Madre
Teresa de Calcuta
Inés Goinxha Bejaxhiu nació en1910. En una familia burguesa de
origen albanés de la ciudad, entonces turca (y hoy capital de la nueva
República de Macedonia), de Skopje. Desde niña a los 12 años sintió la llamada
de la vocación religiosa y de misión, "para ir a propagar el mensaje de
amor de Cristo" y, siendo aún una adolescente, a los 18, ingresó en
Dublín, en la congregación de Loreto, más conocida en todo el mundo con el
nombre de las Damas Irlandesas.
Al poco tiempo de estar en la orden, fue
enviada a la India, para dar clases en uno de los mejores colegios de Calcuta,
el St. Marys High School, al que, sin embargo, llegaba un fuerte olor de la
miseria de los barrios de chabolas de Calcuta, la ciudad a cuyo nombre quedará
para siempre ligado el de la religiosa.
Dejar el convento
Ese hedor de Calcuta tortura la conciencia de la joven monja, que tras cumplir
con sus obligaciones de directora del colegio, recorre las chabolas ayudando en
lo que puede. Pero a la vuelta a la comodidad de su colegio, su conciencia
sigue turbada y angustiada. Por eso, en 1946 la Madre con sus 36 años recién
cumplidos, toma la decisión de dejar su congregación y dedicarse por completo a
los más pobres de los pobres.
"Tengo que dejar el convento y ayudar a
los pobres viviendo entre ellos. Oigo la llamada a abandonarlo todo y seguir a
Cristo en las chabolas, a fin de servirle entre los más pobres de los pobres.
Es su voluntad y debo cumplirla", escribe en aquella época.
La hermana Inés debe obtener el permiso del
arzobispo católico de Calcuta, Ferdinand Periers, para poder abandonar las
Irlandesas
A
principios de 1948, con el apoyo de su superiora y del propio Papa, que tenían
mejor opinión de ella que el arzobispo, es autorizada a abandonar su orden. Y
la hermana Inés cambia el hábito de las hermanas de Loreto por el sarí blanco
con ribetes azules de las mujeres pobres, y también cambia su nombre en honor
de Santa Teresa de Jesús. Se dedicará a socorrer a los hambrientos, a visitar a
los enfermos y a acompañar a los moribundos abandonados en las calles. Pronto
se le unieron unas cuantas jóvenes, que también querían luchar contra tanta
pobreza que les gritaba desde cada esquina y en cada recodo de la misérrima
Calcuta.
En 1950, la monja del sarí fundó una nueva
congregación religiosa con el nombre de Misioneras de la Caridad. Era una
congregación especial, como su fundadora. Por ejemplo, la nueva congregación
añade a los clásicos votos de pobreza, castidad y obediencia, el de entregar su
vida exclusivamente a los más pobres y no aceptar recompensa material por su
trabajo.
¿Por dónde empezar? Por los más débiles e
indefensos. Lo primero que hacen las hermanas de la Caridad es recoger a los
recién nacidos abandonados en las calles, en los vertederos o en las cunetas.
Y de los niños a los moribundos, cuando en
1952 la Madre Teresa se encuentra con una joven herida y moribunda, con los
pies roídos por las ratas, en una calleja. Para los moribundos, Madre Teresa abre
la Nirmal Hridaya o Casa de los Moribundos, en unos cobertizos a pocos metros
de un templo dedicado a la diosa Kali, que es la diosa de la muerte para los
hindúes.
Los sacerdotes del templo, intrigados por el
continuo ir y venir de enfermos y harapientos, se acercan para comprobar qué
pasa. Uno de ellos vuelve diciendo: "En el templo de la diosa Kali, he
visto a una diosa viva: la Madre Teresa".
Desde la fundación de Nirmal Hridaya, las
misioneras de la Caridad han recogido sólo en Calcuta a más de 30.000 personas
que se estaban muriendo en las calles. "Han vivido como animales, al menos
que mueran como personas", solía decir la Madre Teresa.
Poco a poco, sus casas florecen y se
extienden por toda la India: Sishu Bhavan, residencia que acoge permanentemente
a cientos de niños, que luego son adoptados (a menudo por matrimonios
extranjeros); Shantinagar, la primera leprosería, y luego otras muchas. También
se extienden las casas de la congregación por todo el mundo, desde Venezuela
(la primera fundación fuera de la India) hasta Estados Unidos donde se ha
abierto recientemente un centro para enfermos del sida, Colombia, Perú, Africa
o los países del Este. Hoy su imperio está formado por más de 400 centros,
repartidos por los cinco continentes, de los que se ocupan unas 3.000
misioneras de todas las nacionalidades.
En plena época de sequía vocacional, las
monjas de la Madre Teresa aumentan sin cesar, a pesar de la vida espartana que
llevan. Cada hermana sólo tiene tres saris (el que lleva puesto, el que lava y
el que se está secando), un par de sandalias, una jofaina y una esterilla de
paja. La propia Madre Teresa llevó siempre la misma vida de una absoluta
austeridad que sus más jóvenes novicias, en la casa matriz de Lower Circular
Road, en el corazón de Calcuta.
Muere la Madre
Teresa de Calcuta
Domingo, 7 de septiembre de 1997
"No
puedo respirar más"
El Papa recuerda a Madre Teresa, mientras miles de fieles la lloran en
Calcuta
Y también
·
Los restos mortales son
trasladados a la iglesia de Santo Tomás
·
Homenajes en todos los
rincones del planeta
·
Santa en la vida, santa
en la muerte
"No puedo respirar más". Estas
fueron las últimas palabras que pronunció la Madre Teresa antes de morir en su
cama, el viernes, en la casa de la Misioneras de la Caridad en Calcuta.
Miles de fieles de la Santa de los Pobres,
muchos llorando, llegaron ayer hasta las puertas del convento. "Madre,
eres inmortal", "Madre, siempre permanecerás en nuestros corazones,
se podía leer en dos pancartas sostenidas por unos estudiantes.
La policía levantó barricadas a las puertas
de la casa de la Madre, rodeadas de miles de personas que desafían el calor y
las tormentas monzónicas del verano de Calcuta.
Por las calles de la ciudad podían verse
personas llorando desconsoladas por la muerte de la monja católica, que fue
venerada en la India como una santa, tanto por hindúes, como musulmanes y
cristianos, o seguidores de otros credos religiosos.
Funerales de Estado
En la casa, vestida con su tradicional sarí blanco y las manos cruzadas, el
cuerpo embalsamado de la Madre Teresa descansa sobre una mesa, cubierta con
ropa blanca y flores. Las monjas que suben a despedirse de su superiora besan
con veneración sus pies desnudos.
[El Papa volvió a tener ayer palabras de
recuerdo para la Madre Teresa. Juan Pablo II celebró en Castelgandolfo una misa
en sufragio por la religiosa y afirmó que la monja ha marcado la historia de
este siglo, informa desde Roma Marta Lobato. "Doy gracias al señor por
habernos dado a este mujer de fe inquebrantable como regalo a la Iglesia y al
mundo"].
"No tengo palabras para expresar mi
dolor", rezaba el comunicado emitido por el primer ministro indio, Inder
Kumar Gujral.
Kumar Gujral anunció ayer que la Madre Teresa
tendrá un funeral de Estado el próximo sábado, para permitir que miles de
fieles puedan despedirse de la monja más famosa.
Las exequias de la misionera estaban
previstas inicialmente para el día 10, coincidiendo con el 51 aniversario del
Día de la Inspiración, cuando la Madre Teresa decía que recibió la llamada de
Dios y decidió dedicar su vida a los oprimidos.
A lo largo y
ancho de toda la Unión India, la bandera nacional ondeará a media asta durante
dos días. En Pakistán, el primer ministro Nawaz Sharif expresó ayer su pesar
por el fallecimiento de la monja cuya labor, afirmó, era "uno de los más
altos ejemplos de servicio a la humanidad".
Los restos mortales son trasladados a la iglesia de Santo Tomás
NUEVA DELHI
Los restos mortales de la Madre Teresa se han
trasladado hoy a la iglesia de Santo Tomás de Calcuta donde miles de personas
esperaban desde altas horas de la madrugada para dar su último adios a la
"santa de los pobres".
El tañer de las campanas de la iglesia
católica, una de las más antiguas de la ciudad, anunció la llegada del féretro
de la religiosa, que falleció el viernes de un paro cardíaco. Una ambulancia
trasladó los restos mortales de la Madre Teresa a la iglesia de Santo Tomás
desde la casa madre de las Misioneras de la Caridad, la orden religiosa fundada
por la monja en 1950 para cuidado de pobres y desvalidos.
El traslado fue demorado brevemente hasta la
llegada a Calcuta de varias religiosas de la congregación, que tenían que
viajar desde distintos lugares de la India.
Las autoridades indias anunciaron un funeral
de Estado, que tendrá lugar el sábado próximo en la iglesia de Santo Tomás,
aunque la monja será enterrada en la casa madre de las Misioneras de la
Caridad.
La India guardará dos días de luto nacional
durante los que la bandera nacional ondeará a media hasta a lo largo y ancho
del país. Se espera que el primer ministro Inder Kumar Gujral asista a los
funerales.
Homenajes
en todos los rincones del planeta
Desde las cuatro esquinas del planeta llovieron
ayer homenajes a la Madre Teresa. Jefes de Estado, políticos, miembros del
clero de distintas confesiones y los desamparados expresaron su tristeza por su
desaparición.
La reina Isabel de Inglaterra elogió a la
Madre Teresa poco después de rendir tributo a la princesa Diana. Por su parte,
el canciller alemán Helmut Kohl dijo que la Madre Teresa fue "un ejemplo
de bondad para millones de cristianos y el mundo". En parecidos términos
se manifestó el presidente de Austria Thomas Klestil: "El mundo ha perdido
una personalidad silenciosa, pero fuerte".
El primer ministro albanés, Fatos Nano,
anunció ayer que su país vivirá tres jornadas de luto en memoria de la monja
albanesa, aunque nacida en Yugoslavia, en el seno de la comunidad de esta
nacionalidad. El primer ministro albanés expresó su deseo de enterrar en su
país a la religiosa.
El director general de la UNESCO, Federico
Mayor Zaragoza, declaró ayer que se sentía "profundamente triste" y
recalcó la "infatigable labor en favor de los pobres" de la Madre Teresa
La secretaria de Estado de los EEUU,
Madeleine Albright, afirmó que tras la muerte de la Madre Teresa queda el
consuelo "de que las instituciones que creó continuarán como un vivo y
duradero monumento a su vida".
Por último, el primer ministro de Nueva
Zelanda, Jim Bolger, señaló que la religiosa que hizo su labor en la India fue
"un ángel de la misericordia".
Excepto unos cuantos detractores, nadie pone
en duda que la Madre Teresa fue una santa en vida. Un poco carca y
reaccionaria, para algunos; con una fe de carbonero, para otros; y con cierto
olor a piedad anticuada, para muchos. Pero, al fin y al cabo una santa de tomo
y lomo, que se jugó la vida, a su estilo, por los más desheredados de la
tierra.
Por eso, lo tiene fácil. Le sobran prestigio,
apoyos, dinero e influencias, tanto en el Vaticano, con el mismísimo Papa a la
cabeza, como en todo el orbe católico. Y, además, la Iglesia desea hacerla
santa.
Pero aún los santos más santos en vida,
tienen que probar su santidad, una vez muertos. Porque la proclamación de
santidad es una cosa muy seria. Y la misma Iglesia exije todo un proceso, largo
y puntilloso, para formar parte de la gloria de Bernini. Primero se necesita un
milagro. Y nadie duda que pronto surgirán en el mundo cientos de milagros
atribuidos a la santa de los pobres. Después, la iniciación de un proceso
canónico, que, sólo puede iniciarse una vez que pasen cinco años de su muerte.
Aunque, nadie duda que Su santidad podría
acortar los plazos. Si Escrivá fue el beato más rápido de la historia, Madre
Teresa superará la marca del fundador del Opus Dei y estará muy pronto en los
altares. El Papa lo quiere y el pueblo también. Y ya se sabe que vox populi,
vox Dei.
Lunes, 8 de
septiembre de 1997
Exequias
con honores de Estado
El
Gobierno declara día de luto nacional el del funeral de la Madre Teresa
Las Misioneras de la Caridad, orden a la que pertenecía la Madre Teresa de
Calcuta, han anunciado que sus exequias se realizaran el proximo sábado y que
éstas serán con honores de Estado. Mientras, millares de personas siguen
haciendo cola en la ciudad en que la que la religiosa desempeñó su labor
durante más de 40 años para dar el último adiós a la monja de los pobres.
"La misa funebre se realizara en el
Estadio Netaji el 13 de septiembre a las 10.00 de la manana", declaró a la
prensa una portavoz de la orden.
El primer ministro indio, Inder Kumar Gujral,
una de las muchas personalidades que desfilaron ante la urna en la iglesia de
Santo Tomas, comparó a la monja al líder espiritual de la lucha de India por la
independencia, Mahatma Ghandi.
"Tuvimos al (Mahatma) Gandhi en la
primera mitad de este siglo para enseñarnos a luchar contra la pobreza y a la
Madre Teresa en la segunda para mostrar el camino para ayudar a los
pobres", dijo Gujral a la prensa.
Mujeres que sollozaban y llevaban coronas de
flores blancas desfilaron por la iglesia, algunas de ellas arrodillandose
delante de la urna. "Ah madre, ah madre", decían.
La mayoría de las personas que hacían cola en
el templo de la época colonial, situado en el distrito comercial de Calcuta,
venían de los barrios pobres, donde la Madre Teresa realizaba la labor que en
1979 le meritó un premio Nobel de la paz.
El áabado su féretro será cubierto con un
pabellón indio, colocado en un armón y trasladado con escolta militar en un
trayecto de tres kilómetros desde la iglesia hasta el estadio con capacidad
para 12.000 espectadores. Estos honores se reservan normalmente para jefes de
Estado y altos dirigentes políticos.
Después del funeral la monja será sepultada
en la Casa Madre, sede principal de la orden que fundó hace casi medio siglo.
El Gobierno declaro el 13 de septiembre día de duelo nacional.
"No habrá espectáculos y todas las
banderas ondearán a media asta" ese sabado, dijo un portavoz.
La Madre Teresa había planeado dirigir el
sábado en el mismo templo un servicio de oraciones por el alma de la princesa
Diana.
El presidente estadounidense Bill Clinton
relacionó a las dos mujeres en su tradicional mensaje de radio del sabado.
"Se han ido la Madre Teresa y la princesa Diana: dos mujeres de mundos y
orígenes muy diferentes que nos mostraron cada una a su manera como se vive una
vida de servicio a los demás", dijo Clinton.
Otros líderes mundiales recordaron a la Madre
Teresa. "La Madre Teresa quedará para siempre en las mentes y los
corazones de los ciudadanos rusos como una amiga de nuestro país, siempre
dispuesta a ayudar", dijo el presidente Boris Yeltsin en un mensaje a
Gujral.
Miércoles, 10 de
septiembre de 1997
El
Papa santificará a la Madre Teresa lo antes posible
El cardenal Ratzinger asegura que el proceso será rápido por
ser su vida "tan limpia"
Y también
·
La dura vida de las
monjas en Calcuta
NARAYANAN MADHAVAN
REUTERS/EL MUNDO
CALCUTA
La Madre Teresa será santificada lo antes
posible, según comunicó ayer el Vaticano, aunque no se realizará ningún
procedimiento excepcional para acelerar este proceso. El cardenal Joseph
Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, excluyó ayer
que la monja pueda convertirse oficialmente en santa por aclamación.
"La aclamación [procedimiento por el que
el Papa puede santificar sin el previo proceso de beatificación] ya no está
prevista en el procedimiento de la Iglesia, pero en el caso de la Madre Teresa
el proceso ordinario se desarrollará de forma muy rápida, teniendo en cuenta su
vida, tan limpia", manifestó Ratzinger.
Mientras, médicos y expertos forenses han
mostrado su preocupación por las condiciones en las que se encuentra el cadáver
de la Madre Teresa, por estar expuesto en la nave de una iglesia de una ciudad
tan húmeda como Calcuta.
Ayer, desafiando a la lluvia torrencial por
tercer día consecutivo, largas colas de personas portando ramos de flores se
formaron a la puerta de la iglesia de Santo Tomás, para contemplar el cadáver
embalsamado, protegido por una urna de cristal. "Han levantado el cristal
y han aumentado la refrigeración. Los médicos examinan el cuerpo constantemente
y lo encuentran bastante bien, no tan mal como se dice", afirmó ayer
monseñor Francis Gomes, vicario general de la archidiócesis de Calcuta.
Otro alto cargo eclesiástico, que pidió no
ser identificado, afirmó que el lunes el horario de visita había sido reducido
tres horas para que un experto forense pudiera examinar el cuerpo, que será
enterrado el sábado con honores militares.
Según Sunita Kumar, portavoz de las
Misioneras de la Caridad, no hay razón para alarmarse. "No hay posibilidad
de que el cuerpo se descomponga. Los embalsamadores han asegurado que durará al
menos 15 días".
Honores militares
Ayer se conocieron nuevos detalles acerca del funeral de la Madre Teresa. Tres
disparos de rifle, y no la tradicional salva de 21 cañonazos, se realizarán
durante el funeral de Estado que recibirá el sábado. La ruptura del protocolo
en el funeral de la monja sigue provocando un intenso debate en la India.
La decisión fue anunciada ayer por el coronel
P.S. Rana, segundo al mando en el cuartel local del Ejército. Esto añade más
leña al fuego del ya acalorado debate sobre si la Madre Teresa debe recibir un
funeral de Estado, tradicionalmente reservado en la India a los presidentes y
los primeros ministros.
"No hay duda de que lo merece, pero que
ella lo quisiera así es otro asunto, ya que nunca creyó en la pompa y el
espectáculo", afirmó Sema Bawa, profesora en la Universidad de Delhi.
Numerosos dignatarios internacionales como la
primera dama de Estados Unidos, Hillary Clinton, y el presidente italiano,
Oscar Luigi Scalfaro, acudirán a la multitudinaria misa funeraria del sábado.
La Casa Real ha confirmado que la reina Doña Sofía presidirá la delegación
española en la ceremonia, que será oficiada en un estadio deportivo mediante un
rito multiconfesional.
Petición albanesa
El presidente albanés, Rexhep Meidani, encabezará la delegación del país en el
que nació la Madre Teresa. Albania ha reclamado que su cadáver sea enterrado en
este país. "Su espíritu pertenece al mundo y a todos los tiempos, pero su
cuerpo, un regalo de sus padres, une a todos los albaneses en el deseo de tener
a Gonxhe Bojaxhi [nombre de la religiosa] en Albania, su madre patria",
dijo el presidente.
La madre Teresa era una albanesa nacida en
Macedonia. Meidani presentará en Calcuta una petición oficial para que la madre
Teresa sea enterrada junto a la tumba de su madre, Drande Bojaxhi, muerta en
Tirana en 1972.
La dura vida de las monjas en Calcuta
Nunca se las ve con los labios cerrados,
digamos inutilizados. Uno de los fundamentos de la orden de las Misioneras de
la Caridad de la Madre Teresa es que la oración "agranda el corazón de las
personas hasta hacer entrar en él el don que Jesús hizo de sí mismo". Las
Misioneras de la Caridad recitan casi sin parar el Rosario en el tren, por la
calle, en las pausas tras las visitas a los enfermos o cuando lavan su hábito a
veces ensangrentado.
La vida de una Misionera de la Caridad es
dura, llena de obligaciones, a veces incluso repugnantes. Y es que, como decía
la Madre Teresa, "cuanto más repugnante es el gesto que efectúo, mayor es
el amor que doy".
Otra de las reglas de la Madre Teresa es
tocar, acariciar la pobreza externa y el mal del cuerpo para encontrar la clave
de lo que aflige el alma. Las enfermedades interiores son peores que cualquier
tipo de cáncer.
Por eso, el cuarto voto de las Misioneras
(además de la pobreza, castidad y obediencia, votos comunes a todas las órdenes
religiosas) es la dedicación total a los últimos de los últimos, a los más
pobres de entre los pobres.
Las hermanas son ya 4.000, los hermanos,
fundados en el 63, casi 400 y los recientísimos Misioneros de la Caridad,
sacerdotes profesos nacidos en el 84, unos 500. Una estructura internacional y
multiétnica.
El horario diario de una Misionera de la
Caridad es severísimo. Se despierta a las 4.40 de la mañana. Veinte minutos
tienen que ser suficientes para prepararse a la oración matutina y a la
adoración del Santísimo. A las 6, celebración de la santa misa y reflexión.
Sólo a las 7.30 llega el tiempo de la primera colación, consumida a toda
velocidad. A las 8 las hermanas están ya en las calles, respondiendo a las
necesidades que encuentran y a las llamadas que reciben.
Hacia las 13.00 horas se vuelven rápidamente
a casa para una ligera colación. Después, una hora de adoración y también media
hora de reposo. Y a continuación, de nuevo por las calles de Calcuta. A las 7
se cena. Una última oración hacia las 9 y después un pequeño recreo. Eso sí: no
está prohibido reír.
Lunes, 8 de septiembre de 1997
Tributo
del Papa a "la diminuta monja que luchó por los pobres"
Y también
·
El arzobispo de Madrid
celebrará hoy una misa por la Madre Teresa
EL MUNDO
ROMA/CALCUTA
"Está viva en mi recuerdo como una
humilde persona que dedicó su existencia al servicio de los mas pobres entre
los pobres, siempre llena de una energía espiritual inagotable". "Una
diminuta monja que luchó por los pobres". Estas son algunas de las frases
que el Papa dedicó ayer a la Madre Teresa de Calcuta. Juan Pablo II consagró
ayer casi la totalidad de su mensaje del Angelus a la memoria de la religiosa y
Premio Nobel de la Paz, fallecida en la madrugada del viernes al sábado de un
paro cardiaco a la edad de 87 años.
Sin embargo, el Vaticano informó que no está
"en el orden del día" la beatificación de la Madre Teresa, aunque hay
voces dentro de la Iglesia que piden su inmediata santificación.
El presidente ruso Boris Yeltsin también
honró ayer a la Madre Teresa: "Toda la vida de esta gran mujer fue la
brillante encarnación del servicio a los mas altos ideales humanitarios de
bondad, compasión, entrega y fe", dijo. "La Madre Teresa siempre
permanecerá en los corazones y en las mentes de los rusos como una amiga de
nuestro país, lista para brindar ayuda en cualquier momento".
"En la primera mitad del siglo tuvimos a
Gandhi para enseñarnos el camino para luchar contra la pobreza. Y en la segunda
mitad hemos tenido a la Madre Teresa para mostrarnos el camino para luchar por
los pobres". Con esas palabras definió ayer el primer ministro indio,
Inder Kumar Gujral, a la religiosa.
Millones de huerfanos
Gujral llegó ayer a Calcuta para rendir tributo a la religiosa. "Vengo en
nombre de la nación para rendir homenaje a la Madre Teresa", afirmó.
"Ella ya no está. Y millones de personas
sienten que se han quedado huérfanas. Yo soy uno de esos huérfanos",
aseguró el primer ministro indio.
Una ambulancia trasladó los restos mortales
de la Madre Teresa de la sede de las Misioneras de la Caridad, la orden
religiosa fundada por la monja en 1950 para cuidar de pobres y desvalidos,
hasta la iglesia de Santo Tomás. El tañido de las campanas de esta iglesia
católica anunció la llegada a la misma del féretro.
Miles de personas acompañaron a la religiosa
en el traslado de sus restos mortales. Unas 60 monjas de la orden fundada por
la Madre Teresa y dirigidas por su sucesora, la hermana Nirmala, siguieron al
féretro desde la sede de la orden hasta la iglesia de Santo Tomás. El ataúd,
con la inscripción "Nuestra Queridísima Madre Teresa, 87 años, RIP",
iba en una ambulancia repleta de flores.
El traslado se convirtió en una lenta
procesión. Dos filas de monaguillos vestidos de rojo flanqueaban a las monjas
de la orden de la Madre Teresa.
Lento peregrinar
Muchos devotos de la religiosa se situaron desde primeras horas de la madrugada
a lo largo de los cuatro kilómetros que separan el convento de la religiosa y
la iglesia de Santo Tomás. Precisamente en esta iglesia, la Madre Teresa tenía
pensado dirigir el sábado unas oraciones de fieles de todos los credos
religiosos por el alma de la princesa Diana, coincidiendo con sus funerales en
Londres.
Cuando la ambulancia empezó a andar, miles de
personas, muchos de ellos los pobres a los que la religiosa consagró su vida,
iniciaron también su peregrinar a la iglesia de Santo Tomás.
Los restos mortales de la Madre Teresa
permanecerán en la iglesia de Santo Tomás hasta su entierro, previsto para el
próximo sábado. El Gobierno indio decidió el sábado honrar a la Madre Teresa
con un funeral de Estado, un honor reservado normalmente sólo a los presidentes
y primeros ministros.
Pero los restos mortales de la religiosa, a
la que se le concedió el Premio Nobel de la Paz de 1979 como reconocimiento
universal a su dedicación a los pobres y marginados, serán enterrados en la
casa madre de las Misioneras de la Caridad en Calcuta.
Fuerzas de la policía han levantado barricadas
en la iglesia de Santo Tomás para mantener el orden entre los miles y miles de
personas que ayer hacían cola para visitar la capilla ardiente de la Madre
Teresa.
La India observará dos días de luto nacional
durante los que la bandera nacional ondeará a media asta a lo largo y ancho del
país.
El
arzobispo de Madrid celebrará hoy una misa por la Madre Teresa
MADRID
Hoy lunes, el arzobispo de Madrid, monseñor
Antonio María Rouco Varela, presidirá en la catedral de Nuestra Señora de la
Almudena la celebración de la eucaristía por la Madre Teresa de Calcuta,
fallecida el pasado viernes a los 87 años de edad a consecuencia de un paro
cardíaco.
Monseñor Rouco ha invitado a participar en
esta celebración cristiana a toda la comunidad diocesana y, en general, a los
madrileños "que tengan sentimientos de admiración por los valores del
amor, de entrega a los más necesitados, de lucha por la vida, por la paz y por
la fraternidad universal que Teresa de Calcuta deja como legado a la
humanidad".
Monseñor Rouco, quien declaró al conocer la
noticia del fallecimiento de la Madre Teresa que "su muerte era el momento
pleno de su vida" y que "su corazón ganó juventud hasta el
límite", ha remarcado los valores de amor, de entrega a los más necesitados,
de lucha por la vida, por la paz y por la fraternidad universal que la
religiosa dejó como legado a la humanidad.
La misa solemne que hoy se celebrará en
Madrid por el alma de la Madre Teresa de Calcuta es uno de los innumerables
actos que desde países de todo el mundo pretenden honrar la memoria, la labor
humanitaria y la dimensión espiritual de la religiosa, cuyo funeral tendrá
lugar el próximo sábado.
Por otra parte, una hambruna que mató a
cientos de personas en la provincia india de Bengala en 1943 fue lo que marcó
la dedicación de la Madre Teresa a los pobres, según la orden a la que sirvió
en sus primeros años.
"Puede que haya sido la gran hambruna de
Bengala y sus consecuencias o el sufrimiento de los niños pobres de la escuela
de Santa Teresa y sus alrededores lo que despertó en la Madre Teresa el gran
deseo de hacer por los pobres aún mas de lo que estaba haciendo en Santa
María", señalaron ayer las Hermanas de Loreto en un comunicado.