TRABAJO DE CIENCIA, UNIVERSIDAD Y SOCIEDAD-
UNPA- UACO
ALUMNA: MARTHA INÉS BEZUNARTEA
CARRERA: CIENCIA DE LA EDUCACIÓN
En
el presente trabajo intentaré un análisis de la obra literaria Los ríos profundos
de José María Arguedas,
desde un abordaje con el aporte de algunos
contenidos y autores trabajados en la Cátedra Ciencia, Universidad y
Sociedad. A tal efecto, realizaré pausas teórico-explicativas en la situación
narrativa. Esos cortes estarán destinados al análisis sociológico.
La primera situación narrativa de la novela es la siguiente:
Ernesto es un niño blanco, huérfano de madre y con un
padre perseguido por la política. Al huir de sus parientes crueles lo recogen
en un "ayllu", una comunidad indígena libre. Es hijo de un hombre
blanco, abogado inestable y errante, que rechaza a sus parientes hacendados.
Entendida la sociedad como un continuo proceso dialéctico
compuesto por tres momentos: externalización, objetivación e internalización,
éstos también se manifiestan en el protagonista. Ernesto, en su infancia
presenta una predisposición hacia la socialidad, influido principalmente por la
ideología paterna y por las experiencias de su práctica social. En el proceso
de internalización, se da una aprehensión inmediata de los acontecimientos
objetivos en cuanto expresa significado. Ernesto asume el mundo de los
indígenas. Se establece entre él y esa comunidad un nexo de motivaciones que se
extiende hasta el futuro. Se identifican mutuamente. En su socialización
primaria, el protagonista pasa por dos etapas totalmente distintas. En primer
lugar, vive en una comunidad de blancos, perteneciente a los que tienen el
poder. Pero no logra identificarse con ellos y es por eso que huye. En los
"ayllus", realiza el proceso más importante, ya que aquí logra plenamente
su socialización. Esta se traduce en una objetivación de la realidad por medio
del afecto de los otros significantes, que son principalmente los jefes de
familia y las señoras, "mamakunas" de la comunidad. Dice el texto:
"Los jefes de familia y las señoras, mamakunas
de la comunidad, me protegieron y me infundieron la impagable ternura en que
vivo." (Pág. 46) y también:(...) don
Maywa, don Demetrio Pumaylly, don Pedro Kokchi...que me criaron, que hicieron
mi corazón semejante al suyo."(Pág. 68).
Segunda situación narrativa:
Al
reunirse padre e hijo comienzan un viaje hacia el Cuzco, donde Ernesto toma
contacto con las construcciones precolombinas, por las cuales profesa un gran
sentimiento de admiración y respeto. Posteriormente, viajan por distintos
pueblos hasta llegar a Abancay, ciudad caracterizada por el asentamiento de
varias haciendas. El padre de Ernesto, lo interna en un colegio regido por
sacerdotes católicos, para que realizara sus primeros estudios. En esa ciudad
se desarrolla gran parte de la narración, ya que Ernesto vive muchas
experiencias conducentes a su madurez y a acrecentar el impulso de
reivindicación de los nativos, especialmente de los colonos.
Desde su niñez, Ernesto ha valorado la vida de los indígenas y no
comprende la manera de vivir de los blancos. En su estadía en el colegio, a
través de diversas circunstancias, se evidencia su visión de mundo.
Ernesto se identifica emocionalmente con
estos "otros significantes" y produce así su propia identificación.
Como Ernesto, en su socialización primaria, vive a caballo entre dos culturas
totalmente distintas, elige y se ubica a sí mismo dentro de la cultura
aborigen. Esta dualidad encarnada en esta instancia de la socialización, hace
que surjan en él los conflictos. Se manifiestan problemas de coherencia, ya que
no puede vivir en la cultura "europea" de sus semejantes, sino que
añora constantemente la indígena. Dice el texto:
"Y tenía que regresar a la ciudad. (...)En el colegio, viéndome
entrar al patio, así cubierto de polvo, el Padre Director me llamaba
"loco” y "tonto vagabundo”. Durante muchos días no podía jugar ni
retener lo que estudiaba. En las noches me levantaba y decidía irme, hacer un
atado de mi ropa, y cruzar de noche el Pachachaca;(...).” (Pág. 45)
En el Colegio, se lleva a cabo la
socialización secundaria de Ernesto, aquí, su padre pretende que comience su
vida activa, que se eduque para luego ir a la universidad y formar parte de la
sociedad "europeizada" del Perú. Pero Ernesto no desea formar parte
de esa sociedad, sino de la sociedad de los que lo educaron, este es su grupo
de referencia. Este grupo influye profundamente en su vida Es el agregado social hacia el cual Ernesto
orienta sus aspiraciones, juicios, gustos e incluso sus valores morales y
sociales más profundos.
En Ernesto se da un proceso de
mantenimiento de rutina, mediante la interacción con los demás. Este tipo de
mantenimiento es buscado por el propio protagonista, ya que frecuenta a los
nativos, va a las chicherías por si encuentra a alguien de la comunidad donde
vivió.
En este
proceso es muy importante la figura del cantor:
"El
cantor olía a sudor, a suciedad de telas de lana; pero yo estaba acostumbrado a
ese tipo de emanaciones humanas; no sólo no me molestaban, sino que despertaban
en mí recuerdos amados de mi niñez. Era un indio como los de mi pueblo."
En Ernesto se da una socialización deficiente, caracterizada por
la mediatización de los mundos y por la heterogeneidad de los elencos
socializadores. Esto determina un problema de identidad, que es el problema que
en general tiene América Latina, centrado en el mestizaje cultural.
Definida la cultura como "un campo de producción y
reproducción simbólica, de asignación de sentidos a la realidad" sobre los
cuales, los hombres, desarrollan sus prácticas sociales, podemos encontrar en
la narración, distintas culturas que conviven, se entrecruzan, se chocan, conformando una hibridación
cultural, base del mestizaje latinoamericano. Por un lado, está ubicada la
cultura precolombina, aún plena, vigente en los "ayllus", con sus
propios sistemas simbólicos, conformados por el lenguaje, las normas, los
conocimientos, la música, los cantos, los mitos, pero mechados por algunos
elementos de la cultura pos-conquista. Estos son transmitidos de generación en
generación, de forma oral y mediante la propia convivencia, en la socialización
primaria. En el texto aparece bosquejado un esquema de pensamiento
precolombino, en el cual aparecen dos
elementos integradores de significación mítica:
a) El zumbayllu: es un elemento que simboliza el universo totalizador, concentra y
sintetiza el cosmos. Es un símbolo de la libertad, en tanto superador de los
límites espacio-temporales y permite evocar momentos, paisajes, personas,
sentimientos, como puente de unión entre los hombres y la naturaleza; genera
una fuerza renovadora y purificadora
b) Lo fundacional: el muro incaico es uno de los
elementos fundacionales, representativo de la cultura precolombina. Es un
símbolo de venganza y de poder de su pueblo. Parece vivo porque evoca, vivifica
la cultura incaica. En ese sentido es un elemento mítico. Por eso dice Ernesto
de él: "¡-Puk'tik, yawar rumi!" (piedra de sangre hirviente).
También son elementos fundacionales el Sacsayhwaman, las murallas, el canto de
la María Angola: "El canto se acrecentaba, atravesaba los elementos y todo se
convertía en música cuzqueña que abría las puertas a la memoria." (Pág.
16)
El pongo
simboliza la opresión cultural que ejerce la cultura europea sobre la
precolombina. En el texto, la narración gira en torno del tema de hacer
recuperar la "memoria" a los oprimidos, hacer que salgan de ese
sonambulismo y vuelvan a tener el lugar protagónico en sus propias tierras. Se
da un intento de lucha por la asignación de sentidos a la realidad, por
recuperar el dominio cultural que les pertenecía antes de la llegada de los
conquistadores.
La cultura europea también está definida, fundamentalmente en la
ciudad de Abancay. Aquí se evidencian las diversas instituciones que transmiten
los sistemas simbólicos de esta cultura: el colegio, la iglesia, el ejército.
Esta cultura está valorada negativamente por Ernesto.
Todas las instituciones se caracterizan por la sumisión al poder
central de los que poseen los bienes de producción (los hacendados). Los
objetivos comunes que persiguen cada una responden a la línea de dominación
cultural, social, económica.
El colegio reproduce las normas de conducta de una sociedad que
vive en la apariencia, sin valores sustanciales, sin sentimiento. Su director,
está ligado a otra institución: la iglesia:
"Las
mujeres lo adoraban; los jóvenes y los hombres creían que era un santo, y ante
los indios de las haciendas llegaba como una aparición. Yo lo confundía en mis
sueños; lo veía como un pez de cola ondulante y ramosa, nadando entre las algas
de los remansos, persiguiendo a los pececillos que viven protegidos por las
yerbas acuáticas, a las orillas de los ríos." (Pág. 48).
Esta
institución es un instrumento fundamental para la transmisión e imposición
cultural. Mediante la religión, la cultura europea domina a la precolombina,
infundiendo temor y tristeza a los nativos. Esto se da para que los nativos
sirvan fielmente a sus amos, los hacendados, y no provoquen ningún tipo de
rebelión. El ejército es una institución que sirve para mantener el status quo,
mediante el uso de la fuerza física, que evidencia el poder de la autoridad
impuesta por la cultura dominante. En el texto, este tema está manifestado de
acuerdo con la posición de Max Weber, para quien el estado es "una
relación de hombres que dominan a otros
hombres, una relación mantenida por medio de la violencia legítima." Se da un tipo de autoridad basado en la
dominación total y absoluta de los nativos, sumiéndolos en un estado de
esclavitud y despojándolos de su dignidad humana. Esta idea se sintetiza así:
" A nadie había visto más humillado que
a ese pongo del Viejo."(...) "Se inclinó como un gusano que pidiera
ser aplastado" (Pág. 19 y 17).
Se podría definir a esta cultura resultante
como cultura impuesta, ya que ni las decisiones ni los elementos culturales
puestos en juego son del grupo social (los colonos). Es un proceso mediante el
cual se incorporan elementos culturales que permanecen ajenos porque su control
no es de la comunidad considerada. Se refleja por ejemplo, en Palacitos:
"Era
el único alumno del Colegio que procedía de un aylly de indios. Su humildad se
debía a su origen y a su torpeza. (...) no lograba comprender y permanecía
extraño, irremediablemente alejado del ambiente del Colegio, de cuanto
explicaban los profesores y del contenido de los libros. Estaba condenado a la
tortura del internado y de las clases." (Pág. 58).
Posteriormente al proceso de la imposición, se produce también el
de enajenación, ya que los nativos han perdido la capacidad de decisión sobre
los elementos culturales propios. No obstante, persisten algunos elementos
culturales propios mínimos e indispensables para dar continuidad histórica a
esa sociedad, dándoles la identidad contrastante, su matriz cultural que les da
sentido y que es exclusiva y única de cada cultura. En esa base propia es donde
están los medios y los elementos culturales que necesitan para poner en juego
en favor de su liberación. Dentro de esta organización social determinada, se
da la lucha entre lo instituido, la imposición tradicional de los hacendados y
lo instituyente, la resistencia, los grupos contrapuestos que constituyen su
dinámica, dando origen a lo institucionalizado, continuamente fluctuante y que
determina las características de la sociedad en su conjunto.
Las situaciones vividas por los colonos y los pongos son
experimentadas por éstos como hechos naturales. Así, el pongo encarna su vida
cotidiana sujeta a reglas impuestas por los hacendados, pero sin reflexionar acerca
de ellas, sino con una aceptación pasiva. Trabajar, respetar al patrón, no
hablar, vivir en un sector determinado de la casa y servir, son acciones tan
rutinarias que se imponen por sí mismas. Los grandes hechos sociales aparecen
como lejanos, desligados de su vida cotidiana.
Los indios colonos, vivían su cotidianeidad
de determinada manera antes de la llegada de los conquistadores. Estos vinieron
a América y trastocaron esa cotidianeidad hasta que generaron su propia
cotidianeidad, olvidados de la anterior. Por eso dice el texto:
"Ya
no escuchaban ni el lenguaje de los ayllus; les habían hecho perder la memoria;
porque yo les hablé con las palabras y el tono de los comuneros, y me
desconocieron." (Pág. 45)
También en las chicherías se observa la cotidianeidad. En ese
lugar, rutinariamente se reúnen los habitantes de las zonas marginales.
En ese entorno de "lo natural" irrumpe lo social, dado
en la interacción con los otros y con la naturaleza, en una acción
transformadora. Lo social provoca en los hombres nuevas representaciones de sí
mismos y de su entorno. Esto surge con la concientización de su situación, por
parte de los nativos y la invitación a la rebelión. Estos se dan cuenta de que
sus vidas no responden a una instancia "natural", sino a una
instancia "social". No es natural que los nativos vivan en la
total sumisión hacia los blancos.
Ernesto es un niño y, a pesar de su corta
edad, es un sujeto social que reflexiona y transforma. Su hacer pone en crítica
la jerarquía espontánea de la vida cotidiana. Es portador de un sentimiento
moral consciente en contra de la deshumanización y tendiente al bienestar de
todos. Dice el texto:
"Mi
corazón sangraba a torrentes. Una sangre dichosa que se derramaba libremente en
aquel hermoso día en que la muerte, si llegaba, había sido transfigurada,
convertida en triunfal estrella."(Pág. 106)
En el texto, observamos las prácticas sociales de los sujetos
que integran esa sociedad presentada. Esas prácticas distinguen, ya que
expresan las diferencias sociales y culturales existentes entre los hacendados
y los colonos, entre los estudiantes y los directivos del colegio, entre los
blancos y los negros, entre los poderosos y los que no tienen poder. También,
vemos las distintas dimensiones que se entrecruzan:
1 - Dimensión subjetiva: las visiones de mundo de los colonos, sus
emociones y sentimientos. Ellos tienen una representación de su propio hacer
y del de los demás, distinta de la que
tienen los hacendados.
2 - Dimensión social de situación: las prácticas de los colonos, de los
nativos, están reguladas por las instituciones que tienen sus propias
expectativas sobre el desempeño de esas prácticas. Así, los religiosos se
encargan de someter a los nativos por medio de la religión, para que continúen
trabajando sin reclamar nada a sus patrones.
3 - Dimensión macro-social: las distintas prácticas expresan las
relaciones que integran a los grupos poderosos
(hacendados-religiosos-ejército-blancos) y los diferencian de los sometidos
(colonos- mestizos- alumnos- negros).
4 - Dimensión histórica: esas prácticas son las mismas que se dieron
desde que los conquistadores llegaron a América.
5 - Dimensión técnica: constituida por las formas de hacer dicha
práctica social, las destrezas necesarias para llevar a cabo la misión: para
los colonos, la de servir a sus patrones, para los religiosos, la de satisfacer
a los poderosos.
Estas dimensiones están mediatizadas por factores que expresan
la tensión entre los grupos: el de las chicheras con el del ejército. Dentro
del colegio, los conflictos son entre los distintos grupos de estudiantes.
Como en toda sociedad, en la representada
en la novela, se encuentran distintos tipos de agregados sociales dentro de los
cuales se halla la interacción simbólica y el sentido de conciencia mutua,
tanto de un modo directo como mediante la posesión común de símbolos, que
determina la praxis (producir-transformar) y la práctica social
(reproducir-conservar).
También se encuentran las tensiones entre los sujetos y las
grandes determinaciones sociales: la diferente distribución de la riqueza, las
diferencias culturales, las diferencias de poder.
Esta organización social evidencia grandes
diferencias que determinan las distintas clases sociales. Esta división de
clases tiene que ver con las diferencias culturales y con la diferente
distribución de la riqueza, la propiedad y el poder. Los nativos no son dueños
de nada, ni siquiera de su trabajo, sino que son esclavos de los hacendados,
dueños de todo. En el texto se manifiesta la división:
"La
casa de esos hacendados es bien conocida por los indios. Duermen en catres de
bronce, antiguos, con techo de varillas doradas. La casa tiene un patio y un
corral, grandes; un corredor, una despensa, un troje, una sala amueblada con
bancas y sillones antiguos de madera; y la cocina, que siempre está lejos, al
otro lado del patio, porque allí comen los peones." (Pág.44)
Contrapuesta a esta descripción,
está la de los colonos:
"El
sol arde sobre la miel seca, sobre los restos blancos de la caña molida. Cae la
lluvia, el bagazo hierve, huele a aguardiente, y su vaho cubre todo el caserío.
Las paredes de las casas son bajas, de adobe angosto; un techo de hoja de caña,
haraposo, lleno de polvo, cubre a las casas." (Pág. 44)
Se manifiesta una desigual
distribución de los bienes producidos. El Viejo asume una actitud que
ejemplifica la posición de los hacendados con respecto a los colonos:
"Almacena
las frutas de las huertas, y las deja pudrir; cree que valen muy poco para
traerlas a vender al Cuzco o llevarlas a Abancay y que cuestan demasiado para
dejárselas a los colonos." (Pág. 7)
En ese proceso económico la participación de los nativos se
limita al trabajo manual. La riqueza de los hacendados está relacionada
fundamentalmente a la posesión de grandes extensiones de tierras. La actividad
productiva gira en torno del sector primario. La principal actividad productiva
en las haciendas es la cosecha del azúcar. Por eso, podemos decir que el grado
de desarrollo de esa sociedad es primitivo.
En resumen, se puede observar en esta sociedad que las
relaciones de producción existentes se articulan con las relaciones de
dominación y de poder y con las diferencias culturales.
Ernesto, como ya se mencionara
anteriormente, es un agente movilizador, que hace que los grupos se
identifiquen, recuperen su memoria y tomen conciencia de su clase. Porque más
allá de conformar una determinada cultura, los nativos conforman una clase
social dominada, aplastada por los terratenientes. El protagonista hace crecer
en ese grupo lo que Pablo Gentili (según la teoría marxista), define como la
conformación de las "clases en sí" y "clases para sí".
Intenta lograr que el grupo de hombres que responde a los criterios de una
clase social, se convierta en clase social uniéndose mediante "la
conciencia de clase, la conciencia de los intereses comunes, por un vínculo
psíquico que se deriva en antagonismos comunes."
Los nativos han realizado un intento de
unión en el motín que ocurrió con motivo de una deficiente distribución de sal
entre los colonos. Las chicheras se unieron y lucharon contra las autoridades
aunque fracasaron porque los colonos se encontraban temerosos. Esta lucha se
manifiesta en voz de las chicheras:
"(¡No! ¡Sólo hasta hoy robaron la sal!
Hoy vamos a expulsar de Abancay a todos los ladrones. ¡Gritad, mujeres; gritad
fuerte; que lo oiga el mundo entero! ¡Morirán los ladrones!"(Pág. 98).
Finalmente y para terminar la situación narrativa:
Una epidemia
mortal se extiende por toda la ciudad y
los pueblos vecinos. Por esa razón, Ernesto abandona la ciudad.
Con motivo de la epidemia, ocurre un segundo motín, esta vez
protagonizado por los colonos, pero no para reclamar por su condición social,
sino ante el peligro de muerte, pidiendo la bendición de Dios. Esto se da
porque la Iglesia ha aculturado a esos hombres. El resultado es que logran que
se les de misa. El sacerdote dice:
"-Los consolaré. Llorarán hasta
desahogarse. Avivaré su fe en Dios. Les pediré que a la vuelta crucen la ciudad
rezando." (Pág.241).
Esto evidencia claramente el proceso de dominación cultural y
social por parte de las instituciones del poder.
Las prácticas sociales de las instituciones que responden al
poder central, son consecuentes, evidentemente, con los paradigmas
objetivistas, que excluyen al sujeto social en aras de la estructura. Este
modelo sustentante es el responsable de incorporar en Perú y en América Latina
en general, modelos de desarrollo económico-social basados en la experiencia de
los países centrales (europeos-norteamericanos). Se da una yuxtaposición de
elementos premodernos, polarizaciones de riqueza y elementos modernos.
La actitud asumida por Ernesto, está basado
en un paradigma de síntesis, ya que está convencido de la importancia de los
actores sociales. Cree que es necesario que los actores sociales reflexionen
sobre sus propias prácticas y que la interpreten. Esta a su vez, debe ser
contrastada con la interpretación de los otros y con la objetiva.
Martha Inés
Bezunartea- 13 de mayo de 2000
BIBLIOGRAFÍA:
El presente trabajo fue construido con el aporte del
material bibliográfico presentado por la Cátedra y especialmente a partir de
las obras:
Berger y Luckman: La construcción social de la realidad, Bs.As., Amorrortu,
1984-
Arguedas, José María: Los ríos profundos, Bs.As.
Losada, - 11ma. Ed.1990