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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: La lengua alemana: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 1954 | Votar! | 1 voto | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Idiomas > |
Monografía sobre la lengua
alemana
Lengua
Alemana,
lengua perteneciente al grupo germánico-neerlandés, que forma parte de la rama
occidental de las lenguas germánicas, una subfamilia de las lenguas
indoeuropeas. Está formado por dos grupos de dialectos, el alto alemán (lo que
incluye el alemán literario normativo) y el bajo alemán. Se habla en Alemania,
Austria, Suiza, Liechtenstein, Luxemburgo, y en las regiones de Alsacia y
Lorena en Francia y Alto Adigio en Italia; un dialecto local es entendido por los
hablantes de una región contigua, aunque no forzosamente por los de dialectos
alejados.
Características generales
La evolución del alemán está afectada por mutaciones
sistemáticas de las consonantes. La llamada mutación consonántica del alemán
distinguió la antigua lengua proto-alemana de otras indoeuropeas. La mutación,
que describe la Ley de Grimm, consiste en que las consonantes sordas
indoeuropeas p, t, k, se convierten en las fricativas f, z, h
del alemán respectivamente; análogamente las sonoras indoeuropeas b, d, g,
pasan a ser las sordas alemanas p, t, k; por último las fricativas
aspiradas indoeuropeas bh, dh, gh, pasan a ser las sonoras b, d, g.
Después de que los dialectos occidentales del alemán hubieran desarrollado sus
rasgos diferenciados, tuvo lugar la mutación en el alto alemán, lo que se
documenta entre los años 500 y 700. Los dialectos del alto alemán surgieron de
la otra lengua alemana occidental. Durante este periodo la p pasa a ser pf
si está en posición inicial tras consonante o es doble, pp, (así "planta"
es Pflanze
en alto alemán y Plante en bajo alemán); pasa a ser ff o f si está en posición
intervocálica o en sílaba trabada (así "esperar" es hoffen
en alto alemán y hopen en bajo alemán, que mantiene su p intervocálica como
en inglés hope). Otro tanto hace la t, que pasa a ser z (pronunciada ts como en
Pflantze) o ss
(así "comer" essen del alto alemán es eten
en bajo alemán). En posición intervocálica la k se hace ch
con sonido aspirado, no como la ch del español; en alto alemán machen,
bajo alemán maken,;
en otros casos no cambia, menos en el extremo meridional de Alemania, donde
primero se hizo kch y después ch. El último cambio del bajo alemán hace
que th,
cuyo sonido es parecido a z pase a ser d (das, del alto alemán, es dat
en bajo alemán).
Una característica del alemán, como de otras lenguas
germánicas, consiste en llevar el acento principal sobre la primera sílaba de
una palabra; aunque en las combinaciones verbales, es la raíz y no el prefijo
la que lleva el acento.
Las características fonológicas del alemán son: la
aparición de una oclusión implosiva ante las vocales acentuadas en las palabras
simples o en cada una de las partes de las palabras compuestas; la
labialización de la u como ü, y de la ö; las vocales largas son
tensas, las breves relajadas; la articulación linguogutural de la r;
la s
es sonora ante vocal y en posición intervocálica; el ensordecimiento de las
consonantes finales b, d, g, en p, t, k, respectivamente; la
aparición de las africadas pf y ts; la pronunciación de la w
como labiodental sonora v y de la v como labiodental sorda f.
En las palabras tomadas del francés las vocales se nasalizan.
El alemán es una lengua flexiva, con tres géneros,
(masculino, femenino y neutro); posee cuatro casos, (nominativo, acusativo,
genitivo y dativo), los adjetivos calificativos se declinan y conciertan con
los sustantivos. Como posee un rico sistema de terminaciones gramaticales,
tanto para la conjugación verbal como para la variación del grupo nominal, se
identifican con más facilidad las partes de la oración que en el caso de otras
lenguas menos flexivas. En cuanto al orden que ofrecen las funciones
gramaticales en la oración está fijado según unas reglas; por ejemplo, se
invierte el orden sujeto-predicado cuando precede un adverbio, un complemento
preposicional o una oración subordinada; el verbo ocupa la posición final en
las oraciones subordinadas introducidas por relativo o por conjunción
completiva. Para crear palabras nuevas el alemán emplea la composición como
procedimiento y puede encadenar dos o más palabras plenas, añadir prefijos y
derivar con sufijos (Oberbaumeister, Handelsluftalhrt; Geteilheit; teilbar).
Es un idioma particularmente rico en el léxico poético, filosófico, científico
y técnico.
Alto alemán
Hasta el 1100, época en la cual empezó a aparecer una
lengua general basada en el llamado alemán superior, se habló el antiguo alto
alemán, conjunto de dialectos sin una lengua literaria normalizada. El alto
alemán moderno procede del medio, análogo al que en el siglo XVI empleara
Lutero para traducir la Biblia. Se suele decir que la línea divisoria que
delimita el uso del alto alemán va de este a oeste desde Aquisgrán, sur de
Düsseldorf, Kassel, Magdeburgo y Berlín hasta Frankfurt del Oder. A su vez el
alto alemán se subdivide en: el alemán superior, que se habla en Suiza,
Austria, Liechtenstein y sur de Alemania, y el alemán medio, que se habla en
Luxemburgo y la zona media de Alemania.
El alemán superior está integrado por (1) el alamán o
alamánico (llamado suábico en el noreste de la región), que se habla en las
regiones meridionales de Baden-Württemberg y Alsacia, en el suroeste de Babiera
y en las zonas germanófonas de Suiza que incluyen las ciudades de Basilea,
Zurich y Berna; (2) el bábaro, que se habla en las regiones bábaras de Alemania
suroriental, al este del río Lech, y al sur de Nuremberg, con la ciudad de
Munich, y en Austria, en la zona comprendida entre las ciudades de Innsbruck,
Viena y Graz; (3) el fráncico en sus dialectos, fráncico meridional, que se
habla entre Karlsruhe y Heilbronn, y el dialecto fráncico oriental, que se
habla en las proximidades de Nuremberg, Würzburgo, Bamberg y Fulda; también es
parte del alemán superior el longobardo, que se habla en el norte de Italia, en
su día ocupada por la tribu germánica longobarda, lo que únicamente queda
registrado en una serie de topónimos. Este dialecto ofrece un enorme interés
por ser el primer dialecto germánico documentado, (segunda mitad del siglo
VII); aunque la mayoría los dialectos del alemán están documentados entre los
siglos VIII y X.
El alemán medio con: (1) el fráncico del Rin, que se
habla en el Palatinado y Hesse, con las ciudades de Maguncia, Heidelberg,
Frankfurt del Main y Marburgo; (2) el fráncico del Mosela, que se habla a las
dos orillas del río, cuyo centro es la ciudad de Trier; (3) el ripuarino que se
habla entre Aquisgrán y Colonia; (4) el turingio, que se habla en los
alrededores de Weimar, Jena y Erfurt; (5) el alto sajón, que se habla en
Sajonia, con las ciudades de Dresde y Leipzig; y por último (6) el silesio que
se habla en la Alta y Baja Silesia, al noroeste y sureste de Wroclaw (antes
llamada Breslau y hoy Polonia).
Bajo alemán
Es la segunda gran división de esta lengua: en general
puede decirse que se habla en el norte de Alemania, incluye (1) el bajo
fráncico, que está íntimamente relacionado con el neerlandés
(flamenco-holandés) y sólo se habla en una estrecha franja occidental entre
Holanda y Alemania; (2) el bajo sajón que se habla en las tierras bajas del
norte, a orillas del río Elba, en las ciudades de Münster, Kassel, Hannover,
Hamburgo y Magdeburgo.
No existe una norma culta única. Como consecuencia de la
colonización que llevaron a cabo los reyes teutones de las tierras bálticas, el
bajo alemán se extiende a lo largo de la margen derecha del río Elba hasta el
mismo Brandeburgo, Mecklemburgo y la Pomerania, así como a algunas zonas de
Prusia. El bajo alemán sustituyó a las lenguas escandinavas de las que tomó
prestados algunos léxicos, pero la lengua fue cediendo en la misma medida en
que la Liga Hanseática iba perdiendo poder.
Historia
Hasta mediado el siglo XIV el latín fue la lengua
oficial en los documentos escritos del Sacro Imperio Romano Germánico, que se
extendía por la mayor parte de las actuales zonas de la Europa germanohablante.
En el reinado del emperador Luis IV (1314-1347), el alemán se adoptó como la
lengua de los documentos de la corte. Entre los años 1480 y 1500 se introdujo
como lengua oficial en muchos ayuntamientos, y también en las cortes de Sajonia
y Meissen; las universidades de Leipzig y Wittenberg adoptaron su uso. En el
1500 ya era una lengua aceptada por las cortes de Sajonia y Turingia y se había
convertido en la lengua de las clases cultas y de los documentos escritos de
uso publico. Se añade la edición de libros en alemán medio en las ciudades de
Wittenberg, Erfurt y Leipzig para divulgar su empleo, junto a su extensión a
las ciudades occidentales de Maguncia, Estrasburgo, Basilea, Nuremberg y
Augsburgo. Semejante empuje ayudó a la desaparición y normalización de las
diferencias dialectales de la lengua escrita.
El alemán como lengua escrita de uso generalizado surgió
durante el primer cuarto del siglo XVI en las tierras orientales comprendidas
entre las ciudades de Erfurt, Meissen, Dresde y Leipzig, donde sus habitantes
ya hablaban los dialectos del alto alemán que se conocen como medio y superior.
El alto alemán se difundió por las tierras medias orientales hasta el resto de
las regiones, gracias a la traducción al alemán que hizo de la Biblia Martín
Lutero, además del uso de esta lengua en panfletos, himnos, salmos y
catecismos. Así pues, el término alto alemán, por un lado, se refiere a todos
los dialectos, excepto a los de la rama llamada bajo alemán; y por otro lado,
se refiere a la lengua escrita de uso generalmente aceptado. En torno al 1600,
la lengua escrita ya estaba fijada, aunque su forma actual no se consolidó
hasta mediado el siglo XVIII.
A principios del siglo XX, existían varias normas
escritas, vigentes en las diferentes regiones alemanas y en cada país donde se
habla esta lengua. En 1901, se reunió una conferencia internacional en la que
tomaron parte los representantes del norte y sur de Alemania, de Austria y de
Suiza y concluyeron que se debía adoptar un sistema uniforme de ortografía. El
sistema fue organizado por el filólogo Konrad Duden y se conoce por Rechtschreibung
der Deustschen Sprache (Ortografía de la lengua alemana), de la que
se han publicado muchas ediciones.
Aunque no existe una norma de pronunciación, en el año
1898 se reunió una comisión compuesta por personas del mundo universitario y
representantes del mundo del teatro cuyo trabajo consistió en redactar unas
normas de pronunciación, que fueron generalmente bien acogidas. Esta normativa
se ha publicado en Deutsche Buhnenaussprache (Pronunciación
alemana actual), cuya primera edición es de 1898 y que se reeditó bajo el
título Deutsche
Hochsprache (alemán culto). El idioma, hablado por las gentes de
mayor nivel cultural, incluye la pronunciación originaria de sus respectivos
dialectos. Se puede distinguir con claridad los diferentes grupos
germanohablantes, suabos, sajones, austriacos y suizos, por su característica
forma de entonación y pronunciación.
Uso
Cien millones de personas hablan alemán en el mundo: más
de 80 millones en Alemania a los que hay que añadir las comunidades alemanas
que viven en el extranjero y mantienen su lengua de origen; siete millones en
Austria, 300.000 en Luxemburgo, 3.400.000 en la Suiza septentrional y millón y
medio en las regiones de Alsacia y Lorena. Ocupa el sexto lugar entre las
lenguas del mundo por el número de hablantes con que cuenta. También hay
germanohablantes en la Europa oriental. Fuera de Europa existen varias
comunidades que hablan este idioma como Brasil, con medio millón de personas,
Canadá, con unas 330.000 y Argentina con algo más de un cuarto de millón de
alemanes de origen.
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