Mandela, Nelson (1918- ),
político sudafricano, durante más de 25 años fue el preso político más famoso
del mundo y, en abril de 1994, se convirtió en el primer presidente de raza
negra de la República de Sudáfrica. Estudió en el Fort Hare College, donde entró
en contacto con la política y conoció a Oliver Tambo. Ambos tomaron parte en
una huelga estudiantil, en 1940, que supuso su expulsión del centro. Más tarde
conocería a Walter Sisulu, quien le proporcionó un trabajo en un despacho
jurídico.
Primeras actividades políticas
En 1944, junto a Sisulu, Tambo y
Anton Lembede, fue miembro fundador de la rama juvenil del Congreso Nacional
Africano (ANC, en sus siglas en inglés). Se convirtió en el secretario nacional
de esta organización en 1948. Aunque en principio se oponía a colaborar con
otros grupos raciales, Mandela cambió de opinión en 1952, durante el transcurso
de la denominada ‘Campaña del Desafío’. Por ello propugnó la acción conjunta
contra la política gubernamental del apartheid. En esta época, era ya
presidente nacional de la rama juvenil del ANC y, con Tambo, había fundado el
primer despacho de abogados dirigido por negros en Sudáfrica. En diciembre de
1952, fue detenido en virtud de la Suppression of Communism Act (Ley de
Represión del Comunismo). Aunque su condena de nueve meses quedó en suspenso,
se le prohibió acudir a mítines o abandonar el distrito de Johannesburgo. Esta
prohibición se renovaría repetidamente durante los siguientes nueve años. A
pesar de esta inhabilitación, continuó trabajando con los líderes del ANC. En
diciembre de 1956 fue, junto con otras 156 personas, juzgado por traición. El
juicio se prolongó hasta 1961 y concluyó con la absolución de todos los cargos.
Tras la matanza de Sharpeville, en la que 69 ciudadanos negros murieron
asesinados por las fuerzas de seguridad sudafricanas durante una manifestación
en contra del apartheid, fueron prohibidos el ANC y el Congreso
Panafricano (PAC). En marzo de 1961, con el fin de evitar su detención y una
nueva inhabilitación, Mandela pasó a la clandestinidad y, junto a Sisulu,
recorrió en secreto el país para organizar una huelga de tres días.
Mandela en prisión
En junio de 1961, los dirigentes
del ANC decidieron iniciar la lucha armada y crearon el Umkhonto we Size (‘La lanza
de la nación’), brazo armado del ANC, con Mandela como máximo dirigente. En
enero de 1962, abandonó Sudáfrica y acudió a la Conferencia Panafricana de
Addis Abeba (Etiopía); más tarde viajó a Argelia, donde recibió entrenamiento
para la lucha guerrillera, y por último a Londres, ciudad en la que se reunió
con los líderes de la oposición en el exilio. Regresó a su país en julio de ese
año y fue detenido el 5 de agosto, acusado de rebelión y abandono ilegal del
país, por lo que fue condenado a cinco años de prisión. Mientras se encontraba
en la cárcel, la policía registró el cuartel general del ANC en Rivonia. La
mayor parte de los miembros dirigentes de esta organización fueron arrestados;
además se confiscaron diversos documentos, entre los que estaba el diario escrito
por Mandela durante su viaje por el extranjero. Él y otros activistas fueron
juzgados, en lo que se conoce como el juicio de la traición de Rivonia. Duró
desde octubre de 1963 hasta junio de 1964, y Mandela llevó a cabo su propia
defensa y la de los otros acusados. Fue condenado a cadena perpetua. Pasó
dieciocho años en la prisión de Robben Island, antes de ser trasladado a la de
Pollsmoor (Ciudad de El Cabo) en 1982, fecha en la que se inició una campaña
internacional en favor de su liberación.
Presidente Mandela
En 1985, Mandela rechazó la
oferta del presidente Pieter Willem Botha de libertad condicional sobre la
premisa de que el presidente no estaba dispuesto a modificar su posición sobre
el régimen del apartheid. El gobierno del presidente Frederik Willem de
Klerk liberó a Mandela en febrero de 1990, después de legalizar el ANC y otros
partidos políticos. Mandela asumió el liderazgo del ANC y dirigió las
negociaciones con el gobierno entre los difíciles años de 1990 y 1994, cuando
en muchas ocasiones parecía que las negociaciones se iban a romper y que
estallaría la violencia. En 1991, el régimen sudafricano abrogó la última de
las leyes que constituían la base legal del apartheid. Mandela y De Klerk compartieron
en 1993 el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para establecer la
democracia y la armonía racial en Sudáfrica. En mayo de 1994, tras las primeras
elecciones generales en las que todos los grupos raciales (incluidos los
negros) tenían derecho al voto, Mandela se convirtió en el primer presidente de
raza negra de la República de Sudáfrica. Tras la aprobación parlamentaria, en
mayo de 1996, de la nueva Constitución sudafricana, el propio Mandela la firmó
en diciembre de ese año ante miles de personas, en Johannesburgo, poniendo así
fin al periodo de transición democrática iniciado con su salida de la cárcel en
1990 y significando también la desaparición del gobierno de coalición formado
por el ANC y el Partido Nacional de Frederik Willem de Klerk. Mandela se
convirtió definitivamente, en 1997, en un líder indiscutible de las relaciones
internacionales africanas, mediando en varios conflictos, como en el de Zaire
(actual República Democrática del Congo), que en la primera mitad de ese año
acabó por suponer el fin del régimen de Mobutu Sese Seko.