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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: La lengua inglesa: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 3071 | Votar! | 1 voto | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Idiomas > |
Monografía sobre la lengua
inglesa
Lengua Inhlesa,
idioma y principal medio de comunicación del Reino Unido, Estados Unidos,
Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Suráfrica y otros países de influencia
británica, donde lo entienden y hablan la gran mayoría de sus habitantes.
El inglés pertenece al grupo
anglo-frisón incluido en la rama occidental de las lenguas germánicas, que es
una subfamilia de las lenguas indoeuropeas. Está relacionado con la lengua
frisia, algo menos con el neerlandés y ciertos dialectos del bajo alemán y
mantiene vinculación con el moderno alto alemán.
Historia de la lengua
Se suelen reconocer tres etapas
fundamentales en la evolución del inglés. Inglés antiguo, también conocido por
anglosajón, fechado entre el año 449 y el 1066 o 1100. El inglés medio que
abarca el periodo de tiempo comprendido entre los años 1066 o 1100 hasta el
1500. El moderno, con dos etapas, la clásica, desde el 1500 hasta el 1660 y la
contemporánea, desde 1660 hasta nuestros días.
Inglés antiguo
Es una variante del germánico
occidental, lengua que llevaron a la isla, en torno al año 449, los invasores
jutos, anglos y sajones. A partir de entonces una nación que había estado
romanizada y pertenecía al ámbito de la cultura celta, sobre todo los bretones,
pasa a ser dominada por unos invasores que trajeron una lengua y una cultura
denominada anglosajona. Se desarrolló una variante propia de la lengua donde
cabe rastrear varios dialectos: el que hablaban los jutos, el sajón occidental
que hablaban los sajones y las diversas variedades de los anglos. En el siglo
IX el sajón occidental era la lengua de mayor difusión en la prosa escrita,
gracias al rey Alfred, primer legislador de Inglaterra. Se tradujeron del latín
las obras de san Agustín, san Gregorio y de Beda el Venerable. Sin embargo, el
dialecto de los anglos fue la lengua del poema épico Beowulf de autor
desconocido escrito un siglo antes, y de una poesía elegíaca de cierto interés.
La lengua que se fue configurando
como idioma nacional sufrió la influencia del latín en dos momentos distintos:
el primero, por el contacto con el imperio romano; el segundo, con la llegada y
la evangelización de san Agustín, hasta el siglo XI. De esta época proceden las
palabras relacionadas con la terminología religiosa, como altar, priest, psalm
('altar', 'sacerdote', 'salmo' respectivamente).
Como consecuencia de las invasiones
viquingas a partir del siglo VIII, la lengua sufrió la influencia del nórdico
antiguo. A este hecho se deben una serie de palabras relacionadas con el mar y
la navegación y otras relativas a la organización social, como law, take,
cut, both ('ley', 'tomar', 'cortar', 'ambos' respectivamente) y are,
forma conjugada del verbo to be.
Era una lengua con mayor grado de
flexión que la presente y por eso el orden de las palabras en la oración era
más libre. Poseía un número dual para los pronombres personales, cuatro
declinaciones para los nombres y dos para los adjetivos, así como variación de
género. La conjugación verbal sólo poseía dos tiempos: el presente, que también
adquiría el valor de presente profuturo, y el pasado. Era una lengua flexible
para la composición de palabras porque su léxico era limitado y, junto al
procedimiento morfológico para la creación de neologismos, adoptó y tomó
numerosos préstamos de las lenguas con las que convivía y se relacionaba. Por
esto es notoria la influencia del sustrato celta, aunque la investigación cifra
en un 10% los nombres comunes de este origen. Otros restos celtas se cree que
han llegado procedentes del galés, gaélico-escocés o escocés.
Inglés medio
Se suele fechar a partir de la
conquista normanda en el 1066. Al final del periodo la lengua que empezó siendo
flexiva y con declinación pasó a estar determinada por el orden sintáctico.
Hacia el 1200 las tres o cuatro terminaciones del nombre en singular se habían
reducido a dos; la marca del plural era la terminación -es. De las cuatro
declinaciones del nombre se borra la -n final de cinco casos y la declinación
se simplifica. Todas las vocales finales se neutralizan en -e. Los plurales masculinos
de nominativo y acusativo se hacen en -as, que después se convertirán en -es.
La única forma de plural antiguo que pervive en la lengua moderna es la de la
palabra ox
que hace oxen.
También son restos del estadio antiguo los cambios en las vocales de las raíces
en las palabras man, men ('hombre', 'hombres') y foot, feet
('pie', 'pies').
Durante este periodo desaparecen el
género, el dual y la declinación de los pronombres en dativo y acusativo toman
una forma única. Para evitar confusiones se adoptan los pronombres del
escandinavo they,
them y adquieren valor de relativo las formas who, which y that.
En la conjugación desaparecen las terminaciones y se emplea una única forma
para el singular y el plural en el pasado de los verbos llamados fuertes
(equivalente a los irregulares del español).
A comienzos de este periodo tiene
lugar la entrada en la lengua de muchas palabras de la vida cotidiana que
proceden del escandinavo o nórdico, como egg, sky, sister, window ('huevo',
'cielo', 'hermana', 'ventana', respectivamente). Los normandos, que hablaban en
sus clases cultas francés, también aportaron alrededor de una novecientas
palabras al anglosajón, como por ejemplo baron y noble, términos que las
clases populares desconocían y debían usar en su trato con los nuevos señores.
Aunque algunos nobles y el clero aprendían inglés, también introdujeron
palabras francesas relacionadas con el gobierno, la iglesia, el ejército, los
modales cortesanos y las que se referían a las artes, la enseñanza y la
medicina.
En el siglo XIV adquiere verdadero
prestigio la lengua de los anglos, en cuyas ciudades surgen las universidades y
se desarrolla una próspera vida económica y cortesana. Es la zona conocida por
Midland, cuyo centro es Londres, su influencia se extiende al sur del Támesis
en Kent y Surrey. Queda consagrado su uso en las obras de Geoffrey Chaucer,
John Gower y John Lydgate y por la impresión tipográfica que en esta lengua
realizó William Caxton.
Como muestra de los dialectos del
normando que han pervivido desde entonces hay que reseñar el escocés, idioma de
las Tierras Bajas de Escocia.
Cambio del sistema vocálico
La transición del inglés medio al
moderno viene marcada por una rigurosa evolución fonética en la pronunciación
de las vocales, hecho que ocurrió entre los siglos XV y XVI. El lingüista danés
Otto Jespersen lo ha denominado la gran mutación vocálica; consistió en alterar
la articulación de las vocales en relación con las posiciones de los labios y
la lengua, que por lo general se elevó en un grado. Este hecho supuso que de
las 20 vocales que tenía el inglés medio, cambiaron dieciocho. La escritura
permaneció inalterable a consecuencia de la irrupción de la imprenta. Hasta
entonces el inglés medio poseía una escritura más fonética; todas las
consonantes se pronunciaban, en tanto que ahora hay muchas mudas como l
de walking.
El cambio se inició en el siglo XV,
cuando todas las vocales largas se pronunciaron con una mayor elevación de la
lengua y oclusión de la boca, todo eso en un grado. Las vocales que no eran
susceptibles de esa mutación se diptongaron, por eso el fonema /i/ puede ser
algo así como ee en need o ea, como en meant; el fonema /u/ es oo
como en food.
La mutación, que continúa, es la causa de que las vocales en inglés se
pronuncien de forma diferente a las demás lenguas europeas occidentales. En
función de la pronunciación que reciben las palabras préstamos de otras
lenguas, es posible fechar la época en que se introdujeron en la lengua. Por
ejemplo se sabe que el galicismo dame, ('señora') entró antes de la
mutación porque la a se pronuncia /e:/ Este hecho parece
deberse al cruce de dos hábitos articulatorios de los franco-normandos y los
anglosajones.
Inglés moderno
A comienzos de este periodo tiene
lugar un crecimiento del léxico, tanto por la difusión de la lengua como por
los préstamos que recibe de otras lenguas con las que se pone en contacto. El
renacimiento resucita el interés por el griego y el latín, de donde se toman
numerosos términos, como por ejemplo drama, enigma o clima. Poco después son
los viajeros y comerciantes los que traen nuevos términos a la lengua: por
ejemplo, del italiano se toman stanza y violin; del portugués y del
español proceden alligator y sombrero.
Entre los siglos XVII y XVIII
tienen lugar los cambios gramaticales más importantes. Se introduce el
pronombre its
que sustituye al genitivo his, única forma que emplean los
traductores de la Biblia (1611) del rey Jacobo I. A partir del empleo del
participio, como si fuera un nombre, precedido de la preposición on,
surgen los tiempos progresivos; poco a poco la preposición se sustituye y
después desaparece. Hoy se emplea únicamente la forma terminada en -ing.
A partir del siglo XVIII y con ese origen, el proceso culmina con la creación
de las formas pasivas progresivas del tipo : the job is being done
("el trabajo se está llevando a cabo"), donde el interés sintáctico y
el pragmático está centrado en el resultado de la acción y no en el agente que
la realiza.
El mayor desarrollo y difusión de
la lengua se inicia en el siglo XIX y continúa sin interrupción. Han entrado al
inglés numerosas palabras como consecuencia de la expansión colonial británica.
Así son americanismos canoe, raccoon, wigwam, llama, quinine y potato
entre otras muchas ('canoa', 'mapuche', 'tienda de campaña', 'llama', 'quinina'
y 'patata' respectivamente); africanismos son: 'chimpanzee' y 'zebra';
proceden de la India 'bandanna', 'curry' y 'punch'; y de Australia 'kangaroo'
y 'boomerang'.
El inglés del siglo XX
En el siglo XX los hablantes cultos
del Reino Unido pronuncian de acuerdo con lo que se llama pronunciación
admitida (recieved
pronunciation). La norma culta es la de los internados privados, las
viejas universidades de Oxford y Cambridge y que caracteriza la pronunciación
de la BBC, aunque cada vez se acepta mejor la pronunciación dialectal de sus
locutores. No tiene Academia de la lengua que fije las normas escrita o
habladas del idioma. Es una lengua que ha pasado de la síntesis al análisis, de
la declinación y la flexión al orden sintáctico, de las desinencias a las
raíces y estructuralmente es una lengua casi monosilábica, excepto en los
términos científicos derivados de las raíces griegas y latinas.
Dada su enorme difusión se hallan
varios dialectos con rango de lenguas nacionales. Restringidos al ámbito
europeo hay que señalar el dialecto irlandés que mantiene ciertas
peculiaridades en la pronunciación, la sintaxis (como el empleo de after
detrás de las formas del verbo to be) y algunos arcaísmos en el
vocabulario (como adown en lugar de dawn) y palabras de origen celta. El
dialecto escocés también llamado lallans, fue el primero que conoció el
mundo a través de las baladas del poeta Robert Burns, Contiene algunas
diferencias en la pronunciación de las vocales y palabras de origen escandinavo
como señas de identidad.
Una situación especial es la que
ofrece el inglés australiano, por su marcada diptongación de las vocales, las
diferencias en el uso de determinadas palabras que son fruto de la interacción
de los pueblos indígenas y sus colonizadores.
El inglés americano
Gracias a la colonización de
algunas zonas de América del Norte y a la expansión territorial en el siglo
XIX, tuvo lugar la evolución del inglés americano, que abarca las variedades
habladas en Canadá y Estados Unidos. El hablado en Canadá mantiene ciertos
rasgos en la pronunciación (como la conversión de la t- en posición implosiva
como una africada alveolar sorda, muy próxima a la ch del español). La norma
escrita suele ser rígida desde el punto de vista morfológico y sintáctico, es
más tolerante con los neologismos. Entre las primeras personas que señalaron
las diferencias que existían entre el inglés británico y el estadounidense se
encuentra el lexicógrafo Noah Webster. Su Diccionario americano de la lengua inglesa
(1828), señaló tal diferencia al incluir muchos neologismos americanos, así
como el americanismo en la significación y el uso de las palabras antiguas, los
cambios en la pronunciación y la reforma, que propuso en la ortografía (-er
en lugar de -re,
-or
en lugar de -our,
check
en lugar de cheque).
A pesar de lo dicho, es difícil decidir si una obra impresa — sin tener en
cuenta el contexto — ha sido escrita en Gran Bretaña, Estados Unidos o Canadá y
más aún, otro tanto pudiera decirse de Australia, Nueva Zelanda o Suráfrica.
Evolución del inglés americano
En el siglo XVIII los comentaristas
ingleses se percataron de la "pasmosa uniformidad" de la lengua que
se hablaba en las colonias, excepción hecha del habla de los esclavos. Sin
embargo calificaron de subvariedades del inglés lo que hablaban los indios
norteamericanos y los demás grupos no británicos. La razón estriba en que los
primeros colonos no pertenecían a grupos regionales sino sociales, que
procedían de cualquier parte de Inglaterra, de ahí que no hubiera ningún
dialecto británico dominante.
Variedades dialectales
La investigación anterior a 1940
distinguió tres grandes dialectos, con varias subdivisiones cada uno. El
septentrional, localizado en Nueva Inglaterra y el Estado de Nueva York, cuyo
exponente más conocido es el neoyorquino, de la ciudad que le da nombre. Es
característico en él la pérdida de la r intervocálica o en posición interior,
así como la relajación de la aspiración de la h. El llamado dialecto 'midland',
que se escucha a lo largo de la costa, desde Nueva Jersey a Delaware, con un
sinfín de subdialectos, como el del área de Ohio, el occidental de Virginia y
el oriental de Kentucky y Tennessee. El dialecto sureño, que se habla desde
Delaware hasta Carolina del Sur. En la actualidad la norma promovida por las
emisoras de radio y los canales de televisión ha planteado la crítica de los
dialectólogos, defensores de la riqueza y la diversidad del idioma; pero las
variedades dialectales no se han eliminado por ningún procedimiento: el
dialecto del Midland mantiene la r final y las personas cultas del sur
siguen sin distinguir pen de pin.
El inglés de la minoría negra
Una de las razones por las que
algunos lingüistas defienden que el inglés negro es una lengua y no una variedad
dialectal es que en todas las regiones se da la misma fonética, sintaxis y
léxico, y no hay diferencias urbanas y campesinas. Hasta el siglo XIX la
población de origen afroamericano empleaba una especie de lengua criolla. Pero
con la desaparición de la esclavitud y su consiguiente escolarización se ha ido
incorporando a la norma general de la lengua hablada, aunque en los círculos no
cultos aún existen marcadas diferencias léxicas e incluso sintácticas. Buen
ejemplo de ello es la forma del pasado que emplea el participio been
como auxiliar antes del participio del verbo que se conjuga: she been
said that ("ha dicho que"). De cualquier forma ha
introducido todo un vocabulario, sobre todo urbano, en la norma nacional, a la
que pertenece un modismo de empleo universal, O.K., que al parecer tiene
un origen africano, así como muchos términos específicos del léxico del jazz.
El formalismo gramatical
Es su rasgo más preciado aunque
posea un estigma, el empleo de formas verbales incorrectas. Es mayor la rigidez
de la norma escrita en América que en Gran Bretaña; en parte se debe al gran
número de emigrantes que adoptan el inglés como segunda lengua y lo aprenden de
forma rígida en las escuelas, o bien no quieren desviarse para no ser tachados
de advenedizos, porque el uso 'correcto' es una indicación de una determinada
situación social. Mucha gente que emplea la norma en el mundo del trabajo en
cualquier parte del país, actúa de forma diferente en privado. Sin embargo, en
la escritura muchos se limitan al uso normativo y emplean incluso locuciones en
latín para dirigirse a sus amigos.
Variaciones léxicas
A finales del siglo XIX y
principios del XX estudiar el inglés estadounidense quedaba reducido a
identificar los americanismos y proporcionar las etimologías correspondientes:
palabras tomadas en préstamo de las lenguas indígenas americanas (mugwump
'dirigente político', caucus 'asamblea que elige a un candidato
o jefe político'); palabras que se mantienen después de que las haya perdido el
inglés británico (bug que significa el genérico 'insecto' y no chinche
que es el valor del término en Gran Bretaña). Palabras que han adquirido un
significado diferente en el nuevo mundo (corn para nombrar al maíz que en el inglés
británico se dice maize). Hay una amplia lista de americanismos (elevator
'elevador o ascensor', truck 'camión', hood 'capó del coche', windshield
'limpiaparabrisas' garbage collector 'barrendero') que se
diferencian de sus equivalentes británicos (lift, lorry, bonnet of a car, windscreen, dustman).
Tales diferencias se mantienen en la actualidad pero gracias a las
comunicaciones y los medios de difusión modernos no hay hablante del inglés a
un lado y otro del Atlántico que no pueda entender los usos y los significados
de esos términos sin ningún problema.
El llamado inglés básico
A finales de la década de los años
veinte los británicos Odgen y Richards, psicólogo y pedagogo respectivamente,
publicaron una simplificación del inglés a la que denominaron inglés básico. Se
utiliza sobre todo en la enseñanza del idioma como segunda lengua, con el fin
de convertir el inglés en la lengua internacional. Donde encuentra mayores
dificultades es en la escritura.
Se basa en una idea bastante
compleja, la de limitarse a las unidades básicas del pensamiento y expresarlas
claramente con el léxico limitado del lenguaje cotidiano. Contiene 850 palabras
básicas, que incluyen 600 nombres (de cosas y sucesos), 150 adjetivos y 100
palabras operadores, es decir, preposiciones y verbos. Los términos empleados
son comunes a todos los países anglohablantes. Trata de no contener sinónimos,
operar con los verbos básicos, que se combinan con las preposiciones para
matizar su significado.
El futuro del idioma
La influencia de los medios de
comunicación de masas parece otorgar una mayor uniformidad en la pronunciación,
la escritura e incluso cierto intento por ajustar mejor la escritura a la
fonética. Sin embargo, frente a este deseo voluntarista por normalizar el
idioma, lo único permanente es su tendencia a crecer y cambiar. Continuamente
se acuñan neologismos, y el uso modifica el significado de los términos para
expresar nuevos conceptos. El intercambio con el inglés americano enriquece al
británico y se está convirtiendo en la lengua internacional más importante.
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