Jueves 02 de Octubre de 2014 | Hay 71 usuarios online en este momento!
 

Las ondas electromagnéticas

Imprimir
Recomendar a un amigo
Recordarme el recurso
Descargar como pdf

Seguinos en en Facebook


Agregado: 12 de ABRIL de 2000 (Por ) | Palabras: 3599 | Votar! |
1 voto | Promedio: 9
| Sin comentarios | Agregar Comentario
Categoría: Apuntes y Monografías > Física >
Material educativo de Alipso relacionado con Las ondas electromagnéticas
  • Experimentos en microondas.: ...
  • Frecuencia intermedia.: ...
  • Ondas.: Ondas estacionarias, Sonidos emitidos por una cuerda -Leyes de Mersenne-, Vibraciones libres y vibraciones forzadas.

  • Enlaces externos relacionados con Las ondas electromagnéticasnalga

    Las ondas electromagéticas

    Entre los estudios tranquilizadores a veces financiados por los fabricantes, y las conclusiones alarmistas de ciertas investigaciones,, no es fácil saber cuál es la verdad. Dirijamos una mirada objetiva sobre el problema, a la luz de los conocimientos más recientes.

    Las ondas electromagnéticas Son objeto de numerosas Polémicas. La Pregunta es: ¿son realmente peligrosas para la ‑salud o por el contrario, son inofensivas: ¿es posible responder sí o no?. No de forma tajante a esa Pregunta. Se trata de una cuestión compleja y los conocimientos sobre esa materia no cesan de evolucionar. Entonces, ¿no se puede decir nada concreto sobre este tema? Tampoco es eso. Como podrá leer más adelante, los actuales conocimientos y las experiencias recogidas hasta hoy en día, permiten desmentir ciertos rumores alarmistas, Quedan aún una serie de cuestiones, sobre las cuales plantean las incertidumbres. Pero, ¿de qué se discute? ¿Qué se dice exactamente? ¿Qué Precauciones conviene tomar?

    Vayamos por partes.

    Tipos de ondas

    Hablar sobre materias tan complejas como las ondas electromagnéticas sin caer en la jerga científica, no es fácil. Esperamos  no confundirlo demasiado, si en algún momento es necesario hacerlo.

    Para entendernos

    Las radiaciones u ondas electromagnéticas, como su nombre indica, combinan los efectos de la electricidad y los campos magnéticos, pues permiten que haya un paso de electrones a través de los materiales conductores (los metales, por ejemplo) y, por el propio movimiento de esos electrones, generan una cierta atracción (magnética). Los electrones son uno de los componentes más diminutos de la materia que tienen carga eléctrica.

    Que sean conocidas como radiaciones se puede entender porque hay un objeto (la fuente) que emite energía y a partir del cual se propaga. El nombre de ondas hace referencia a la forma que tiene esta energía de desplazarse: sigue un trayecto parecido al de las olas o las serpientes.

    No todas las ondas son iguales

    Lo que diferencia básicamente unas radiaciones electromagnéticas de otras es:

    ‑La longitud de onda: distancia que separa dos puntos idénticos sobre dos ondas sucesivas.

    ‑ La frecuencia: número de ondas que transcurren por un punto en un segundo. Se mide en herzios (Hz), de forma que: 1 Hz = 1 onda/ segundo. En las frecuencias más bajas (de 50 Hz), se pueden encontrar las ondas emitidas por los cables eléctricos, las líneas de alta tensión, las pantallas de los ordenadores, etc. A medida que la frecuencia aumenta, aparecen las ondas de radio, las ondas utilizadas por los celulares, los microondas... Más lejos, es decir, en las frecuencias más elevadas, se encuentra la luz, los rayos ultravioletas, los rayos X, etc. Sólo una pequeña parte de las ondas son percibidas por el organismo humano. La luz es el ejemplo típico. Las demás son invisibles y a menudo imperceptibles. Las que merecen más atención, por sus posibles implicaciones para la salud, son las de frecuencia extremadamente baja, por el elevado número de aparatos de uso cotidiano que las producen.

    Descartamos las no ionizantes

    Cuanto más elevada sea la frecuencia, más importante es la energía transportada por la onda. A partir de una cierta frecuencia, esta energía es lo suficientemente alta como para agitar los átomos, los ladrillos minúsculos que componen la materia. Se dice también que estas ondas son ionizantes, porque son capaces de arrancar un electrón a un átomo. A éste, en consecuencia, se le califica como ionizado. Como los seres vivos están constituidos también por átomos, estas ondas pueden dañar las células o provocar una multiplicación anárquica de las mismas (cáncer). Los efectos de estas ondas, de las que forman parte los rayos X son, sin embargo, bien conocidos y exigen tomar ciertas precauciones: por ejemplo, limitar el número de radiografías. En el resto del artículo no se trata más que de las ondas no ionizantes, de las cuales se tienen muy pocas certezas sobre los efectos que tienen sobre la salud.

    Naturales o artificiales

    ¿Las ondas electromagnéticas han aparecido recientemente ligadas a nuestro estilo de vida moderno? No. Desde siempre, los habitantes de la tierra hemos estado sometidos a radiaciones electromagnéticas de todas las clases, producidas de forma natural, y nos hemos ido adaptando a ellas con el tiempo. Piense, por ejemplo, en el campo magnético terrestre (el responsable de que se mueva la aguja de una brújula. No sólo los seres vivos nos hemos habituado a él, sino que hay algunos que lo utilizan como guía. Es el caso de las abejas o las aves migradoras. Desde principios de este siglo, con la generalización de la electricidad, asistimos al desarrollo imparable de fuentes artificiales de ondas electromagnéticas: líneas de alta tensión, radios, televisores, microondas, etc. Y el auge de las telecomunicaciones (satélites, telefonía móvil...) no ha hecho más que multiplicar este fenómeno.

    Posibles efectos

    Todos los seres vivos funcionan gracias a descargas eléctricas internas. Cada gesto, cada reacción molecular, no sería posible sin ellas. No debe, pues, extrañar que las ondas electromagnéticas tengan ciertas influencias sobre el cuerpo humano.

    Efecto térmico

    Incluso aunque no sirvan de vehículo para transportar energía ni para modificar la estructura de los átomos, ciertas ondas no ionizantes (las ondas de radio, principalmente) pueden provocar movimientos en las moléculas y generar de esa manera calor. Este es el principio que utilizan los hornos microondas para calentar los alimentos. Si la energía de la onda es suficiente, puede provocar no sólo un calentamiento, sino también quemaduras o una destrucción de los tejidos vivos. ‑En la práctica, este riesgo no puede sobrevenir más que en el desempeño de ciertas profesiones (por ejemplo, los técnicos que trabajan en la proximidad de antenas de radio.

    Efecto magnético

    Ciertos animales, como las abejas o los delfines, poseen cristales de magnetita (el famoso "imán") alojados en distintos puntos de su organismo. Gracias a estos cristales y a la acción que los campos magnéticos naturales ejercen sobre ellos, estos animales se pueden orientar. En el ser humano, existen zonas potencialmente sensibles a los  efectos magnéticos. Se las ha descubierto en el tabique posterior de la nariz y en ciertas zonas del cerebro, principalmente. Pero aún nadie ha podido demostrar que su presencia sea la causa de los eventuales efectos de las ondas electromagnéticas (artificiales) sobre las personas.

    Sobre la epífisis

    Esta glándula, situada entre los dos hemisferios cerebrales, ejerce muchas funciones, sobre todo aquéllas que reaccionan a las informaciones que el organismo recibe del entorno para la producción de hormonas. Cada vez hay más estudios que demuestran que las ondas electromagnéticas podrían influir en la epífisis y, sobre todo, en la producción de melatonina, una hormona cuya disminución puede provocar un estado depresivo y alteraciones del biorritmo (ciclos de día / noche, horas de sueño. A la larga esta disminución podría ser un factor del riesgo de cáncer de mama y de próstata, fundamentalmente. Pero este efecto de las ondas electromagnéticas no ha podido ser demostrado con certeza.

    Sobre el transporte de calcio

    Los iones de calcio son los principales mensajeros entre las células y su entorno. Juegan un papel importante en la producción de ciertas hormonas y en la activación del sistema inmunitario. Muchos estudios han demostrado que las ondas electromagnéticas de muy baja frecuencia (líneas de alta tensión) pueden afectar al flujo de iones de calcio. Pero no está claro cuáles pueden ser los efectos sobre la salud, si es que existen.

    Sobre la multiplicación celular

    El cáncer se desarrolla en tres fases:

    ‑ se produce una modificación en una o más células.

    ‑ las células se multiplican y forman un tumor; ‑ el tumor se desarrolla y afecta a otros tejidos.

    Las ondas electromagnéticas no ionizantes no transportan suficiente energía como para intervenir en la primera etapa (la que implica una alteración celular. Es en la segunda etapa donde la influencia sí se podría hacer sentir: en la activación del crecimiento de las células.

    Pero como en los casos anteriores, no se puede afirmar categóricamente si tal efecto existe realmente, ni se sabe de qué forma se produciría.

    Guardar las distancias

    Como se vio, sobre los efectos reales de las ondas electromagnéticas hay pocas certezas y mucho por investigar. Las líneas de alta tensión son las únicas que tienen un mayor riesgo potencia¡ para la población, pues pueden favorecer el desarrollo de una variedad poco frecuente de leucemia en los niños que viven en sus proximidades, Al consumidor sólo le queda la opción de adoptar una serie de precauciones para minimizar los riesgos: ‑ Si puede elegir, no se vaya a vivir a una casa que estésituada bajo una línea de alta tensión ni lleve a sus hijos a un colegio situado en las proximidades de estos cables. (Tampoco es conveniente instalarse junto a las líneas ferroviarias, pues también generan fuertes campos electromagnéticos). ‑ Utilice el teléfono celular con moderación. Evite llamar cuando la recepción sea mala porque en ese momento el aparato tiene que emitir señales más intensas para mantener el contacto con la red. Desconéctelo al entrar en un hospital porque podría provocar interferencias con otros aparatos médicos. ‑ Lleve su microondas a reparar o sustitúyalo si aprecia cualquier deterioro en su estructura o funcionamiento. ‑Cuando le toque renovar o reparar la instalación eléctrica de su domicilio, procure que el trazado y los materiales sean buenos y que los enchufes tengan toma de tierra. No coloque cables eléctricos pegados a las zonas donde vaya a estar más tiempo parado (camas, sillones, etc.). Si puede, deje una distancia de separación. ‑ Recuerde que los aparatos eléctricos de casa emiten ondas electromagnéticas durante su funcionamiento, incluso cuando están en stand by (aunque entonces sean más débiles). Cuanto menos tiempo pase pegado a ellos, mejor. Desconéctelos si no los está utilizando.

    Por último, no Olvide la regla de oro: manténgase a cierta distancia de las fuentes de las ondas.

    ALTA TENSION SOCIAL

    Desde hace algún tiempo existe en muchos países una gran po­lémica sobre el paso de redes de alta tensión por la proximidad de las viviendas. Las denuncias en los medíos de comunicación y la presión social han for­zado a enterrar esos tendidos  eléctricos en algunas zonas, pero pueden quedar muchas otras en las que forman parte del paisaje urbano. Esto no sería posible si se diera prioridad a la salud y si hubiera una ley que obligase a adoptar ciertas medidas preventivas.

    Actualmente en algunas partes velan más por la repercusión de estos tendidos en el medio ambiente. En definitiva urge elaborar una legislacíón específica sobre este  tema.

    Gracias al campo magnético terrestre las aves se orientan en sus viajes migratorios y la aguja de la brújulas se mueve.

    Las radiaciones u ondas electromagnéticas son como paquetes de energía que se desplazan haciendo olas. La distancia entre la crestas de dos olas contiguas se llama longitud de onda.

    TELEFONOS CELULARES: AUN ES PRONTO

    Los teléfonos celulares emiten y reciben ondas de alta frecuencia, que se concentran en torno  a la antena; incluso en stand by lo siguen haciendo para mantenerse en contacto con la red. La intensidad de esas ondas disminuye a medido que nos alejamos del aparato.

    ¿Nos puede pasar lo mismo que o ratas del laboratorio?

    Ciertos estudios llevados a cabo con ratas y cabezas de manequíes especiales, concluyen: que del 50 al 70% de las radiaciones son absorbidas por el cerebro y que las lesiones celulares (con riesgo de cáncer)  son más frecuentes entre los animales expuestos que entre los que no lo están. No obstante, hace falta aclarar que las frecuencias utilizadas para esas investigaciones tienen más poder que las de un celular y se parecen más a las de un horno microondas.

    Otra cuestión: no ha sido posible repetir esos experimentos, con (o cual no hay forma de extrapolar esas conclusiones al ser humano. Y hay más: según se puede desprender de este estudio, la absorción de las ondas depende mucho de otros factores como la forma de la cabeza, el lugar, etc. Otros experimentos muestran que las ratas, ratones de laboratorio, expuestos a ondas electromagnéticas comparables a las de los celulares, de forma cotidiana y durante largos períodos de tiempo, tienen más tendencia a desarrollar cáncer que los animales no expuestos. No obstante, los mismos autores de esas investigaciones reconocen que es difícil traspolar esos resultados a los seres humanos dado que los humanos no absorben igual ondas que estos animales. Además, hay numerosos estudios que concluyen que no hay ningún riesgo en la utilización de los celulares y afirman que no influyen en la aparición del cáncer. Falta averiguar si pueden favorecer el desarrollo de un cáncer ya existente y originado por otra causa.

    ¿Otros efectos?

    Parece que el uso de celulares puede provocar en ciertas personas dolor de cabeza, sofocamiento, vértigo, fatiga, depresión, nervios, etc. Sin embargo, ningún mecanismo conocido explica estos fenómenos.

    Se habla también de una relación con la enfermedad de Alzheimer o con las pérdidas de memoria. Pero en estos casos los factores que pueden estar en el origen, son tantos que es difícil "acusar" a los celulares.

    ¿Fallos en marcapasos o audífonos?

    las radiaciones de los celulares pueden inteferir con otros aparatos eléctricos, como los audífonos, los marcapasos o ciertos instrumentos de los hospitales, de ahí que no sea recomendable el uso de los teléfonos móviles en el interior de estos edificios.

    La sensibilidad de los audífonos a las ondas de los celulares (y también a otras ondas de FM) depende del modelo. Estas interferencias generan alucinaciones auditivas en ciertas personas, que son peligrosas para la salud. Pero no deberían existir en los nuevos modelos de audífonos adaptados a la norma europeo del 1 de enero de 1996.

    Para los marcapasos, ningún efecto es perceptible cuando el celular se coloca cerca de la oreja. la perturbación sólo es posible cuando el celular se encuentra en stand by en la proximidad del marcapasos (en un bolsillo cerca del pecho, por ejemplo). En este caso el simulador cardíaco podría tener pequeñas fallas que hace aconsejable alejar el aparato. Estos inconvenientes son más molestos que peligrosos. Sólo la detención completa del marcapasos (durante el tiempo de interferencia) podría ser un riesgo serio en las personas en las que el funcionamiento del corazón dependa totalmente de este aparato. Por fortuna, ningún incidente de este tipo conocido se ha llegado a producir. Para eliminar todo riesgo potencial, es mejor que los portadores de marcapasos adviertan a su cardiólogo que va a utilizar un GSM, a fin de que evalúe la situación.

    Por otro lado tener el aparato a una distancia de 15 a 20 cm evita todo interferencia eventual.

    Para concluir

    las investigaciones sobre los efectos de los celulares no tienen más de 10 años de existencia. las enfermedades de las que se le acusa como culpable, tardan en manifestarse a menudo varios años, después de la exposición a ese factor causal. incluso cuando se concluye que el riesgo potencial es probable, no es suficiente como para aseverar con certeza que el celular es nocivo para la salud.

    De puertas adentro

    En el interior de una vivienda los dos focos de radiación electormagnéticas más importantes son la instalación eléctrica y los electrodomésticos,

    . Las instalaciones eléctricas mal aisladas, con un cableado que tenga una sección insuficiente paro el voltaje de la corriente que los recorre o sin tomo de tierra, son un peligro. A los consabidos problemas de seguridad hay que añadir los riesgos para la salud, pues los campos electromagnéticos creados por estas instalaciones son muchas veces superiores a los originados por las líneas de alta tensión. Por su seguridad y por su salud, hago todo lo posible por tener una instalación en condiciones.

    . La influencia de los radiaciones  electromagnéticas que emiten los electrodomésticos descienden rápidamente con la distancia (a tan solo un metro la disminución ya es considerable. Además, como la mayoría se utilizan durante breves ­de tiempo y de forma esporádica, constituyen un riesgo menor. Pero a distancias cortas y con un uso largo y continuado como ocurren en el caso de los radiodespertadores 0 las computadoras, podrían ser las causas de diferentes alteraciones: fatiga,  falta de concentración, tensión, dolores de cabeza.   

    Para protegerse algunas ideas:

    ‑ Aleje el radio despertador de la cabecera de la cama (se recomienda una distancia de seguridad de 1 ‑ 11 5 m)

    .. Trabaje a 30 ‑ 60 cm de la pantalla de 11Q, computadora y descanse cada hora. Procure utilizar una pantalla de baja radiación.

    ‑ No se siente a menos 1 -2 m de la televisión.

    - Coloque los tubos fluorescentes, a más de 30 cm de donde vaya a estar trabajando

              

    ANTENAS DE RETRANSMISIÓN

    Las antenas de repetición exponen a la población que vive en sus alrededores a un campo de ondas electromagnéticas permanentes. Se sabe aún poco sobre los efectos de estas antenas en la salud humana. Pero una cosa es cierta: abundan sobre los techos de viviendas y edificios públicos (incluidas escuelas y hospitales). Su lugar de instalación se elige sobre todo en función de motivos económicos (para abaratar los costos) y técnicos (poro mejorar la transmisión de las ondas).

    Consideramos que la prevención es la que debe primar independientemente del peligro que pueden representar las antenas, deberían colocarse a una distancia respetable de la vivienda, sobre todo en los lugares donde haya una gran concentración de la población Y para evitar el desarrollo anárquico de las antenas, lo menos que se debería pedir a los operadores (y a los poderes públicos), es que las agrupen en los mismos lugares, como ya se va a hacer con las antenas parabólicas. Esto es técnicamente posible y permitiría reducir los costos de instalación. Pero es una decisión que deberían tomar las autoridades.

    LINEAS DE ALTA TENSIÓN

    Las primeras voces de alarma surgieron en los años 70, cuando una investigación estadounidense hizo público un estudio denunciando el aumento de una variedad poco común de leucemia en los niños que vivían en la proximidad de líneas de alta tensión. Este estudio fue muy criticado pero en los años siguientes fue confirmado por otras investigaciones similares. Este riesgo paro la población, aunque se siga debatiendo, nos parece inaceptable, sobre todo porque existen soluciones; ir enterrando sistemáticamente estos cables de alta, tensión, es una posible solución, pero lo mejor alternativa sería establecer un cordón en tomo a las zonas habitadas para que estas cables no las atraviesen, como ya es obligatorio en algunos países europeos Todo eso cuesta dinero, pero ya es hora que se dé prioridad a la salud de la población.

    HORNOS MICROONDAS:

    ¿Hay que temer a los microondas?

    RUMORES INFUNDADOS

    Los hornos microondas utilizan altas  frecuencias y sus efectos térmicos para cocinar los alimentos. ¿Constituyen un peligro? Nuestros amigos europeos lo han verificado en numerosos análisis y  respuesta es NO. Por un lado, el campo magnético que se concentra en el corazón del aparato disminuye a medida que nos alejarnos de él, es un problema físico bien conocido. Por otra parte, los hornos microondas pasan por unos controles muy estrictos para que las fugas eventuales de ondas no superen ciertos límites. En los estudios se pudo comprobar que esos controles son efectivos y por lo tanto no hay peligro.

    Para prevenir posibles daños, lo que sí hace falta, es vigilar si el horno funciona correctamente: es aconsejable comprobar regularmente si la puerta del horno no presenta problemas de estanqueidad (junta en mal estado, una rajadura en el cristal, un cierre defectuoso...

    ¿POR QUÉ TANTA CONTROVERSIA?.

    Los efectos de las o ndas electromagnéticas en la salud humana son uno de los temas que más polémicas ha despertado. Cada vez que una información sale, no hay que esperar mucho para que otra vez el temor esté en la brecha. ¿Por qué no es posible obtener certezas? Veamos los respuestas:

    De las ratas de laboratorio a los seres humanos

    Como en el caso de los medicamentos los estudios, los efectos de las ondas electromagnéticas se efectúan sobre células de animales, de rotos y conejillos de indias, sobre todo. Pero, contrariamente a lo que ocurre con los medicamentos, no es posible pasar de esta teoría de laboratorio con personas voluntarias. En resumen los científicos se ven obligados a hacer extrapolaciones, con todos las dificultades que ello conlleva. La tasa de absorción de las ondas en particular, es muy diferente en un animal de laboratorio a un ser humano, e incluso puede variar mucho de una persona a otro.

    Aún es pronto

    Las enfermedades que se atribuyen a las ondas electromagnéticas (el cáncer sobre todo), generalmente, tardan muchos años en manifestarse. Hace falta esperar para poder sacar conclusiones. Le única forma de proceder actualmente es mirar hacia atrás, tomo¡ una muestra de personas que hayan desarrollada tal o cual for ma de cáncer e interrogarles sobre diversos aspectos de su vida pasado (entorno de su viviendo,, hábitos alimentarios, etc.) para intentar encontrar puntos en común y señalarlos como ¡actores que podrían ser causa de la enfermedad. Pero estos Factores son múl tiples y dificil de evaluar. ¿Cómo se estima, por ejemplo, el número de horas que una persona pasa en la proximidad de una línea de alta tensión a lo largo de los 10 ó 20 últimos años? Este tipo de estudios, llamados epidemiológicos, son a veces critica bles porque no siempre se selecciona correctamente la población a estudiar ni se analizan lo totalidad de los factores causales.

    Buscar a quién beneficia la información

    Las fuentes de ondas electromagnéticas son, a menudo producto o servicios (el suministro eléctrico fundamentalmente) que están 1igados a intereses económicos colosales. Quienes lo perciben no quieren que se difundan informaciones que podrían ponerlos en peligro.

     
    Sobre ALIPSO.COM

    Monografias, Exámenes, Universidades, Terciarios, Carreras, Cursos, Donde Estudiar, Que Estudiar y más: Desde 1999 brindamos a los estudiantes y docentes un lugar para publicar contenido educativo y nutrirse del conocimiento.

    Contacto »
    Contacto

    Teléfono: +54 (011) 3535-7242
    Email:

    Formulario de Contacto Online »
     
    Cerrar Ventana
    ALIPSO.COM
    Cursos Multimedia Online, CD y DVD