PROTECCIÓN
Y LUCHA CONTRA EL FUEGO
Fuente: El Mirador Argentino- periódico independiente de Seguridad
La presente nota tiene por objeto brindar al lector una serie de
recomendaciones de carácter general que considerándolas lograrán prevenir los
incendios y en última instancia, de producirse un foco, intentar sofocarlo
empleando los medios adecuados para su extinción y la forma en que habrá que
combatirlo. No obstante y considerando las múltiples causas que provoca un
incendio las presentes recomendaciones, de hecho, no contemplan su totalidad,
por lo que llegado el caso será exclusiva M lector la actitud y medidas que
adoptará.
1. GENERALIDADES
Para que se produzca un
incendio es necesario la presencia de un combustible y una energía de
activación ( Foco de ignición ) que es la que produce la reacción química de
los dos primeros haciéndolos entrar en combustión‑, conformándose, de esa
manera, lo que se ha dado en llamar el triángulo de fuego.
De no sofocarse en tiempo, oportunidad y con el empleo de los medios
adecuados y necesarios, la combustión libera parte de su energía ( producto de
una reacción química) estimada en un 213 del total, la que se disipa en el
ambiente provocando los efectos térmicos del incendio mientras que el 113
restante calienta los elementos reaccionantes cercanos, aportando nueva y
precisa energía de activación. Si esta energía NO es suficiente el proceso (
incendio) se detiene y si es superior a la necesaria éste se continúa entrando
en cadena, acelerándose y desarrollándose en sucesivas etapas en la medida que
existan productos a reaccionar, generando lo que se conoce con el nombre de
tetraedro del fuego.
Esos 213 de energía liberada en el ambiente son gases que contienen
monóxido de carbono, bióxido de carbono y vapor de agua, los que mezclados con
el aire del ambiente conforman, conjuntamente con hollín, alquitrán, minúsculas
partículas de materia quemada y finas gotas de agua producto de la evaporación,
una masa en suspensión que lo caracterizamos como humo conteniendo los llamados
gases de suspensión.
Los
perniciosos efectos que provocan el humo y los gases en suspensión son:
INTOXICACION: Por el monóxido de carbono (CO) ácido cianhídrico (CNH)
y óxido nitroso (NO). Una proporción en el aire de CO en el orden del 3 por
1000 resulta fatal para las personas.
ASFIXIA: Provocada por insuficiencia de oxígeno al disminuir su
proporción en el aire en razón de ser absorbido por los gases en combustión.
Porcentajes en el aire entre 10 y 14 por ciento provocan inconsciencia y
menores porcentajes provocan la muerte en breves minutos.
DESORIENTACION: Por pérdida de la visión dificultando la evacuación e
impidiendo combatir el fuego para su eliminación.
QUEMADURAS: De distintos grados como consecuencia de las elevadas
temperaturas que alcanzan los gases próximos al foco de incendio.
PROCESOS DE LA
COMBUSTION
Estos procesos son de dos tipos:
Con llamas( Incluyen explosiones)
Superficiales sin llamas ( Producen incandescencias).
De lo expuesto precedentemente podemos deducir que el proceso de combustión
más peligroso es el de combustión con llamas que incluyen explosiones y que lo
generan 4 factores: Temperatura, combustible, oxígeno y reacción química. Ellos
‑ nos leva, llegado el momento de seleccionar el agente extinguidor más
apropiado para combatir el fuego, a tener en cuenta aquellos que actúan
directamente sobre dichos factores
EXTINCION DEL
FUEGO
Para estar en aptitud de combatir un incendio resulta necesario
conocer los tipos de fuego que se pueden presentar y de esa forma emplear las
substancias más apropiadas para hacerle frente, según los casos. Los tipos de
fuego se clasifican con letras con la finalidad de diferenciarlos entre sí:
Fuegos Clase "A": Sobre combustibles sólidos tales como:
madera, papel telas, goma, plásticos, etc.
Fuegos Clase "B": Sobre líquidos, gases, pinturas, aceites,
naftas, ceras, etc.
Fuegos Clase «C": Sobre materiales, instalaciones o equipos
sometidos a la acción de la corriente eléctrica.
Fuegos Clase "D": Sobre metales combustibles tales como:
Magnesio, titanio, sodio, potasio, etc.
Respecto a los extintores (agente contra el fuego existen varios con
distintas capacidades de actuación).
ELECCION, CONSERVACION Y USO DE LOS MATAFUEGOS
a . ELECCION DE MATAFUEGO
Para su elección debemos orientar la misma en la identificación de la
clase de fuego, que se nos presenta a combatir, considerando los combustibles y
comburentes que se encuentren en el lugar a prevenir, Ello significa que habrá
que considerar por separado cocheras y vehículos, sector del tablero de llaves
e interruptores de la electricidad, calderas y los elementos que normalmente se
encuentran en los departamentos. Descartando metales combustibles ( magnesio,
titanio, potasio, sodio, etc.), propios de algunos comercios, podemos suponer
que no se presentarán por lo general los fuegos Clase "D" en los
edificios. Del cuadro comparativo ( ver aparte) expuesto se puede deducir que
sólo dos extintores son aptos para combatir los fuegos Clase "A ",
Clase "B", y Clase "C", siendo ellos el Halon y el Polvo
Químico ABC; los que a la par de actuar por supresión de la Reacción Química
atacan eficazmente los tipos de fuego mencionado. Descartando el Halon ( por
dañar la capa de Ozono) la selección recae sobre el Polvo Químico ABC
b-. CONSERVACIÓN DE LOS MATAFUEGOS
Cada matafuego dispone de una tarjeta control donde
se especifica fecha y responsable de la última verificación. La frecuencia de
dicha verificación estará dada por el tipo de matafuego seleccionado. Para el
caso del Polvo Químico ABC corresponde un control mensual, consistiendo en
verificar que la lectura de la aguja del manómetro indicador se mantenga en la
zona verde del mismo, en cuyo caso el extintor está en condiciones de ser
usado. Para el caso en que la mencionada aguja ingrese a la zona roja es señal de
que el matafuego se encuentra descargado por lo que habrá que adoptar las
medidas para su recarga.
c. USO DE MATAFUEGOS
Resulta esencial conocer el empleo de los extintores para lograr una
eficaz acción contra un principio de incendio. Su empleo correcto y oportuno
permitirá su extinción.
Tener presente que:
Un extintor portátil es eficaz en la primera etapa del fuego, lo que
significa que se lo debe atacar antes de que entre "en cadena".
Debe emplearse el extintor adecuado para el tipo de fuego a combatir.
En los fuegos al aire libre colocarse de espaldas al viento y en
interiores en el sentido de la corriente de aire, a fin de escapar de la
dirección que tomará el mismo, evitando posibles quemaduras.
El operador no debe acercarse excesivamente al fuego por la fuerte
presión del extintor; con ello evitará que por efecto de la corriente de aire
generada, las llamas se inclinen hacia él pudiéndole producir quemaduras.
Agacharse para atacar tangencialmente la superficie del foco
dirigiendo el chorro hacia la base de las llamas y barrer en zig‑zag,
lentamente, alcanzando toda la superficie inflamada.
Atacar el fuego hasta el limite del alcance del extintor ‑ 6
metros ‑ y después ir acercándose lentamente, siempre a prudencial
distancia.
Evitar actuar sobre un liquido inflamado con una presión muy fuerte
para no correr el riesgo de agrandar la superficie peligrosa, pudiendo provocar
de esa forma derrames o proyecciones de materiales inflamadas que lo puedan
alcanzar.
RECORDAR: RETIRE LA TRABA DE SEGURIDAD ANTES DE USAR
EL MATAFUEGO Y TENER EN CUENTA QUE LA DURACION DE LA CARGA ES APROXIMADAMENTE
DE UNOS 50 SEGUNDOS.
MEDIDAS A ADOPTAR
a) DE CARACTER GENERAL
Esta parte de la protección contra incendios está dirigida a evitarlos
actuando sobre las causas físico ‑ químicas y las causas humanas que lo
provocan. En cuanto a las causas físico ‑ químicas podemos decir que son
múltiples, pero se pueden llegar a neutralizar la mayor parte de ellas teniendo
en cuenta los siguientes aspectos:
Corregir fallas o desperfectos en los elementos en uso.
Evitar sobrecargas y recalentamientos.
Disponer que las instalaciones y elementos en uso cuenten con una
protección adecuada.
Efectuar el mantenimiento correcto y oportuno de los equipos.
Controlar las llamas abiertas y otras fuentes de calor.
Controlar que no exista calor por fricción o rozamiento.
Mantener el orden y la limpieza.
Cumplir con las normas y disposiciones vigentes.
Las causas humanas también son múltiples pero pueden neutralizarse en
gran medida, teniendo en cuenta que se debe:
Controlar las acciones de niños y ancianos.
Evitar que al fumar se abstengan de hacerlo en lugares prohibidos o se
arrojen colillas de cigarrillos encendidas.
Proteger y corregir a las personas discapacitadas.
Impedir y corregir procedimientos inseguros y conductas peligrosas.
Exigir el cumplimiento de las normas de seguridad.
b. DE CARACTER PARTICULAR
La recomendaciones que a continuación se expresan van dirigidas, en
especial, a las personas que se encargan de las tareas diarias en los
departamentos, oficinas, etc. :
Controlar que todo equipo eléctrico tenga su descarga a tierra.
Tapar los tomacorrientes que estén a una altura accesible a los
menores edad.
No recargar los tomacorrientes enchufando exageradamente varios
equipos a la vez.
Controlar que los cables de los equipos no estén
"semipelados". De ser así proceder a cambiarlos o repararlo
convenientemente.
Revisar las instalaciones eléctricas periódicamente.
Asegurar el corte automático de la luz ante cortocircuitos mediante la
instalación de tableros apropiados.
No guardar en las alacenas o armarios de las cocinas elementos
inflamables tales como aerosoles, bencinas, naftas, etc.
No colgar en las cocinas cortinas de telas de plástico cercanas a las
hornallas.
Cortar la luz y cerrar las llaves de paso de gas toda vez que abandona
el edificio cuando sale de vacaciones.
No lavar prendas con bencina, naftas, aerosoles y u otros inflamables
teniendo hornallas o estufas cercanas encendidas. Tampoco fumar o prender fuego
al realizar tales tareas.
Ante la comprobación de un escape de gas proceder a abrir las
ventanas, cerrar la llave de paso y no encender fuego hasta comprobar
fehacientemente la desaparición del mismo.
Verificar las causas del escape de gas y proceder a su reparación.
Estudie la conveniencia de dotar a su vivienda de un extintor
portátil, de poco tamaño, para atacar de inmediato todo foco de incendio que
pudiera producirse.
Ante el inicio de un foco de incendio que no pueda combatir dé de
inmediato la alarma al encargado del edificio, a la vigilancia, al Cuartel de
Bomberos y a los moradores vecinos.
c. DE CARACTER
PARTICULAR PARA LOS PROPIETARIOS DE VEHICULOS
Las presentes
recomendaciones tienden a prevenir las causas más comunes que motivan el
incendio de vehículos. Recordar que los procesos de combustión en un vehículo
son los más peligrosos por ser del tipo con llamas incluyendo las explosiones.
Mantener controlada la instalación eléctrica del vehículo comprobando:
Que no existan cables sueltos en todo el recorrido que puedan tomar
contacto con el motor, caño de escape u otras partes que produzcan calor.
Que la instalación no presente manojo de cables encintados
conjuntamente. Por ellos pasa la electricidad que puede provocar un incendio al
sumar el calor de los mismos.
Nunca alumbrarse con un encendedor buscando tratar de comprobar una
falla.
Si sale de vacaciones y deja el auto en el garage de su casa es
conveniente desconectar la batería para anular la corriente eléctrica.
Comprobar que el vehículo no tenga perdida de combustible o aceite.
No guarde recipientes de combustible en el baúl del vehículo.
Disponer de un matafuegos en condiciones de ser usado de inmediato.
LA PREVENCIÓN ES LA MEJOR MANERA DE EVITAR ACCIDENTES