertad política
y derechos civiles. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los datos han
sido proporcionados por los propios gobiernos. Según estos datos, 15 de los 20
países del mundo con mayor sufrimiento son africanos, y uno es latinoamericano.
Si todo
esto es ya escalofriante, el futuro es todavía más sombrío, y se trata del
futuro que dicen construir los países ricos. Así - tal como lo analiza la
revista La Esquila Misional - el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio
(GATT) agravará la marginación del 20% más pobre de la población mundial. Su
apuesta por la libertad de comercio dejará las economías más deprimidas y sin
protección ante los intereses extranjeros.
LA DEMOGRAFIA DE LA POBREZA EN
AMERICA LATINA
NOTAS SOBRE LA POBREZA Y LA AGENDA
SOCIAL
En la
actualidad, cuando la aplicación de medidas de política económica que afectan
en el corto plazo el nivel de vida de las mayorías y que en horizontes
cronológicos más amplios, llegarían a deprimir aún más sus condiciones de
existencia por las características de la estructura y dinámica de la población
en América Latina, se hace necesario reflexionar sobre la relación entre población
y desarrollo en una etapa en la que todo gira alrededor de la búsqueda del
crecimiento por la vía del ajuste estructural.
La historia
de la sociedad en este siglo puede ser caracterizada por una globalización en
que las redes de intercambio económico adquieren nuevas dimensiones, esto es,
que más allá de las transferencias físicas de bienes materiales, los flujos de
capital son la parte más dinámica de los sistemas y la tecnología de
comunicación a distancia hace innecesario el movimiento real del capital
financiero.
Esta etapa
de los negocios virtuales constituye también la etapa de mayores dificultades
económicas para los países de la región desde la gran depresión de los años 30.
Para los
países latinoamericanos los términos de intercambio se deterioraron por dos
situaciones: a) la caída de los precios en los productos de exportación por la
contracción de la demanda y la substitución por productos con elevado contenido
tecnológico y b) el incremento en el precio de los energéticos. Este aumento de
los precios, particularmente el petróleo en el caso de la mayoría de los países
productores no fue suficiente para equilibrar los términos del intercambio. Las
tasas de interés se incrementaron considerablemente con el consecuente
crecimiento del pago de los servicios de la deuda y el financiamiento externo
se redujo abruptamente en la medida en que el capital externo se movilizó hacia
espacios financieros que garantizaran las mayores tasas de ganancia y esto en
gran medida a través de la especulación.
Es importante
conocer las dimensiones de la pobreza, sin embargo, su cuantificación ha sido
objeto de innumerables discusiones que, de acuerdo con el método utilizado para
hacer esta medición, han servido para fundamentar las críticas al modelo
económico que genera cada vez más pobres o por el contrario, para justificar su
viabilidad al tratar de mostrar que los pobres no son tantos como la
inestabilidad política producto de la manifestación de sus demandas hace
evidente.
Por otra
parte, la medición de la pobreza sirve en la actualidad para identificar no
sólo quiénes son pobres, sino específicamente quienes se encuentran en pobreza
extrema, con el objetivo de atender algunas de sus necesidades mediante
programas focales.
Los datos
más recientes provenientes de encuestas especializadas permiten estimar que a
mediados de la década de los años 90, cerca del 40 por ciento de los hogares
latinoamericanos se encontraba en situación de pobreza y si este porcentaje
corresponde al conjunto de hogares, el porcentaje correspondiente a la
población total debe ser mayor, en virtud de que los hogares más pobres tienen
mayor número de miembros.
La
existencia de menores de la calle es el resultado de un problema ligado de
manera indisoluble a la pobreza pero además a la marginación. Los niños de la
calle son los hijos de los pobres y marginados. Por lo tanto, prestar atención
sólo a la pobreza sin reconocer los procesos de exclusión limita los alcances
de las acciones que pretendan enfrentar problemas como el de este grupo social.
Según
estimaciones recientes en la región de
América Latina y el Caribe, de 165 millones de pobres 58 millones tienen menos
de 15 años y más concretamente, el sesenta por ciento de todos los niños de la
región son pobres. Es en este contingente poblacional en donde se ubican los
marginados y del cual surgen los niños de la calle.
En este
marco general se insertan los procesos demográficos que en la región
latinoamericana se caracterizan por una incorporación reciente a la tercera
etapa de la transición demográfica en la cual junto con la disminución de la
mortalidad se observan reducciones importantes en el nivel de fecundidad que se
concretan en el hecho de que las mujeres en edad fértil tienen en promedio cada
vez menos hijos, mientras la esperanza de vida, es decir, la sobrevivencia se
incrementa.
En el caso
de los incrementos en la esperanza de vida, las posibilidades de llegar a vivir
hasta los setenta años en una sociedad que no está preparada para enfrentar las
necesidades de la población más vieja y en la cual la seguridad social sigue el
camino de la privatización definen un escenario de carencias que se inician
desde la niñez.
Los hogares
en que residen los niños pobres tienen como principal activo su fuerza de
trabajo por lo que la respuesta a una disminución de su ingreso es la
participación de un mayor número de miembros del hogar al trabajo.
Entre los
hogares en condiciones extremas de pobreza además del trabajo del padre y la
madre, la movilización de recursos incluye a los hijos desde pequeños.
Cuando los
hogares más pobres dependen del trabajo infantil es imposible pensar que los
niños tendrán la posibilidad de estudiar.
Las
presiones económicas y la carencia de alternativas que también tienen que ver
con las condiciones particulares de cada hogar, en términos de las relaciones
entre los individuos y el número de éstos, termina por lanzar a la calle a
algunos de sus miembros.
AUMENTA LA POBREZA EN ARGENTINA
El 45% de
los chicos argentinos es pobre. Son 4.500.000 chicos de 0 a 14 años. En sus hogares
ingresa en promedio $355 por mes. Y estas familias tienen 5 miembros en
promedio, por lo que cada uno dispone de $2,20 diarios.
Cuatro
millones y medio de chicos argentinos menores de 14 años viven en los hogares
más pobres, según el informe del Gobierno Nacional. Esto implica que, la
pobreza golpea con mayor fuerza en los niños, lo que constituye un factor
reproductor de la propia pobreza y es condicionante del desarrollo del país. Y
si se incluyera a la población rural, el impacto de la pobreza sobre los niños
podría ser mayor aún, debido a que en las zonas rurales hay una gran proporción
de viviendas con necesidades básicas insatisfechas y un alto número de personas
que viven en condiciones de pobreza estructural.
Según
UNICEF, la pobreza determina menores posibilidades de supervivencia para el
nacimiento y los primeros días del niño. “La probabilidad que tiene un niño
pobre de morir antes de cumplir un año es cuatro veces mayor que la de un
pobre”.
Las
carencias de nutrición, los mayores riesgos ambientales y sanitarios por las
condiciones de vivienda condicionan el desarrollo educativo y laboral de esos
niños (hay una relación directa entre pobreza y educación).
La niñez
parece ocupar proporcionalmente un espacio de mayores privaciones que el promedio
de la sociedad. Y que esa condición de pobreza entre los niños marca un alerta
sobre la potencialidad del desarrollo humano en nuestro país.
El artículo
2 de la Convención sobre los Derechos de los Niños afirma que los derechos
deben ser respetados independientemente de su raza, religión, sexo o idioma.
Nos debe
alertar la sociedad que no le da derechos iguales de oportunidades y de opción
a los niños. La falta de opciones y oportunidades de los niños pobres frente a
otros que son ricos condicionan a aquéllos a tener que trabajar en edad
temprana, a tener que abandonar la escuela, de modo que sus oportunidades para
el futuro también se van estrechando.
De lo que
se trata, entonces es de asegurar la igualdad de oportunidades. Los programas
de asistencia a niños pobres son sumamente importantes, pero más lo son las
políticas que se dirigen a terminar con las causas fundamentales de esa
pobreza.
ADVERTENCIA DE LA IGLESIA POR EL
CRECIMIENTO DE LA POBREZA
El
presidente de Cáritas, monseñor Rafael Rey, trazó un crudo diagnóstico de la
situación social en base a diversos indicadores propios y de organismos
nacionales e internacionales, tales como los índices de desnutrición y
mortalidad infantil.
Monseñor
Rey, un severo crítico del modelo económico, mencionó un reciente dato del
Banco Mundial que revela que 13,4 millones de argentinos están bajo la línea de
pobreza.
También
mencionó que en el conurbano bonaerense el 21% de los chicos entre 2 y 6 años
está dentro de los parámetros de desnutrición. Y señaló que sólo en el Gran
Buenos Aires hay más de 100.000 adolescentes que no estudian ni trabajan.
Además
subrayó que el 85% de los jubilados cobra haberes que no cubren el costo de una
canasta mínima de subsistencia para dos personas.
Pero hubo
más. El presidente de Cáritas añadió que todo este cuadro se completa con los
desocupados, los subempleados y los obreros mal renumerados como consecuencia
de los fríos cálculos económicos. Y destacó que ello contrasta con la
ostentación de la riqueza de otros sectores, mientras otros-pasan-hambre.
INFORME EXCLUSIVO DEL BANCO
MUNDIAL
EXISTEN 13,4 MILLONES DE POBRES EN
ARGENTINA
En el
máximo secreto, el Banco Mundial guarda los resultados de la primera evaluación
de la pobreza a nivel nacional, que planea difundir recién después de las
elecciones. Hay 3,2 millones de indigentes en el país.
El nuevo
estudio sobre pobreza del BM ya no abarca sólo el área metropolitana sino todo
el país.
“El 36,1
por ciento de los argentinos no puede comprar una canasta básica de bienes y
servicios”.
Con la
máxima reserva, el Banco Mundial realizó por primera vez una estimación de la
pobreza en Argentina a nivel nacional, para mejorar así los cálculos oficiales,
que sólo contemplan el área metropolitana de Capital y Gran Buenos Aires. Los
datos son impresionantes: más del 36 por ciento de la población, 13,4 millones
de personas, se encuentra bajo la línea de pobreza. En tanto que el 8,6 por
ciento, 3,2 millones de personas, viven en la indigencia. En las regiones del
noroeste, nordeste y Cuyo la pobreza supera al 50 por ciento de la población y
la indigencia roza el 20 por ciento. Para salvar la imagen de Menem en sus
últimos meses de gobierno y no influir en la campaña electoral, el estudio se
efectuó con la condición de ser difundido después de las elecciones de octubre.
No son los
datos de una consultora privada, ni de ninguna fundación vinculada a la
oposición. El Banco Mundial encaró el segundo estudio de la década sobre la
pobreza en Argentina (“Argentina Poverty Assessments”). El primero había
relevado la situación hasta 1993. La segunda evaluación, aún inédita, provee un
exhaustivo diagnóstico a 1998. También incluye una innovación mayor respecto de
las estadísticas que publica el Ministerio de Economía en base a las encuestas
del IndEC: por primera vez, efectúa una medición de la pobreza en todo el país.
“Uno de los más serios problemas con la actual medición de la pobreza es que
sólo está disponible para el área metropolitana” de Capital y Gran Buenos
Aires, explica el estudio del Banco Mundial. La nueva medición, de carácter
nacional, fue elaborada con información provista por organismos oficiales. Y es
más exacta que la existente hasta hoy, ya que contempla los cambios de los
últimos años en las pautas de consumo de los argentinos.
Su título
es “Poverty and Income Distribution in Argentina, Patterns and Changes”, lleva
la firma del economista Haeduck Lee, miembro del equipo que trabaja en el tema,
y está fechado el 23 de marzo de 1999.
Los
resultados para 1997/98 son los siguientes:
·
El 36,1 por ciento de los argentinos no alcanza a
comprar a fin de mes una canasta básica de bienes y servicios, la llamada línea
de pobreza. Ello significa que 13.357.000 argentinos son hoy pobres por
ingresos. Esta canasta está valuada en alrededor de 140 pesos mensuales por
persona adulta del hogar.
·
El 8,6 por ciento de la población vive en la
indigencia. Así, diariamente, 3.180.000 argentinos no logran siquiera
alimentarse con una dieta mínima en calorías.
·
De cada 100 personas que habitan en la región
nordeste del país 57 no llegan a comprar una canasta elemental de bienes y
servicios. En el noroeste, la pobreza alcanza al 55,9 por ciento. En Cuyo al
47,7 por ciento. En Capital y Gran Buenos Aires al 29,3 por ciento. Y en la
Patagonia al 29,8 por ciento.
·
En la región del nordeste del país, casi 19 de cada
100 personas viven en la indigencia. En el noroeste, el 17,6 por ciento se
halla en esa situación. En la región de Cuyo, el 10,7 por ciento. En el área
metropolitana el 6 por ciento. Y en la Patagonia el 5,9 por ciento.
·
En los últimos años, cada vez que se
difundían datos negativos de pobreza, la primera reacción del presidente Menem
era desacreditar la fuente, aunque fuera el propio IndEC. La segunda actitud
era afirmar que su gobierno había logrado bajar los índices, comparando siempre
con el período de la hiperinflación de Alfonsín. Sin embargo, el Menem del
segundo mandato, comparado con el Menem del primero, dejará un pesado legado de
pobreza para el próximo gobierno.
UNA MEDICION INNOVADORA
El método
de la línea de pobreza compara una canasta de bienes y servicios elementales
(valuada en el orden de los 140 pesos por adulto del hogar) con los ingresos de
las personas de menores recursos. La línea de indigencia, en tanto, se estima
en base a una canasta (valuada en unos 70 pesos) que sólo contiene los
alimentos necesarios para que “una persona adulta pueda desarrollar una
actividad física moderada”.
Hasta
ahora, tanto los informes oficiales, como la evaluación previa que difundió el
propio Banco Mundial en 1995, “dependieron de los datos del área metropolitana
(Capital y Gran Buenos Aires). La estimación de la pobreza en otras partes del
país fue bosquejada en base a datos parciales. Hogar del 33 por ciento de los
argentinos, el área metropolitana es la región más próspera del país. Sin
embargo, la omisión de otras partes del país comprometieron seriamente la
validez y resultados de los informes anteriores”, explica el nuevo documento
del organismo.
El IndEC
releva los ingresos de las personas en 27 aglomerados urbanos del interior del
país. Pero la mayor dificultad para calcular la pobreza, más allá del Gran
Buenos Aires, era que no se habían podido confeccionar canastas alimentarias
para las principales ciudades del interior –que reflejaran las peculiaridades
del consumo de esas zonas– para compararlas con los ingresos de la gente. Los
técnicos del Banco Mundial aprovecharon la Encuesta Nacional de Ingresos y
Gastos de los Hogares –relevada por el IndEC entre 1996 y 1997– para construir
las canastas con cantidades e ítems de consumo típico en el interior del país.
También aprovecharon para actualizar la canasta utilizada para medir la pobreza
en el Gran Buenos Aires, que databa de 1986. Luego, compararon con los ingresos
de cada región, que surgen de la Encuesta Permanente de Hogares del IndEC.
ENCUESTA DE DESARROLLO SOCIAL realizada por
el IndEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) y el Siempro (Sistema de
Información, Monitoreo y Evaluación de Programas Sociales) sobre 26 mil
hogares.
Las-principales-conclusiones-son:
Las cloacas y el gas son las carencias más importantes de la población pobre
(ver cuadro). Y le siguen de cerca los hogares con ausencias de veredas y
desagües en el barrio de residencia. En tanto la lejanía del hospital público,
ubicado a más de treinta cuadras de la vivienda, es la tercera privación en
importancia.
No obstante, existe una privación poco analizada pero muy extendida: el 28 por
ciento de los hogares pobres, constituido por 3,7 millones de habitantes, sufre
la profunda carencia ambiental y sanitaria de estar en las cercanías de un
basural, mientras que otro 22,3 por ciento, está en zonas inundables.
El 58,7 por ciento de la población pobre, unos 7.685.000 de habitantes, no
poseen otra cobertura que el hospital público, en tanto el 35,6 por ciento
posee obra social. Esta situación de carencia es congruente con el aumento del
desempleo y la creciente informalización del mercado de trabajo, que registra
un inédito nivel de empleo